domingo, 12 de noviembre de 2023

Investigation of a Citizen Above Suspicion

Ésta película del italiano Elio Petri ganó el Gran Premio del Jurado en el festival de Cannes de 1970 y el premio Oscar a mejor película extranjera en 1971. Los guionistas son el mismo Petri y su compatriota Ugo Pirro quien también es guionista de El jardín de los Finzi Contini (1970) de Vittorio De Sica, que así mismo ganó mejor película extranjera en los Oscars de 1972. Lo protagoniza el excelente actor italiano Gian Maria Volonte quien fue muy popular internacionalmente desde el inicio de su carrera actuando en célebres spaghettis western, pero que gustaba mucho del cine social-político donde también destacó como con la maravillosa película presente. Ésta obra es una sátira sobre el poder, y el control de quienes lo lideran, enfrentados a los movimientos socialistas o izquierdistas de la época, representados en la huelga de trabajadores y especialmente la lucha de los estudiantes marxistas, todo muy propio de su época de fuerte lucha social e ideológica. Al protagonista lo conoceremos como El Doctor (Volonte) y es el jefe de homicidios en la policía italiana, que está apunto de retirarse, admirado, respetado y aplaudido por sus subalternos, compañeros y jefes, pero quien planea una locura, botar todo a la basura, destruir su reputación (e ir a la cárcel) y de paso de la policía y de sus líderes, donde entra a tallar el humor negro, reírse de lo que no es habitual reírse. Pero no se trata de delatar corrupción o eso no es lo más importante, sino de cosas que parecen mucho más superficiales, celos, capricho, sentirse humillado en quien es (quizá por alguien que cree menos que él), una especie de fantasía sadomasoquista que llega muy lejos, ponerse a prueba como asesino, poner a prueba su inteligencia y su saber, y a la propia policía en lo que debería ser, pero todo ello al servicio de lo criminal, de un calculado y frío asesinato, de su bella y banal amante, pero una mujer sensual que gusta de estar cerca del poder, en cierta manera una especie de Marilyn Monroe. No hay que obviar que El Doctor cree muy parecido lo criminal, en su estructura y movimientos, a la misma fuerza de la ley. El filme es una sátira plena observando al Doctor buscando inculparse con muchas pistas obvias pero que rayan en el humor inteligente, aunque también medio WTF, y a toda la fuerza policial confundida o incapaz de asumir su culpabilidad. Es ahí que Petri y Pirro hacen de las suyas con bastante creatividad, exhibiendo mucho conocimiento del cine noir, del cine criminal, al tiempo que el fondo es político y de lucha de poder, si bien los estudiantes marxistas no poseen demasiada dimensión, ni tampoco los líderes gubernamentales que hacen lo imposible porque no salga a la luz que el jefe de homicidios es un asesino y así evitar no manchar la reputación y el orden de las cosas. Hay escenas muy desopilantes con policías en realidad inteligentes (acá no hay tontos), que ven en efecto pruebas contundentes contra el Doctor pero no quieren aprobarlas de ninguna manera, por lo que significaría, aparte de una cierta sutil lealtad de cuerpo y así van a culpar a quien sea, menos a su profesión y esto curiosamente no es tan irreal, pero lógicamente se trata de separar malos elementos, no de tacharlo todo, y puede leerse como una crítica. Estos policías driblean no aceptar que El Doctor es un asesino (hasta alguno parece pedir permiso para poder intentar culparlo). Incluso hay un especie de momento onírico -igualmente como de videncia- donde los jefes obligan a El Doctor, humillándolo, a aceptar su rocambolesca inocencia, es decir mirarse como monigote del poder, puesto que hay cosas más importantes que defender y por las que pelear. El filme empieza laborando a través de cierto notorio absurdo y lentamente justifica todo hasta ser muy lógico aunque dentro de la libertad creativa del humor negro y la sátira política. Da mil justificaciones de porqué el Doctor está cometiendo ésta locura, sin optar por lo más fácil, es decir que es un desequilibrado que está yendo contra la esencia de quien es, y quien lo ha concebido con un acto perverso, siendo un filme mucho más audaz que si hubiera propuesto abiertamente el idealismo. El poder simplemente se comporta como el poder -en el planteamiento juguetón y nada siniestro pero tampoco nada ridículo de El Gran Hermano- mientras los estudiantes son reflejo típico de la época, incluso se ven violentos y básicos, en cierto contraste con la mujer erótica de El Doctor, interpretada por la hermosa Florinda Bolkan, actriz brasileña que trabajó mucho en Italia. El filme versa en el noir hecho humor inteligente. Cada cosa que hace contra sí el Doctor es un deleite -y hace mil peripecias tanto como presenciamos muchas memorias de soporte-, con un Volonte que da clases de actuación con su intensidad y hábiles discursos, con su emotividad a flor de piel, con su expresividad. 

sábado, 11 de noviembre de 2023

La chienne

La traducción del francés, del título La Chienne, significa La Perra, La Prostituta, y es un título fuerte. Por ello la vendieron o la conocen en inglés con el título Isn't Life a Bitch? que suena menos duro. También el filme del francés Jean Renoir juega claro con el título, otorga lo que ofrece, cero romanticismo; o cero poética maldita y reivindicativa de la mala vida, como se suele escoger exponer el tema. La prostituta del título se llama Lucienne, conocida como Lulu, interpretada por Janie Marese, quien murió joven, a los 23 años, poco después de terminar éste filme, en un accidente de auto, cuando apenas empezaba como actriz. Lulu inicialmente parece una víctima y se muestra débil, frágil y hasta bastante amable/suavecita, pero a medida que avanza el filme la vemos abusiva y astuta, pero no con su chulo, pero sí con todos alrededor. El chulo, André, alias Dedé, lo interpreta Georges Flamant, con tremenda actuación. Tiene una sonrisa que denota perversidad, maldad, y suele maltratar hasta físicamente y repetidas veces a Lulu, quien muere por él, está totalmente enamorada, hasta quiere ser su esposa. Pero ella cree en lo que el abusivo y vividor Dedé propone, vivir de la promiscuidad. Cuando Lulu trata con el mundo del arte los hombres la manosean y flirtean abiertamente con ella, quien siempre está dispuesta, festiva, fácil, punto a favor del realismo de Renoir que no vende ninguna inocente ilusión, sino tal cual se rige a un noir hecho y derecho, con su corrupción y sus lados oscuros, aunque por entonces como en la apertura de ésta propuesta no estaba tan claro que era esto y puede verse como se indica aquí como un drama social o hasta una comedia o, mejor dicho, como varias cosas, a lo que el lado criminal lo considera Renoir parte del drama social, cuando la idea sería más al revés, lo criminal como eje, pero igualmente funciona perfecto en lo que hace Renoir quien construye un gran noir, que hasta el notoriamente virtuoso Fritz Lang haría un célebre remake de éste filme, y el arte de Renoir sería mínimo punto de inspiración, aunque ambos adaptan la novela de título homónimo del francés Georges de La Fouchardiere. Lang o, mejor dicho, el ingenioso guionista americano Dudley Nichols le puso al famoso remake el título de Scarlet Street (1945), también un título bastante sugerente -típico americano: los títulos sugerentes, las expresiones claras y potentes-, como decir, La Zona Roja. Pero nadie le quitará lo bailado a Renoir en todo sentido, con sostener plenamente un filme que es una obra maestra, con una manera expositiva bastante sencilla, pero muy seductora. Para ser 1931 el filme muestra muy bien la realidad de las cosas, puesto que en el fondo muchos asuntos y aspectos siempre son iguales, siempre ha habido corrupción, perversidad, criminalidad, prostitución. Sólo cambian las formas de exponerlo, nuestro quehacer políticamente correcto o nos ponemos más suavecitos. Pero es lo mismo con Lulu cuando finalmente se muestra en su verdadera personalidad frente a como lo presenta Renoir al protagonista, a Maurice Legrand (Michel Simon), un tipo sensible e inteligente que es visto por su entorno como un idiota, un soñador además, alguien que quiere ser artista, cuando es un simple cajero, aunque debajo de la ironía de sus compañeros alguien respetable por la sociedad, pero que al meterse con Lulu termina como bien dice su jefe, en la desgracia, puesto que así como Dedé es una mala persona, Lulu también lo es, pero con todos los demás. Ciertamente quizá sea un retrato muy duro con Lulu, ya que al fin y al cabo, es también una persona abusada, pero como llega a visualizarse cuando Maurice quiere comprenderla y perdonar lo imperdonable, ella es inmoral, pero también es un ser humano. Como juzga la sociedad a Legrand y a Dedé también es interesante de ver, aunque las reglas oficiales no son así, pero éste es también un retrato sobre quien eres, que clase de persona eres, que está más allá de las convenciones de la legalidad. Queda claro cuando a Dedé se le señala de un tipo que confunde hacer gracias, cosas sin mayor calado, con acciones que generan fuerte desagrado en la gente inteligente. Legrand es como anuncia, Renoir, guionista además del filme, un pobre tipo. Él mismo se describe como un hombre que ha vivido una vida miserable y la muerte más la piensa como paz que algo más trascendental pero le alcanza para ironizar sobre la condición de un asesino, una audacia de la que es ésta también una comedia, con su cuota de humor negro, tal cual ir así sin más por unas cervezas. La perversidad no obtiene perdón, es juzgada en el mismo nivel de su condición, algo no tan habitual de ver hoy en día o no de proclamarlo, pero es un filme con gran realismo y que es muy ágil y entretenido de ver, lleno de sencillez y al mismo tiempo abundante seducción con cada momento. Ni que hablar de que ésta propuesta también tiene una lectura sobre el matrimonio con una mujer difícil. Ahí entra a tallar mucha ironía, como con la intromisión de Godard, vaya apellido para coincidir. La serenata callejera como contexto de sorpresa da excelente costumbrismo y fondo situacional. En un momento da la impresión que el contexto fuera de gente exitosa o gente con dinero, pero en realidad estamos tratando con gente humilde, pero es retratar a la clase media, con dimensión, pero con coherencia. 

miércoles, 8 de noviembre de 2023

Anatomía de una caída (Anatomie d'une chute)

Ésta es la palma de oro 2023, premio de los más destacados en el ambiente de los festivales internacionales. Dirige la francesa Justine Triet y es una película madura, interesante, inteligente, de las que están dirigidas a un público serio si se quiere ver así. Es sobre un caso de posible homicidio, que debe decidirse mediante juicio, si fue un suicidio o un asesinato, mientras el panorama o background es de una crisis matrimonial, un tema fácil de identificar (o muy común en la vida real) pero no de los más populares de ver y he ahí cierta madurez en la elección -como de las formas escogidas- del tema, si bien contemporáneamente no es novedad hacer una película de éste tipo en Francia, ubicada en un juicio o alrededor de éste, y el filme aunque dura 2 horas y media no es tampoco lento, sino trata de ser atractivo para un público general, pero inteligente. Es una propuesta que quiere ser seria, no busca proclamar mucha empatía fácil, tanto que el veredicto de culpable o inocente quedará en realidad abierto para cada espectador. No obstante el final feliz, pensando en el niño, tanto como dándole la decisión y haciéndolo participe determinante. Pero el veredicto puede ir a un lado como a otro, tanto que la talentosa Sandra Huller con la personalidad que construye físicamente en Sandra Voyter -más lo que le da Triet-, la posible asesina, maneja diversas sugerencias y notable ambigüedad. Así cada quien juzgará si la alemana casada con francés Sandra Voyter mató o no a su macizo marido, golpeándolo en la cabeza con algún objeto y empujándolo drogado de un piso alto de su casa. Ésta se ubicará en la ciudad de Grenoble, en Los Alpes franceses de Auvergne-Rhone, en el sureste de Francia, donde cunde la nieve y el frío extremo, clima que resulta bastante sugerente con lo que estamos viendo y descubriendo. La vida conyugal de Sandra y Samuel (Samuel Theis) se verá expurgada, analizada milimétricamente, para descubrir si había motivo de un posible homicidio o sino de un suicido. Es así que la vida matrimonial va abriéndose al público, sacándose a la luz resentimientos y frustraciones de ambos. El juicio se hace de cara a su hijo pequeño Daniel, pero ya en edad de reconocer lo que está sucediendo -que incluso participa del juicio y lleva un tutor temporal para no verse manipulado- y de cierta manera lo pone a escoger entre su madre o su padre en una situación especialmente particular y difícil. El filme es un tira y afloja entre el abogado que defiende a Sandra, Vincent (Swann Arlaud), que maneja relajo y amistad con su defendida; y el que quiere culparla y a eso se aboca específicamente, simplemente ser un fiscal, pero de los capaces, muy incisivo y agudo (Antoine Reinartz). Se va observando que Sandra es una mujer criticable, refiriéndola como un poco egoísta, pero también habla de la competitividad en la época del feminismo, pero aquí la directora Justine Triet y coguionista con Arthur Harari no hacen intocable o impoluta a Sandra, aunque, claro está, ella es la protagonista y verla en la piel de la talentosa Sandra Huller le gana cierta empatía/simpatía, si bien Huller luce una persona sensible e inteligente, pero no de risa fácil o excesivamente afable, o de las que se las sabe todas, y su imperfección la humaniza y la hace real al mismo tiempo. En el panorama del filme se invierten los papeles habituales y es el hombre quien no puede despegar profesionalmente y quien incluso cuida del niño, pero también hay una impronta de culpa hacia él que saca ventaja de la situación, pero a su vez es un resentimiento entendible/humano ya que ha perjudica a su hijo. La presente propuesta abre con una fuerte interrupción con la música del rapero americano 50 Cent, oyendo por buen tiempo "P.I.M.P.", una sugerente canción en el ambiente de la trama y que se puede leer como clímax. Genera plenamente la idea de que existe una crisis matrimonial y una lucha de poder, donde Sandra viene dominando, forzando, la situación, incluso con su bisexualidad. Es una película interesante para no celebrar ciegamente el feminismo, sobre todo cuando hay gente frágil o débil envuelta y es que no todos los hombres son machistas. Así mismo se puede haber querido transportar un típico machista a la esencia de Sandra y leerse como una critica general donde estamos volteando la tortilla para enseñarle al otro. La canción que repite Vincent se siente más como una rabieta, un acto de rebeldía. Sandra en cambio va hasta los golpes, habiendo abuso físico de su parte. De cierta manera Sandra que tiene un carácter fuerte y hasta violento se ve frustrada por las convenciones sociales clásicas. Puede sentir que están como poniendo en duda ser ella, quien representa en buena parte sutilmente a la mujer liberal, independiente y exitosa que no está del todo cómoda con la vida familiar, aun amando a su hijo. Igualmente parece que nadie quiere ser padre o no asumir sacrificios, y esa puede ser una lectura general de hoy en día, como también para analizar el feminismo o hacer un balance. Una lectura más fácil, de tipo feminista, sería, que el marido es un tipo mediocre y eso lo tiene frustrado. Pero en un momento se señala un descarado hurto. 

martes, 7 de noviembre de 2023

While the City Sleeps

While the city sleeps (1956) la dirige el célebre director austriaco nacionalizado americano Fritz Lang, maestro del cine, como también maestro del cine negro donde ayudó a sentar las bases del género y realizó bastantes películas noir. La presente es la penúltima que hizo en el género y la penúltima trabajando en EEUU y una de las últimas obras en general de su filmografía. Al mismo tiempo que es cine noir es un drama social alrededor del periodismo donde el hijo heredero de un grupo de medios de comunicación como periódicos, programas de tv informativos y agencias de noticias, Water Kyne (Vincent Price, antes de convertirse en un fenómeno o ícono en el cine de terror), pone a luchar por la administración en jefe de todo su conglomerado a 3 importantes líderes de sus empresas informativas. Uno es Jon Day Griffith (Thomas Mitchell), un notable periodista en jefe de un diario. Pero el héroe de la película es un ganador del Pulitzer en su mismo rubro, el sencillo periodista Edward Mobley (Dana Andrews), quien es el que todos quieren sea el nuevo máximo representante del conglomerado, pero él no quiere, se dice que no tiene mucha ambición personal, pero es muy bueno investigando casos criminales, como el que nos compete -que hace de fuente de mérito al puesto principal-, basado en un asesino serial real, apodado "El asesino del pintalabios", interpretado por un sudoroso y en constante tensión y joven John Drew Barrymore (que tenía 24 años), que hace de un muchacho traumado con las mujeres en una explicación ligera sobre que querían que sea niña y no niño durante su adopción. Otro es Mark Loving (George Sanders), jefe de una agencia de noticias y el rival más fuerte de Griffith. Griffith es aliado de Mobley, aunque la novia virginal de Mobley es ¡secretaria! de Loving (cosa rara ver una secretaria virginal, más si sabemos como es el jefe). El tercero en pelea es Harry Kritzer (James Craig) y no hace ni intenta hacer nunca nada especial, pero es el amante de la esposa de Walter Kyne, interpretada por la hermosa, de bella figura y sensual Rhonda Fleming, que es astuta y manipuladora. Pero la lucha por la mejor femme fatale se la lleva la reputada actriz Ida Lupino como una periodista muy sexual, muy liberal. Como se puede apreciar hay tremendo casting, con actores muy talentosos envueltos, y como el filme se explaya mucho en diálogos agudos (pero siempre clarificados) e interactuaciones casuales y sociales el disfrute viene viéndolos actuar, sostener causticidad e inteligencia cada uno a su modo. La parte de acción o criminal o noir será un 30% del total aunque la lucha por el poder viene a través de resolver el caso del asesino serial y hacer que el conglomerado periodístico siga en la cúspide con el nuevo director Walter Kyne quien demuestra ser más astuto, de lo que su padre y allegados le otorgaban, en delegar puestos importantes y buscar que todo siga óptimo con él como dueño vigilante. Es una película sobre el éxito y la competencia por conseguirlo, pero también sobre ser o intentar ser honrado e idealista en lo posible en el trayecto y en el liderazgo. Ésta gente no es perfecta, pero son de los que buscan perfeccionarse, ser más honrados consigo mismos, sin tampoco juzgar todo con una moralidad incapaz de interactuar con lo real donde asoman retos y gente compleja. También ésta gente se conoce a sí misma. Loving luce semejante a una rata en prestar a su amante para sus fines pero ésta misma conoce su calidad de libertina y su propia liberalidad, se sabe promiscua y ahí se ve buen manejo de quien cada uno es, sin por ello ser necesariamente tachado, que ni Loving ni Mildred Donner (Lupino) lo serán y es como plantear cierta audacia o un noir más propio de sí, más realista. Otros en cambio parecen muy honrados, pero no lo son, como Kritzer, aun cuando pasa por algo tonto (o sólo es porque es random), pero ciertamente no es muy talentoso, en notoria comparación con Loving y sobre todo Griffith. Mobley representa el talento innato (con capacidad efectiva), pero que quiere una vida tranquila, si bien en el lugar equivocado, asumiéndose el liderazgo como un lugar de mucha presión; y el periodismo, un lugar intenso e impredecible que trabaja sobre la corrupción. Griffith representa la tenacidad y el anhelo, el que quiere todo lo que no quiere Mobley quien digamos que es el héroe humilde, que lleva un rostro, e identidad como actor, idóneo, como clamar heroísmo y al mismo tiempo cierto perfil bajo o que quiere demostrar capacidad sin tanto reconocimiento, una excepcionalidad que no sea de cartón, es decir no una popularidad banal. Ésta realización tiene en particular una excelente secuencia de acción, tras el descubrimiento del asesino en serie, que va hasta el subterráneo. Aunque es un filme que trabaja más el drama social, sabe sacarle sustancia alrededor del noir. No es tan ágil, pero tiene muchos diálogos valiosos (desde la claridad) si tenemos paciencia y atención con su abundancia. Resulta interesante desde dónde y cómo se mueve, el mundo del periodismo, persiguiendo la noticia de un asesino serial -al que en realidad no se le da mucha profundidad, sino más funcionalidad y pocas pero visualmente buenas escenas-, una noticia que vende mucho, como lo policial. 

domingo, 5 de noviembre de 2023

Hermana muerte

Éste filme del español Paco Plaza es una precuela de una película que tiene sus entusiastas, Verónica (2017). Cuenta sobre la novicia Narcisa (Aria Bedmar), la que llamaran de anciana la Hermana Muerte en Verónica, producto de ser ciega y tener un aspecto medio creepy y es usual que los chiquillos busquen categorizar todo de manera irreverente y hasta políticamente incorrecto. Pero en ésta precuela se justifica plenamente porqué Paco Plaza ha escogido llamarla así y es que Narcisa despertará una venganza con múltiples muertos, y esto ocurre en la mejor parte de ésta propuesta, la parte cuando Paco Plaza decide soltarse el corsé de lo seguro, lo clásico, lo usual, lo convencional, que incluye en ello un poco de historia de la guerra civil española pero no obstante bien insertada -coherentemente- en un relato no demasiado novedoso pero que justifica todo con solvencia, y esto puede ser un cierto paradójico demérito en los resultados, explicarlo todo punto por punto, no dejar hilar mucho, salvo algunos momentos sencillos pero valiosos como por mencionar uno la desaparición de unas tijeras que yacen escondidas en una cajita de puros y que representa la manipulación del pasado oscuro y secreto del convento al que llega Narcisa en pos de hacerse monja y cumplir con los votos católicos, mientras hace de profesora de letras y literatura en el que no solo es un antiguo convento de monjas sino internado de niñas de bajos recursos. Otro buen lugar de simple pero efectiva sugerencia es cuando Narcisa recién llega y ve una gran pared blanca llena de pequeños agujeros, un paredón, que luego tomará mucho sentido en el devenir de lo macabro. El corsé de un metódico y muy profesional, pero demasiado vigilante o temeroso de no caer en falso y en buena parte convencional, Paco Plaza, se rompe y provee su filme de un gran momento, clímax del filme. Narcisa se arrebata y literalmente enfrenta a un eclipse y ella como que entra en un especie de momento nirvana, entre surrealista y de ruptura temporal, el momento sci-fi de ésta propuesta, donde inicialmente uno piensa, así mismo deslumbrado y bastante interesado, ¿qué está haciendo? y todo queda consumado, será desde ese momento La Hermana Muerte, se disiparan sus dudas con su vocación y su futuro, que la llevará a encontrarse en esa aula con la joven Verónica y donde se une a esa celebrada película. La desaparición de las tijeras también es muy sugerente, más allá de nuestra obviedad, porque plantea el vaivén con el cine psicológico que luego quedará desarticulado con la confirmación de lo sobrenatural producto del definitorio eclipse. Se habla de un pasado oscuro -hasta lo ven ominoso, y de ciertos múltiples aspectos criminales- que se trata de ocultar. Algunos saben, hay además cuchicheos, y pueden estar manipulando el pasado (aunque éste filme es bastante straight), más allá de la tendencia natural de la curiosidad humana, como ir tras la oscuridad, clásico en el terror al relegar nuestra seguridad. Saben y temen el pasado. Las niñas creen radica en lo paranormal, con una pequeña que vive y asusta con el juego del ahorcado y que hasta parece haber espantado a la antigua monja profesora que ha venido a reemplazar Narcisa. Así tenemos a la niña Rosa, cómplice de Narcisa en ahondar en el misterio que ésta novicia desentrañará y con el que se autodescubrirá finalmente, se entenderá, calmando sus dudas, esas que refieren a haber sido una precoz santa -infancia escenificada de manera atractiva como si fuera material de archivo-. Ésta santidad la hacen temer no haber dialogado con Dios sino con el demonio, cosa que curiosamente sí pasa, liberará la perversidad hacia el convento, pero ésta vez cerrando aquello que no permite que los fantasmas trasciendan o se liberen hacia la vida celestial. Éste filme tiene algunos buenos momentos de terror, como el rato en el confesionario antes de la primera muerte oficial, cuando surge una tenebrosa segunda voz no esperada y Narcisa va acercándose al otro lado, quiere ver a quien pertenece -la llaman sus dudas personales-. Entra la cámara subjetiva a tallar, pero lo hace por muy poco tiempo; hubiera sido atractivo escoger explotar más ahí la cámara subjetiva. El filme entabla un lado psicológico a través de las habituales pesadillas de Narcisa quien anda siempre en estado de tensión, muy histriónica (para bien y para mal), lugar que sirve para fabricar u orbitar alrededor de varios pequeños sustos clásicos que yacen como hora de película a esa vera hasta la última media hora donde empieza a resolverse el asunto. 

sábado, 4 de noviembre de 2023

Cuando acecha la maldad (When Evil Lurks)

Ésta es la ganadora del máximo premio del festival de Sitges 2023, festival de cine de género originario de España que existe desde 1968. La película argentina When evil lurks (2023) es la primera película latinoamericana en ganar éste máximo premio. El cine es interesante porque puede ser analítico de todas las aristas del mundo, fuente de intelectualidad, e igualmente un lugar de relajación, de entretenimiento. Así mismo suma identificación, humanismo, critica social o mirar en los lugares oscuros. Ambas partes son importantes, lo cultural y lo artístico. Éste filme no tiene prácticamente de político, no abiertamente, no como prioridad, no directamente, cuando hay quienes creen que todo el cine es político. También como para proclamar o hacer permisible nuestra búsqueda a esa vera. Pero no todos anhelan plasmar una búsqueda política. El peso del filme es mostrar cierto folclore de la maldad, una fuerza sobrenatural muy poderosa acechando nuestra cotidianidad, buscando destruir al hombre per se. Una parte real podría ser lo deprimente que puede ser el mundo. Éste es un filme de terror puro y duro en buena parte, pero tiene algunas verdades detrás. Es ver la perversidad en toda alevosía, pero con una historia llena de novedades macabras y escenas gore potentes, repletas de esa propia perversidad que se quiere señalar en el concepto tras un hombre con un demonio en el interior, de imagen transformada a lo putrefacto dentro de la obesidad severa, inflado de pus, como si llevara una enfermedad morbosa y algo al mismo tiempo por nacer. El director y guionista argentino Demián Rugna propone mucha curiosidad a través del folclore del campo argentino. Ofrece un sinnúmero de fusiones de ideas clásicas en el género y detalles, desde sembrar literalmente el mal en una comunidad (a la Bestia), así como reglas curiosas como no usar la luz eléctrica para no atraerlo, el mal acabando primero con la naturaleza -bichos, roedores, plantas, ovejas, animales domésticos-, los niños (aun inconscientes) exhibiéndose próximos a la maldad o no intentar matar a los demonios directamente porque riegan como esporas su esencia, puesto que otra idea que se fusiona es la idea como de un virus, algo que se propaga y contamina todo alrededor y puede leerse también que habla de la corrupción en general. Fallar y atraer a todos al barro, donde ni siquiera un niño con retardo se salva. Ésta es una película con escenas muy buenas de terror, potentes. No es que se regodee en el sadismo, pero son impactantes. Al mismo tiempo llevan arte, como cuando un niño se come a su abuela y va sugiriéndolo con detalles sencillos, fáciles de entender, que invocan creatividad (como conseguir la idea con efectos especiales inteligentes, no sólo costosos), porque lo simple puede ser creativo. La originalidad puede ser sencilla y/o clara. Es un filme que propone la maldad en toda libertad, lo que apunta el título. Se asoma y si no la controlamos se apodera de todo. Es una lectura general sobre la vida misma. También de quien se termina autodestruyendo. Es como permitir el pecado, caer en la tentación. Luego llega esa bola de nieve que destruye todo al hacerse gigante e indetenible. El filme presenta varios métodos de salvación pero por no pensar y no ser ordenado y metódico, teniendo a un protagonista (interpretado por Ezequiel Rodríguez) muy temperamental y hasta histérico en varios ratos, no controla su propia violencia, todo se va al traste. Hay varios intentos pero que redundan en no aprender de los errores o nuestras deficiencias, y es una sugerente lección de vida. Muchos pierden la paciencia o la estabilidad o hasta la compasión. Entran en el espiral del desenfreno. También porque el demonio no solo hinca en los miedos sino en nuestro enojo, donde más duele o fastidia o hasta lo que parece imperdonable. De cierta manera Cuando acecha la maldad recuerda a esa otra muy buena película argentina Relatos Salvajes (2014) donde se hacia un estudio del argentino promedio y cómo este ciudadano de a pie asumía los problemas o conflictos y en sí da para nuestra humanidad en general.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

Dark Harvest

Dark harvest (2023), del americano David Slade, es una película de terror y fantasía que se adscribe a sus propias reglas, a su propio código e imaginación y el de la novela que adapta el guionista Michael Gilio. Tenemos un hecho sobrenatural ubicado en algún pueblito americano del norte central de EEUU o Midwestern, como algo normal, habitual en la zona. Un monstruo aparece en halloween y se da una competencia por quien lo destruye primero, antes que traiga muerte -o mucha muerte- y mala temporada de cosecha. El ganador se lleva una sustanciosa recompensa -con su auto- y es celebrado tipo fiesta de promoción y/o evento o congregación anual agrícola, por ese año, como el héroe del pueblo y se le permite salir de éste, en lo clásico en elipsis de sentirse atrapado y limitado en un lugar provincial o del campo, pero pensando en dejar a la familia en buen resguardo. Es una competencia hecha para la juventud, que en Halloween se ponen en plan de caza y sobrevivencia. En lugar de salir de fiesta en banda de amigos, o a pedir dulces en el barrio, la juerga la pone la cacería de un monstruo homicida, sin duda toda una curiosidad y una propuesta que no teme el ridículo sino que es audaz a un punto y funciona. Al monstruo se le conoce como Sawtooth Jack, y puede respirar y exhalar fuego (hay una escena notable donde incendia una habitación), y es muy fuerte, pero destruible y así tenemos una macabra tradición, que se asume como parte determinante de la prosperidad del pueblo que mantiene secretos oscuros, como anuncia un gatekeeper en el campo, un hombre del maizal donde Sawtooth tendrá escenas gore muy violentas y llamativas así como en el propio pueblo ya que es un monstruo que está a vista y conocimiento de todo el mundo en ésta parte del Midwestern. Alrededor de Sawtooth hay varios ritos atractivos, muy buenos visualmente y como terror, como lo de la piñata humana o juntar partes improbables. Es un filme que tiene de pandillas juveniles y Rebelde sin causa (1955), querer ser el chico más cool y más atrevido, pero pronto muchos se dan cuenta que yacen atrapados en sus propios anhelos y donde sus gobernantes saben más de lo que aparentan. Se basa en la novela de terror del 2006 del americano Norman Partridge de título homónimo. Casey Likes hace de un buen héroe en ciernes mientras a su vez trabaja con lo propio de su edad, por el último año escolar, con sus momentos de inseguridad y temor y momentos de asumir retos y querer brillar y ser independiente, con una química de pareja no tan habitual en el cine, no del tipo sensual, con la morena Emyri Crutchfield, que habla realmente de juventud. Así mismo los padres de Richie (Casey) se ven interesantes, con muy buenas performances de (la apunto de explotar) Elizabeth Reaser y especialmente de Jeremy Davies quien se debate entre romper o no con el folclore local en una película que tiene todo para una secuela, con un final explicativo brutal. 

martes, 31 de octubre de 2023

Totally killer

Totally Killer (2023), la dirige la americana Nahnatchka Khan quien tiene bastante experiencia trabajando en producciones de comedia y ésta es su segunda película. La presente es una comedia de terror y un slasher que utiliza viajes en el tiempo hacia 1987, época en que matan a 3 amigas del colegio, chicas populares pero antipáticas a las mayorías que yacen bajo su yugo, pero son de las personas inmaduras que no suelen darse cuenta, que creen que son cool y burlarse les es permitido en su reino, no lo consideran abuso ni maldad, sobre todo para antes del presente, ya que hoy en día nos domina lo políticamente correcto y quizá hasta la hiper sensibilidad y/o reglas más estrictas y mayor humanidad, cosa que deja ver la película, muchas referencias a la actualidad cuando se viaja a los 80s, pero lo hace más como quien compara diferencias sin ahondar demasiado sino como que muchas cosas simplemente han cambiado, no se siente tanto una critica o no en toda voluntad o caer en el subrayado, aunque la protagonista, Jamie (Kiernan Shipka), es propia de hoy en día y como que no ve tan agradable las diferencias. No obstante es una chica muy autosuficiente y con personalidad y no le afectan mucho los cambios. Jaime supone tener 16, en la vida real Shipka tiene 23, pero tiene buena experiencia como actriz aunque aun no es muy conocida. Hay un cuarto asesinato por un asesinos serial llamado The sweet 16 killer, muy popular en esta pequeña ciudad de Vernon donde nos ubicamos, entonces Jamie viendo la extraordinaria posibilidad -explicada de manera que no importa- decide regresar a 1987 poco tiempo antes que sucedan los 3 primeros asesinatos para poder impedirlo. Su madre, Pam Miller, es de las chicas populares y antipáticas, y el filme maneja buena interactuación entre madre e hija al estar con la misma edad, interpretada la joven Pam por la joven actriz Olivia Holt que lo hace bien, luce divertido/a. El filme de manera sencilla y rápida hace que ubiquemos en el presente a varios personajes de ésta pequeña comunidad y luego al volver en el tiempo hacia atrás genera la consabida y lúdica identificación y aporta simpatía y entretenimiento. El filme también tiene referencias a varias películas americanas populares, en particular Volver al futuro (1985) que aunque ya se estrenó no la conocen los chicos del colegio y habitantes del Vernon del pasado, no tienen nada de cinéfilos. Los chicos de los 80s están pensando en juerguearse todo el tiempo y eso los hace blancos más fáciles para el asesino serial que justamente lleva el rostro como si fuera alguien popular, de vistosa cabellera cuidada rubia, pero esconde todo lo contrario, puesto que es alguien resentido con los más populares y quiere vengarse de ellos. La película también hace referencia importante a Scream (1996). Es un filme bien hecho pero en realidad bastante básico. No obstante entretiene bien, y aunque se mueve sobre lo conocido, lo hace con frescura, con mucha solvencia y ligereza pero habilidad, la pasas bien. Por ratos es como ver American pie (1999) hecho slasher. Kiernan Shipka tiene del tipo de la chica con personalidad más que la chica popular superficial y le otorga algo de esa cierta esencia al conjunto. Se siente un poco de nostalgia por los 80s, aunque se valoran algunas cosas del presente como ser más integrador o ver por el cambio climático o mantener mayor respeto por los demás, pero se crítica de lo contemporáneo un poco ser reconocido con redes sociales y su tecnología, como quien busca destacar lo tradicional siendo algo un poco anacrónico y también propio de que los cambios suelen inicialmente crear fricción o cierto descontento, sobre todo cuando las masas toman la posta y eso conlleva también mucha gente insufrible, pero estos detractores no se percatan que muchas veces éste tipo de gente insufrible se les ha impuesto a todos mirando hacia una época anterior. Totally killer no inventa nada, pero articula muy bien lo que se conoce y muestra frescura en ello, cumple con su esencia de distraer sin marcar ninguna pauta ni hacer sentir que por ser así no vale nada, quizá en el fondo ha sabido coger la esencia del pasado dentro de muy pocas pretensiones. 

domingo, 29 de octubre de 2023

Un millón en la basura

Un millón en la basura (1967), del español José María Forqué, es una película alrededor de la navidad. Todo empieza 2 días antes de navidad. Nuestro protagonista es Pepe, un gran José Luis López Vásquez que por igual puede ser convincente dramáticamente como gracioso, en notable manejo de distintos registros de actuación, incluso dentro del mismo personaje, como pasa con Pepe, un barrendero o empleado municipal de limpieza, quien vive muy ajustado económicamente, tanto que está apunto de ser echado de su casa alquilada, pero un día, así sin más, en el bote de la basura de un edificio que limpia halla una cartera con una gran cantidad de dinero, como anuncia el título. Primero no se lo puede creer, luego sale corriendo nervioso y apurado hacia su casa, a sorprender a su mujer, Consuelo (Julia Gutiérrez Caba, que agrega ternura, composición aunque con algo de melancolía, sostén sin fastidio e idealismo). En ese trayecto el filme hace ver la situación medio cómica, que no lo detecten hasta el desmayo de la mujer. Es un filme cálido, muy humano, con su buena cuota social, pero amable y entretenido. Pepe quiere gastarse el dinero, pero hay algo como que no lo deja, el dinero no es suyo y hay una carga moral y ética para no utilizarlo y devolverlo, aun en la pobreza y la necesidad, hasta donde asoma algo de desesperación puesto que hay hijos de por medio, pero ¿a quien se lo devuelven?, no sabe a quien, y se debate en hacerlo o salvarse; pensar en ser idealista, honesto, pero seguir ahogado por deudas y responsabilidades, cuando Pepe se saca la mugre en un humilde trabajo mal remunerado. Los compañeros lo bromean siempre, sobre su situación en la que él le debe a todo el mundo y para ajustado, pero lo quieren, Pepe es un buen hombre, aunque les provoca cierta gracia, como quien no quiere hundirse en ningún dramatismo o una vida de frustración, depresión o fastidio existencial, pero el dinero siempre es necesario, y a veces no todos lo tienen a la mano, aun esforzándose. No obstante Pepe intenta gastarlo y pasa algo, no suele funcionar, no sucede, salvo por una suma minúscula en regalos de navidad para sus hijos. La gente (el barrio) no le cree, tienen una imagen muy marcada de él, ven irreal que él tenga dinero. Cuando la suegra se entera de la semejante suma, con una gran actuación -pícara y criolla- de Aurora Redondo, entran a tallar conversaciones de buena comicidad mientras podemos ver la realidad como cine social, hablando de una lucha por la subsistencia y un especie de "milagro" y una fuerte tentación (¿puso Dios el dinero en el basurero?; Pepe le habla incluso a Dios tratando de convencerse de utilizarlo). La suegra es esposa de un humilde impresor y entiende la realidad y lo que siente Pepe en su situación. La suegra es como el pequeño demonio en el hombro que dice que se gaste el dinero -o una cierta parte no más- y que lo comparta con su familia, con ella, que sabe de carencias y necesidad (y sueños), mientras Consuelo y su padre representan el ángel bueno en el otro hombro diciendo que lo devuelva, que ellos son gente decente y honesta y no es suyo, que alguien lo puede estar necesitando (o puede ser parte de algo criminal), así surge la búsqueda por entregarlo a su dueño y van apareciendo pistas, mientras entra también a tallar la policía. Pepe -como cualquiera- se enfada cuando tocan su orgullo, cuando le quieren tomar por tonto o falto de virtudes fuera de lo obvio -hay un manejo notable al respecto- o ponerle el pie encima; José Luis López Vásquez y José María Forqué consiguen un protagonista humilde pero siempre muy digno y empático con todo el mundo. Hay una gran recreación cuando la cartera con el dinero se mezcla con la de los amiguitos del colegio de uno de sus hijos en un juego de futbol en la calle, con la locación de calles humildes, calles de Madrid. Surgen momentos también de sensibilidad con respecto a la austeridad y la honradez de la vida desde la familia de Pepe, pero aunque esto es más lo habitual en su tipo de película familiar es una propuesta que se gana a menudo nuestra complicidad con varias interactuaciones audaces pero sencillas, como romper la pared, hacer un hueco y poner el dinero y taparlo con calendarios; o con, por dar un nombre, Don Ramón (José Sazatornil), quien tiene una expresión graciosa de tipo alzado -digámosle pituco, gente de alta posición social, o subalternos que viven a través de virtudes y privilegios ajenos- que llega a comprender la situación de Pepe -en una reflexión general-, pasando de un duro capitalista a alguien humanista, alguien estricto en su trabajo a concesivo, como quien da una lectura social de ver más allá del éxito o nosotros mismos. También es un logro sacar de la invisibilidad a Pepe y hacerlo tan empático, real e interesante al mismo tiempo. 

sábado, 28 de octubre de 2023

Cortos de Aldo Salvini



El gran viaje del Capitán Neptuno (1991) 

Éste es el corto más celebrado de Aldo Salvini, por los cinéfilos hardcore peruanos. El personaje principal lo interpreta el reconocido actor peruano Aristóteles Picho quien murió joven a los 56 años y por entonces tenía 33 años y venia de trabajar en 2 películas icónicas del cine nacional, La ciudad y los perros (1985) y La boca del lobo (1988), ambas de Francisco Lombardi. El mismo 1991 trabajaría en otra película icónica nacional, Alias La Gringa (1991). Aristóteles hace de un mendigo y loco de la calle. Siempre lo acompaña otro loco y mendigo (Martin Moscoso) y es su secuaz medio tonto, un marinero de una capitanía imaginaria que lleva el rol de Aristóteles. El loco guía suele lanzar discursos sobre un barco que ha inventado en su mente llamado El Atahualpa con el que pretende rescatar al famoso monitor Huáscar, finalmente derrotado durante la guerra del Pacifico, la guerra con Chile. Éste loco guía yace perdido en el pasado, cree por momentos que yace en 1879, en plena guerra. En un momento con simplemente humo y movimientos de la cámara, más el histrionismo de Aristóteles, se recrea el combate de Angamos y la muerte del héroe nacional Miguel Grau que vemos hasta tres veces bien personificado. Es la economía absoluta en acción, pero con talento, sin lucir pobre aun así, sino más pegado a lo minimalista y efectivo, sin alardes ni falsas expectativas, sino tal cual asumido desde la locura y un poco de sugerencia de qué está pensando o donde se halla enfrascado el loco capitán Neptuno. El sueño es ir tras el Huáscar como quien regresa en el tiempo y salva de la derrota al país, es decir una quimera, un anhelo patriota, un canto de amor por la patria, con la pasión más extrema de quien ya no está en buena parte en éste mundo, un cuerpo que alimentar, un fantasma de la calle, aunque el filme gira alrededor de su cabeza. No obstante la recreación no lleva ningún tipo de melodrama, es un canto relajado, fresco, aunque también es un sugerente cine social que dialoga con una gran película que se estrenó el mismo año, El rey pescador (1991). 

El pecador de los Siete Mares (1992)

Éste corto de 11 minutos es de fantasía, pero también puede ser producto de una alucinación del alcohol como menciona el propio protagonista, Ángel Santa Cruz (Enrique Victoria), un ex cura pecador que ha hecho que una cristiana o creyente y cantante de boleros (María Angélica Vega) caiga también en el pecado y en la autodestrucción. Ángel ingresa por lo que parece un hueco, o parte rota, a un barco abandonado, con intenciones o de dormir ahí o de echarse a beber, pero pronto se topa con algo surrealista o una confrontación contra su inconsciente. Ángel no sabe del todo, pero busca sanar. Aparece el demonio, que interpreta Aristóteles Picho, con un ojo raro y arrastrándose o haciendo pequeñas acrobacias, cantando también boleros, marca de quien representa así mismo que tiene calle o barrio. El bolero no como romance sino como representación de la bohemia, de la noche, aunque también aparece seducción y hasta ironía. Ángel en cierta manera es un especie de criminal, en pos de perdón, en pos de autoaceptación, un hombre viejo que sufre por sus culpas. Pero como él mismo dice, él no es Cristo. No obstante el demonio lo crucifija literal y simbólicamente, con un buen efecto visual a 2 impactos o cambios de la cámara en toma de detalle, para luego terminar con la mirada general del torso en posición de castigo. El demonio en realidad juega con Ángel, como quien lo está haciendo participe del purgatorio, en un lugar interesante, un astillero, pero un lugar que representa el desierto que nos reta, como con justamente Cristo. 

Carta del apóstol San Juaneco a la ciudad del mal (1992)

Éste corto de 11 minutos como El pecador de los siete mares y La misma sangre, la misma carne los produce Francisco Lombardi. Se contextualiza a orillas del Río Rímac y se supone que está a puertas de la Lima urbana, que el loco protagonista, San Juaneco (Martin Moscoso), llama la ciudad del mal, de donde se escapa un criminal herido (Julio Vega). Desmayado, el loco lo amarra como a Cristo crucificado, pero es como hablarle al ladrón perverso que estuvo a su lado. San Juaneco es una versión chicha de San Juan El Bautista, tiene una estética que destaca en su visualidad, él en sí es un espectáculo, un suceso, como salido de la farándula peruana, pero éste es un loco que quiere redimir a éste criminal herido que ha encontrado como quien halla algo botado en un basurero y quien al despertar se jacta de mucha maldad. Pero luego en el delirio aceptará cualquier cosa. La enajenación domina la representación, es entonces que Juaneco lo toma hasta como un títere. Puede ser visto como un castigo divino, o una ironía de la existencia. En la hiper popular Pulp Fiction (1994) pasaba algo parecido, no igual; a un criminal desmayado tras un atropello lo hallan unos tipos no literalmente locos, pero peores. Éste corto de Aldo Salvini es nuevamente cine social, pero con su cuota de relajo, aquí tiene algo de comicidad. Juaneco no tiene nada, pero cuando le dicen donde se manifiesta Dios en su vida de pobreza, como quien reta su existencia y bondad, Juaneco responde que en la comida, y en efecto Juaneco sigue vivo, es un sobreviviente del que parece yacer en el desierto. Juaneco ve a Dios en lo más básico, pero también vital, un lugar de felicidad en distintas formas, pero felicidad para todos y en ese rincón minúsculo yace Dios para éste particular creyente. 

La misma sangre, la misma carne (1992)

Es la historia de unos siameses donde uno representa marcadamente el mal y el otro el bien, uno se dejaba influenciar por el otro pero ya no quiere seguir matando o permitiéndolo. Llevan los nombres del cuento infantil, Hansel (Gilberto Torres) y Gretel (Antonio Aguinaga). El mundo retratado es lumpen hasta lo visual-austeramente, con rostros carcelarios, cicatrices faciales y tatuajes en la frente, habiendo una cierta exageración. Se ve una buena dramatización entre esa lucha antagónica, muy física, pero que claramente simboliza como decir el mal habita junto al bien, puede corromperlo y el bien debe vencer al mal, para el caso el asunto es extremo, propio del cuento en general. Trozar el pollo es una buena concepción, no pensada tanto como parte de una historia lineal, sino como un lugar de sugerencias muy visuales, muy cinematográficas, habla de la tendencia homicida y la unión de los protagonistas al mismo tiempo, que veremos que después se nos explica todo. Así también la tendencia de ver la pantalla hacia el rojo induce a sentir la sofocación que atraviesa Gretel constreñido en el mundo sangriento de Hansel. Lo que se oye en la radio puede parecer, más que contexto social, algo obvio, pero igualmente le da dimensión a éste relato de terror. Es un cuento propio de su época.