martes, 27 de marzo de 2018

El cine de terror y las redes sociales


Para el 2010 internet y todas sus herramientas, como las redes sociales, se han incorporado a prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana. Su presencia es enorme.
El 2010 es el comienzo a la par del apogeo de las películas de terror sobre redes sociales.

Una de las películas más revolucionarias, taquilleras y populares del cine de terror último es Ringu (1998), que le abrió la puerta al J-Horror en el mundo. Su director, Hideo Nakata, se basaría en una cinta de vídeo para plantear horror. Se basa en la novela de Koji Suzuki, escrita en 1991. Ésta película sería una clara influencia en su compatriota Kiyoshi Kurosawa, en la película de culto Kairo (2001), donde Kurosawa es también el guionista. Kairo es un filme pionero en hacer de la web un lugar maldito, de terror. Ringu es definitivamente un eslabón trascendental en los sucesos que nos llevan hasta el cine de terror sobre redes sociales. Nakata ve la influencia de su famosa película en Kairo y más tarde vuelve a tomar la posta. Pasarían 9 años para hacerlo. Nakata decide también ser de los primeros en hacer un tipo de cine de terror, ahora el tema es el apogeo de las redes sociales. Decidiría adaptar la obra de teatro de nombre homónimo del irlandés Enda Walsh. Ésta película sería Chatroom (2010).

Chatroom es una película británica, dirigida por un japonés. Se presta para la universalidad. Chatroom usa la realidad como reflejo directo de lo virtual. Es decir, el chat se ve en pantalla como un cuarto físico, está materializado pero se asume virtual. Este cuarto/chat se presenta como un grupo de autoayuda. En la película internet es un hotel algo antiguo y los cuartos son los distintos chats. Un Intercomunicador en la puerta es lo que vemos en pantalla a razón de ser la clave para acceder al chat convertido en privado, mientras las luces queriendo apagarse representan un virus en una computadora. Pensemos que ésta es una adaptación de una obra de teatro. Un mala elemento fungiendo de líder y amigo hace de internet y las redes sociales un peligro para jóvenes más tímidos, inseguros y aislados que se refugian en internet. En el filme se empuja a un joven solitario hacia el suicidio. Internet y las redes sociales son representadas como veneno para la juventud producto de ser un azar muchas veces la interrelación con gente desconocida, nueva. El target de advertencia de la película es entre 16 y 20 años. Sala samobójców (2011), una película polaca, parece claramente inspirarse en chatroom. Lo que agrega es la posible homosexualidad del protagonista y por esta inclinación su rechazo y burla a través de las redes sociales.

Otra película del mismo año, Death Tube (2010), de otro japonés, Yohei Fukuda, muestra la corrupción de la gente producto de las redes sociales y el deseo de sobrevivencia. Gente es secuestrada y llevada a unos cuartos pequeños donde deben resolver pruebas, mayormente ridículas, para poder evitar ser asesinados. Mientras esto sucede son observados por un youtube llamado Death Tube. Cada competidor preso tiene una laptop enfrente. La conexión a internet y las redes sociales es constante. Esta dependencia simboliza algo desastroso. Este filme es muy extravagante, tiene a unos tipos disfrazados de osos de peluche como los titiriteros y ejecutores de Death Tube. Esta propuesta pone a prueba de forma macabra los valores y virtudes de las personas. Las personas involucradas cada vez van poniéndose peores, más crueles y traicioneros. Death Tube es como la manipulación genera monstruos. De esta manera los filmes del tema arrancan exhibiendo una cara negativa de las redes sociales, aunque sea propio de esperar lo sanguinario y el suspenso como ofertas de terror. La frialdad y el hedonismo trágico del espectador es otra crítica, la falta de confraternidad de la humanidad. La gente del filme que presencia Death Tube yace sin movérsele un pelo ante lo visto.

Megan Is Missing (2011) sigue el mismo patrón de crítica negativa de Chatroom, un tipo o tipos equis que dañan al resto de internautas o asociados a las redes sociales no tan preparados socialmente. Ésta vez las víctimas son dos adolescentes, dos mejores amigas, pero muy distintas entre ellas. Megan, la protagonista, es presa fácil por falta de comunicación y comprensión con sus padres, por lo que se enfrasca en una liberalidad sexual producto de ésta ausencia y rechazo, en especial de la madre que la maltrata continuamente. El target de advertencia es de 13 a 15 años. El filme hace hincapié en la caída del elemento peligroso producto de tomar riesgos en las redes sociales y por falta de madurez y por la soledad. En cuanto al aporte visual sobre las redes sociales es muy sencillo. El videochat simplemente es la división de la pantalla en dos o hablarle directamente a la cámara. Como curiosidad está que Megan Is Missing tiene una escena escalofriante sobre un entierro en vida en tiempo real.

Para el 2012 se complejiza el tema de las redes sociales, con Smiley (2012), una película de conceptos. Se mantiene el patrón, ente o entes dañinos en las redes, hasta ocasionar muertes.
Estos entes peligrosos se muestran como atractivos para sus víctimas. Un chat anónimo es la entrada para Smiley, una leyenda urbana y asesino en serie. Los jóvenes comunes e inseguros son el blanco fácil, porque anhelan la inclusión social y ser parte de un grupo de chicos cool. Pero hay gente que quiere perturbar a otros, internet es un reflejo de la realidad como pretende la película, de la maldad que se basa de otro elemento más para ejercer su criminalidad. Smiley nos habla del nihilismo juvenil y la autodestrucción humana, por medio de las redes sociales que son parte de otro escalón de evolución pero arrastran la misma destrucción de la humanidad, como en Megan is missing donde vemos que hay jóvenes que son muy crueles y bárbaros. No hay ninguna razón nos dice esta película, lo hacen porque pueden hacerlo, como se juega dicho tres veces para invocar la leyenda urbana de Smiley. En el lenguaje de la película, el de las redes sociales e internet que maneja, los hackers (los privilegiados sociales) dañan a los geeks (los introvertidos y débiles de carácter).

The Den (2013) es más exigente que las películas anteriores en cuanto a lo visual, en representar físicamente las redes sociales. La película muestra en todo su espacio visual una pantalla de computadora usando una red social, íconos, gmail, antivirus, google, una reprogramacion de la computadora tras un virus. Incluso cuando la protagonista visita otras casas o sale a correr, todo el tiempo está conectada, yace entre la computadora y el chat. Esta propuesta se ampara en un videochat llamado The Den. La protagonista hace un proyecto subvencionado por una universidad sobre redes sociales, enfocándose en The Den y la interacción, todos los días, las 24 horas, con desconocidos frente a la propia vida pegada a internet. A través de todo el espacio visual de la película, que es el de una pantalla de computadora, vemos a la protagonista llamar por teléfono, pedir delivery, tener sexo con su novio, hasta llamar y encontrarse con la policía. Pero por culpa de The Den aparece un tipo matando a los conocidos de la protagonista, a quien vigila, tortura psicológicamente y persigue. Esto tiene una sorpresa, no tiene una resolución tan típica, el filme tiene de Hostel (2005) y un sádico vouyerismo, aun peor que Death Tube.

Antisocial (2013) es otra película que rompe un poco el molde, refiriéndome al uso de las redes sociales para hacer terror, aunque tiene la misma premisa que Kairo (2001). La trama trata de un virus biológico salido de un chat llamado “Social Redroom”. El filme juega con la temática de la adicción a las redes sociales. Lo que añade ésta película canadiense en cuanto a terror es que ésta red social hace que cualquiera se convierta en un especie de zombie, que uno enloquezca, se ponga violento, atacando al resto. El chat “Social Redroom” no es un chat ordinario, tiene muchas semejanzas con Facebook. En cuanto a lo visual se ve el constante uso de laptops y apps de teléfono, pero nada extraordinario. Algo llamativo en general como película de terror es que para curarse del virus biológico hay que perforarse sin anestesia con un taladro la frente. El filme termina parecido a un Resident Evil. Además hay un juego de palabras y significados con el nombre de la red social, Redroom, que apunta a provenir de Redrum, de The Shining (1980). Es la red social igual a sangre y muerte, a epidemia.

La película de terror más popular que se ha hecho sobre redes sociales es Eliminar amigo (Unfriended, 2014), de Levan Gabriadze. En esta película se trabaja con el ciberbullying y la venganza. Una jovencita se suicida por haberse sentido terriblemente humillada por sus supuestos mejores amigos –que son cinco- y regresa a hacerlos pagar, a matarlos uno por uno. En la distinción visual, de la nueva temática de las redes sociales, está al nivel de The Den, y seguramente sea hasta mejor, aunque tiene una estética a ratos de cierto bajo presupuesto. Toda la película se ve a través de una pantalla de computadora. El grupo de amigos involucrados todo el tiempo se hallan conectados, pero no es por un tiempo muy largo; esto porque supone que todo es continuado y en tiempo real, aunque no lo es, desde luego, hay mucha edición, efectos especiales, efectos de postproducción. En eliminar amigo no hay sobrenombres, inventos, ni fusiones de redes sociales, son tal cual las conocemos en nuestra contemporaneidad. Tenemos el uso de Skype, youtube, Facebook, gmail, google. Por la pantalla desfilan las principales redes sociales y otras herramientas claves de internet. Eliminar amigo parte de algo muy básico, la muerte de Laura Barns, quien aparece en las redes sociales de sus amigos. Pero aparte de recurrir a la última tecnología y fuerza de comunicación de internet y tener un buen tempo es original en cómo va acometiendo las muertes y en cómo sigue amarrando al resto a no abandonar las redes sociales a pesar de lo que sucede. Eliminar amigo tiene un uso contundente de las redes sociales. De ahí que justifique su popularidad.

Otra película visualmente interesante y muy trabajada en el tema es Open Windows (2014), película americana dirigida por el español Nacho Vigalondo (Los cronocrímenes, 2007). Por tiempos largos la propuesta se mueve en base a exhibir en toda la pantalla el monitor de una computadora con varias ventanas, ventanas con distintos dispositivos, alta tecnología, en donde se incluyen las cámaras de seguimiento ultrarrápidas usadas para el ping pong, blogs, vídeo-llamadas, varias redes sociales. Nick Chambers (Elijah Wood) gana un concurso online para blogs y el premio es una cena con su artista favorita, interpretada por la ex actriz porno Sasha Grey, pero todo en realidad es un plan siniestro en medio de una lucha entre hackers. Las redes sociales son utilizadas para espiar a la artista, secuestrarla, mediante la manipulación del fan (Wood). Es la lucha por la notoriedad, a la vera de cierto desequilibrio mental.

Dos películas del mismo año muy atractivas en cuanto a la temática abordada son i-Lived (2015) y #Horror (2015), ambas trabajan con las apps del celular inteligente. i-Lived además los blogs. El protagonista tiene un blog de revisión de aplicaciones de teléfono. Cuando Josh descubre la aplicación I –lived su vida llena de carencias emocionales y económicas y sus preocupaciones familiares darán un gran giro, su vida será  la que siempre ha soñado –obtendrá una mujer sensual y bella, un negocio millonario, la salud de una madre en estado terminal-, la del perdedor convertido en el hombre afortunado. Pero pronto esto cambiará cuando vea que no es por sus propios atributos y tenga que firmar un pacto con el delito, la tortura, el asesinato y el terror. I–lived muestra la dependencia de la tecnología vista macabramente, hacia la corrupción. #Horror por su parte se mueve con una app que es mezcla de Candy crush e instagram. Su target son las niñas de 12 años. En ésta película las redes sociales ayudan a la aceptación o también generan el rechazo social, lo virtual hace de soporte de lo real, están muy unidos. En pantalla vemos durante todo el metraje destellos de dibujos como salidos de un tragamonedas con mensajes, fotografías, videos, likes.

Aunque las redes sociales aún son suelo virgen en las películas de terror, por lo menos no hay muchos hits como Eliminar Amigo, ni abundan éstas películas o son muy poco conocidas, y el nivel general no es aun de los más deslumbrantes, viendo la película alemana hablada en inglés Friend Request (2016), que bebe de Eliminar amigo como de muchas películas clásicas del género, podemos constatar que ya hay historia y que empieza a haber menos originalidad en el tema, y mayor cotidianidad, aunque “mejores” formas. En ésta película se enfrenta la marginalidad absoluta contra la popularidad, por medio de las redes sociales. Trata lo sobrenatural, como lo hace Eliminar amigo, pero involucra a la brujería y a ritos paganos para justificarse. Cosa que Eliminar amigo no hacía, iba más al punto. Pero friend request dentro de todo tiene escenas más perturbadoras. Una laptop (trasmitiéndolo por facebook) es usada como un espejo para un rito y puerta a convertirse un ser rechazado, oscuro y solitario en un demonio, y en adelante es tan solo plasmar una venganza, pero buscando hacer del popular un marginal. Darle una lección siniestra. 

Esta temática de las redes sociales, propias de nuestra época, de la actualidad, muestra la riqueza del feedback entre cine y el mundo real, y cómo el cine de terror siempre ha sido, no sólo entretenimiento, sino un auscultador de lo social. Seguirán habiendo películas del tema y nosotros apreciando como los mismo temores y naturalezas humanas siguen cambiando de piel pero mostrando la misma esencia. Un faro de nuestra verdad.

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