sábado, 24 de diciembre de 2011

¡Qué bello es vivir!

Para la fecha no puede faltar la película representativa por antonomasia, realizada por Frank Capra en 1946. Con un James Steward excepcional; su rostro puede variar con rotunda facilidad siendo su alegría y simpatía contagiosa; luce fresco con un aire relajado pero sin perder su estilo elegante y clásico. En ésta oportunidad nos retrata a George Bailey, un hombre bondadoso pero con carácter que siempre antepone la felicidad de los demás a sacrificio de la suya propia; dispuesto a dejar pasar sus sueños si alguien le necesita, no solo dentro de su familia como con la perdida de la escucha de un oído a raíz de salvar a su hermano menor de la hipotermia sino de todo el pueblo de Bedford Falls donde es muy querido y admirado, a contraposición de Henry F. Potter (Lionel Barrymore), el tipo rico que solo quiere sacar ventaja de los demás, de los pobres a los que no les guarda ninguna confianza ni respeto.

En esa ruta Capra hace una bonita historia navideña con personajes muy al estilo de la novela de Charles Dickens realzando virtudes y defectos, colocando figuras bastante identificables bajo rasgos gruesos y no por eso no estimables en sus personales formas; el retrato no es básico porque alberga muchas ramas derivadas y mantiene complejidad en su deambular que por simpático y actualmente popular –aquello de ver qué hubiera pasado de no existir el héroe de nuestra narración que para el caso no se valora en toda su grandeza- no cae en absoluto en lo monótono y anodino, sin embargo sus personajes muchas veces son poco más que básicos ya que buscan acompañar más que verdaderamente resaltar aunque llevan cierta independencia –sea el dueño del bar, el farmacéutico, el policía, el taxista, el tío Billy, el amigo adinerado o la chica fácil entre otros secundarios que marcan una personalidad global optimista muy influenciada por el protagónico- creando a pesar de su funcionalidad un trabajo de conjunto que llena el pueblo de identidad y los muestra ayudando solventemente a ampliar el panorama del contexto ya que permiten ver en toda esencia el alma y la repercusión que genera un tipo aparentemente común y frustrado -por no ver lo que es, lo que ha hecho o lo que hará- en George Bailey.

La mirada de la película es inocente por qué no admitirlo –y no quita respaldo asumirlo- pero es porque cree en el ser humano, un ideal que bien vale llevarlo en alto a toda causa fuera de que en la realidad no sea tan razonable muchas veces. El espíritu que reina en la realización tampoco se queda en lo hueco ni en lo simplemente sentimental, salvo en la predominancia del canto a la convivencia digna del amor en todo terreno, sino que además tiene perspectiva porque George Bailey no solo es un hombre de palabras y buenas intenciones –porque sería poco francamente- sino de soluciones (de llevarlo a la práctica) y es que su inteligencia permite burlar la iniquidad del capitalismo más violento que solo ve dinero y astucia más que respaldo o bien común en el prójimo, empero sustentándose en el trabajo duro y evolutivo -las casas compradas son la prueba- aunque arriesgándolo todo en el compromiso que pretende ampararse en el cumplimiento del deber de uno en relación con el ajeno.

Es la resolución de un mensaje probo de pies a cabeza que buscar creer y dejarse llevar por la fe en la humanidad (¿por qué será tan difícil?), como con las hipotecas u los prestamos en la oficina que mata de sopor la ilusión de Bailey que al igual que su padre no le queda otra salida -ante su naturaleza idealista y colectiva- que responsabilizarse por los otros a expensas de sí mismo (un milagro a todas luces en nuestra modernidad egoísta e hipócrita pero que nunca hace un mea culpa completo sino parcial y desprovisto de autocrítica); sobre aquellos que nos restringen la libertad pero que nos hacen ser mejores personas, ya que servir es un don de pocos y por eso simbólicamente –además de literal- llega el rescate del cielo o la -tomada por fantasiosa- justicia divina que envía a un ángel a demostrarle a nuestro ciudadano ordinario pero también auténtico y especial que su labor puede ser tan gigante como la del hermano en la guerra salvando de la muerte a sus compatriotas o la anhelada superficialidad viajando por Europa; un recordatorio de que la pequeñez se lleva en el alma y que la desfiguración de lo que realmente es exitoso parte del concepto materialista, visual, suntuoso o de exacerbo público que nos domina, pero que solo basta perderlo todo –lo que aquí es invisible en grandeza a nuestros ojos- y darnos cuenta que la vida es maravillosa como reza el título, incluso bajo el temor de ir a la cárcel o ante una alta deuda impagable de 8, 000 dólares.

Una esposa amorosa e hijos felices, un hogar cálido desde su gente, el afecto general, la amistad, la convivencia pacífica, la paz interior, la consciencia tranquila, la honra y más son más importantes de lo que cree Bailey; y para eso Clarence, un enviado celestial memorable aún en su estereotipo, como lo es Potter, dos caras: el bien y el mal, viene a ayudarlo en el momento en que cree que vale más muerto que vivo y está engañado por las apariencias, cuando solo vislumbra la derrota.

Una mención aparte se merece Donna Reed como Mary Hatch, la otrora niña educada, sana y linda que le dice en el oído sordo de George que siempre lo va a amar y que más tarde no puede despegarse de la canción que los acercó de jóvenes, y sí ¡la mujer es el dulce y preciado tesoro de cualquier varón!, ¿qué sería el mundo sin éste sentimiento tan inigualable? Trasmitido por ella con toda vivacidad, con esa clase y naturalidad que llevan tan fehacientemente las damas clásicas, que no necesita ser de impactante belleza ni siquiera provista de sensualidad sino que irradia desde la enamorada sonrisa, de la sencillez, de la alegría, de la madurez, de esos olores que definen su expectativa anhelada con el hombre de su vida.

Otro de los grandes rasgos de Capra es la minuciosidad, la resonancia discreta de los detalles en toda escena, como con el cuervo que implica el avistamiento de los problemas. También yace curioso el que Potter sea un invalido y es que sin perder la sensibilidad, el ser humano está en su interior y no en su físico; todas lecciones “bobas ”que conocemos aunque están a menudo guardadas con polvo en el olvido y es que lo que muchos tildan de obvio termina pasando desapercibido cuando son premisas indispensables que hay que tener presente; por eso un filme híper sensible y flagrante se nos hace tan grato casi sin darnos cuenta de qué se nos dice lo que ya sabemos pero porque tiene en la estructura la complejidad necesaria para reforzar y disponer de una filosofía existencial que en el fondo todos ansiamos tener en nuestro derredor y que nuestro escepticismo o predisposición a no vernos vulnerables impiden que brille en nuestra vidas.

Fiat lux se oye implacable silencioso en el rostro jubiloso de esa imagen inmortal de Bailey acaparado por los abrazos de sus cuatro hijos como de su amada esposa, mientras aquella frase grandiosa dejada de dedicatoria por Clarence cierra el conjunto perfectamente: “ningún hombre es un fracasado si tiene amigos”. Y a todos ustedes que comparten conmigo ésta crítica se los dedico con todo corazón. ¡Feliz navidad!

21 comentarios:

  1. Es una linda tradición verla con mis hermanos y algunos amigos en estas navidades. Todo un lujo, una película que no solo es hermosa en su historia, sino que cala con un profundo y emotivo mensaje en la vida y sabe tratar los sentimientos y atravesar las circunstancias. Todo un clásico; aun recuerdo la primera vez que la vi, hace mucho, y cómo me sentí identificado en varios aspectos.

    Feliz Navidad Mario :-)

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  2. Qué preciosidad de película! no me canso de verla y en Navidad es de las mejores elecciones, maravillosa
    ¡Feliz Navidad Mario!

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  3. Obra maestra absoluta y sensacional, en serio, una película mucho menos inocente de lo que parece (no debería serlo creer en el ser humano y en el poder de la comunidad). Negra en muchos pasajes, verdadera pesadilla y narrada con el poder de una locomotora de alta velocidad. Me extendería más, pero es de las que quiero tratar con detenimiento en mi blog. Lo merece sobradamente porque su condición de "película navideña", condición indiscutible, ha eclipsado un poco otras cualidades.

    Un abrazo y Feliz Navidad

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  4. Ojalá hubiesen muchos Baileys en la tierra, todo nos iría mejor; hombres buenos, sensibles,que empatizan con el prójimo, y se ponen en su piel ¿Sabes lo mejor de todo? Qué yo pienso que son muchas las personas que existen con estas características en la tierra, lo que pasa es que no se las oye, pero en silencio van haciendo de este planeta un mundo un poquito mejor. FEliz Navidad.

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  5. Un canto a la vida, una obra de arte cláscica, yo hablé de ella el año pasado, y me he acostado a las 4 de la mañana viendo el Bluie Ray la pasada madrugada, lo rrecomiendo, increible cómo han logrado rescatar y mejorar la calidad de la cinta, y han añadido fragmentos eliminados hasta ahora....

    Un abrazo y Feliz Navidad!!!

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  6. En inevitable recordar esta película en estas fechas entre otras cosas porque siempre la hechas en varios canales. Yo este año no la he visto porque me da miedo quemarla. Poco que añadir al repaso que realizas pero para mi, uno de los aspectos mas destacables de la película (que es como un cuento), es el cambio de atmosfera que se produce en la película (la música, la iluminación, los planos), pasando a un clima de tensión provocado por la situación.
    Esplendida película imprescindible en estas fechas.
    s2!!

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  7. No sé la cantidad de veces que habré visto esta peli =)
    Me encanta, idónea para estas fechas además =)

    Besotes

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  8. Excelente película navideña.

    Felices fiestas

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  9. Muy acertada reseña de una película imprescindible no sólo en Navidad sino también en la historia del cine. Mágica fábula dirigida por un hombre llamado Frank Capra que realmente creía en sus semejantes. Yo no me canso de verla y siempre, siempre, me emociono con su final.
    Muy Feliz Navidad, Mario, y que tengas también un inmejorable 2012. Besos.

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  10. Una peli maravillosa y llena de buenos sentimientos que siempre apetece disfrutar en estas fechas. Un cuento a lo Dickens, como también señalas, que habla sobre la bondad y el triunfo de ésta sobre la ruindad y mezquindad de ciertas personas, siempre solitarias y como agazapadas para hacer daño y procurarse su propio beneficio.

    Un saludo y estupenda recomendación, Mario. Muy de acuerdo con tu comentario.

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  11. La película navideña por excelencia. En la TV española es tan inevitable en estas fechas como "Ben Hur" por Semana Santa. Me encanta la personal revisión que hicieron los Coen en "El gran salto".
    Aprovecho para desearte muy Felices Fiestas. Borgo.

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  12. No se que puedo añadir de una película que todos hemos visto muchas veces. Tu análisis es muy minucioso,y comparto gran parte de lo que dices, excepto que la mirada y el mensaje son inocentes.
    Ya he comentado en algún otro lugar que el film me parece muy duro y cercano al terror.Aquí se termina mirando cara a cara al suicidio después de un pavoroso itinerario que va de lo idílico a lo más mísero y en el que pese a la buena voluntad, ese marco idílico está a punto dese irse abajo.Y como ya dije también, en la vida real no suele aparecer un angel que resuelva el entuerto.Aun así,magnífica película.Un saludo.

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  13. Es una de mis peliculas favoritas
    y es asi porque tiene argumentos suficientes para envolverme en una historia o cuento social maravilloso que me enternece e
    inspira a ser un humano con mejor corazon y eso ya es bastante que lo consiga un filme.
    Capra realizo el filme para ayudar a la sociedad americana a olvidarse el miedo tras la 2º guerra mundial.No tuvo mucho exito
    en ese momento,pero fue tras el final de otra guerra (la del Vietnam) donde el filme emprendio
    una aventura de resurgimiento y desde aquellos momentos la pelicula
    es fundamental en estas fechas,convirtiendose en la favorita de todo el mundo.

    Una maravillosa obra que sin duda
    es imprescindible para cualquier cinefilo.
    Un abrazo muy fuerte amigo y gracias por dedicarnos y al menos en mi caso pertenecer a tus amistades cinefilas.

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  14. Hola Mario, llego un poco tarde al post...demasiadas comidas y reuniones... En fin, yo también creo en la inocencia de ¡Qué bello es vivir! y aunque aún no la he visto estas fiestas, no creo que terminen sin visonarla de nuevo. Es de esas pelis que puedes ver decenas de veces y no te cansas y su buenismo, imposible en una película actual,aquí se ve encantador. Hoy en día, con la inocencia perdida, no se puede hacer este cine. Un abrazo.

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  15. Me alegra que hayas traído esta peli, una de mis favoritas, y para mí una imprescindible en Navidades, si no la pillo en la tele, siempre me la pongo, es ya una tradición más navideña. ¡Feliz Navidad!

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  16. La tercera colaboración de Frank Capra con James Stewart, tras "Vive como Quieras" en 1938 y "Caballero sin Espada" en 1939, es una maravillosa alegoría sobre la importancia del ser humano en el desarrollo de sus semejantes, casi una filosófica reflexión sobre el sentido de la vida.

    Para los que acusan a Capra de optimismo exacerbado, este film es una clara muestra de su propia evolución personal, ya que presenta la particularidad de que el mal, representado como en casi toda su filmografía, por una parte de la sociedad, nihilista, materialista y manipuladora, e interpretado magistralmente en este film por Lionel Barrymore, ya no es vencido por la nobleza y los elevados ideales, sino que seguirá desarrollándose, a pesar de la existencia de éstos.

    La interpretación de James Stewart en el papel del generoso, abnegado y sacrificado George Bailey, que renuncia a sus sueños de gloria personal para devenir un filántropo, entregado al servicio de su familia y de la comunidad de Bedford Falls, y que sufre una terrible crisis existencial, que le llevará hasta las puertas de la muerte, es tierna, vibrante y conmovedora, una de las mejores de su carrera y una excelente muestra de su gran versatilidad como actor.

    Incombustiblemente optimista, a pesar de su acerada crítica social, rabiosamente divertida, a pesar de los tintes trágicos de su historia, realista en el tratamiento de sus personajes, a pesar de su fantástico argumento, el visionado del film sólo admite una reflexión al finalizar oyendo sonar las campanas en el árbol de Navidad de los Bailey.... ¡Qué bello es vivir!

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  17. Perdón por la tardanza, pero es que entre unas cosas y otras en estas fiestas no da tiempo para nada.

    Al menos, desearte una feliz navidad.

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  18. Estupenda elección para estas fiestas. No me canso de verla. Siempre cae por estos días. Y aunque sea tarde, ¡¡¡Felices Fiestas!! Y que tengas un buen 2012!!!

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  19. De las tipicamente navideñas, prefier5o esa maravilla que es un ganster para un milagor. Pelicula que se aleja un poco de la linea habitual del director. Aunque consigue transmitir el espiritu de su cine, de manera digamos que mas atractiva. De cualquierforma estos clasicos navideños, siempre se agradecen

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  20. Hola, Mario: Deseo que hayas tenido una Feliz Navidad y te agradezco que hayas comentado esta película tan maravillosa. Yo también la veo siempre en estas fechas. Me encanta por todo lo que ya habeis comentado. Cuando él pregunta al Angel ¿Donde están las casas? le responde: Tú no las construiste; y eso hace reflexionar sobre la importancia de resistir ante la adversidad y no tirar la toalla, porque nos perderíamos la oportunidad de hacer muchas cosas buenas y necesarias en un futuro.
    Ah! y gracias en nombre de todas las Damas por tus palabras.
    ¡Feliz entrada de año!
    Un beso

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  21. Para mí no es Navidad si no veo esta película. Soy una romántica para algunas cosas.
    Besos

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