jueves, 14 de enero de 2021

The dark and the wicked

 


The dark and the wicked (2020), de Bryan Bertino, nos habla del demonio, un demonio que quiere llevarse el alma de un hombre moribundo e inconsciente que yace al cuidado de su familia en una granja. Se suele ver el terror por lo general en la ciudad, poco en el campo, y se maneja muy bien Bertino con gente del sur americano. Este demonio ronda como animal al acecho, es un depredador brutal y caprichoso, quiere esa alma en especial, y se piensa sacar del medio a todo el que se le cruce. La madre y los hijos de éste hombre moribundo son los que padecen del peor mal, de la crueldad de éste demonio, el que solo quiere hacer daño, que goza digno de película de exorcismos, pero donde el mal está hasta en los sacerdotes. Hay momentos fantásticos de terror, hay mucho buen terror aquí. Es una película bastante entretenida. Marin Ireland, Michael Abbott Jr. y Julie Oliver Touchstone, hija, hijo y madre respectivamente, están magníficos; el filme da muchas buenas escenas de miedo con los tres. Lynn Andrews como la enfermera del moribundo en la granja produce una gloriosa escena de horror además, dando tremenda escena con una chica robusta. Es una película donde no es que brille una historia compleja de terror, pero donde hay muy buenas ideas de como generar momentos intensos de miedo. Bertino tiene habilidad para producirle buenos sustos y hedonismo al fan del género. 

martes, 12 de enero de 2021

The wretched

 


The wretched (2019), de los hermanos Bret y Drew T. Pierce, es una película que tiene el empaque del filme simpático de la juventud americana, pero sin exagerar, no llega a explotar la comedia. Es una película que cae bien, puede que se note un poco éste deseo -y perder frescura y relajo real-, pero es un filme agradable. En cuanto al terror, ya que esto es lo principal y lo otro lo complementa y le da un estilo narrativo, es bastante decente. Es notable el monstruo que crea de una bruja, realmente es un monstruo, no posee humanidad, no está humanizada, no es humana, como suele pasar. La bruja se mete en los cuerpos, literalmente en la piel, como enfundándose un disfraz. A ratos parece un cadáver, se mueve como tal. Domina la mente de sus victimas y les hace perder la memoria. El motor del accionar de la bruja es simple, alimentarse, se come literalmente a los niños. Hace todo por conseguir su comida. Ésta bruja ilustrada así es todo un acierto y una novedad en cierta manera. El filme tiene buenas escenas de miedo, al tiempo que pone la nota relajada con su protagonista, el muchacho Ben (John Paul Howard). La bruja en un segundo plano es un monstruo egocéntrico, subyuga a los hombres, pero esto lo hace como un animal salvaje, para comerse a sus presas. Es una propuesta que tiene toda la estética del mejor hollywood, es una película entretenida.  

martes, 5 de enero de 2021

The vast of night

 


The vast of night (2019), película que unánimemente ha gustado, que ha gustado a todo el mundo, se da como un capítulo de la serie La dimensión desconocida; vemos el tv encendido mostrándonos un capítulo de ciencia ficción, se presenta como un entretenimiento. La película debut de Andrew Patterson es una película que no cuenta nada que no hallamos escuchado o visto en el cine antes, pero lo hace muy bien. Es una propuesta que maneja gran talento movilizando tensión, y tiene su buen suspenso. El filme es simple, habla y habla, como el periodista de radio local, de pueblito, Everett (Jake Horowitz), que aunque tiene pinta de nerd es la sensación de la zona, un tipo con mucha personalidad, muy suelto. Este periodista oye un extraño ruido en la radio y como buen periodista, aun bastante joven, se lanza a la investigación de ello. Llaman a la radio y alguien cuenta una historia, la película se pone sabrosa, se pone interesante, todo así, hablando, oyendo. El tema son los extraterrestres y sus secuestros, habiendo de por medio ideas locas como algún personaje se deja ver, pero el filme como es de ciencia ficción pues se presta para la locura y para el hedonismo narrativo de paso. A Everett lo acompaña una chiquilla de 16, Fay (Sierra McCormick), llena de vitalidad y energía, gusta de correr a cada rato, en lugar de montarse en carro. El filme es intenso, medio acelerado, todos andan apurados, alertas. Es un filme que tiene inteligencia para manejar tensión e interés con recursos sencillos. No hay nada espectacular en realidad, todo es especulación, comentario, anécdota, secreto. Pero eso lo hace un filme distintivo y en parte original, talentoso para valerse del recurso mínimo, y agigantarse. Puede que le falte espectáculo, pero su nivel de tensión sostenida por largo rato es digno de excepciones. No lo creo tremendo filme, pero sin duda destaca, sabe aprovechar lo que se vive como folclore, hace una película muy cinematográfica -sí, hablando mucho-, con poco recurso, poniendo magia en el comentario vox populi. Es la película definitiva de los secuestros de extraterrestres -que no son necesarios verlos, no busca el placer del cine B-, los detalles ya los inventaran otras obras. 

jueves, 17 de diciembre de 2020

El teléfono (Call)

 


Ésta película, Call (2020), aparece en el catálogo de netflix; fuera de Corea del Sur, país de procedencia, se ha estrenado internacionalmente gracias a Netflix, a través de internet, y aunque por la plataforma debería convertirse en una película muy popular no ha sido así curiosamente, no se habla mucho de ésta película y es una sorpresa porque es una muy buena propuesta, sólida de principio a fin. En esta película se manejan mundos paralelos, el pasado conversa con el futuro y el presente con el pasado, hablan entre sí los 90s (1999) y el 2020; una chica del pasado que recién está viviendo su presente se comunica por un simple teléfono con una chica de la actualidad. El mecanismo es arbitrario, no hay explicación alguna de esto, pero es algo que no interesa explicarse, la cosa es entretenerse con la película y sus miles de vueltas de tuerca y novedades, que abundan; es una película llena de audacias, aunque tampoco exagera, y es equilibrada de principio a fin, lo cual es notable, es difícil sostener el nivel siendo de esta manera, mantener la novedad y el atractivo por tanto tiempo. Es una película que a pesar de moverse en el tema de los mundos paralelos no rebosa de originalidad, pero es notable proveyendo harto hedonismo cinéfilo, manteniendo la pequeña sorpresa y el suspenso. Young sook (Jun Jong-seo, quien con sólo 2 actuaciones en su carrera demuestra tener su buen talento como actriz y harta capacidad para escoger roles y rendir en ellos en alto nivel, en roles de loca, exigentes), la chica de los 90s, dice que su madrastra, única persona con quien vive, quiere matarla, que es una hechicera. La chica de los 2020, Seo-yeon (Park Shin Hye, también demuestra talento, y entre ambas protagonistas sostienen el filme, mediante un duelo de virtudes), tiene igualmente su propio dolor, como no le falta a nadie. Seo-yeon perdió a su padre en un accidente casero y esto lo arrastra psicológicamente y con cicatrices en el cuerpo. El filme entra en materia sin hacerse mucho problema, pronto ambas chicas conversan desde sus propios universos, y se plantean ayudarse mutuamente. La trama inmediatamente te sorprende, tiene un excelente manejo de como cambiar el presente, como manipular el destino y el efecto causa -consecuencia. Luego el filme cambia por completo, se vuelve una película macabra, de suspenso, de terror, con un nuevo elemento en juego, el hedonismo de matar, de sentirse efervescente por medio del homicidio, y para ello se busca salir indemne de polvo y paja. El teléfono no deja de llamar, la interacción se vuelve intensa, se vuelve un juego de táctica y estrategia. Es notable como se trata de manipular el pasado y al mismo tiempo el futuro. Ambas chicas llegan a verse juntas, otra pequeña audacia. Ésta obra, debut del coreano Lee Chung Hyun, es un thriller muy competente y sobre todo muy divertido. 

viernes, 11 de diciembre de 2020

Spring Blossom (Seize printemps)

 


El debut de Suzanne Lindon en la dirección es una película sobre el  primer amor, es una película que trata un tema muy conocido y bastante trabajado, y Lindon aunque no es tan original se distingue un poco por su sutilidad y delicadeza. Lo que más llama la atención del filme es que sus escenas de amor y hasta de sexualidad se realizan en el filme mediante danza clásica, mediante movimientos suaves, bellos, coordinados, pero sencillos, lo cual es un acierto completo, que le dan un toque intelectual a la propuesta que es una obra simpática y pequeña, muy bien realizada, sobre todo si vemos que Suzanne a los 20 ha hecho la película. Otra virtud, de la trama, es el retrato de los padres de la protagonista, que interpreta la misma Suzanne, como una muchachita de 16 años. El papá en especial se ve muy bien en el filme; por alguna extraña razón me hace pensar en Godard, aunque seguramente se inspira en Vincent Lindon. Los padres son retratados con amor, lucen muy relajados, muy contemporáneos en su comprensión de su hija. Suzanne ha hecho la película que toda jovencita quisiera hacer, ha logrado hacer lo que las chiquillas hacen por lo normal en diarios personales. El filme entra en materia bastante rápido, la delicadeza yace por todas partes, es un filme elegante. De haberse realizado el festival de Cannes 2020 esta película hubiera participado en su competencia principal, como se ha anunciado por los propios organizadores del festival de festivales. Suzanne es una promesa del cine francés, desde ahora ya se ve que tiene altas las miras y tiene la capacidad, desde lo íntimo y lo que la identifica.

martes, 8 de diciembre de 2020

Mank

 


Mank (2020), de David Fincher, irá como cohete al Oscar 2021, va a sacar muchas nominaciones y estatuillas doradas. La produce Netflix y es otro de sus grandes éxitos en la era del streaming. Fincher se basa en el guión de su padre, Jack Fincher, por ello éste filme tiene un halo sentimental para él. Mank es una muy buena película, es cine de autor con composición de cine amable y popular, pero tiene su cuota de riesgo y dificultad. Gary Oldman interpreta a Herman Mankiewicz, un antihéroe en toda regla; trabaja para la industria hollywoodense, pero apoya al socialismo, cuando los productores, empresarios e industria californiana y hollywoodiense luchan contra el socialismo, cuando hay un candidato que puede remecer la economía y la política capitalista y los medios y el cine sueltan newsreels en masa en contra del candidato socialista. Mankiewicz busca la gloria, cuando es un alcohólico y un fracasado, pero lo siguen contratando porque tiene talento para escribir de cine. El mítico Orson Welles lo contrata como guionista y de esto saldría el guión de Ciudadano Kane (1941), pero Mankiewicz tenía que aceptar no aparecer en los créditos. No obstante Mankiewicz hará todo por la gloria y finalmente querrá sus créditos. Traicionará a William Randolph Hearst y a su buena amiga, Marion Davies (Amanda Seyfried). Davies es la pareja de Hearst y una actriz impulsada su carrera por el magnate de la prensa, aunque sucedió lo contrario, e igual se hizo de mucho dinero a su lado. Fincher retrata a Davies y Mank como grandes amigos, hay una relación sólida y notable entre ellos, y no es sexual ni de amor, cosa rara, en el cine no se suele trabajar mucho la verdadera amistad entre sexos opuestos. Los Fincher reivindican a Hearst, que es traicionado, que es comprendido en el filme, y no se ve como una mala persona para nada. También reivindican el genio de Mank, pero al mismo tiempo lo hacen ver como él termina definiéndose, como una rata. Mank como muchos han peleado tiene mucho mérito en la creación de Ciudadano Kane, pensando que este es un hito del séptimo arte, y todo el elogio iba para Welles -que efectivamente hizo cambios en el guión, produjo, dirigió y protagonizó Ciudadano Kane-. Sin embargo Mank es un antihéroe sin tanta simpatía, y ahí anida riesgo; los cinéfilos lights no suelen gustar de su tipo de personaje y protagonismo. Mank ataca a Hearst por gloria y éxito, pero aunque muerde la mano que le alimenta también lo hace por resentimiento. Mank se siente bufón de corte. Entra a tallar en esto la parábola del monito organillero, tan potente y elocuente. Mank deja de verse como el amo al percatarse de la realidad, se descubre un bufón, y esto le duele, y quiere revertir esa condición emocional y existencial y sacrifica todo por el éxito, como un Oscar y la reputación del mejor guionista del medio, venciendo su condición de alcohólico, invisible y segundón. Fincher trabaja el germen y la brillantez del guion que construye Ciudadano Kane, por mucho tiempo la película número uno del cine. El filme tiene su toque intelectual y diálogos y monólogos largos. Pero es una película jugosa. Hay que acotar que hay otra gran rata en la película -en realidad hay muchas como industria tan poderosa-, es Louis B. Mayer (Arliss Howard, quien debería ser nominado al Oscar, es el mejor en toda la película), que luce simpático, pero es muy ladino, mentiroso, falso, aprovechado, tramposo e hiper monetario. Mank medio que lo desprecia, sin tanto disimulo, aunque hay una relación de cierta cercanía entre ellos, pero Mayer es fresco con todo el mundo y le resbala el desprecio por su comportamiento y personalidad, hasta que Mank ataca a Hearst y Mayer lo hace polvo con un pequeño ataque de palabras; paradójicamente él sí lo hace sentir terrible, ya que Mayer le es fiel y agradecido a Hearst, que en la película es un líder respetado, honorable, es un hombre que gobierna, pero también ayuda, es generoso y amable y sienta amistades y vínculos fuertes en sus reuniones. Los Fincher reconocen la excepcionalidad de Mankiewicz, cuando murió prácticamente invisible, no remontó jamás Ciudadano Kane, y no sacó el provecho que merecía con la legendaria e idolatrada película. Ésta propuesta aplaude su genialidad, pero no le quita el estigma de antihéroe, un antihéroe de verdad -aunque culto y bien educado-, no esos antihéroes que son muy perfectos al fin y al cabo, es un antihéroe de esos golpeados realmente por todos, aun cuando tampoco era la rata que todos señalaban, pero sí un talento maldito. 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Uppercase Print

 


Éste es un documental con actuaciones de acompañamiento, sobre un joven de 16  años que retó (¡sólo!) a la dictadura comunista del político rumano Nicolae Ceausescu. Mugur Calinescu por sí mismo se dio cuenta que no había libertad en su país y con tiza se puso a hacer pintas anónimas contra el régimen. Lo atrapó la securitate, la policía secreta de la dictadura, y lo interrogó por muchas horas, durante bastante tiempo, meses, luego dicen que lo asesinó discretamente, con radiación (Mugur murió a los 20 años, 4 años después de los interrogatorios). Mugur fue un héroe, así lo presenta la película de Radu Jude, un chiquillo con convicción, valiente, quizá un poco loco por su osadía y seguridad, a costa de sacrificar su vida frente a un enemigo miles de veces más poderoso. Lo que hizo fue utópico, ético, no realista. Mugur era un chico medio solitario, común; dicen los profesores amañados y sus tímidos amigos que no destacaba en el colegio ni afuera, podía pasar por retraído. Pero cuando vemos las actuaciones del filme, las recreaciones, lo vemos valiente, único en su tipo, un ser excepcional, como ser decidido cuando discute con su padre, que estaba divorciado y no había estado muy cerca de él. Las recreaciones son un poco frías, secas, intencionalmente, parecidas al estilo del cine de Aki Kaurismaki, aunque kaurismaki le imprime humor a lo suyo y Jude es serio con esto. El humor, la ironía, el sarcasmo, la burla gruesa, mucho por sí misma, pero también a través de estar ligada al tema de Mugur y en especial a la dictadura, entra a tallar con los programas, los noticieros y el entretenimiento que se veía en la televisión pública durante el régimen comunista, que es parte importante de lo que exhibe el documental, y lo hace tan interesante y también hedonista. En la televisión pública se dedicaban a hacerle propaganda descarada y tantas veces ridícula a Ceausescu. También daba la tv. la sensación de inocencia y prosperidad; había mucha franela y harto chupamedias, no faltan en ninguna parte ni tiempo, claro está, sobre todo en un lugar tan absoluto como en ésta Rumania de Ceausescu y única manera de escalar o sobrevivir, sobre todo si eres un tremendo arribista, a toda costa. Es un documental muy solvente, muy poderoso y rico, al tiempo de ser original, mostrar mucha autoría y ser un filme de cinefilia hardcore; es una propuesta contundente contra una etapa nefasta y trascendental -aunque negativamente- en este país, como fue la dictadura rumana, sobre el tema que más se ha tratado en Rumania, el tema que más trata su cine y más les compete en su historia moderna.

martes, 1 de diciembre de 2020

Atlantis

 


El ucraniano Valentyn Vasyanovych hace un filme del tema que más le compete a la realidad de su país, así como en otros países suele ser la dictadura de Pinochet o la de Franco o la guerra civil española, el terrorismo en Perú o el narcotráfico en Colombia o las desapariciones en la frontera o los migrantes a EE.UU. en México, por mencionar algunos. A Ucrania le interesa en especial la guerra contra Rusia. El filme que muchos catalogan de ciencia ficción, y en lo personal yo no, se ubica en el 2025, todo para dar a entender que es el año del fin de la guerra con Rusia y poder plasmar cómo a quedado Ucrania frente a esto, desde un país hiper militarizado, medio apocalíptico, a muchas secuelas psicológicas en cantidad de sus habitantes. En la película vemos autopsias pormenorizadas, vemos cadáveres descompuestos, en más de una oportunidad. Sergiy (Andriy Rymaruk) por medio de Katya (Liudmyla Bileka) se dedicará a buscar cadáveres caídos durante la guerra para que se hagan las autopsias. Katya que es una mujer de acero tiene un sentir altruista en éste trabajo, quiere que los familiares encuentren la paz al ser sus descendientes enterrados como se debe y sabiendo la causa de su deceso incluso. Esto en realidad puede sonar macabro, pero los filmes al este de Europa suelen ser así, escabrosos, incómodos, violentos, fuertes de visualizar, fríos, lúgubres, muchas veces decadentes, su humor suele ser negro. Un hombre mal de la cabeza, con secuelas de la guerra, cansado, se lanza al vacío, sobre fuego candente. De eso va la película, de cómo las peores guerras tienden a destruir el alma de la gente, aun cuando puede no quedar alternativa. A pesar de todo el filme plantea un poco de aire, propone una historia de amor, un romance en medio de cadáveres. Lo trasmite a su estilo tradicional, de la manera más descarnada, aun cuando por lo general el mundo retratado al este europeo yace como abúlico; lo hace con una escena de sexo, con cambio de posturas. En ese acto que demora en la película unos 10 minutos se condensa un enorme desfogue, un halo de iluminación, primero de placer, luego de paz al final de la jornada, el mundo no existe en ese momento, no ese mundo cruel y doliente. Hay una escena símbolo del filme, una escena a recordar en particular, cuando Sergiy se baña a la intemperie, de manera original e identificadora de su realidad, por medio del mecanismo frontal de una máquina de construcción, con una pala excavadora, calentada con una fogata hecha a base de gasolina. 

domingo, 29 de noviembre de 2020

Retablo

 


Retablo (2017), del peruano Álvaro Delgado Aparicio, es una película interesante al ser llevada en mayor parte de manera sutil, por el final solamente se pone muy convencional, a partir de los insultos en la cancha de fútbol, que se ven potentes, pero también demasiado criollos, muy chacras. Durante mayor parte de la película se propone un vínculo bastante fuerte, real, visceral, emotivo, cuidado, de perfecta sensibilidad entre padre e hijo, entre Noé (Amiel Cayo) y Segundo (Junior Bejar), luego esto cambia con el descubrimiento de Segundo sobre su amado progenitor, que más allá de la homofobia y de ser una imagen violenta de ver representa la falsedad y la traición del padre, violenta no por la explicitud de la escena de índole sexual sino que es impactante para cualquier hijo, sobre todo amando a su madre. Pero el filme se enfoca en la relación padre e hijo, deja de lado un poco a la madre -en una escena lo llegamos a ver incluso directamente-, a Anatolia (la muy talentosa Magaly Solier). En el filme se subraya mucho el machismo y el ser un macho man en el Ande, se ve real porque se estila ser un poco chacra, se estila ser un poco violento en las maneras, tosco si se quiere, pero ciertamente se tiende a exagerar esto al ser tan recurrente, pero se entiende para ser usado como contraste y martirio. El filme toma vuelo al haber elegido usar mayoritariamente hablar en quechua, la recreación es muy solvente; los bailes, las fiestas, la celebración, las costumbres, el diario vivir, todo es muy bueno. El filme nos pone en el Ande y se vive a plenitud. La película de Delgado Aparicio construye tremendo vínculo entre padre e hijo, la película se basa en esto, en cómo el hijo queda impactado y luego hasta golpeado por el secreto paterno, por el entorno machista y homofóbico, y solito reflexiona y elige amar al padre por sobre todo, aun por encima de su madre. Sin duda, Retablo es un hermoso retrato filial.

jueves, 26 de noviembre de 2020

Exil

 


Exil (2020), del kosovar Visar Morina, se ubica en Alemania, con un hombre llamado Xhafer (Misel Maticevic) que todo el tiempo piensa que lo discriminan en su trabajo por ser nacido en Kosovo, pero lo hacen a escondidas o de manera indirecta en general de ser así, si bien lo tratan con distancia e indiferencia normalmente, aun cuando él tiene cierta posición importante en su trabajo. Xhafer es un tipo raro o carga a cuestas un trauma, puede que esté medio loco quizá, eso el filme lo maneja ambiguamente, ahí está su principal distinción de ésta propuesta, bien al cine europeo más extremo, más pesimista y menos popular, cargando su buena cuota de frialdad en su representación. Xhafer halla ratas muertas en su casa, se topa con cochecitos en llamas. Su mujer, Nora (Sandra Huller), cree que todo esto no es producto de la xenofobia, sino porque Xhafer cae mal por su personalidad. Morina pone la cosas más ambiguas aún porque Xhafer tiene cosas recriminables, y en efecto es problemático y difícil, también algo violento. El filme, en toda su duración, maneja estas dos corrientes, una es la discriminación sutil, la otra la locura, y uno debe sacar sus conclusiones. Es un filme que tiene su suspenso, pero ostenta mucho de frío, de seco. No obstante hay su buena tensión con algunos compañeros, y una escena fuerte y sorpresiva con uno de ellos. También hay continua tensión en el matrimonio de Xhafer, y excelentes actuaciones entre ambos, entre Huller y Maticevic. El filme, en el que hay que romperse un poco la cabeza y unir y discernir cabos, puede hallar su resolución en otro lado, a la vista de algunos detalles, tras el niño lanzando un huevo, ahí puede estar todo. Es una película un poco lenta, pero en conjunto interesante. No es de las más populares, pero sí recomendable. Postula por Kosovo a la nominación al Oscar 2021 en película extranjera.