viernes, 22 de diciembre de 2017

Brawl in Cell Block 99

La segunda película de S. Craig Zahler es pura diversión, su brutalidad es exagerada, en parte irreal y fantástica. Vince Vaughn en la segunda temporada de True Detective (2015) ya había demostrado ser un tipo rudo como el gánster Frank Semyon, pero en Brawl in Cell Block 99 (2017) su inspiración parece ser Charles Bronson, aunque Vince Vaughn como Bradley Thomas no solo pelea a puño limpio sino rompe huesos.

El filme tiene a Bradley tratando de resarcir su matrimonio, buscando tener un hijo, por lo que al querer tener mucho dinero se mete a la venta de drogas. Durante un negocio es atacado por sus indisciplinados compañeros y Bradley simplemente acaba con ellos. Es arrestado y enviado a la cárcel. El mafioso que controlaba a los indisciplinados matones pretende vengarse de Bradley, quien obligado debe cumplir una misión y pasar a la peor cárcel, donde le espera el jefe Warden Tuggs (Don Johnson). Para todo esto Bradley debe ponerse muy violento.

S. Craig Zahler hace una película con mucha acción y peleas imponentes. Bradley es un arma de combate cuerpo a cuerpo implacable. Los efectos especiales de algunas muertes en manos de Bradley lucen a leguas falsos, pero esto más bien genera una gran sensación de entretenimiento y placer. La brutalidad no escatima gore alguno ni tremenda sobredimensión estética. Tiene escenas muy extremas, sobre todo al final.

El halo de fantasía es a todas luces claro, y es una película muy emocionante cargada de adrenalina y potencia visual. Tanto Don Johnson como Vince Vaughn son dignos de antología, de novela gráfica, de cómic, de las mejores películas de medianoche. El final del filme es irreverencia pura, pero justificada, por más impactante que sea. Otro personaje maquiavélico es el de Udo Kier, como el intermediario del mafioso tras Bradley.

Bradley Thomas es un tipo meditativo y hermético, guarda sus sentimientos para sí, suele ser muy neuronal, inclusive para golpear salvajemente o matar a alguien. Lo hace por más paradójico que suene, o difícil de comprender, por fuerzas mayores. Tiene sus razones. Por su familia es capaz de matar a quien sea. Tendrá que lidiar con éstos mafiosos que lo manipulan y quieren castigarlo. Sólo al final vemos a Bradley abrirse al resto.

Lo de tratar con un tipo que entiende perfectamente lo que hace es atractivo, inquietante y también complicado de aceptar, cuando es alguien que ante una necesidad superior le pasará por encima a cualquiera. Lo dice el diálogo con un policía, usted tiene el raciocinio suficiente como para estar del otro lado de la mesa, es decir, defender la ley y a los indefensos. Pero Bradley es también un asesino nato, un tipo que busca el camino fácil del dinero. S. Craig Zahler es tremendo entertainer

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