domingo, 21 de julio de 2019

El discreto encanto de la burguesía


El discreto encanto de la burguesía (1972), de Luis Buñuel, es una película celebrada por la puerta grande, incluso ganó el Oscar a mejor película extranjera, pero parece algo un poco desproporcionado, no parece una película de las más grandes –no de las que generan entusiasmo rabioso y hedonista-, aunque es una película más que decente. Es una película rara, pero entendible. Buñuel hacia cine amable al 85% más o menos, mostrando al mismo tiempo una autoría mayúscula, un estilo, personalidad y originalidad.  Ésta película son como viñetas de sucesos extravagantes, no una narrativa convencional con presentación, conflicto, drama y desenlace, tiene una unión general tenue, con 6 personas que se suelen reunir a comer y siempre terminan sorprendidos por algún hecho fuera de lo común. Buñuel es ingenioso en presentar montón de sucesos, con un toque surrealista, onírico, social, político, jugando a desmenuzar a la burguesía en un tono inteligente y suavemente irónico. Hay muchas pesadillas de por medio, incluso encadenamientos de sueños. Con esto Buñuel se permite hacer lo que le place con sus personajes. La sátira va audaz en ésta condición, pero hay que ser perspicaz para coger toda la ironía. También es un filme entretenido, donde hay mucho suceso impactante e interesante así a secas. Buñuel es inteligente, y en ese trayecto es un director claro. Su sapiencia para hacer cine es cosa de autores excepcionales. Estamos frente a una comedia, pero antes cine arte. El reparto de los 6 protagonistas centrales también es privilegiado, con Fernando Rey como un embajador de un país latino imaginario y quien es narcotraficante como hobby; Paul Frankeur y la bella Delphine Seyrig son el matrimonio Thévenot con la infidelidad de la mujer con el embajador de Miranda; Bulle Ogier hace de la hermana de Seyrig; la sexy Stéphane Audran y Jean-Pierre Cassel son el matrimonio Sénéchal. Estos 6 burgueses pasaran mil aventuras en cada comida en que se plantean juntarse, donde se incluyen militares, la iglesia, comerciantes difuntos, policías fantasmagóricos y violentos, la inmersión entera en un teatro, historias de terror y venganza y cosas bastante curiosas. Todos sueñan, todos dejan volar su imaginación, hay hasta terroristas y hartos homicidios. Es un filme raro, aun siendo comedia, único de cierta manera, pero no es un filme hedonista en toda magnitud, es más para pensarlo, aunque pueda no parecer así por sus viñetas de sorpresas. Es un filme que tiene cierta seriedad, no es una comedia tradicional, un simple divertimento superficial, Buñuel es más inteligente que eso, aunque siempre diáfano. Buñuel es igual de franco y directo que la empleada que sirve la comida en la casa de los Sénéchal, sin embargo se te escaparan cosas porque el nivel intelectual también es alto. Aun así el filme mantiene su humildad con los Sénéchal corriendo al jardín a tirarse un polvo tras ponerse calenturientos poco antes de que lleguen sus visitas y puedan notarlos por la costumbre de gritar al excitarse la mujer; igualmente con el embajador deshaciéndose de una bella joven terrorista. Lo sueños aportan la cualidad de cuentacuentos de Buñuel, su calidad de entretener. El filme posee dos lecturas, una intelectual e irónica de lo social y político, y otra de aventura y novedad. El filme nunca es vulgar, barato o facilista como comedia. No obstante puede ser sencillo.

miércoles, 17 de julio de 2019

Ensayo de un crimen


Un niño recibe una cajita de música y oye una historia con ella que lo define durante su existencia. La cajita dicen tiene un poder, ésta mata a los enemigos de uno. Archibaldo de la Cruz (Ernesto Alonso) crece con la seducción de su infancia, con la idea de esa cajita de música, es decir, del asesinato. Durante su adultez planea matar a alguien, a una mujer, pero nunca puede llegar a ser el autor de ningún crimen, hay una suerte de destino de esquivar que lo lleve a cabo; sucede, pero nunca es por su mano. Archibaldo parece una buena persona, es rico, refinado, simpático y muy educado, pero esconde esa perversidad, quiere ser un asesino. Luis Buñuel perpetra ésta maravilla de película, con ésta ironía como leitmotiv. Hay una escena donde Archibaldo muestra su maldad en toda potencia, quema un maniquí doble de una persona que quiere matar, vemos todo como una escena de terror. Observamos el plan siniestro que quería llevar a cabo y, como siempre, quedó frustrado. Archibaldo es un seductor, aunque no es un tipo tan atractivo. Pero su verdadera motivación es perpetrar un homicidio. La bella Rita Macedo hace tremendo papel, como Patricia Terrazas, una mujer desenfadada, sexual, avispada, una mujer promiscua en plan de juego, aunque finalmente fiel. Tiene una escena fetichista con sus tacos altos en un casino que la dibuja de cuerpo entero como una bomba sexy. Carlota, otra mujer en la vida de Archibaldo, se pliega lúdica también a la dualidad y a la corrupción, es una mujer que aparenta ser devota católica pero anda con un hombre casado. Archibaldo se enamora de ella, quiere casarse, pero termina queriendo matarla tras descubrir su affaire. El filme como con la monja repite la ironía del esquive de la calidad de asesino de Archibaldo, hombre sofisticado y perverso, como el filme de Buñuel.

martes, 16 de julio de 2019

The Ox-Bow Incident


Éste filme tiene un arranque fenomenal, con un Henry Fonda buscando entusiasmo en peleas de bar, para terminar desmayado por un botellazo del cantinero. Todo en son familiar por más extraño que suene. Así se presenta el filme, nos habla de un pueblo donde todos son como una gran familia que deliberan y debaten juntos, aunque tengan diferencias y rencillas de paso. El debate central y meollo del filme lo ocasiona la muerte de un ganadero, un hombre ejemplar y muy querido, ha sido robado su ganado y asesinado. El pueblo, los amigos, los compañeros, los vecinos, la comunidad, enardece, quieren venganza, quieren hacerse cargo de los asesinos, para eso quieren ir a buscarlos, atraparlos y lincharlos, ahorcarlos. El debate surge porque antes algunos pretenden que se les arreste y pasen por un juicio, pero la mayoría no quiere tanto tramite, están furiosos, quieren el linchamiento. Deliberan rápidamente, y salen en busca de los asesinos, la gran escena se muestra con montón de jinetes cabalgando. El filme se define por la justicia en manos de la gente contra la de la ley. La consciencia viene más tarde con un toque sentimental, con una declaración de por medio. El filme tiene un mensaje claro y muy certero. Es también una propuesta entretenida, muy ágil, muy simpática, aun cuando acción no es que abunde, es más un drama, una película para pensar dígase aunque no sea para nada compleja de ver. Como uno de los bandoleros está Anthony Quinn aunque como secundario. The Ox-Box Incident (1942), de William A. Wellman, es un filme en su punto de tiempo, dura menos de hora y media, y es muy potente.

jueves, 11 de julio de 2019

La muerte en este jardín (La mort en ce jardín)


Luis Buñuel hace una película de aventuras, con un país equis en América latina que está gobernando por militares y que un día prohíben a los extranjeros extraer diamantes. Esto genera el choque entre los extranjeros y el gobierno dictatorial. Así comienzan las persecuciones, se forma un grupo que quiere escapar, se van rumbo a la selva del Brasil. Un extractor de diamantes, Castin (Charles Vanel), quiere casarse con la prostituta local, con Djin (Simone Signoret), ella lo considera viejo, pero por interés acepta. De esto saldrá una pequeña aventura sorpresa más adelante, con francotirador incluido. El héroe es un tipo corrupto en varios sentidos, un tipo violento con las mujeres, Shark (Georges Marchal), un ladrón que simplemente sobrevive como puede y se une al grupo de la fuga. Michel Piccoli es el padre Lizardi, un tipo común, curiosamente una rara avis de Piccoli que en el cine hace de mucho hombre extraño y extravagante. Junto a ellos la hija sordomuda de Castin (la hermosa Michèle Girardon). El filme recuerda el cine de aventuras de John Huston, pero con un toque de personalidad propia. Buñuel es más bruto para escenificar los comportamientos. El filme es bastante práctico, tiene buen ritmo. Está explicado con suma facilidad, pretende la movilidad. No hay grandes protagonistas, están a media caña, les falta grandeza, por más que se intenta, pero se distinguen, no son personajes planos. Las acciones son decentes e interesantes, pero muchas muy simples, aunque es un filme que escapa del rótulo final de típico. Shark es un tipo bastante rudo y aporta cierto realismo, aunque carece de carisma. La mort en ce jardin (1956) es una película entretenida, pero no una gran película. Esta propuesta es una mezcla mexicana con francesa. Un nado entre europeo y latino. Sobresale la actuación de Piccoli.

jueves, 4 de julio de 2019

Ferat Vampire (Upír z Feratu)


Que un auto sea un vampiro suena híper extravagante y original, pero el resultado es un filme extraño para el cine de terror, pero interesante aun así. El auto en cuestión tiene un desenvolvimiento más discreto que algo potente y terrorífico, el terror es más anexo por otras cosas que por el propio auto; el auto vampiro, el ferat, más bien tiene una especie de investigación, comprobación, de que en efecto es un vampiro, y el trabajo en ello parte de un tipo que es freak y cuenta esto a un doctor (Jirí Menzel), el doctor se convence porque el ferat implica a un mujer que él ama, una  enfermera, Mima (Dagmar Havlová). El filme gira en base a un rally, el ferat va a competir en éste rally. Mima va a conducir el auto, ya que la anterior piloto murió, supuestamente chupada su sangre por el ferat. En el filme hay un juego del doble con ésta mujer, Luisa (Jana Brezková) y su hermana Clara (la misma Jana), presentándose como una alucinación, un juego de terror, donde muchas mujeres quedan confundidas. Esta propuesta tiene su complejidad, es algo intrincada de entender. Mima y Luisa tienen sus vidas vinculadas, la morgue las espera. El doctor Marek es el padrote, las seduce a ambas, aun cuando tiene la pinta de nerd. Ferat Vampire (1982) es un poco seria con su investigación de hacer ver al ferat como un vampiro, esto se dilucida al final finalmente, antes todo busca comprobar los supuestos disparates de un tipo. Esto del ferat vampiro hace percibir al filme raro, porque no busca hacer terror barato, terror básico o intenso, es algo más sutil, el auto chupa la sangre por el pedal, hay una adicción y dependencia ahí, esto se conjuga con la pasión por el automovilismo y el deseo de éxito y reconocimiento. Mima ama el automovilismo, igualmente como Luisa lo amaba, ambas están dispuestas a morir por ello. También tiene influencia que un vampiro chupa la sangre a alguien y la vuelve dependiente de su hechizo, es como una esclavitud la que genera, hipnotiza a la persona, roba el alma. Ambas cosas van de la mano, la pasión por el automovilismo y el vampirismo, hay una fusión sólida en esto en la presente propuesta. Luego veremos hasta el rally en acción. Aparte el checo Juraj Herz espolvorea terror en el filme, pequeños sustos, pero también coloca una pesadilla potente con el ferat a lo Cronenberg, con un auto latiendo como la carne, lleno de sangre. El rally que es auténtico está bien inmerso en el filme. La compañía Ferat tiene una administración y directores que da a entender a un capitalismo violento, un capitalismo depredador y corrupto. El filme tiene su erotismo, pero nunca deja de lado su historia. La escena con las botellas en la cama es chocante, pero el filme da una explicación freak, así se ve un poco el filme. Es un cine de terror raro, particular, cine de autor con su roce con el ridículo en el que nunca cae. Ferat vampire no será una obra maestra, pero es una película bastante curiosa.

Vampire doll


Un hombre llega excitado en taxi bajo una intensa lluvia en busca de su novia a un lugar apartado en el campo, y se da con la sorpresa de que está muerta, la ha dejado de ver 6 meses y se iba a casar con ella. Se queda a pasar la noche en la casa de la madre de quien iba a ser su futura esposa, de pronto ve pasear por fuera a la joven, sale corriendo a buscarla. Afuera está su tumba, bien a la japonesa, de pronto la tiene muy cerca, ella llora y le dice que la mate. Enseguida él promete curarla, en eso a la mujer le brillan los ojos de amarillo y abre grande la boca, muestra dientes afilados, el sujeto en cuestión va a morir. El hombre desaparece –como en un sueño- y su hermana va en su búsqueda. Así empieza la película, y tiene una buena consistencia, como cuando el visitante despierta por el ruido, ve por la cerradura de la puerta y ve a alguien mecerse en una mecedora, luego ya no hay nadie, y se pregunta si era ella, Yuko, su novia, la muerta. Una muñeca cae al piso y se rompe en pedazos; por la ventana ha pasado un fantasma. El filme tiene encanto, así de terrorífica y clásica es. Michio Yamamoto hace su primera película de una trilogía (The Bloodthirsty Trilogy), con una mujer bella vampiro. El filme anexará mucha historia, con el pasado de la familia de Yuko. En la casa gótica donde caen las victimas espera la señora misteriosa de la madre de Yuko y su sirviente jorobado, chato, grueso y retardado. El sirviente quiere matar al novio de Keiko, la hermana del hombre muerto de la apertura. Esto da cierta risa, porque el sirviente retardado se mueve autómata a ayudar a la familia a quien sirve, siempre está al acecho de saltarle encima al novio, mientras éste esquiva hachas y armas como puede para sobrevivir. Keiko también pasa las de Caín en la casa, es sedada, secuestrada, encerrada se topa con la vampiro. Hay momentos así de buenos, de convincente suspenso. La mujer vampiro es efectiva y se suman historias. El campo como contexto es fértil en sustos. La casa señorial brilla como punto de terror en medio de la inmensidad. Los pasajes de la casa se prestan para el miedo, para el sobresalto, en cualquier momento puede salir la vampiro, que ronda. En medio de todo Keiko y su novio sospechan, escuchan llorar a alguien, van a ver. La madre de Yuko se mantiene seria, vestida bien japonesa, su seriedad se percibe de demencia, se mantiene fría. Es una película que gira en torno de la casa señorial y su imponente soledad, donde se guardan secretos tétricos, salvajes. Las posibles víctimas solo son Keiko y su novio, pero se dan muchos sustos con ellos, se proyecta bastante el peligro aun así. A ratos aparece la vampiro. El sirviente también como asesino propone su cuota de terror y muerte, aunque haga escapar algunas risas. El filme no se oye perfecto con la ensanchada historia familiar, pero tiene buenos sustos.

miércoles, 3 de julio de 2019

Lake of Dracula


No es muy común ver un Drácula japonés, y eso es lo que nos trae Michio Yamamoto. El filme es muy práctico y lleno de momentos de terror, de sustos, de suspenso. Uno de los buenos es con una paciente de hospital infectada por el monstruo. Akiko Kashiwagi tuvo un encuentro con Drácula a la edad de 5 años y creció con esa visión que ella creía un sueño. Pero Drácula la perseguirá hasta su casa del lago. El ataúd llega así en una camioneta de lo más simple. Drácula se dedica a convertir en no muertos a quienes se cruza. Akiko y su novio, el Dr. Takashi Saeki, investigan la situación. Es un filme entretenido, pero no plus ultra, aunque tiene su pequeña originalidad con la aclimatación de Drácula a un japonés, pero en general parece una película europea, la propuesta está bien occidentalizada, y esa es la curiosidad que quería ofrecerle Michio a la gente de su país. Todo es clásico del mundo vampírico, se ha respetado bastante la leyenda occidental. Es un filme algo lento, con su melodrama con el miedo que siente Akiko. Es un Drácula más de terror que sensual, pegado al que hiciera la Hammer. La atmosfera es gótica de la misma manera, con su toque a añejo, a nocturno, a frío.