martes, 6 de marzo de 2012

Shame


El director inglés Steve McQueen, es más que el homónimo de una leyenda americana del séptimo arte, es un realizador muy prometedor que ya con dos películas en su filmografía se ha cimentado como alguien que hay que seguirle el paso con atención. Hunger nos demuestra el estilo que lo caracterizaría, un cine europeo con componentes definitorios clásicos y a la vez renovados, en un filme rudo y seco con un ineludible toque contemporáneo, puesto bajo una estética fría en lo visual más no en sus propuestas intelectuales asimiladas, capaz de ponernos una lenta y pesada pero indispensable escena de diálogo bastante extensa entre nuestro protagónico Bobby Sands (Michael Fassbender) y un cura católico con tendencia a lo político, en que la influencia de la religión -tan fuerte en los irlandeses- busca doblegar el espíritu del primero a favor de la negociaciones del gobierno inglés con guerrilleros presos, asignando que el mandato de Margaret Thatcher no quiere doblegarse al terror ni a la manipulación en la compasión rechazando acceder a las peticiones políticas de los internos carcelarios pertenecientes al Ejército Republicano Irlandés (IRA); o ante una larga y parsimoniosa toma en tiempo real de la limpieza de un pasillo por parte de un guardia de seguridad. Elementos que hacen de su cine algo más que público y general.

La decadencia corporal del integrante del grupo terrorista IRA, Bobby Sands, en manos de una huelga de hambre nos retrata la convicción ya antecedida por una anécdota adolescente; la represión en la cárcel con golpes y abusos ante la negativa de aceptar el uniforme, las represalias externas del grupo paramilitar o la mutua lucha por derechos que reconozcan y que creen un estatus en prisión, se ven envueltos con una bien distribuida trama que se organiza por medio de unas pocas descripciones y acontecimientos que fabrican un relato que en momentos se acelera y en otros se aborda en la calma, la estructura de las secuencias determinantes hacen que con unas cuantas escenas contrapuestas se coja ritmo y en poco tiempo se concrete la imagen global decisiva; McQueen sintetiza muy bien el deterioro tras una película que no endiosa sino que se hace justa recreando fidedignamente como un Dios permisivo su historia.

En ésta oportunidad vuelve a repetir con el actor de origen alemán Michael Fassbender, que se ha robado el podio que ostentaba Ryan Gosling como figura más importante del cine actual, demostrando un talento mayor en quien consideramos el mejor intérprete del 2011; una innata naturaleza creativa e histriónica que en un momento importante en Shame no necesita de palabras sino administra puros gestos excelsos.

En la conclusión de la película, Fassbender como Brandon Sullivan se quiebra y muestra el dolor que aqueja su vida, un estado de desesperación incontrolable que lo sojuzga impenitentemente al estar atrapado en la filia desmedida de lo sexual, producto de una infancia y juventud traumática que involucra un acercamiento al incesto; todo ocurre en cerca de 20 minutos donde no hay parlamentos sino únicamente acciones. McQueen maneja la elipsis con maestría sin develarnos la verdad del pasado que jala las cuerdas de ese comportamiento desequilibrado, dedicándose sobre todo a contarnos el diario quehacer de éste hombre, que vive solo pero sin sentir la soledad, que tiene sexo continuamente y que respira una obsesión hacia lo carnal sea a través de prostitutas, internet o aventuras, gracias a su presencia física, su condición social y la seguridad en sí mismo; sin embargo hay un aire autodestructivo que es el que lo moviliza, capaz de decirle a un tipo corpulento que ha estado masturbando a su novia en un bar o recurrir a una relación homosexual ante la desbordada libido.

Incapaz de sostener un amor más allá de tres meses, su hermana Sissy (Carey Mulligan, fantástica actriz que matiza la frescura, la tristeza, la provocación y hasta la ordinariez en su personaje) desnudará sus secretos sin darlos abiertamente, solo dejándolos escapar muy oscuramente en un afecto y acercamiento crispado/voluptuoso/peligroso. Ella provista de una melancolía, véase esa hermosa escena en que canta New York New York aludiendo su propia existencia, abandonada en todo ámbito -desprotegida ante un mundo violento al que ella no se obliga a obedecer sino a padecerlo- recurre a Brandon, creando en él un estado de reflexión opresivo y punzante que crea una consciencia que le refriega sus traumas, aunque sin intención sino con una despreocupación que para el personaje de Fassbender lo hiere, lo culpa o lo confunde; correr o intentar una relación amorosa no funciona, la caída es inminente.

El filme recurre a la sequedad, a la morosidad, a la domesticación del alma a través del cuerpo o la experiencia aunque solo se traten de figuras retozando ávidamente en la cama, a la repercusión de lo exógeno en lo interior, en un juego que no se puede manejar, tratando con un vicio que lleva una profundidad que deambula por la psiquis. Una enfermedad que genera consecuencias. El sexo es una válvula de desintoxicación, empero también lleva a la debacle ya que no se atribuye a lo normal en el personaje, y es la hermana la que atenazada en el teléfono o rogándole por un espacio en su hogar se vincula afectándolo, no lo deja libre, como esclavo de su sexualidad, de una historia, que McQueen sugiere, implacable, intensificando la rutina, que es como un barco hundiéndose de a pocos pero dispuesto a sucumbir tarde o temprano, sin ninguna salida más que la derrota, el resto es otra película. Estamos frente al contexto, el discurrir hacia el abismo pero no la huida aunque tocando fondo llega seguramente la luz al darnos cuenta de la desgracia interna. El enfrentamiento de los problemas.

18 comentarios:

  1. Muy interesante como ligas ambas películas,su estilo y su forma de abordarlas. Como no he visto ninguna de ellas solo puedo anotar ambas.Esta desde luego promete por que leo. Y el actor parece estar en racha. Un saludo.

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  2. Muy deacuerdo con todo lo que dices. A mí me desgarró literalmente y me dejó nockeado. McQueen hace una película que duele y desnuda a su intérprete tanto fisica como psicologicamente y nos muestra el lado mas oscuro y perverso del ser humano. El trabajo de Fassbender es realmente de aplausos, consigue hacer algo superior interpretando a Brandon. Es un actor que se mete de lleno a sus personajes, muy prolifico. Si sigue así continuará ganando fans alrededor del mundo. Le auguro exitos.

    Gran reseña Mario, como siempre. Un abrazo.

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  3. Tengo muchísimas ganas de verla. Tú aún me has creado más curiosidad y ganas con tu entrada. Me parece que este fin de semana podré verla.

    Un abrazo!!

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  4. Asu! Tengo que verla. Quiero ver la actuación de ambos (Fassbender y Mulligan). Saludos.

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  5. Muy buena reseña. En general estoy de acuerdo contigo, pero me han sorprendido dos afirmaciones concretas.

    "que vive solo pero sin sentir la soledad"
    Yo precisamente creo que si siente terriblemente la soledad. Una soledad seguramente que se ha creado él solo para olvidar los sucesos traumáticos que quedan sin explicar.

    "filia desmedida de lo sexual, producto de una infancia y juventud traumática que involucra un acercamiento al incesto"
    Curiosamente yo no pensé tanto en incesto entre hermanos como en abuso de alguna figura paterna.

    Eso sí, el hecho de no decirnos exactamente el problema es todo un acierto.

    Saludos ;)

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  6. Tengo muchísimas ganas de verla, aunque en Madrid está en pocos cines ya y en menos sesiones todavía... cuando la vea, que no sé cuando será, vendré a comentarte qué me ha parecido.
    abrazo!

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  7. Ya la he comentado en otras páginas, así que espero no resultar repetitivo.
    Lo primero que me llama la atención de la película es que visualmente y desde el punto de vista de su banda sonora, es una película perfecta. Es una realización que se basa fundamentalmente en las sensaciones que nos transmite a través de las escenas, que tienen mucha fuerza narrativa (como ese principio azul en la cama, la sordidez del club gay, todas las escenas nocturnas o incluso la carrera por Nueva York) con secuencias interminables, pero también por lo que oímos, como ocurre en las secuencias del metro neoyorkino.
    También tenemos la interpretación de un Fassbender absolutamente arrollador, señalar que su personaje es totalmente interiorizado, no habla sobre sus problemas ni inquietudes, pero el tipo consigue estar a la altura e incluso superar a una histriónica Carey Mulligan, esto es un gran mérito. No es común que el personaje histriónico quede eclipsado.
    Por último, creo que lo peor que se puede señalar de la película es que invita a quedarse con lo más pueril y evidente de la misma, de modo que mucha gente no ve (no tienes más que pasearte por algunos blogs de la web) loq ue realmente hay detrás. También me gusta que en ningún momento se nos cuente ese trauma de la infancia que determina su libertad sexual, tan importante para el desarrollo de su personalidad.
    En resumen, la película me ha encantado, el director me ha sorprendido mucho, y Fassbender me ha maravillado (iba bastante receloso pues todavía no había disfrutado de ninguna actuación suya y no me suele entusiasmar cuando se eleva a las alturas a un actor joven). Creo que, a contrario de lo que pueda parecer, no es nada pretenciosa ni excéntrica, ni si quiera es explícita o sórdida, es una historia MUY bien contada.

    Un saludo

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  8. Fantástica entrada. Ya tenía ganas de ver esta peli, pero ahora me dejas con más curiosidad. Y poquito a poquito Fassbender se está convirtiendo en uno de mis actores favoritos. Y es que no para...
    Besotes!!!

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  9. Tengo ganas de verla, parece que Fassbender demuestra su gran talento como intérprete, que ya se veía en sus anteriores trabajos.

    ¡Saludos!

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  10. Una excelente película. Muy amarga y pertubadora, sin duda.

    El director tiene un estilo muy sofisticado que particularmente me gusta mucho. Hay que seguirle para las próximas películas. Tiene toda la pinta de ofrecernos muchas cosas buenas.

    El momento de New York, New York, es uno de los mágicos de los últimos años.

    Un saludo, y felicidades por el blog.

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  11. Ya sabes que me encantó, MARIO. Para mí, Fassbender y Gosling son los actores del momento y Mulligan, la actriz. Y ninguno de los tres en los Oscar, pero vaya... La película nos habla de la addición al sexo pero, sobre todo, lo realmente interesante es porqué los protagonistas llegan a ella. Un abrazo, MARIO.

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  12. Ya la postee la entrada anterior, me parece una peli muy dura, trata un tema muy duro, aunque quede disfrazado de otra cosa y Fassbender como te dije está inmenso. Una gran film.
    Besote.

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  13. A mi me impactó muchísimo!!!
    es una de las películas del año!!!

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  14. Tanto tus comentarios como lo escrito por los amigos que han pasado por aqui animan, o mejor dicho, obligan a verla

    Saludos.

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  15. Una gran película!!
    Sólo se habla de ella por lo escandalosa que algunos dicen que es. Ni lo es ni habla exclusivamente d esexo. Va mucho más allá.
    Estupendos los dos actores.
    Saludos.

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  16. Magnifica resena.
    Tomo nota de la pelicula, teninedo en cuanta tambien los comentarios tan positivos de los otros lectores.
    Un saludo.

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  17. Aún no he visto Shame. Me encantó Hunger, me encanta Fassbender y Mulligan en Drive me enamoró. Si no hubiera más razones posibles, el trailer me sedujo. A los cines de mi ciudad no llegó. Esperar a una copia de calidad en la red.

    Un abrazo Mario.

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