lunes, 23 de enero de 2023

Sundance 2023: Documentary Short Film Program


Shirampari: Herencias del río (Lucia Flórez). 15min, Perú

Éste es un corto muy bien diseñado, bien estructurado, y expuesto con excelencia, así como muy bien cogido de la realidad (hay un gran guion detrás de la espontaneidad y del conocimiento de los Ashéninkas). Posee una notable sintetización del modo de vida de los nativos peruanos, de los Ashéninkas. Ésta sintetización se basa en el paso a la adultez de un niño indígena mediante una captura de pesca, es todo en sí lo que veremos y es más que suficiente, mejor que meter mucho o hacer un cajón de sastre-desastre y no contener mucha sustancia de casi nada o no la esencia de las cosas y personas, en cambio aquí ha quedado sólido ese simple pase a la adultez y cómo los ashéninkas se preocupan por sus hijos y al mismo tiempo de su legado y de su educación en base a sus sencillas reglas propias. El filme es sólido de ver también, sumamente cautivante. Se ve naturalidad y tranquilidad, aun habiendo un guion detrás, el guion de la directora, un orden, un camino, basado en el conocimiento real, lo que vamos a ver, lo que vamos a conocer, incluso la directora y el equipo de filmación, algo significativo y plasmar/atrapar la magia del documental o lo real. Éste niño tiene que atrapar un bagre con un simple gancho de metal, para ello tiene que aprender a bucear, a no temer el gran tamaño del pez y a sacar fuerza para capturarlo en un río que como vemos con la cámara acuática es oscuro, como sucio, marrón, de lo que parece barro, pero poco a poco irá apareciendo cierta luz en el fondo del río, ciertas formas, rumbo a lo que tenemos por el ciclo natural de la existencia (ganar no; aprender), de aquella personita y nuestro deber en la vida. Luego el padre podrá permitirse un cigarrillo, viendo que el mundo se conforma en la gente de pequeños triunfos, de pequeños pasos, pero grandes cosas se proyectan en todo esto.


Call Me Mommy (Tara O’Callaghan). 15min, Irlanda

Sinead es una mujer en la mitad de la vida que trabaja mostrándose sexualmente online, en la página onlyfans, al tiempo que hace modelaje porno, pero al mismo tiempo que ella muestra sus atípicos deseos, hacer esto sexual siempre lo ha querido dice, de mostrar sus defectos como madre q también repite, ella está llena de realidad, de autoconocimiento o de querer descubrirse más aún. Mientras ella se divierte a su modo, cambiándose de ropa y maquillándose con ayuda de sus hijos mayores, y la vemos moverse en éste mundo de aspecto sórdido que implica el pagar por sexo, se va viendo a una mujer con sensibilidad y que ha padecido mucho dolor, ha sufrido de abuso con un ex marido, tiene cicatrices, que la hacen más fuerte. Ella en su fortaleza, en aquella imagen donde parece una dominatriz rodeada de fuego, recuerda a la Tura Satana de Faster, ¡Pussycat! Kill! Kill! (1965), a esa mítica y salvaje mujer de ese icónico filme de sexploitation. También medio que físicamente se parece a la ex vedette Moria Casán ya entrada en edad. Asistimos a su vida común, a su trabajo extravagante y como ella va calificándose frente a lo que hace, como lo mezcla con su maternidad y sus recuerdos, como haber tenido una madre que ha intentado superar a la vez que entender. La madre de Sinead siempre está presente y es parte importante de quien es. Ser padre es una gran responsabilidad, y eso le cuesta a Sinead, en su anhelo hedonista de la que es su labor sexual, pero ella no puede dejar de ser ella misma, de querer cosas personales, de deseos incluso curiosos o algo raros, pero que tampoco se pueden manejar o dejar simplemente, esa es la dificultad de lo emocional en los seres humanos, y en lo difícil que es entenderlos cuando no pueden dejar de ser tan humanos, tan emocionales o psicológicos, quizá medio incontrolables, no son autómatas, no pueden serlo, aun llorando defectos y tener presente ese reto de poder ser el padre correcto que en el fondo también queremos ser.


Will You Look At Me (Shuli Huang). 20min, China 

Ésta es la historia autobiográfica de aceptarnos a nosotros mismos, para el caso es un chico de 25 años con respecto a su homosexualidad y que su madre lo acepte tal cual, ella que tanto la ama éste sensible joven cineasta en ciernes y con quien tiene tremendo vinculo espiritual-existencial. Pude ser una propuesta un poquito efectista pues hay llanto sobre ser un bicho raro y no llenar las expectativas de la sociedad tradicional china y tampoco de la propia madre, pero también se siente la magia de coger una esencia y una realidad muy íntima que atañe a muchas personas en la misma situación. Es también un viaje por la cotidianidad del director que el 2021 compró su cámara super8 con la que graba su vida común y se ve muy indie, muy a lo Apichatpong Weerasethakul. Se habla sobre todo del vínculo con la madre, que llegamos a ver y oír, es un viaje madre-hijo y su vida diaria. Lo que no encaja del todo bien es que Shuli se siente identificado con una experiencia intima suya y una persona de su hoy misma edad, cuando chico éste joven de 25 que él intenta llamar y cree entender y verse reflejado quiso tener una relación con él, lo buscaba sin conocerse mucho, pero esto es también pedofilia, pues Shuli tenía más o menos 14 años cuando pasó. La madre lo descubrió y como todo su perenne estado de alerta con su hijo buscó deshacerse de esa situación y de ese rastro y ese fue el secreto que los acompañó desde entonces hasta no hace mucho, que era la orientación sexual del hijo que ella esperaba cambiar. Pero eso también es el filme, no poder ser uno mismo, que coarten quien uno es. Shuli mal que bien siente la soledad de ese individuo anónimo digamos, con quien no puede dejar de verse como en un espejo, lo difícil en que puede convertirse la autoaceptación frente a los otros.


Liturgy of anti-tank obstacles (Dmytro Sukholytkyy-Sobchuk). 12min., Ucrania-USA 

Ésta propuesta va de escultores en Ucrania que hacen bloques antitanques para ayudar en la guerra con Rusia y el filme se reviste de liturgia mientras vemos detalladamente como fabrican estatuas religiosas. La música religiosa acompaña la labor común a ellos y propone vida y muerte, alude compasión, y fe en la vida. Hay niños jugando, hay gente rezando. Pero también oímos la radio política que siempre acompaña y como los Ucranianos no piensan doblegarse. Es un filme básico y al mismo tiempo muy potente, tiene muy claro todo. Puede que le falte más originalidad y no hacerlo tan impoluto, falta ensuciarse un poco en mayor creatividad. Pero es contundente como un poderoso documental de aire periodístico sin serlo en toda su cuadratura, pues es artístico, pero recurriendo a tener un mensaje fuerte y claro, que llegue la idea en toda capacidad periodística, y es bueno, pero también convencional y demasiado simple en su “perfección”.


Margie Soudek's Salt and Pepper Shakers (Meredith Moore). 12min, USA

Este es un filme bastante curioso, aunque chiquito; lo mejor es que es un homenaje a la abuela de la directora, de Meredith a Margie, quien es ya muy anciana, pero Meredith trabaja con efectos digitales y reviste a Margie de la que es su profesión en postproducción, pone el filme incluso como si estuviera en una obra de ciencia ficción. Margie tiene una impresionante colección de saleros y pimenteros que colecciona desde cuando estaba en los 20 años de joven y verlos, muchos de ellos, son todo un acontecimiento, los hay muy extravagantes, llamativos y bien atractivos. Margie explica con sencillez, pero se ve dentro que tiene su personalidad, se distingue y se desnuda a través de ésta atípica colección. Podemos observar que Margie ha sido una buena persona y ha llevado una vida austera, cargada de lo familiar. Meredith deja ver que su abuela no le dejaba coger su colección pues eran objetos muy delicados, pero es a través de este homenaje que no solo los inmortaliza, sino que es como si se creara la oportunidad que quiso de chica, poder jugar con todos los saleros y pimenteros. Es volver a ser niña junto a la abuela amada, a esa persona ya muy mayor que tiene sus facultades ralentizadas y cansadas propio de la edad. Es seguir compartiendo mediante el amor. Meredith habla de sí misma producto de su trabajo con los efectos digitales y de su abuela de la que vemos extractos de sus memorias grabadas en cámaras caseras. A pesar que lleva el filme mucho feeling, es una mirada optimista y que refleja alegría por la vida, es un filme amable, relajado, como la juventud que implica la nieta y autora que complementa dos mundos de afecto mutuo, donde la humilde estrella es la abuela. 

Sundance 2023: Midnight Short Film Program


In the Flesh (Daphne Gardner). 13min, USA 

Es volver a contar la historia clásica o propia de la fantasía del porno americano de la muchacha que se masturba recordando una aventura sexual casual con un plomero, pero rehecha desde el terror, un toque de extravagancia y algo de ironía. Maneja buenos picos de tensión y sorpresa dentro del género; se presenta como un hibrido, a ratos comedia de terror y, en otros, terror serio apelando al ultraje sexual y al merodeador típico del slasher. Recuerda el cine de Julia Ducournau. La chica protagonista es de espíritu moderno, una chica relajada con tatuajes esotéricos. Tiene toda la pinta de muchacha con personalidad. La elección de ésta joven tiene de un poco curiosa. Posee un parecido a Mayim Bialik, de la mano de cierta vena atenuada cómica, pero con un look más pedestre, más común, si bien tiene de look rebelde. Ésta es una chica normal, típica americana, pero desenfadada. Lo mismo sucede con la agencia de plomeros, agregan mucha naturalidad, llaneza y actualidad. Es interesante como con una fuga de agua sucia se presentan muchas variantes de terror. El filme está lleno de un estado de mucha contemporaneidad, tal es el uso de chats de celular.


A Folded Ocean (Ben Brewer). 14min, USA 

Éste es un filme muy simbólico, que da muchas posibles lecturas, a través de que una pareja de personas enamoradas de pronto empiezan a pegárseles el cuerpo del uno con el otro de manera siniestra, visualmente impactante, desconcertante, inquietante, provocando terror en estado puro, y un juego de efectos especiales o a computadora excelentes de ver, notables, que generan incomodidad, escozor, dentro de una imaginación bastante sencilla, pero al mismo tiempo bastante creativa; es cine en toda la palabra, por tremenda visualidad con profundidad y muchas ideas a través de las imágenes. Es el final de una relación, es la lucha tras la convivencia normal de pareja que llega a un estado de mutua comprensión tras el dolor, es ser uno y después aprender a ser individuos dentro o fuera de una relación.


Unborn Biru (Inga Elin Marakatt). 19min, Noruega

Nos pone en un ambiente de Noruega típico de alguna especie de tribu como los esquimales, de una ascendencia indígena ya hoy medio criollizados y nos muestra su folclore. A una mujer se le sindica de esposa de un ladrón y se le niega la ayuda, incluso de parte de la iglesia, lo cual muestra cierto cinismo suyo. La mujer está desesperada –tiene una hija que alimentar- y pronto cae en el error de robarle a un cercano –a una respetada anciana- y le cae una maldición (no se rompen los códigos sociales), manejada con pocos recursos, pero lleno el filme de una estética de contextualización al frio que es enorme, que subyuga, así como cierta lentitud de mostrar terror, dentro de un buen ritmo general. La aclimatación es prioridad, así como la sensación de que se avecina el mal. Posesiones, monstruos. Hay bastante material como para convertir éste corto en un largometraje. Tiene la atmósfera, el contexto curioso, los nativos que aportan distinción, falta solamente complementar con un poquito más de originalidad en los sucesos en sí.


Power Signal (Oscar Boyson). 20min, USA 

Lo que primero resalta de éste corto es que tiene una contextualización de New York que se percibe muy realista, muy fiel a ésta ciudad, más que propia del cine o el espectáculo. Este aspecto aun cuando es un filme de ciencia ficción y cine amable pareciera coger del documental. Es una historia intrigante al tiempo que maneja mucha modernidad. Es curioso también ver que los protagonistas son deliverys de comida, algo muy propio de nuestro tiempo. El filme fácilmente puede seguir contando más cosas desde lo que propone, tiene un buen punto de inicio, bastante atractivo, el misterio del edificio contiguo a lo Hitchcock, y el misterio de algo sobrenatural, la anécdota del deliveryman mezclada con la leyenda urbana, tiene una buena consistencia sobre la mitología del barrio, desde el lado de rareza que tiene por una parte el New York del barrio, de lo humilde económicamente. Parece una conjunción un poco incongruente, Hitchcock y lo sobrenatural, pero ahí si bien puede terminar como cine B que tampoco estaría mal -hay también muy buen séptimo arte en el cine B-, hay encanto. 


Claudio's Song (Andreas Nilsson). 10min, Reino Unido 

Éste es un filme sarcástico, una obra de humor, irreverente al hueso. Estamos en Ucrania o un país por el estilo –un país golpeado por la guerra-, dos criminales de poca monta raptan a un influencer que creen modelo y como no paga su rescate quieren deshacerse de él. Éste influencer será visto como parte de la historia de lo memorable de la humanidad en el futuro. Pero es mediante la burla del director que vemos que le rinden homenaje en la trama a éste influencer-“maestro”, como con un aparatito donde mete el dedo un ridículo gurú futurista, que más parece conductor de ejercicios de zumba, y claramente representa que yace tomándote el pelo. Hoy hay una cierta tendencia a desacreditar que gente común tenga poder de expresión, pues ese es el fondo de ésta propuesta, y ahí entra el musical y éste influencer que parece un danés gigante, un gigante tonto. Él dice, todavía no he hecho nada, pero ya tiene éxito y estos criminales lo creen secuestrable por esa razón y al final no consiguen nada, en clara metáfora de qué significa éste tipo de práctica. En lo personal apoyo la democratización que genera la tecnología, la voz que le da a todos, y aunque muchos no lo merecen ni lo valoran o pueden ser hasta negativos, ese pequeño grupo de nativos tecnológicos que sobresale con ésta democratización bien lo vale y ya por ello tiene mi apoyo.

viernes, 20 de enero de 2023

La isla de los amores (A Ilha dos Amores)

La isla de los amores (1982), del portugués Paulo Rocha, es la biografía de su compatriota Wenceslau de Moraes, Oficial de marina, diplomático, escritor. La introducción es con unos cañones donde han puesto flores y hay cavilaciones y diálogos de mitología, poesía, literatura y filosofía, esto va a ratos, pero es solo una parte del conjunto. Wenceslau y Rocha se encomiendan a la diosa Venus, cuidadora de los viajantes. La actriz portuguesa Clara Joana hará de musa y a la vez de un personaje del biopic. Estará afuera y dentro de la biografía en sí, como complemento. Lo mismo el actor que interpreta a Wenceslau, Luis Miguel Cintra. Joana interpreta a una mujer casada amante de Wenceslau. Ella se niega a viajar con Wenceslau tras una faena sexual muy cuidada pero con su pequeño erotismo. Joana luce sofisticada y bella. Hay una secuencia con un monumento de Luis de Camoes en Macao. Camoes trabajó para el reino de Portugal, fue máximo escritor de su país. Wenceslau se exilió en Macao tras ser indultado, viajó por oriente. En la secuencia del monumento que van rodeando muy arty, discute Wenceslau sobre política y pertenencia, también sobre aburrimiento existencial y profesional. Otra muy buena escena abre con una niña china elegante tocando un instrumento chino tradicional; se produce una bonita toma desde el mirar desde arriba del protagonista. Todo parece la simple curiosidad del protagonista, pero el cine es maestro a través de los pequeños detalles y cosas que parecieran no ser importantes. Wenceslau tendrá varias relaciones con mujeres orientales. Una de ellas se llama Atchan, es china, su madre tiene un burdel y ella para ahí aunque no se especifica si igualmente como prostituta. Atchan tendrá 2 hijos con él, pero esto no repercute mucho en el filme ni se ve que lo conmueva en particular a Wenceslau, que vive más encerrado en sí mismo o viviendo su vida. Otra importante mujer en su vida se llama O-Yone, una japonesa, ella canta y la propuesta con ella. Esto agrega un plus, un aroma simpático, dulce, al filme que a ratos puede ser pesado y es lento. Otra secuencia que distingue la película es la honra de otro monumento llamado el de los 5 elementos, a lo que se suma la historia de un flautista muerto muy joven; tenemos una voz en off que lee las memorias de Wenceslau explicando la visita al monumento. Clara Joana sobrevuela como poetiza-Venus-amante-pensadora-consciencia en juego; en un momento pasa como fantasma por el escritorio de Wenceslau, mientras Portugal lo llama y a donde no volverá, morirá en Tokushima, en 1929. Hay un notable envejecimiento de Cintra, está muy bien diseñado el maquillaje y los efectos de su pasar del tiempo -esto es notable porque muchos fallan-, que es progresivo -está muy trabajado a rasgos mínimos pero percibibles y admirables-, ya que vivió mucho, en todo sentido. La tercera mujer importante del protagonista es Ko-Haru, sobrina de O-Yone. Es destacable la cotidianidad que maneja Rocha en Japón, también como introduce a un portugués en éste país y lo adapta sin denotar arbitrariedad, a un europeo en ese país y contexto, generando perfecto cosmopolitismo. Está muy bien porque queda en claro que muchos europeos producto de la primera guerra mundial eran vistos con fastidio y a Wenceslau lo confundían con alemán q era lo peor señalado en ésta nación por entonces. Todo esto es conversado en el filme. Wenceslau era estoico y seguía manteniéndose donde no lo querían. Encima llegó a deambular por los cementerios y ser visto como un loco. Se dan momentos que denotan frescura, como el baile tradicional donde Ko-Haru le enseña como hacerlo a Wenceslau y él se ve torpe, pero natural. Así mismo surge un rato erótico cuando el portugués le da masajes a Ko-Haru, quien era aun muy joven. Se rompe la mirada en que ejercía de padre. Ella se ve espontánea aunque desagradable cuando la vemos maltratar animales -aunque sin exagerar tampoco-, como palomas y gatos. El filme mejora en su narrativa al ser más amable pero seductor, medio que deja de lado la filosofía y la poesía. Vemos que se introduce a un pequeño gángster local y sigue proponiendo frescura, pero aun mantiene lo arty (en homenaje al teatro) cuando hace de un altar juego de tiras y aflojas entre 4 personajes incluida una narradora (que hace Clara Joana). La propuesta genera crítica política, al colonialismo y a la megalomanía de Portugal, que compite con Inglaterra. La muerte es una cruel separación, y a la vez el mayor de los placeres como reunión de amigos, de los muertos, se deja oír. Cuando el protagonista ya está bastante viejo es ahí que otros familiares y amigos hablan de su situación, la analizan, anuncian soledad y melancolía. Se manipula de manera audaz la crisis mental a través del cuidado de una serpiente. Aun en la vejez presenciamos una escena de juego romántico con chocolate que es sublime; si bien breve, pero suficiente. 

martes, 17 de enero de 2023

Dejado sin terminar en Tokio

Éste es uno de los primeros trabajos como director del francés Olivier Assayas, es un cortometraje. Se trata de una película noir y es notable como en poco tiempo logra enredar dos facetas, una querer escribir una novela de aventuras y otra meterse en una historia de ese tipo, convertirla en la realidad del escritor. Complejiza muy bien su obra. Vemos que una mujer, la hermosa Elli Medeiros, viaja a Japón y se roba unos documentos top secret que pueden hacer de pruebas en contra de una banda de gángsters. Con estos documentos intenta plasmar su novela, mientras tanto escapa de un grupo de matones nipones y medio que se convierte en una especie de superheroína o una pequeña fémina James Bond. Assayas mezcla la página en blanco con la acción noir que atraviesa una escritora que tiene de femme fatale, un poco anticipándose a su versión de Irma Vep y homenaje a la famosa obra de Louis Feuillade. Hay también de cotidianidad en una relación sentimental que ya no gusta y obtener independencia para poder crear, ser un autor de alguna manera trascendente o interesante, lo mismo que intenta y busca el propio Assayas con éste corto y su amor por el séptimo arte, que empezaba con pasión y ambición. Como en poco espacio hay que ser muy inteligente con los detalles, con la sugerencia y la proyección, Assayas usa un ventilador común como entrada y salida en el presente y el pasado. En un momento queda claro el cariz impetuoso y apasionado de la protagonista cuando blande una katana. La seducción masculina no funciona frente a la fuerte personalidad de la heroína que busca brillar en un mundo de hombres, como que Assayas en 1982 -tiempo del estreno de éste corto- juega con el feminismo y el deseo de éxito profesional frente a las convenciones de pareja. Finalmente hay un escape. El espíritu joven ha hablado, ella quería aventuras y eso ha conseguido. 

lunes, 16 de enero de 2023

La dama de las camelias


La dama de las camelias (1947), le pertenece al chileno José Bohr, director muy prolífico, fue el más prolífico antes de Raúl Ruiz. Fue muy célebre durante los 40s y la mitad de los 50s, pero hoy en día ha pasado a cierto olvido y como que lo están redescubriendo. Ésta versión del libro de Alejandro Dumas hijo tiene su toque de originalidad, ubica la reconstrucción del libro desde el cine, haciendo metacine. Bohr es curioso porque en su película hace una parodia a lo Mel Brooks, adelantándosele. Su película es una comedia muy chilena. Tiene de protagonista a la actriz chilena Ana González que salvando ciertas distancias es como la Barbra Streisand de su país. No es una mujer muy agraciada físicamente, pero maneja una personalidad que le otorga una simpatía enorme. González manejó un personaje cómico llamado La Desideria de los Ríos que pudo inspirarse en la famosa y talentosa Dolores del Río, actriz mexicana la cual trascendió su país, nombre quizá escogido por ella desde una cierta vena cómica. Desideria es como una María la del barrio (1995), pero de esas que no se enojan cuando la llaman chusma, y a ella le dice mucho así su coprotagonista y pareja sentimental en la obra que recrearan juntos, Max Longo (Roberto García Ramos), quien además es un director de cine con ínfulas de grandeza. Desideria es una María la del barrio al cuadrado, pero además en el filme es una artista del teatro y sabe bien ejercerlo, baila muy bien, canta muy bien, ahí la vemos haciendo un número con marineros. Ana González denota ser una actriz todoterreno que sabe burlarse de sí misma, sabe mucho de comedia, y es harto carismática, muestra mucha personalidad, todo ello se ve en su famoso papel de Desideria, y que le da a su representación de Margarita Gauthier, de la mano de Bohr, gran gancho para seducir al espectador y distinguirse en el trayecto. Max Longo como Armando Duval, pues aparte de director también actúa en la obra que filma, también se distingue. Armando es el pretendiente aquí y en el libro de Dumas que hace que Margarita quiera dejar su vida alegre, su vida de mujer promiscua y convenida. La primera parte del filme de Bohr es como quieren llevar la obra de Dumas hijo al cine y como se presentan problemas para lograrlo hasta que lo solucionan hallando a Desideria y un grupo de amigos del teatro del barrio, todos humildes, pero muy talentosos. La siguiente parte es recrear La dama de las camelias y ahí entra la parodia made in Chile y la originalidad y atractivo del filme. Se cambian varias cosas, pero se mantiene la estructura y lo mas resaltante de la obra origen. No obstante es una comedia notoria y ya no un drama, tal cual lo dice literalmente los que ponen el dinero de la obra que dirige Longo. El célebre libro de Dumas hijo se publicó en 1848 y en la recreación comedia de Longo-Bohr tenemos teléfonos y motos, uno inventado en 1976 y lo otro en 1885. Desideria no sufre de tisis sino de urticaria; morirá de urticaria, no de tuberculosis. Hay una escena de rascadera colectiva que puede ser simple, pero es graciosa. Hay que recordar que es 1947. El filme de Bohr es cine clásico, con toda esa elegancia y cuidado en su narrativa. En un momento Desideria recita a Neruda, su Me gustas cuando Callas (1923). Bohr también bromea un par de veces con la política de su país. Se escucha decir que alguien quiere entrar a la política ya que no quiere trabajar más, está cansado de trabajar. Ésta Dama de las Camelias de Bohr respeta el original, el libro de Dumas hijo, ya que se puede entender perfectamente, pero entra mucha comedia al mismo tiempo y esa conjunción de agregar inventiva nacional funciona muy bien.  

Los reyes del mundo

Ganadora de la Concha de Oro del festival de San Sebastián 2022. Dirige la colombiana Laura Mora Ortega. Es una película que visualmente o estéticamente es muy llamativa, agregando que tiene momentos de mucha velocidad y al mismo tiempo intensidad, de mucho movimiento. Verla te atrapa, es un filme muy físico, es una inmersión notable a ese respecto, aun cuando es propio del cine de antaño digamos, del cine social típico del cine latinoamericano, la historia de los marginados, aquí muchachos de la calle que se mueven en grupitos y ejercen la delincuencia. Mora Ortega no los muestra necesariamente criminales, pero si mataperreros y destructores, un poco desadaptados o ya demasiado libres o rebeldes al común. Pero pelean con machetes, o sea son muy peligrosos. Ortega los humaniza, trabaja sus emociones, sus sueños, los hace aceptables para un gran público. Finalmente son como niños aun. No obstante Ortega muestra cierta madurez de ellos también, con un grupito de 5 mejores amigos o 4 mejores amigos y un colado algo no tan leal. La madurez es que uno de ellos, llamémosle el líder, Rá, ha heredado un terreno y quiere pedírselo al gobierno, con esto quiere que él y sus amigos se arraiguen en esa tierra en el campo y emprendan una vida tranquila a diferencia de la de las calles que tienen en Medellín. Es así que el filme se convierte en una road movie, con personajes típicos colombianos, es una introducción a la tierra y el folclore colombiano (del campo), con viejas prostitutas que son como monjitas alimentando a los necesitados, con "locos" mendigos llenos de perros como el celebre filme debut de Iñárritu, con especie de ronderos católicos metidos en cierto parentesco con el cinismo y quizá la pedofilia, con viajes en canoa muy hermosos, con canteras explotadas por niños esclavos y la ley de la selva, o con venganzas colectivas o ajusticiamientos populares. En todo ese camino y aventura, un mundo de gente bastante dura (un poco) a diferencia de la más soft pero maravillosa Stand by me (1986), iremos desentrañando las emociones de estos niños viejos, simples pero con una interesante dimensión de personalidad por parte de Mora Ortega, incluso oníricamente, como bajo esa niebla blanca. También con los muchachos protagonistas hay un estupendo manejo con bicicletas tipo BMX, hay acrobacias que impresionan, y conducciones en la carretera que haberlas grabado tan naturales y bien acopladas a la narrativa hablan de maestría. Es un filme sólido por donde se le vea, poderoso de ver, aun con un cine social con cierto aire clásico, si bien vemos matices en pantalla, vemos pena pero también personalidad. El momento que representa la autoinmolación Zen en el fuego es tensión en estado pura. Se le puede criticar la musicalización demasiado cursi o muy inocente con la canción de Los prisioneros y el estado de felicidad pero pues Ortega tampoco es que no quiera ponerle corazoncito al tema que trata. Puede que peque a ratos de muy poética o romántica, como con el simbolismo de la isla-balsa en el río, pero no se le puede quitar tanta virtud que ha logrado manejar y estos momentos van mezclados con otros de distintos matices de la personalidad. Al fin y al cabo son un poco héroes estos chicos, como con ir hasta las últimas consecuencias. Tiene la propuesta mucho realismo y es una actualización del cine social, una mirada última si se quiere, mitad vintage. En el cine todo puede volver a utilizarse, no existen reglas finalmente en el cine. 

viernes, 13 de enero de 2023

Pacifiction

Pacifiction (2022), del español Albert Serra, es un thriller, pero no uno de acción o combate físico sino un lugar de palabras, atmósferas, miedos, previsiones, estrategias políticas, poder, dinero, colonialismo y cosmopolitismo, modernidad, juerga, y mucho más. El filme se mueve en base a que en la Polinesia Francesa, en Tahití, se oye el rumor de que Francia va a llevar nuevamente a cabo pruebas nucleares en las islas y esto hace que los autóctonos de la polinesia vayan a reaccionar con enojo hacia los extranjeros. Es entonces que nuestro protagonista, el francés De Roller, el otrora protagonista de La Pianista (2001) ahora robusto y con 49 años, Benoit Magimel, intenta cuidar de sus intereses, su permanencia y el auge de sus negocio, un casino restaurante bar con hotel, sus buenas relaciones con los nacionales. De Roller es visto como un especie de embajador político, y es en realidad un empresario, representa una parada obligada de descanso para los verdaderos jefes o representantes franceses políticos. De Roller trata de corroborar los rumores, mientras se relaciona con gente de distintos bandos; hay unos jóvenes nacionales que pretenden ser líderes y no van a tolerar injerencias extranjeras si no pasan primero por sus decisiones, y hay franceses que son como mensajeros sacados de cierta paranoia general, que maneja muy bien Serra, una lograda tensión, suspenso y a ratos de una atmósfera siniestra. Todo esto es un juego, porque en realidad las acciones físicas son mínimas y es en ello que el español Albert Serra muestra mucha audacia y mucho talento. Seguramente podría hacer un thriller con explosiones o fuegos artificiales, pero lo suyo invoca un plan mucho más arty, más intelectual digámosle, si bien también es un tipo de entretenimiento y vemos fiestas -sobre todo en la apertura- con sugerencia de mucha liberalidad sexual, de la que participan felices los militares franceses y los mandos secretos políticos, dígase la élite que no pueden dejar sus apetencias y su cariz pedestre o llamémosle muy humano y no por idealistas sino por más cerca de lo amoral, si bien aquí uno viene a divertirse en toda libertad y no a ser juzgado. En ésta parte de la fiesta, que maneja De Roller, él es el anfitrión, el dueño del punto de diversión extranjero y para algunos privilegiados nacionales; con ello uno piensa un poco en una película como Querelle (1982), pero notando que la de Fassbinder está enfocada en lo gay y en ser muy frontal. Serra a ese ver es más diverso, más sutil, más cuidado. La propuesta tiene ésta parte que es nombrémosle lo paradisiaco de la Polinesia Francesa desde la modernidad liberal más una trabajada tensión y la imaginación en ebullición propia del thriller político. Medio la audacia está en no priorizar dentro del thriller en los combates físicos, que aquí no existen, aunque se manipule mucho hablar de submarinos. Es arty porque es un thriller pero donde es ver la cotidianidad simple de De Roller, siendo un trabajo interesante o curioso; es verlo relacionarse con su entorno, hasta con los bailarines del espectáculo de su casino club. Sobresale un personaje en particular que muchos pueden verlo como extravagante, pero donde Serra le da mucha naturalidad, y no se enfoca en lo clásico, en la sexualidad del personaje, que es un transexual (Pahoa Mahagafanau), sino le hace ver como una persona común a todos. Éste personaje maneja su personalidad, pero desde lo natural y llano; cero deseo de explotación sexual con ésta asistenta transexual y eso es un logro realmente y hasta puede que logre más. Hace además de pareja del protagonista y siempre está claro quien es. 

jueves, 12 de enero de 2023

Mauvaise graine


Mauvaise graine (1934), es el debut como director del legendario Billy Wilder, codirigido con el húngaro Alexander Esway. Es una película francesa que mezcla noir con el espíritu campechano y alegre de la comedia romántica. Tiene 2 persecuciones en auto que son bastante buenas; pensemos que estamos en los años 30s. Las tomas de las persecuciones y la acción de la velocidad se dejan ver bastante bien, aun cuando los autos se mueven en línea -fila india- hasta el final, hasta simplemente detenerse en cierto orden en la primera persecución y en la segunda desembocar en el agua. En las persecuciones no hay impactos de auto, no hay rebases, ni pugna entre carrocerías, frenos estridentes ni nada de ello, pero no obstante lucen las persecuciones intensas, manejan buena tensión y poseen ingenio aun desde cierta sencillez formal. El filme nos muestra al hijo de un doctor, de un hombre de dinero, a un muchacho llamado Henri (Pierre Mignand), que está un poco descarriado y cuando su padre le quita su auto termina robando uno, todo para ir a ver a una chica. El hurto es propio de la rebeldía juvenil, pues el muchacho no es ningún matón o pandillero, es alguien bastante simple, punto de empatía natural aunque queda en mucho en lo funcional, pero éste filme adolece de algunas cosas que la experiencia completarían. A Wilder le faltarían solamente 10 años más para mostrar que su cine era especial. Aun así éste filme posee su encanto. No obstante hay cosas que pasan por muy anodinas, le falta espectáculo, le falta ponerle mítica gangsteril. La propuesta tiene la curiosidad de poner al mejor amigo de Henri como un chico con una obsesión medio TOC o cleptómana con las corbatas, que tiene audacia cuando pone en peligro a sus amigos, que pertenecen a una pandilla que roba autos, mecánicos que los transforman y los vuelven a vender. El jefe del grupo parece un matón de poca monta, lo cual es coherente con todo el producto, tiene un aire de cine austero si se quiere; no cine B porque no está plagado de defectos técnicos o exagerados en su narrativa, pero es de una cierta humildad creativa, si bien tiene sus ratos decentes estéticos. El momento donde la pareja protagonista yace en el camión con heno con un hermoso panorama de fondo, cuando Henri finalmente ha hallado a su otra mitad, interpretada por la famosa actriz francesa Danielle Darrieux que por entonces contaba con 17 años de edad y ya 3 años de actuación profesional, es una notable escena romántica. Más que un noir propiamente, parece más un drama light, el dilema de ser joven y poder hallarse en otra persona y de ahí poner empeño en salir adelante. 

martes, 10 de enero de 2023

Earwig

Éste filme basado en una novela del británico Brian Catling lo dirige la francesa Lucile Hadzihalilovic. Es una película difícil de entenderla en su totalidad, da pocos indicios, es bastante extraña teniendo pocos elementos. El filme yace sobre todo en una enorme casona europea de algún tiempo pasado (en comienzos del siglo XX), bajo cierto estilo gótico propio de Jack El Destripador. Hay un hombre que es un dentista que cuida de una niña. El hombre se llama Albert Scellinc (Paul Hilton). Éste sujeto se hace ver como un cuidador, un empleado, de una misteriosa empresa. Las llamadas de teléfono que recibe agregan locura. Aunque todo será ambiguo Albert será sindicado como padre de la niña, cosa que negará. A ese respecto existe cierto toque perverso, que siempre ha acompañado a Hadzihalilivic en su filmografía, como que asoma la pederastia, todo simplemente sugerido, como quizá sea una especie de provocación, o tentación del mal o la peor corrupción. Albert parece un poco lento, si bien es un tipo muy metódico, aunque bastante simple. La niña anda sola gran parte del tiempo y se inventa juegos algo extraños o atípicos, pero propios de esa efervescente y libre imaginación de los pequeños. Es un filme sin diálogos en buena parte. Observamos un cuadro representante de la propia casa donde habitan este adulto y la niña que luce como vivo, hay imágenes en el cuadro que parecen moverse y agregarse o desaparecer. En una de éstas imágenes vivas se ve a una niña como presa en una cárcel, y se ve cuando dejan un cesto con un bebé en la puerta. Es un filme que tiene de terror, pero algo mínimo, no es que tenga una atmósfera siniestra, sino más misteriosa, de cierta rareza general, si bien todo luce muy serio y formal, muy británico. A la mitad entra a tallar la camarera de una taberna, que todos parecen querer y señalar ser una buena persona. Ella se llama Celeste (Romola Garai). Ésta mujer es complementaria al pasado y existencia de Albert, pero todo es muy críptico. Albert ha perdido a su esposa en un parto y la percibe a su alrededor. Celeste a ratos es como un espejo de Albert, son como gemelos; ella parece dócil o débil, pero puede llegar a ser igual de violenta. Tenemos un momento de presión y explosión (en la taberna) que se percibe como un WTF y un punto de inflexión en la propuesta. Éste disparador genera una rápida combinación entre Celeste y Albert. En un momento el filme luce como que le hace un homenaje a Don´t look now (1973) o quizá hasta pretende algún diálogo con esa obra, en el lago, desde la unión de dos caminos, quien recoge y quien mira -quien yace pensativo-. La producción de arte es austera, pero llena de estética, es una gran labor visual, te atrapa. Como historia es intrigante. La parte de la casona es rara, de una rareza que genera curiosidad y visualmente es tremendo viaje, las imágenes le sientan bien a uno, al mismo tiempo ese toque gótico que maneja hace que la estética no sea algo superficial, tiene estilo; es como si Tim Burton hiciera una película de terror y le agregáramos el tema de la infancia en peligro, la agresión de la inocencia, tema que caracteriza el cine de Hadzihalilovic. 

viernes, 6 de enero de 2023

Anhell69


Anhell69 (2022), el debut en el largometraje, del colombiano Theo Montoya, es un documental, pero donde vemos una parte de ficción, pues Montoya no solo habla de la movida gay en Medellín desde los que se han convertido en sus amigos, sino habla de una película de ciencia ficción que estaba planeando hacer y es ahora ésta propuesta que vemos. Ésta parte de ciencia ficción es una historia donde los maricas, como se hacen llamar directamente todos estos amigos aquí, copulan con fantasmas y se designan con el nombre técnico de espectrofílicos. Digo se designan porque todo va bajo una cierta mirada trans, y una estética y narrativa que recuerda a Apichatpong Weeraethakul, y el nombre científico de espectrofilicos trasciende o deriva en otra cosa. Hay que mencionar que también Apichatpong es gay y puede ser una clara inspiración para Montoya, aunque se mencione directamente al colombiano Víctor Gaviria, emparejándose con los marginados sociales. Gaviria ha retratado desde el cine social la pobreza y la marginación en Colombia. La película de ciencia ficción es también un homenajea al gótico tropical (y al cine B de terror), al terror colombiano hecho por Luis Ospina y Carlos Mayolo. Montoya respeta la tradición cinematográfica de su país y se instala en esa tradición, aunque lo que hace tiene mucho de un cine arte más moderno y del tipo de la fiesta gay que incluso retrata literalmente y hasta de la estética del Drag Queen, que coge en su movida, en su ficción, y que propone la atracción de Montoya por la muerte y la percepción de cierto fanatismo por los vampiros. Anhell69 es el título del filme que planeaba hacer y es además un homenaje a un amigo gay y expareja de apenas 21 años muerto por una sobredosis de heroína. Éste filme de ciencia ficción y terror es una clara simbolización de la movida gay en Medellín, que en el aspecto documental analizará muy detalladamente, pero sumando entretenimiento, juego con la estética, y trasgresión. Se pueden ver medio escondidas dos escenas explícitas de sexo. Montoya deja toda su opción sexual muy a la vista, sin vérsele mucho a él que no sea pasear dentro de una carroza fúnebre; con ésta propuesta habla bastante de sí mismo. Mientras tanto ausculta con fuerza a la juventud gay colombiana, hasta enumera muchos peligros de los homosexuales en la Colombia que aun le reza a la violencia y tiene de santo o padre a Pablo Escobar y nada en el recuerdo de la guerra interna. Es una obra que respira autenticidad, Montoya ha sabido plasmar todo el espíritu de su mundo y semejantes. La muerte no se teme y yace muy latente, el filme menciona muchos nombres cercanos de Montoya muertos en ese mundo que puede ser un poco sórdido como aquellas calles que vemos de Medellín, pero también aludir el privilegio como aquel amigo y paciente de VIH que yace muy normal por estos tiempos. No obstante hay muchos peligros y enemigos como incluso puede ser el gobierno y vemos una cierta parte de cine político. Tal es la mención de un empalamiento, que parece no representar la época, ya que se percibe mucha aceptación y libertad de expresión de los homosexuales en Medellín, pero hay luchas que aun persisten y eso hace que la muerte, como el suicidio o por las drogas, esté muy presente.