lunes, 17 de julio de 2017

Sieranevada

The Death of Mr. Lazarescu (Moartea domnului Lazarescu, 2005), el segundo largometraje de Cristi Puiu, es un referente importante del cine rumano, película con la cual muchos se enamoraron del nuevo cine rumano, por lo que seguir la carrera de Puiu es prácticamente un imperativo. Su quinto largometraje, Sieranevada, estuvo en el festival de Cannes 2016. Nos involucra con la misa por conmemoración de la muerte del patriarca de una familia, para dicha misa se reúne toda la extensa familia para una cena. Con muchos parientes medio irreconocibles se dan las típicas reuniones familiares, con los clásicos fastidios y sorpresas. Una mujer mayor lamenta la infidelidad de su marido hasta caer rendida por un aneurisma. Una jovencita lleva a una amiga inconsciente por alcohol o drogas. Son 3 horas de película, 3 horas también de mucha intrascendencia, desde un mismo lugar, la casa familiar. A ratos la cámara se posa en un lugar estratégico y muestra 2 habitaciones a la vez, la entrada y salida de los parientes, mucho movimiento y cierta tensión de la reunión, es la sensación de estar viendo algo pequeño, pero trascendental en nuestra humanidad, como el viejo marido abusivo que ve su mundo caer producto de la culpa. También hay lugar para preocuparse por hacer una comida suculenta, juguetear amorosamente entre hermanos o discutir el precio de un regalo.

La llegada del sacerdote ortodoxo rompe la monotonía, el padre terminado de practicar su rito, de lo más veraz, no puede contenerse de contar una anécdota, habla de la lucha personal por los valores eternos y mantener ciertas tradiciones. El momento emotivo de reflexión termina, y Puiu le quita solemnidad con un diálogo al paso que apunta a decir que no entendió de dónde vino aquello, creando un contraste de libertad e individualidad. La familia discute de varios temas, aunque mucho sobre ridiculeces que pretenden pasar por cotidianas. El atentado terrorista a EE.UU. del 11 de setiembre se repite a cada rato, pero sobre conspiraciones y justificaciones absurdas, esto remite a banalizar internet también. Otra característica del filme es mostrar lo moderno vs lo tradicional, en cómo uno trata de subsistir frente al otro. El cosmopolitismo siempre es interesante en todo país, pero aquí se presenta endeble, como ese arranque del filme en que se discute seriamente sobre las princesas Disney. Esto, desde luego, desde una contextualización a Rumania. Europa es atacada también por terroristas y los niños sean de donde sean aman y se identifican con Disney. Pero en un filme rumano uno quiere oír de Rumania, ver en una nacionalidad reconocer y fomentar lo propio. Por ello cuando una anciana tía pegada a la antigua defiende al régimen comunista, que remite al infaltable Nicolae Ceausescu, se hace muy jugoso de ver, aun cuando esta defensa a todas luces cae antipática a todo mundo, pero es una perspectiva fundamental de la realidad nacional.

El filme abre con Lary (Mimi Branescu), su bella y sofisticada esposa y su pequeña y tranquila hija haciendo compras o diligencias en la calle antes de ir a la reunión familiar. Impecable naturalidad de este pequeño prólogo de cotidianidad. La propuesta que en la trama dura 1 día de congregación implica más de 2 horas de metraje en un solo espacio, el hogar del patriarca difunto, y solo unos 30 minutos afuera -una vez más, tras los 10 minutos de la apertura- cuando Lary va a recoger a su intensa esposa que ha salido un rato de la reunión. El momento que se da afuera es penoso y humillante, más que sensible, Lary se desmorona ante un mal momento de vergüenza y autoconsciencia. Esta escena seguramente agradará a muchos, es como la vida misma, no hay duda, pero resulta trágica, la vida mostrándose cruel, que ver a un tipo simple aplastado por las circunstancias, culpas aparte, llega a fastidiar. El momento contiene una anécdota de infancia –y amor paterno y de pareja- que trasmite una gloriosa naturalidad, clásica del mejor cine rumano, pero su emotividad duele y es incomoda que (me) cuesta celebrarla, pero es la gran escena del filme. 

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