martes, 19 de febrero de 2019

Green Book


Filme que trata de la amistad de un bouncer italoamericano, llamado Tony Lip (Viggo Mortensen), y un doctor en música y experto pianista clásico afroamericano, Don Shirley (Mahershala Ali), cuando el pianista contrata a Lip, o Vallelonga en su apellido original, para que haga de chofer, guardaespaldas y asistente en una gira por el (aun para la fecha) sur racista americano, en los 60s, cuando contratan a Shirley para galas intimas de ricos, para la clase alta sureña, clase social donde Shirley pertenece aun cuando sufre de discriminación.

El director del filme, Peter Farrelly, se separa en ésta oportunidad de la codirección con su hermano Bobby Farrelly, con quien hiciera una destacada carrera en la comedia, con títulos como Dumb and Dumber (1994), There's Something About Mary (1998), Me, Myself & Irene (2000), Amor ciego (2001) o Fever Pitch (2005), comedias muy divertidas, corrosivas e inteligentes. Peter Farrelly además salta a otro género, un drama sobre racismo, aunque no exento de momentos simpáticos y un humor suave.

Green book (2018) es una película amable y noble, sobre dos personas aparentemente distintas que forman un vínculo de amistad y con ello mejoran como seres humanos. Shirley aunque es sofisticado es un hombre solitario y alejado de su ascendencia afroamericana representada en lo popular, mientras Lip es un hombre que suele recurrir a la violencia, como estereotipo de gángster italiano. Lip es un hombre siempre simple y fuerte; Shirley es más complejo, a ratos puede verse muy poderoso y en otros momentos muy pequeño.

Lip dentro de todo tiene buen corazón, y su interacción hará que venza su racismo, que vemos es producto del trato común en su barrio, con otros italianos enfocados en su ascendencia. En ésta road movie se conocerán muy bien, hasta de una secreta tendencia sexual. Shirley será un poco dócil con el racismo y Lip lo influenciará para que sea más frontal, como es él; lo mismo en la educación al contrario, con un refinado Shirley culturizando a Lip mediante las cartas románticas a su esposa, la ideal Dolores (Linda Cardellini), y ayudándolo a vencer algunas malas actitudes, reduciendo el grado de brutalidad facilista al que suele recurrir Lip.

Es una propuesta muy agradable, aunque enfrenta el racismo. Es una feel good movie con voluntad altruista e inteligente para mostrar a un afroamericano que tiene muchos matices y sale del común. Se muestra el racismo normalizado, como no permitir el mismo baño o los mismos hoteles como menciona el título; Green book es un cuadernillo racista de lugares a los que son destinados en hospedaje los hombres de color. Resalta también ver a la policía como racista, lo que puede llevar a criminalizarse y verlos como el verdadero KKK de su época. Shirley va de gira por el sur porque quiere conseguir más libertades para su gente, lo cual lo plantea como un hombre de integridad y avanzada.

Pero el filme es relajado; es audaz y entretenido. No es un filme grandilocuente, en ningún sentido; busca ser medido, pero es inteligente en cómo va relacionando a ésta dupla, que dígase es una historia real, que primero es individual y luego se colectiviza. Mortensen aunque tiene entre manos un estereotipo, remite a vencer su lugar de origen, cómo los italianos se mueven culturalmente cuando yacen cerrados en sí,  y fácilmente podría ganar mil y un premios del público, mientras Ali tiene un rol más exigente, y no contiene total condescendencia, sino que presenta debilidades, cierta soberbia, cierto hermetismo.  

Hay escenas graciosas, como cuando Lip sobre-entusiasmado bota la gaseosa a la pista; gracias a los gestos de ambos actores. Tiene escenas inteligentes también, puestas en diferentes perspectivas, como con el Kentucky Fried Chicken, algo que en el lugar común dicen que aman los afroamericanos. Peter Farrelly lo utiliza como lugar de racismo en una cena de ricos, y en otro momento Lip le enseña a Shirley un poco de humildad y campechanía, alegando de paso que él es más negro que Shirley, porque es un hombre de clase trabajadora que conoce bien la música popular negra. Todo esto se revertirá de manera hollywoodense, pero no deja de ser una película con gracia y sensibilidad.