Jay Oliva que viene de trabajar de storyborder con muchos superhéroes
como Linterna verde, Hulk, Batman, Spider-Man, Superman, la mujer maravilla, la
liga de la justicia, y otros personajes como Robocop y Winnie Pooh, dirige las
dos películas que trataremos, basada en 4 cómics de una serie hecha por Frank
Miller (Sin city, 2005).
Batman: year one (2011), también creada por Frank Miller, en
1987, un año después de la presente, Batman: The Dark Knight Returns es de 1986
a diferencia de los filmes que han invertido su lugar de exhibición , nos
demuestra a Jay Oliva como un gran storyboarder, pero no queda solo en ese lugar,
sino que nos entrega a continuación una magnífica adaptación animada en dos
partes del superhéroe que más ama el mundo, con perdón de Superman, Spiderman y
The Avengers que intentan hacerle la
competencia. Un filme muy intenso, que nos remite al inicio de la
construcción de Batman en una ciudad caótica donde el crimen reina hasta el
punto de que la policía está totalmente corrompida, pero no está solo ya que al
mismo tiempo aparece un compañero dentro de la legalidad, con quien codo a codo
lucha por rescatar a ciudad Gótica, el detective de policía James Gordon. En
paralelo se nos da la historia de ambos, mientras uno crece y aprende su lado enmascarado
de la justicia, el otro se enfrenta a la agresión y desconfianza de los
corruptos compañeros, de la supervisión abusiva de su jefe y de una relación
extramatrimonial mientras su esposa está embarazada. A la luz de un humano pero
idealista Gordon que tiene fuerte presencia en el conjunto vemos a un Batman
decidido, aceptando y proyectando su pasado, en datos a grosso modo pero precisos,
mientras asume -y se asume- su papel en la salvación de la ciudad. Y por ahí se
ve la historia de Selina Kyle y su transformación rauda en catwoman. Sus
habilidades de combate y su choque con el murciélago humano.
Batman: year one comparte vínculos con Batman: The Dark
Knight Returns, siguen algunas ideas en común, aparte de provenir de una
renovación dictada por la pluma de Frank Miller, su trazo veloz y un aura de
arte rompedor nada limpio, tienen un destacado pero parcial tono realista, cercano
a los cotidiano en varios rasgos, a los problemas identificables aunque dentro
de una ficción y una aventura fantástica propia de cómics de superhéroes (más
la segunda parte), como su modernidad y su lado cool, su soltura, su explicites
en la acción y sus repercusiones en los combates, su ir a complacer más al
adulto que a los niños, su agilidad narrativa y su claridad argumental sin perder
un tono humano y mayor al simple dibujo animado de primera referencia, o sea el
infantil, sino saciar ese lado oscuro que muchos creemos es la verdadera y
mejor identidad del cómic que muchos apreciamos. Otro rasgo es que Batman
aunque muchos no lo ven así, hay una fuerte represión hacia su persona oculta,
es una necesidad, entonces cuando la ciudad
vuelve a caer en el caos, en la alta criminalidad, en la anarquía y su peligrosidad
callejera, y la policía no puede detenerla, se requiere de su presencia. Sin
embargo la trama de The Dark Knight Returns nos presenta un nuevo contexto, bastante
especial y opuesto, Bruce Wayne tiene 55 años de edad, yace retirado hace diez
años tras la muerte de Robin, Jason Todd,
y decide como anuncia el título regresar.
La primera parte de Batman: The Dark Knight Returns, nos
pone como entes de destrucción e inseguridad a los denominados mutantes (una
pandilla de punks que son inhumanos y asesinos implacables, naturalmente proclives a la violencia pero anclados al servilismo límite,
matan a un niño aun recibiendo el rescate económico por él), que tienen un
líder muy parecido al Bane más ligero que uno conozca, solo puro músculo, y lo
que se hace complicado al enfrentarlo, su juventud. En cambio el hombre
murciélago está viejo pero sigue fuerte, valiente y confiado en sus nociones,
por lo que vemos que hace frente a todos con esa misma agilidad de antaño,
salvando algún esfuerzo extra, no obstante ahí es nada porque sale a flote no
solo por su inteligencia, sus recursos técnicos, su osadía (acepta pelear
cuerpo a cuerpo con el mastodonte, inmisericorde y bruto líder mutante, en dos
oportunidades, la segunda ya con algún truco bajo la manga pero igual de
aguerrido) sino con su capacidad de pelear a puño limpio. El relato es sencillo
y es artificialmente nostálgico, como en un colofón glorioso que es lo que apunta
constantemente, un ir hacia adelante frente a la lentitud, al pasar de los años,
pero en donde a nuestro héroe le queda ante todo la experiencia si bien parece
no haber cambiado en realidad, y aunque luce como un anciano sigue siendo
Batman. Dándole duro a todo el que se
meta con él y no se podía esperar otra cosa, por lo que es, un cómic que con
buena dosis de modernidad y audacia también requiere de ciertas constantes
tradicionales, sino no existiría, (lo mismo
le pasa a fin de cuentas y en otro grado mucho menos notorio a Christopher
Nolan y la discusión de que era o no realista, lo cual parece algo bastante
tonto de pedirle a un personaje de historieta), que desde el arranque se nos
muestra inverosímil, solo irrigado por unos pocos rasgos realistas pero que es
una fantasía en toda regla. Otro rival
es Dos caras, que nos dice literalmente – y en varios planos- que uno aun con cambios
físicos sigue siendo el mismo. También destacan
algunos toques de recuerdos que son muy escuetos pero son como brillos
iluminadores, que hacen al héroe quien es, exhiben sus rasgos de identidad ya
muy populares, Batman no deja de tener ese fuego en su interior ni con avanzada
edad, yace inamovible –dependiendo de éste- ese combate por superar sus pérdidas
y en quien lo ha convertido, pero en la curiosidad del filme de animación de monologar
con su propia psiquis de forma exaltada, y es que si vemos bien Batman está un
poco loco. Además, en pantalla se da la sutil
ironía, en realidad de siempre con el personaje, para quienes decían de que Robin
tenía un aire afeminado, de que la elección de una niña lo hace algo muy
esencial, muy descarado, pero entretenido, como es siempre éste magnífico
superhéroe.
Si bien la primera parte no auguraba algo destacable como ha
sucedido, los mutantes son bastante planos como personajes, no representan
mucha imaginación en el trazo ni en el fondo, todo el paquete es lo que la hace
sumamente agradable, y aun con estos enemigos se hace audaz. Y es que en total,
entre ambas partes, mucho importa ver la trasformación del tiempo, ese nuevo
contexto desplegado como impremeditado, en cada presencia dentro de una
novedosa interpretación visual y hasta en parte de su fondo, todo envuelto en
un aire de cierta modernidad, la infaltable y constante prensa, las autoridades,
las entrevistas a analistas y psiquiatras, la intervención de un presentador de
televisión, que la hacen una historia
más mediática, analítica y referencial en su discurrir predominantemente ligero.
La segunda parte gracias al ambiente anterior –concreto y
bien desarrollado- se dedica a ser solo un poco original en su trama, en la
misma dirección pero ya de forma menor recogiendo la miel que le precede, pero nadando
en personajes más atractivos a través del hecho de estar consolidados y ser un
gancho seguro en el espectador que no se cansa de volver a verles. Surge siempre
clásico el joker como rival, que con él es como dicen que un superhéroe no
sería nadie sin un buen antagonista. El plan es sencillo y es un macguffin,
pero termina siendo una matanza insaciable y un enfrentamiento final muy duro y
explícito. Y hay más, Batman se enfrenta
a Superman estando viejo (el hombre intachable que obedece al gobierno de
Estados Unidos, versus el que es un audaz pero efectivo, justo y exitoso outsider,
metafóricamente interesante), lo cual uno no lo puede creer sino lo ve y es que
viendo lo que ya nos han reflejado –aun siendo Batman, y juega como connotación
doble, porque es un hombre contra uno que no lo es, sino de otro planeta con
poderes superlativos- parece una lucha imposible, mucho sabiendo que el hombre
de acero sigue siendo el mismo de antaño, joven y poderoso.
Ésta segunda parte aunque en realidad no aporta casi nada
nuevo en su superficie y utiliza un refrito muy gastado en una nueva guerra
atómica entre una ulterior Unión Soviética y el país de las barras y estrellas
por un territorio en disputa, se hace más entretenida, más fácil, e igual sigue
el mismo método, aparecen algunos viejos personajes como Selina Kyle (a la que
vemos irónicamente vestida de mujer maravilla y le cae la frase malvada del
joker de forma precisa, los años no perdonan). Y un superhéroe que ahora tiene
su propia serie de TV (Arrow), Oliver Queen, flecha verde, que es otro ejemplo
de una constante en el filme, ser el mismo, en su persona seguir siendo un superhéroe
aun siendo ya un hombre sin disfraz. Aderezado con los mutantes divididos, Robin, y
la persecución policial en un nuevo comisario. Y el anunciado y esperado
colofón “definitivo” de la leyenda.

bastante interesante, las conseguiré para poder opinar, aunque los cómics si los tengo, y sin duda sé, que la historia está muy bien, Frank Miller, frente a cómics (no frente a cine, donde lo hace muy mal) es un gran modelo de calidad. un saludo
ResponderEliminarLo de Miller es el cómic, sin embargo con Robert Rodríguez hicieron esa maravilla de sin city, yo estoy esperando mucho la continuación A Dame to Kill For. Un saludo.
EliminarEs cierto Sin City, fue un logro para Miller
EliminarCreo que es el mismo equipo de una buena producción animada que he visto recientemente. "Batman vs. Dracula" en un tono mucho más oscuro de lo habitual con el interesante Peter Stormare prestando su voz a Drácula y con el Joker como criado humano del vampiro. Saludos. Borgo.
ResponderEliminarSam Liu co-dirige en batman year one y también en Batman versus Drácula, pero son trabajos muy distintos, la que mencionas es más pegada a lo infantil (aunque tiene unos toques que emulan el cine de terror muy rescatables), y también me gusta pero menos. El joker aparece pero el ayudante y criado es el pinguino. Saludos.
EliminarComo buen fan del cómic en que se basa, disfruté como un tonto con éstas dos películas (que en realidad son sólo una). Casualmente anoche mismo vi ésta segunda parte que reseñas.
ResponderEliminarLa historia me parece original, extraña, sarcástica y con muy mala baba (Frank Miller style), y por suerte el proyecto ha sido llevado a cabo por gente que respeta la novela gráfica, así que, al igual que ocurrió con Batman: Year One, se ha adaptado cada viñeta del material original de forma increiblemente fiel.
Dos películas, una del 2012 y otra del 2013 pero una sola historia conjunta continuada aunque llevan algunas distinciones y por supuesto similitudes, y que al haberse lanzado por separado el análisis más idóneo sigue esas coordenadas. Sí, han sido muy buenas adaptaciones de lo mejor de Miller, esperemos que sigan llegando más igual, batman es lo máximo. Un saludo.
EliminarNada puedo decirte Marío sobre este film pues no lo he visto, pero ya sabes que las pelis de animación....no son lo mio...lo siento, otra vez sera.
ResponderEliminarUn abrazo.
Pues Susan estamos igual a mí no me atraen tampoco Bowie o Greta Garbo, que tu adoras, y esta bien. Gracias por pasar. Un abrazo.
EliminarEl cómic original es una obra maestra, como también Año Uno del propio Miller, Watchmen o V de Vendetta. Menuda época.
ResponderEliminarLa adaptación animada, de la que solo he visto la primera parte me parece muy bien recreada, sin ser perfecta y tener algo menos de mala baba, además de ser estéticamente más "limpia". Pero en general la apruebo y más en estos tiempos de retroceso cultural.
EN breve me pondré con la segunda parte, que ya tengo en mis manos.
Un abrazo.
Tengo pendiente ver Watchmen, muchos alaban esa película, yo la vi entrecortada, soy más clásico en ese sentido pero parece que es un gran cómic y su adaptación también. A mí me ha gustado mucho este batman animado, y veo que a pesar de tener algunas diferencias a ti también. Como dice Umberto Eco, el cómic también es cultura, sin exagerar tampoco. Un abrazo.
EliminarMuy interesante!!
ResponderEliminarNo lo conocía, y mira que soy mucho de cómics...
Gracias por la entrada, las buscaré!
Besotes
Yo he leído cómics de más chico, ahora sigo muy pocos aunque anhelo alguna novela gráfica interesante, pero batman es especial para mí y me encanta. De nada, que gusto que te haya agradado. Un beso.
EliminarA mí me gustó mucho Dark Knight Returns, basada en un cómic hecho cuando Frank Miller no había caído en la autoparodia y todavía tenía buenas ideas. Al ser tan fiel al material base se traduce en una película genial (y digo película porque las dos partes en realidad son una sola) Ahora hay rumores de que tal vez se basen en el cómic Arkham Asylum para el nuevo Batman cinematográfico, pero dudo que se atrevan a ser tan fieles como lo han sido en las adaptaciones animadas (para empezar sería calificada como una peli para adultos, así que queda ya descartado).
ResponderEliminarAunque una película sale el 2012 y otra el 2013 y de ahí el tratamiento que les doy cierto que son una sola historia conjunta, pero al final por eso decido hacer un solo post. Por mi parte que emoción que vengan más adaptaciones de batman, me gusta incluso en su toque más infantil, aunque éste es el batman más audaz y sería bueno verlo más a menudo así. Un abrazo.
EliminarHe leído el cómic de Frank Miller pero no recuerdo haber visto su versión cinematográfica. Quizás las mire. Ha sido un post sorprendente y curioiso por tu parte.
ResponderEliminarSiento no poder aportar nada más. Desconozco bastante sobre el tema más allá del espléndido cómic.
Un abrazo.
Espero te animes, yo soy un incondicional de batman, que te puedo decir, pero si que están muy bien. Lo mío principalmente son las películas (y la literatura en el arte), pero hay varios cómics que atraen como estos. Y gracias. Un abrazo.
EliminarBueno Mario, un estupendo post del cual desconocía por completo su versión cinematográfica.
ResponderEliminarDel cómic, poco que añadir, magnífico. Y es que Frank Miller es de los grandes.
A ver si encuentro estas películas porque me has abierto una gran curiosidad.
Un abrazo.
Gracias, y ya está, los buscas y los ves, y espero los disfrutes, están bastante bien. Claro, Miller ha aportado algo muy bueno a Batman, y sin city también luce atrayente. Un abrazo.
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