jueves, 2 de junio de 2016

Cemetery of splendour

Presente en Un certain regard, Cannes 2015, la última película de Apichatpong Weerasethakul es tan rara como siempre, clásica del estilo del tailandés cinematográfico más famoso de su país, con sentido del humor medio encubierto, hospitales, militares y algo gay (esa pierna deforme y más chica de la viajante onírica Jenjira -Jenjira Pongpas- lamida por la presencia femenina del sueño de Itt -Banlop Lomnoi-, el soldado guapo que es como un hijo para Jenjira), retratos sencillos de su realidad, maquinarias/vehículos (al estilo entomológico y bello del plano detalle), acciones (un tipo defecando), objetos o detallismo “intrascendente” pero generadores de estilo, pero sobre todo misticismo (bajo cierta dosis de incredulidad, juego y vida propia dentro del ecran, como cuento, aunque tocando la identidad y superstición de su gente), fantasía fusionada con realidad sin mucha separación (tal cual la luminosidad fantástica del cuarto de hospital y las escaleras mecánicas de un centro comercial), onirismo y fantasmas, ahora con la presencia casual de 2 diosas vestidas de paisano, hablando de cosas banales (ropa, comida, estética), pero también explicando que bajo el improvisado hospital de una vieja escuela los soldados que sufren de un extraño mal del sueño -tratado con una especie de cromoterapia, en la estética a lo Wong Kar Wai- yacen así producto de que debajo del lugar hay un cementerio de reyes (léase también como metáfora política) que cogen la energía de los soldados para sus batallas en otras dimensiones, de lo que no resulta gratuito ver que donde se dice hay un plan secreto en la excavación aledaña al hospital, terminan jugando niños al fútbol o bailando o haciendo coreografías varias mujeres –donde se mete un hombre, como un alter ego de Apichatpong- cuando una voz en off lee una poética sobre cierta pared, implicando el mensaje de una salida en la verdadera importancia nacional (el pueblo), en un optimismo lúdico y algo gracioso. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario con educación. No coloques enlaces a otros espacios ajenos a la bitácora. Evita dar spoilers si bien todo aporte argumental puede expresarse con sutileza. De lo contrario no se publicará.