sábado, 21 de abril de 2018

Mochila de plomo


Un niño recibe un arma de un amigo de su edad que le dice que la guarde, pero está pronto a salir de la cárcel el asesino de su padre. Hay una influencia social criminal que pasa de entre hermanos a entre los niños y mejores amigos. Tenemos una situación de cierta precariedad económica. El corte de pelo como identidad popular, los niños jugando en grupo, las bicicletas y el fútbol, el fervor deportivo, la reunión tras la parrilla y el alcohol en la comunidad. Tomás (Facundo Underwood) es indisciplinado, pero no es un mal niño, trasmite sensibilidad aunque se comporta rebelde -rayando el carro, escupiendo del puente, fumando-, yace descuidado por su madre y tiene un abuelo mecánico distante. Tomás tiene como eje el arma que carga a todas partes en su pesada mochila, va mientras tanto preguntando cómo lo veían a su padre, cómo era, cómo fueron sus últimos días. Tiene una presión, cree entender que el mundo parece empujarlo a vengar a su padre, pero él tiene sus dudas y miedos, no quiere hacerlo, aunque algo también en su interior se lo exige. En el filme del cordobés Darío Mascambroni existe poca información alrededor de la muerte del padre. Los adultos rehúyen explicar que sucedió. El filme mantiene el arma palpitando. Se mueve en base al suspenso y la intriga, ¿qué va a suceder?, Tomás es sólo un niño de 12 años y tiene un gran peso encima, aunque es un niño que está muy libre en la vida. El filme tiene su emotividad, sobre todo porque el centro de la propuesta yace en el amor familiar, hacia los padres, hacia las ausencias. En un momento Tomás utiliza un golpe que recibió en la cara para generar la atención de su madre, es un niño en busca de afectos. El padre es un elemento de admiración, también de oscuridad, no lo conoce exactamente, de ahí tantas preguntas. La situación crece en alcance por pequeños indicios y sugerencias. Es un discurrir hacia una hora señalada. Éste filme argentino apenas dura una hora y unos minutos, pero tiene tiempo suficiente para producir un panorama completo, el niño y sus andanzas, hacia el colegio, amigos, conocidos y familiares, su barrio, momentos en que departe con todos ellos bajo la sombra del padre, al que imaginamos en diferentes personalidades o en un mix, bajo distintos recuerdos. Un gran movimiento de lo mínimo.