viernes, 2 de diciembre de 2011

Poetry

La última película de Lee Chang-dong es ganadora a mejor guión en el Festival de Cine de Cannes 2010 y es que su relato es de una belleza que mantiene ecuanimidad para con el título, no exenta de inteligencia en un alarde de reflexión constante alrededor de un crimen, la violación reiterativa de una chica de 15 años por seis compañeros de clase, y que relacionan al personaje principal en que su único nieto quien ella sola cría es uno de los responsables. La tragedia se hace más grave aún porque la niña se suicida y es el detonante que da a conocer el infame ultraje al que ha sido sometida. Al provenir de una familia pobre los padres de los indiferentes culpables buscan un arreglo económico que evite que sus benditos retoños vayan a prisión, incluso las autoridades del colegio ayudan en el ocultamiento del caso.

En esa disyuntiva yace Mija (Yun Jeong-hie), una anciana que se siente hermosa y que ostenta una despierta alegría por la vida a parte de una extravagancia moderna decentemente desenvuelta que no roza la estulticia. Una frescura que no recrimina ni exige mucho al destino pero que de cara a la realidad sufrirá cuanto peor embate puede propinarle el inclemente mundo, no solo una enfermedad que degenerará su memoria sino la necesidad de juntar una cantidad grande de dinero que evite el justo castigo de Wook, su rebelde e indolente nieto, que en el filme no se nos presenta como un criminal sino muy natural que lo dibuja desinteresado y ambiguo del rechazo que puede generar al público observador.

El cineasta surcoreano acierta en su forma de manejar tanto la estructura de la realización como la de perfilar a sus personajes, estos son de carne y hueso, no se van a ningún extremo aunque haya ausencia de muchas características e igual siguen tomando sentido.

Caminamos a la par detrás de Mija y conocemos todo su entorno, su rutina, su personalidad y sus relaciones, entre ellas las de empleada del hogar de un anciano adinerado tullido que termina proponiendo un último placer que lo haga sentir viril y todo con una audacia que no chirria en momento alguno, que no parpadea y se mueve con ágil manufactura dando sentido a un recurso que nos vuelve a representar matices. Nuestra protagonista principal es una mujer sencilla, una buena mujer que decide estudiar poesía recordando que alguna vez le dijeron que parecía tener esa inclinación debido a sus cualidades, su gusto por las flores y el uso de palabras complicadas.

Ella traspira transparencia, no pretende ser impoluta a la vera de la santidad y tiende o intenta ignorar la dura controversia pero como toda persona bondadosa por esencia quiere hacer lo correcto y en ese lugar no puede dejar de lado el suceso de la destrucción de la existencia de una indefensa pequeña. Su consciencia, su proximidad con esa desgracia y la actitud de su descendiente harán meditar sin pie a resoluciones fáciles e inmorales, el deber se irgue altivo dentro de su contemplación y su amor solo hace que sus pensamientos se compliquen.

Es rápido el vínculo que fomenta Chang-dong, Mija se hace querer sin sentimentalismos melosos aunque con el artificio sutil desplegado por un director que sabe armar figuras humanas asociándolas y comunicando a través de ellas en una retroalimentación que tiene de pretexto instantes necesarios pero aparentando menor conjetura y sin prolongarlos sino virando como en un mosaico de cortos instantes que representan una mirada a la intrusión de un contexto diario que ostenta importancia sin lejanías ni espectacularidad. Tampoco la predispone a la obviedad aún en la simpleza y en el retrato de su humildad que no impide darle rasgos curiosos o salidas audaces como la del encuentro con la madre de la muchacha violada, un clímax dentro de tantos otros instantes álgidos de filosa expectativa como la espera de aquel poema que tiene que escribir como fin de clase y al que parece no hallarle entendimiento pero que la incita a buscar y a maravillarnos con esa ilusión que enaltece el verdadero fin del arte escapándosele en el arduo sendero de la inspiración que el filme describe, justifica e impulsa en continuo vaivén mediante todo lo que contiene éste relato como con su asistencia e interacción con la cosmovisión literaria de las declamaciones, de las confesiones, de la enseñanza y de la propia fabricación sentimental en el sentido que tenga profundidad y significación uniendo trama con aquello que implica romanticismo que tampoco se hace predecible ni ñoño ya que hay ironía y campechanía hasta la lógica del policía honesto y vulgar que permite la metáfora de las apariencias, en ser sin falsedades, en el optimismo y en que el cariz del planeta en que nos movemos depende de nosotros.

La cotidianidad es otra muestra de maestría, el movimiento de las actividades se mueven variopintas perfectamente ensambladas en compartimentos comprensibles sin sobrantes, cuando parece ir en un sentido menor regresa a otro más trascendente sin agotarnos, con el ritmo y la traslación medida, controlada sin hacerla notar. No solo es coherente sino que no teme permitirse licencias en particularidades y no quiere ser una historia clásica ni manipuladora o extraña pero tiene de todas ellas en dosis imperceptibles para convencernos y guiarnos hasta ese apoteósico cierre en que escuchamos y solucionamos nuestros conflictos internos con la recitación de la lirica del amor y la muerte en honor del sufrimiento de todos los seres humanos colocando en su lugar lo que corresponde. Imprescindible obra maestra de la mejor manifestación de contemporaneidad atípica incluso para su procedencia.

13 comentarios:

  1. Uma amiga já tinha elogiado esse filme, como o próprio nome diz, parece ser bem poético. Preciso ver!

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  2. Debo decirte que me maravilla cómo escribes... mucho, sinceramente... me agrada tu modo de expresar y lo veo muy difícil, para mí inalcanzable y eso me hace poner mucha atención a tu modo y manera... Bss...

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  3. ¡Qué buena reseña Mario! Comparto plenamente lo que dices, creo que sabes perfectamente lo mucho que me gustó el film, y es verdaderamente una delicia. Tan humana y tan realista como la vida misma, y llena de una elegancia y de una belleza sin igual donde denota con inteligencia y sutileza una antitesis contra lo perverso y lo malvado de la vida. Una anciana que empieza a descubrir que la vida no es tan pura como la pintan, pero hay algo en ella, algo ingenuo y a la vez simpático que nos hace amar su personaje. Es una empatía significativa que no da lugar a momentos o escenas ridiculas o que invitan a la lagrima facil, por el contrario se sustenta moldeando muy bien su personaje, dandole valor y vida, sin sentimentalismos absurdos. Poesía es un homenaje pequeño a la vida, donde en medio de tanta desgracia siempre se encontrará un atisbo de esperanza. Concibo la pelicula como una muestra perfecta del sacrificio de una mujer por algo preciado en ella (en este caso su nieto), y todo lo que aprenderá en una etapa de su vida cuando el Azaheimer toca su puerta. El guion es sencillamente brillante y la actuacion protagonica irresistible. La nulidad musical lo que hace es incentivar más el planteamiento de acercarnos a aquello que muchas veces no oimos por estar ocupado en asuntos ajenos, nos acerca a la naturaleza, al resplandor de ella. En este film nada sobra, todo incita a la reflexión. Para mi todo un logro.

    Un abrazo Mario.

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  4. Reconozco que el cine asiático es una asignatura pendiente para mi pero entiendo por tu magnifico texto que la descripción de personajes asi como de sus terribles experiencias se cuenta con una belleza capaz de suavizar la dureza del guión y de sus imágenes.
    No puedo aportar más porque desconozco ésta pelicula, pero tomo nota.
    Saludos cariñosos :-)

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  5. Pues no me la perderé, me gusta el cine asiático. Me gusta cómo reflejan la cotidianeidad.
    Abrazos

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  6. El señor que dirigió esta magnífica película fue ministro de cultura en Corea del Sur y en buena parte responsable del lanzamiento internacional del cine coreano. En España no olemos un caso así ni en sueños.

    (Mario bórrame el comentario de SERGIO y deja éste. ¡Gracias!)

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  7. Aunque no he visto la película, sí he comprendido todo lo que has escrito teniendo en cuenta las genialidades visuales a las que nos tienen acostumbrados los realizadores asiáticos.

    Como la amiga Abril, sé que tengo que ponerme más las pilas con el cine que viene de Oriente, porque, realmente, es muy interesante, y, por lo general, con una gran poética.

    Un saludo

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  8. Mario, no conozco la película y me parece, por lo que dices, que merece la pena.
    Estoy de acuerdo con Maricari en que tu manera de escribir es estupenda.

    Voy a buscar la película a ver si puedo verla, me has generado una gran curiosidad.

    Un abrazo!!

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  9. Pues comparto casi todas tus palabras. Has hecho una crítica hermosa, así que cabe añadir poco más. Para mí, también es una obra imprescindible (ya lo era su anterior película, "Secret Sunshine") Un abrazo.

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  10. Maravillosa la interpretación de Yong Hee-Jeong. Creo que sin ella, la película no sería igual. Su capacidad para transmitir, sólo con su mirada, es increíble. Increíble esa poesía final. Cuando por fin logra escribirla. Antes de que la enfermedad se apodere de ella totalmente. Por fin logra escribir su poesía y lo logra cuando por fin puede enfrentarse al dilema que tenía. Elegir entre la justicia o su familia...
    Fantástica reseña Mario. Siempre es un gustazo leerte.
    Besotes!!!

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  11. Esta no la he visto, me la apunto en pendientes. Ya he aprendido a hacer caso de tus fantásticas recomendaciones.
    Un saludo

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  12. Interesantísima la propuesta de Lee Chan Dong en todos los sentidos. Poetry tien algo de obra maestra.
    LLevo sigiendo a Dong desde la anterior "Secret sunhsine", su filmografía es corta y los temas más o menos recurrentes, para mi su mejor obra hasta el momento es "Oasis" del 2002, y su debut Peppermenint Candy, y Green FIsh.
    yun Jeong-heem su actriz en esta ocasión, gran dama del cine Koreano también aporta los suyo, para el buen hacer del film.
    Mi obra preferida, hasta el momento es Oasis, pero su temática y estructura es parecida en toda las demás: Un personaje con algún tipo de descapacidad (mental o física).

    Saludos, buen post y gran película.

    Roy

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  13. Reconozco que a veces me es imposible seguir el ritmo que marcáis tanto tu como otros amigos blogueros, pero lo intento y trato de seguir estando ahí, a pesar de las rutinas laborales, familiares, vitales en definitiva.
    Me ha resultado curioso que el último comentario tuyo que leí fue el de un film oriental y hoy he vuelto con otro. Realmente el cine oriental tiene la gran característica de ayudarnos a ver las cosas de un modo distinto. No digo necesariamente mejor.
    Por ello siempre invitan a reflexionar. Y la historia de esta abuela, sin ver la película, me parece, por lo que cuentas y como lo cuentas, que no se ha grabado en celuloide y que sigue gozando de la naturalidad de la existencia cotidiana, no necesariamente buena ni mala.
    Una oferta cinematográfica tentadora.

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