martes, 2 de julio de 2024

Fedra


Basada en la tragedia del romano Séneca. Dirige el español Manuel Mur Oti. En una primera parte se nos habla de Estrella (Emma Penella), una joven veinteañera de una zona costera mediterránea que tiene enloquecido a medio pueblo, es decir a todos los hombres, la otra mitad como se dice son las mujeres y odian a Estrella, aun cuando ella no es ninguna mujer deshonesta ni busca seducir a nadie directamente, pero resulta tan hermosa que todos los hombres quieren poseerla. Cuando el filme parece ir por los celos y el enojo de las mujeres y el deseo violento de los hombres que anuncian problemas la propuesta da un giro y aparece Don Juan (Enrique Diosdado), un hombre millonario que se enamora perdidamente de Estrella, igual que todos, e igualmente es rechazado. Don Juan es un hombre intachable, incapaz de aprovecharse de nadie, pero le ofrece todo lo que tiene a Estrella. Cuando todo sigue su rumbo normal o habitual aparece ahora Fernando (Vicente Parra), un veinteañero hijo de Don Juan quien ignora a Estrella y ésta queda perdidamente enamorada de él. Es así que tenemos al hombre seductor en Don Juan y al hombre sobrado en Fernando. Éste joven tiene pinta de muchacho bien y sólo quiere irse del pueblito. Fernando es domador de caballos y trabaja en un castillo en alturas. Estrella descalza y con el pelo desordenado vaga por la playa llamada continuamente una sirena. En un momento ella nada y le piden enseñe las piernas para comprobar que en efecto no es una sirena y ella se sumerge y las muestra muy sensualmente a Don Juan. Hay momentos bastante cuidados, aquí se sugieren cosas, pecados, infidelidades, promiscuidad, con gran belleza e inteligencia. No necesitas enseñar nada si de verdad contienes la habilidad. Es así que la corrupción que atrae la tragedia lleva toda la esencia clásica, como así mismo pegar saltos sobre fogatas anuncian el asomo de la tentación de la trasgresión. El mar que muchas veces se encuentra en pantalla embravecido indica pasión y lucha. El mar es un personaje importante más, el que siempre yace presente. Existe una atmósfera formalmente elegante pero sugerentemente salvaje. Fernando únicamente quiere irse, le enoja su existencia (sin que se especifique porqué), mientras Estrella paga cierto karma de haber enloquecido pasivamente a tantos hombres. Llévame como si fuera tu perro llega a decir. En otro momento es abiertamente humillada con una fusta y ni así se doblega. Todo es espléndido como gran tragedia (desde la inocencia que trasmite el padre con la caracola), en medio de un mundo de relaciones amorosas siempre en crisis o fuertemente golpeadas como por esas poderosas olas que tratan de ahogar o revolcar a las pasiones hasta inclementemente desaparecerlas, como si no existiera la posibilidad de explicación (y no plantea ninguna velada exageración de sordidez), como a menudo queda sin habla nuestra protagonista a quien la vida le cobra sus elecciones y errores. Escapa a la condena de su belleza en un mundo material para sufrir por lo aparentemente más simple. La tentación de la santidad es algo muy trabajado en el relato. El temperamento también les va en contra a varios como a la heroína, que no puede contener su furia en varias oportunidades. Ésta también se debería llamar la historia de las explosiones emocionales. La obra remite al ego que no conoce la negativa o la derrota. Es la perseverancia, paradójica y atípicamente, como desencadenante negativo. También el filme y ésta tragedia parecen decir que algunas veces no basta con ser bueno u honesto. Es una historia universal pero una película que se siente muy española, muy lograda a esa vera, como cuando la música ibérica acompaña la fijación del cuerpo hermoso ofrecido, en mucho, como elección artística, elípticamente. 

jueves, 27 de junio de 2024

Fascinación


Fascinación (1949) del argentino Carlos Schlieper es un filme clásico en toda regla, tan igual que el mejor cine clásico americano, un filme delicado e inteligente. Es un obra que plantea la dicotomía entre realidad y surrealismo, entre un hombre que es un hipnotista y su mujer con la que hace los números. Éste especie de hombre con poderes sobrenaturales lo interpreta el destacado y talentoso actor mexicano Arturo de Córdova y el objeto de su adoración, la bella Elisa Galvé. Es una historia de amor puesto a prueba. La idea es que éste hombre en verdad tiene poderes y puede haber hipnotizado a su mujer para casarse y que ella le corresponda cuando inicialmente ella lo trató bastante mal frente a mucho público. Galvé hace de una mujer que deja a su prometido y a su familia en ascuas por irse con el mago y esto lo ven mal en la sociedad y un acto que creen es propio de esa perversión que éste elegante filme maneja con total delicadeza y cuidado, donde la propuesta tira y afloja en ello, proponiendo varias vueltas de tuerca y novedades donde está siempre oscilando entre el bien y el mal. Es un filme que pone a prueba al mago, alguien que debe escoger entre su trabajo y su gran amor. Para ello la mujer se debate en la duda de si su amor es real o propio de algo excepcional en detrimento de una decisión mucho menos salto al vacío, para ello vemos una hermosa escena surreal de la inundación de una habitación. Lo surreal es parte del filme pero éste es tan astuto que no aclara una posición hasta el último minuto, ese es uno de sus grandes ganchos y destaques -aparte de su amabilidad y calidez como película-, mientras todo lo recrea y escenifica con mucho profesionalismo, como las presentaciones del mago que aparece en teatros -soltando a menudo conejos y aves de sus manos- y hasta lo hace en un circo. El mago denota a medio filme una notoria imperfección aun cuando parece muy amoroso, de la que se apalanca cierta gente que en el fondo quieren lo que ellos tienen y es que es un filme que habla de la envidia del amor verdadero, ese que rompe con convenciones y hasta con las reglas de la sociedad, es ese amor que lo pone a prueba hasta lo sobrenatural, como toda vida de cierta manera conlleva muchos problemas, porque todo lo bueno es golpeado, debe luchar por subsistir, pero partiendo de esto la propuesta hace que asome lo oscuro, la corrupción, pero de manera sutil hasta que por el final llega el exabrupto, el enojo. El filme parece preguntarse ¿existe el amor verdadero, el amor ideal?, y la respuesta en general es que sí, y así mismo todos implican pruebas, retos, conflictos, puesto que vivir nunca es fácil. Aun cuando intentes encerrarte en un cuarto siempre habrá algo que te golpee. La esposa duda de su amor, como suele pasar, suelen las mujeres ser proclives a decepcionarse de alguna manera -carne para el feminismo negativo, que también existe, no conciliador, sin punto medio-, no hay hombre perfecto también hay que acotar, así como el cliché suele apuntar a que el marido es proclive a sacar los pies del plato. En sí el filme gira sobre esto, pero lo hace de manera original, puesto que la justificación yace en lo sobrenatural, como -más allá del resultado- lo es igualmente el amor. Ese sentimiento tiene ese calibre, como representación de lo que define a la humanidad, al parámetro de su trascendencia y sentido existencial. 

En retirada


Adolfo Aristarain esbozó algo de lo que haría Juan Carlos Desanzo ahora, con Últimos días de la víctima (1982), pero Aristarain recurriría al thriller psicológico y al noir, lográndose más con el noir a donde debió apuntar ya que es donde luce mayores virtudes. Si bien el filme de Aristarain se puede leer como una lectura social de la época, con la dictadura a sus espaldas se pierde en un cine muy poco explícito donde esa lectura puede no tomarse en cuenta o es proclive a pasar desapercibida. Es entonces que Desanzo retoma lo que intenta Aristarain y lo lleva a su terreno, a lo que conoce, a sus propias reglas y a su estilo y logra algo contundente, sólido, versando en una lectura social muy abierta, muy clara, muy potente, haciendo uso del exploitation, del cine de acción, inspirándose nuevamente en el cine de El Vengador anónimo (1974), obra maestra y ejemplo de inspiración de cine de acción. Desanzo es así el primer director de cine en hablar abiertamente de la dictadura, en dedicarle una película, y lo hace a sólo 1 año de que ésta terminase, con lo que muestra bastante osadía, pero en un producto que es redondo, no sólo una lectura social, sino un excelente thriller exploitation. El filme nos remite a un asesino, apodado El Oso (Rodolfo Ranni), que como menciona el título y el propio relato, debe adaptarse a la democracia, al estar todos en retirada, pero él que hizo cada cosa con total convicción (que lo dice a boca de jarro), crueldad y frialdad pasa por dificultades de poder insertarse en una sociedad normal, quizá porque es un ser primitivo y aun así auténtico, aunque deplorable. El oso es un tipo en realidad sin ley y va incluso contra su propio equipo y trata de extorsionar a un empresario coludido con el régimen anterior. Ésta es una propuesta que todo lo lee hacia lo social pero usando el exploitation, es por ello que métodos de tortura o violencia se pueden ver como métodos fácilmente asociados a ese pasado que no sabe éste asesino como quitárselo de la psiquis, que incluso denota problemas mentales, también porque éste tipo es un antisocial por naturaleza, como vemos con la relación con la mujer promiscua (la sex symbol argentina Edda Bustamante). Es un filme que tiene su buena cuota de erotismo, hay hasta un desnudo femenino y exhibición frontal de una modelo, porque el oso se mueve por mundos sórdidos, pornográficos y corruptos como buen exploitation en toda regla. El Oso y la propuesta le pasa revista al pasado reciente argentino y lo hace con mucha adrenalina y entretenimiento puro y duro, es un filme de género de esos que están muy bien hechos, muy bien amalgamados con lo social. La secuencia final con El Oso subido atravesando los techos es de gran suspenso. La participación de Julio De Grazia también es un plus, es un actor que trasmite mucha emotividad y refleja perfectamente su fijación. Los encuentros entre De Grazia y Ranni no tienen nada que envidiar a su inspiración americana. Por ratos parece que no estuviéramos en los metros de Buenos Aires sino en el mismísimo New York. Es un filme muy inspirado como exploitation, está muy bien ensamblado, el Oso es un tipo muy activo, siempre escarbando en el único mundo que conoce y lo define. En un momento juega al pinball y un joven lo llama gordo, no sabe con quien está tratando, el filme en ese sentido concreta un gran asesino en Rodolfo Ranni que cumple con lo que promete. La parte de atravesar los techos hablan de alguien muy particular que rompe con las apariencias, propio de lo que hace, de alguien capaz de lo más radical. 

martes, 4 de junio de 2024

Joe’s Apartment

Una de las primeras películas que vi en una sala de cine fue Gremlins 2: The New Batch (1990). Se debió a un cumpleaños. Fui muy interesado porque había visto en tv, Gremlins (1984), de la que muchos compañeritos del barrio comentaban, y efectivamente la primera es una maravilla del séptimo arte. La secuela no estaba en su mismo nivel, pero estuvo divertida. La segunda hace mucha más hincapié en ser una comedia, en tomárselo todo muy ligero, en no tomarse en serio, sino muy irreverentemente. Así muchos cinéfilos hemos crecido o desarrollado amor por el cine a través de las comedias ligeras del cine americano, que muchos tienden a desmerecer oficialmente, o por ponerse o creerse serios o profundos no las suelen mencionar con entusiasmo, más allá de un entorno muy relajado y superficial que suele asociarse con el espectador casual. También porque la comedia ha dado copias o emulaciones bastante malas en demasía. Su popularidad y deseo o facilidad de llegar a muchos ha hecho que se hagan productos sin ningún tipo de arte u originalidad, en cierta manera han malogrado el nicho digamos o su trascendencia. Es así que hoy en día es raro ver una comedia ligera decente, sobre todo en Hispanoamérica. Muchos casi como un reflejo desmerecen la comedia ligera en general, pero realmente hemos crecido muchos disfrutándola. Es bueno disentir a veces, no aceptar absolutamente todo lo que se quiere proponer como oficial, o por ende caer en la inmediata repetición, sobre todo si con ello traemos una opinión positiva o que nos mejora o implementa sobre algo. Es bueno tener también opinión propia, pensar por uno mismo, o proponerle a otros otras opiniones. Siempre sosteniéndolo con argumentos, si queremos hacer pensar a los demás, que puedan aceptar otras opciones. Joe´s Apartment (1996), del americano John Payson, quien a la vera de ésta película no pudo despegar mucho en el cine, es una propuesta que la crítica oficial hizo puré, incluido el crítico más popular de EEUU, Roger Ebert. No obstante es una de esas películas que muchos quienes la ven la hayan muy entretenida, por comentarios que se pueden recoger en internet, si bien se trata de una minoría. En el presente pocos la conocen en realidad. Es una película en cierta manera tal cual anuncia el título de la traducción española, El cuchitril de Joe. Es un filme que puede caer como desagradable y es algo difícil de defender, puesto que es la interacción de un muchacho con cucarachas, insectos que a todas luces son visualmente muy incómodos y representan un rechazo obvio, aparte de que se les identifica con la suciedad literalmente. Y en éste filme no nos van a engañar, pero van a entablar una curiosa (harto friki) y muy libre amistad con las cucarachas, que de cierta manera es como presenciar la película Los Pitufos (2011), con mucho mayor logro de Payson como obra y hasta con notables efectos especiales, los mejores de su época. Joe (Jerry O´Connell) es un chico que se traslada en ómnibus solo de Iowa a New York, y recibe en cierta manera una cachetada de realidad social, si bien él es muy flemático, muy relajado, muy resiliente, como justamente se ven a sí mismas y así lo expresan las cucarachas de éste filme, con el never give up muy bien explicado y asumido en sus existencias, con respecto a su lugar en el planeta, que muchos anticipan llegaran a conquistar, por su cualidad innata de sobrevivientes a toda costa, a toda prueba, frente particularmente a la humanidad -que se cree desaparecerá antes- y aquí se permiten bromear hasta con la interrelación entre especies, invocando una diplomacia improbable. De ésta manera queda para reflexionar un mensaje humano de lucha contra la crueldad y dureza del mundo, la dureza de vivir, desde una exposición sin ningún fuerte drama de por medio en pantalla. Ésta es una comedia hecha y derecha, en varios ratos de poderoso humor negro, y no se baja de ese carro nunca, inclusive como trata la peor criminalidad de radicar en un barrio lumpen, peligroso, habitualmente triste y complicado, de New York. Joe terminará viviendo de lo más tranquilo en un apartamento bastante descuidado, muy sucio, muy abandonado, donde viven cerca de mil cucarachas. Conseguir apartamento barato también es toda una hazaña, ya desde ahí el filme juega claro sus fichas, con un sarcasmo que tiene mucho de políticamente incorrecto, pero también de muy real por debajo del humor, y al mismo tiempo, aunque las cucarachas son definitivamente difíciles de ver, se asume como una película familiar si se quiere, amable, para matarse de risa, hasta de lo que no suele ser gracioso pero que termina funcionando. Tomen en cuenta que es una película que produce MTV.  Visualmente el apartamento que consigue Joe es tal cual un cuchitril. Joe no lo limpia, vive de manera que las propias cucarachas, que hablan y todos les podrían escuchar, si bien no lo hacen seguido porque nadie quiere oírlas, inmediatamente quieren pisotearlas, lo llaman un príncipe, le dicen irónicamente alguien con clase. Las cucarachas gustan de Joe, quien es a pesar de su suciedad, su rápida adaptación a ello, y su conformismo extremo, un buen tipo, una persona de las que suelen estar siempre contentas o son positivas, a pesar de todo, y que se le puede asociar el porqué entabla semejante vinculo tan especial con las cucarachas, aunque enojándose también y donde en la propuesta en repetidas oportunidades a la muerte no se le teme convertirla en humor negro. A Joe lo ven las cucarachas como si fuera uno del clan, del clan friki del planeta, pero de los que tienden puentes hacia todos, por la personalidad natural que tiene (y que muy bien lo refleja la expresividad de Jerry O´Connell), más que otra cosa, como igual pasa con la chica de la que se enamora (una bella Megan Ward) quien en su trabajo siente la frustración y los problemas económicos ajenos y de esto que quiera aportar su grano de arena para que todos habitemos mejor la sociedad, el universo. Ésta identificación de identidad de Joe con las cucarachas sin duda no es habitual, es ingenioso, y no es para dar pena. No lo desmerece por una buena parte, más allá de ser tildado de poco aseado para que suceda. Ese humor de comer con cucarachas (hechas por computadora) muy próximas a los alimentos e incluso dentro de ellos, si lo pensamos bien es arduo de digerir, es brutal, corrosivo. Puede afectar algunas susceptibilidades si bien el filme pasa por coherente en sus propias reglas, con su infaltable fantasía. No porque hablen las cucarachas que Joe puede estar loco (y eso también suena muy neoyorquino), aunque no va de ello, sino como cuando se arregla el barrio (adelantando el futuro de ese afecto social del que se le tiene) o sabemos de la existencia de un canal de tv. hecho literalmente por y para cucarachas. Aparte de que Joe representa a la juventud y a esa efervescencia y anarquía tan propia de la edad, pensemos estamos en un filme que les da un lugar que no tienen a las cucarachas que se puede entender como una oda hacia éstas, y a lo fantástico y lo atípico que sólo la originalidad y libertad inclasificable de la palabra Cine puede otorgar, que hasta las vemos bailar y cantar como en un musical, donde se hace referencia a varios clásicos y escenas típicas del género. Así mismo estamos tratando con una comedia romántica a la vera de la amistad con cucarachas. Otra virtud de ésta obra es que todo es frontal, no requiere de simbolismos, y así es una buena película. 

sábado, 1 de junio de 2024

Get Carter


Get Carter (1971) es una de las mejores películas de gángsters no solo de Inglaterra sino de la historia del séptimo arte en general, es una película un poco intrincada pero compresible y honesta, como las mejores clásicas. Tenemos a un gángster llamado Jack Carter (interpretado por el gran Michael Caine) que es un sicario culto, hasta pasa por amable y educado y a ratos simpático (no teme sonreír), pero que es frío y muy cruel cuando quiere serlo, y él tiene una misión. Su hermano ha muerto y hay indicios de que lo han asesinado y Carter quiere descubrir todo el asunto, aun cuando trabaja en Londres y no quieren que investigue nada en Newcastle, pero Carter ama demasiado a su hermano y no tiene miedo a nada ni a nadie y no hace caso. La propuesta del británico Mike Hodges, en su debut como director de cine, trabaja con un thriller de investigación y al mismo tiempo va poniendo mucha acción en pantalla, pero no propia de hoy en día donde cualquier hijo de vecino con efectos especiales puede convertirse en arma mortal como salido de Matrix sino con sustancia, con inteligencia, con una narrativa notable, donde más que saber agarrarse a golpes de manera vistosa y veloz con un millón de contrincantes violentos, es hacer uso de si se quiere un apego con lo real, no obstante con cierta libertad para que el cine entusiasme, pero en sí es un filme que es progresivo y todo siempre muy justificado, que recurre a poderosas puestas de escena de cierta manera intelectuales, donde el cine se ampara en la creatividad narrativa sin tampoco despegarse de lo cool. El filme también tiene una escenificación muy británica, muy de cine social, muy campechana y nacionalista, que le otorga esa cierta suciedad que pega perfecta con un asesino a sueldo como Carter. Éste Carter es una joyita, se mete con todo el mundo, él mismo incluso se autodefine como una mala persona en una conversación, pero como todo personaje que no es unidimensional tiene sus afectos y muchas veces es difícil de clasificar. Siempre ha creído que su hermano ha sido una buena persona, y así lo dicen igual quienes se lo topan. Carter va sólo contra el mundo, se deshace de todos, no perdona a nadie en pantalla. En ese sentido el filme es muy nutrido, su mundo de la mafia es amplio y de esa manera aparecen muchos personajes muy bien construidos, dándose tiempo para otorgarles personalidad e identidad. Los filmes de acción de nuestra contemporaneidad, de artes marciales o combates a puño limpio, a grosso modo son entretenidos, pero efímeros e intercambiables entre sí, fáciles de olvidar. Siempre tratando de impresionarte con peleas cada vez más grandilocuentes, pero nada como una buena historia, así mismo dentro del género de la acción. Carter se ve real, Michael Caine no parece sobrenatural, no luce como un superhéroe, pero enfrenta a la mafia de Newcastle (y más) con total aplomo y efectividad. Uno contra todos, sí, pero con realidad si se quiere. Carter muestra mucha inteligencia, al mismo tiempo que es implacable, matando. Hay varias muertes que lo muestran tal cual se ha definido, no duda en hacer justicia por su mano. En un momento algo grave le impacta, llora y eso lo vuelve más firme con su misión, vengar a su hermano. Eso muestra una gran historia encima, más complicada de lo que empieza, y eso habla de la calidad de película que  tratamos y cómo un filme de gángsters, de venganzas, de ojo por ojo, de acción puede ser grande, tal como un filme arty. No sólo es matar, que desde luego de eso va en cierta manera, sino de preparar el momento, de preámbulos, de cortejos, de engrandecer la situación, sin que sea literalmente acabar con alguien. Ahí yace la maestría del filme, no sólo de adrenalina y velocidad que la tiene, pero es un filme impredecible. Es una película de gángsters, pero se siente como una visita al barrio, que justamente eso hace Carter, ir al lugar donde creció y hacerse cargo de quienes han olvidado quien es o han querido pasar por encima suyo, aun cuando eso es lo que hace él, no respetar a absolutamente nadie, pero ésta gente realmente es peligrosa, pero de aspecto real. El filme trabaja también muy bien la sexualidad y lo sórdido, la mafia de Newcastle está implicada en muchos negocios sucios y uno de ellos que se ve desde el inicio es la prostitución y la pornografía. En cierto momento Get Carter se siente como una película de espías, con una antiheroína jugosa con la apetitosa y ágil Glenda (Geraldine Moffat). Ella misma se autodefine como encubierta bajo la apariencia de una mujer tonta, pero aunque es una fémina adorno de los mafiosos, tiene dimensión, tiene muchas capas, de corrupción. Igualmente la participación de la casera (Rosamarie Dunham) en la trama es otra delicia, con escenas a lo cine social incluidas, a lo romance melodramático indie o low cost británico. Se puede ver algo de inspiración hacia los noir de Adolfo Aristarain. 

miércoles, 22 de mayo de 2024

Lampa cu caciula

Ganó mejor corto internacional en el festival de Sundance 2007. Tenemos un filme sobre la relación de un padre y su hijo, desde un ambiente bastante humilde. El padre es gruñón y de maneras bastante simples, pero demuestra que quiere a su hijo. Ellos transportan algo pesado, algo que quieren arreglar, tienen que llevarlo a otra parte (es un largo recorrido) para que un técnico lo componga. El padre hace éste arduo trayecto -no tiene auto- porque en el ambiente de pobreza en el que viven, en una aldea, no hay muchas cosas para entretenerse y la vida necesita de alegrías, todos necesitamos de ello, sobre todo un niño. Tratamos con un viaje en pos de algo mundano, algo que a muchos no les parece extraordinario, pero muchas veces lo que damos por hecho o común también es de agradecer. Es entonces un esfuerzo porque el hijo sea feliz (aunque no se diga abiertamente), dentro de pocas posibilidades económicas, pocas cosas materiales que ofrecer, si bien hay muchas lecciones valiosas que se pueden dar o comprenderse como así el poder solidificar un importante vínculo. También implica ser una especie de aventura, que a ratos colinda con muchos peligros. Se topan con borrachos, gente necesitada que puede robar o hacen autostop donde siempre resulta un riesgo con quien te puedes cruzar. El padre no es ningún Superman, sino una persona bastante simple, pero es una figura determinante en la memoria, psicología y consistencia de su hijo, como también en darle momentos donde éste muestre una sonrisa y se convierta en el futuro en un hombre de bien. La película de Radu Jude abre hablando como de códigos, estos refieren a elementos que conforman lo que transportan y que hay que tener en buen estado. Éste corto se explica muy bien. Empieza bajo cierto misterio y se vuelve poderosamente práctico y harto realista. La película invoca fuertes afectos, dentro de un mundo rudo. Atravesar el barro, hallar soluciones sencillas una detrás de la otra, la vida misma.

viernes, 17 de mayo de 2024

Vermines

Ésta película francesa es muy entretenida, palabra infaltable que se usa mucho, pero aquí efectivamente, es muy divertida. Me he reído bastante viendo como tienen que lidiar con las arañas, por su enorme cantidad en lugares específicos y también por su tamaño cada vez más grande. Ha sido buena idea poner el asunto solamente en un edificio y manejar un grupo de víctimas o gente que busca salvarse de éste único lugar. El filme tiene mucho dramatismo que no tiene nada que envidiar a Pelotón (1986). Sufren mucho y no solo por morir con el ataque de las arañas, sino emocionalmente. Hay varias historias de ello. Esto distingue un poco el producto, no es la habitual historia de plagas (o es que está actualizando el cine social en una película de género), pero ciertamente si hay mucha acción. También quien se precia no busca repetir lo mismo -la misma película- o repetirse demasiado. Hay varias cosas que distinguen ésta propuesta. Se podría decir además que se mueve alrededor de la inspiración de la popular canción Fuk da police, de N.W.A., proponiendo un repertorio musical de buen hip hop francés. De esto también se extrae que busca representar cierta gente marginal o que viven en las periferias, pero los dibuja a todos si bien frescos, típica gente joven moderna, chicos con calle, de manera que exudan bastante carisma y nobleza. Hay algunos negocios pequeños sucios en unos, pero no hay una criminalidad exacerbada o que los descalifique de lleno. Son personajes a los que se les busca empatía y se consigue. El filme está notoriamente de su lado. Es así cine social y también una mirada juvenil y de cierta rebeldía. La música que acompaña todo el conjunto ya lo dice todo. Igualmente se trabaja con mucha comunidad árabe y de descendientes africanos. Introducirnos en la película, como suele pasar, es un poco simplón, pero a media hora arranca la acción y se le perdona todo. Después no para hasta el final con el quehacer de sobrevivir, que involucra como son vistos en la sociedad. Más allá de mezclar acción (entretenimiento del bueno) con cine social (y al mismo tiempo otorgarse dimensión e identidad), es una película de gran nivel visual y una buena carta de presentación del joven director francés Sébastien Vanicek, de quien ya se dice que ya lo fichó Hollywood para un spin off de Evil Dead.

jueves, 9 de mayo de 2024

Harvey


Ésta película suena bastante peculiar, es una película friki con todo el formato del mejor cine clásico, con el protagonismo de uno de los actores más renombrados y talentosos -y más queridos- de la época sino el más representativo, James Stewart. Pero no es cualquier película friki en una época donde de su categoría no abundaban sino adapta una obra de teatro ganadora del prestigioso premio Pulitzer (entregado en 1945), perteneciente a la americana Mary Chase. Harvey (1950) si bien friki es como Que bello es vivir (1946). Un hombre llamado Elwood P. Dowd (James Stewart), un hombre soltero de más de 40 años, se comporta como un loco. Le habla a un amigo imaginario todo el tiempo y la gente queda descolocada o se asusta al ver la normalidad con la que habla de -y le habla en público a- Harvey, un ser invisible, que él mismo describe como un conejo gigante. Y más tarde sabremos que proviene de la mitología y fantasía celta, que es un Pooka. Algo parecido en otro universo se podría entender que es el legendario y popular Totoro (1988). Elwood es un hombre con dinero y es super amable y comprensivo con todos, busca hacerse amigo hasta de la persona más humilde, a todos trata con mucha bondad e invita a su opulenta casa. Elwood, aunque muy educado y afable y muy solvente económicamente pero un hombre de a pie, es muy aficionado a la bebida y puede entendérsele como un borrachín con alucinaciones, alguien que ha caído en desgracia y se ha vuelto loco. Es así que su hermana, Veta Louise (Josephine Hull, ganadora del Oscar por ésta actuación, una muy histriónica y con grandes momentos cómicos), y la hija de ella, con quienes vive no aguantan vivir en ese estado que les provoca Elwood, que siempre mencione y presente a Harvey y los haga ver como una familia de freaks. Ellas son de sociedad y la hija no puede conseguir novio, fácilmente son marginados al conocer al tío loco. Éste filme es una comedia además y uno se ríe mucho de varias ocurrencias, como cuando confunden como una loca a la hermana por Elwood. Hay momentos cómicos que se perciben originalmente difíciles o habitualmente incómodos y pueden ser asumidos de humor negro, aunque en general éste es un filme accesible y amable. El tratamiento que vemos en ésta película, por una parte (porque también hay un lado más sofisticado), de las personas con problemas mentales es muy tosco, muy acelerado, hasta pasa por violento, poco empático, incluso arcaico, sobre todo con respecto al enfermero Martin Wilson (con un tremendo Jesse White), que cree peligrosos a todos los que sufren de desequilibrios. Esto puede ser porque se trata de crear humor (un humor más cerca del slapstick), pero también puede ser una radiografía de la ciencia de la época. Incluso un actor del prestigio de James Stewart (quien demuestra que es un actor grande pero todoterreno o justamente por eso, sentando bases para el resto) es maltratado en pantalla por Wilson (que será parte del desparpajo cómico de un romance improbable). No obstante Elwood es la tolerancia absoluta, invoca la comprensión de un santo y se deja llevar por todos, si bien tiene momentos donde se expresa verbalmente muy ecuánime y hasta de manera sabia y excepcional, como un particular monje budista. Igualmente la normalidad con la que habla de Harvey, tan abiertamente, lo hacen pasar por un demente, pero en el mirar de toda la película y es parte de la personalidad y originalidad general de la propuesta se llega a imprimir una extraordinaria coherencia que versa sobre ideas mayores de justamente un comportamiento friki, marginal o habitualmente ferozmente descalificador. Justifica lo injustificable y le da trascendencia y humanismo y maneja genialidad con su argumentación y aceptación, y sin que sea arduo de comprender. No obstante apuntando que es algo que como se dice en pantalla de la propia arte de la pintura, no solo es realismo (cine clásico) sino tienen injerencia nuestros sueños, nuestras fantasías, nuestra creatividad, nuestra imaginación, nuestra libertad, nuestra autoafirmación y nuestra capacidad de búsqueda y autoconocimiento y con el universo, yendo más lejos de lo ordinario. Es así que Elwood existirá dentro de un especie de universo paralelo pero anclado a un pueblito americano común y corriente desde quien tiene el aura de un ángel que es influenciada o irradiada por la existencia de un conejo gigante y ciertamente suena absurdo pero de eso trata soñar y de eso trata el arte, a razón de la mitología celta, de un misticismo especial, de cierta filosofía. En un momento -donde la palabra trasciende- Elwood describe de manera interesante muchas cosas, con respecto a la humanidad, al prójimo, y a la mirada de verse uno en el planeta, que choca contra muchos, como señala esa breve pero contundente participación del taxista. Implica apostar por un mundo mejor, optar por hallarse feliz y trasmitirlo e intentar ver cada día perfecto, estar un poco loco. 

martes, 7 de mayo de 2024

By the law


El relato nos ubica en el Yukón, Canadá, donde se ve un fuerte invierno, muy bajas temperaturas y congelamiento por doquier. Más tarde feroces deshielos. Es un lugar difícil y solitario como observamos en sus grandes puestas de escena, en sus secuencias, y a través de su poderoso realismo, donde el lugar para lo que se nos cuenta es muy representativo y trascendental. Así en la misma línea observamos que es la época del descubrimiento de oro en la zona, una época llena de leyenda y aventura, fines del siglo XIX. El director del filme es el soviético Lev Kuleshov, un hombre importante para el cine, no sólo de su país sino del mundo, fundó una de las primeras escuelas de cine del planeta, inventó valiosos métodos de edición y montaje, hizo que el cine sea más dinámico, más psicológico, más empático y más profundo, fue un teórico del cine, sentó las bases para otros, fue pionero en el cine. Ésta película se basa en cuentos del americano Jack London quien era un humanista, un hombre que se preocupaba por el prójimo, y puede leerse en parte lo presente como cine social por la impronta del escritor y por ser un filme soviético. Pero Kuleshov y London van más allá, y hacen cine y literatura por la puerta grande, ese que es más que ideas políticas. Construyen una historia que juega con el terror, con el thriller. Presentan una narrativa que trasciende, como análisis del ser humano en general, estudian su psiquis. Para esto tenemos además mucho histrionismo, a falta de poder hablar, al ser cine mudo. Éste histrionismo orbita alrededor del cine de género, precursor e infuenciador de los Jack Torrance que vendrían después. Muchos de los gestos faciales que observamos en By the law (1926) parecen como propios de un demente, aunque también se plantean expresiones ligeramente cómicas (donde el histrionismo se ve más normal o menos antinatural). Pero como justamente tratamos con la patología, con el desequilibrio mental, éste histrionismo queda perfecto en esta historia de terror. Tenemos solo 5 personajes, una sociedad, que van en busca de oro al Yukón y quedan aislados en una pequeña casita de madera, una que por buen tiempo quedará a la deriva del inclemente frío, de las lluvias, lluvias que simbolizan varias cosas, que imprimen tensión, que reflejan estados de ánimo y hasta ayudan a pensar y concebir la idea de lo paranormal. Ver la casita con los personajes en el interior dentro de medio inundamiento -bajo una memorable escenificación- invoca ese caos en que se hallan, ese momento tan difícil donde la ley oficial está ausente y tienen que enfrentar el desequilibrio, alguien que parece animalista y actúa como empleado, cuida de los otros y hasta halla oro para ellos. Pero surge bullying, aprovechamiento, abuso de la bondad, de la humildad, de la pasividad, hasta se roba y se engaña, se humilla, desde cosas que parecen simples expuestas abiertamente y con una cierta inocencia infantil pero que esconden que una persona no se alimente cuando se halla en condiciones adversas. Entonces pasa lo que nadie espera, lo más extremo, lo que concibe terror mas que noir, produciéndose un lujo de escenas a esa vera y una formidable interacción. Vemos que las cosas que quedan regadas por el piso simbolizan sangre. Late la muerte con tremenda fuerza en escena como el cuento de Poe del corazón. La tetera anuncia que todo está hirviendo, en ebullición, se han metido en tremenda tensión, en tremendo dilema, han tenido (y tienen por adelante) que solucionar lo impensable, lo extraordinario. Se ha desfigurado y entremezclado entre todos el bien y el mal. La maldad y la crueldad ha engendrado más maldad y hasta peor crueldad. Se nos está diciendo que la falta de humanidad, la falta de compasión y empatía con el prójimo puede engendrar monstruos, a diestra y siniestra. En sí la propuesta tiene muy buen suspenso y perversidad como terror, desde el código del cine clásico, del cine cuidado, del cine mudo, del cine refinado y profundo pero al mismo tiempo empático y próximo con el público. El desenlace es tan siniestro e impactante como presenciar el pico máximo del problema, en que cae la inconsciencia. No obstante como cierre se permite un cierto chascarrillo o acto de liberación que atenúa para bien como para mal su conceptualización, tanto desencadenante. Muy bien todos, en particular la expresividad demencial que manifiestan y no es para menos en ella, Vladimir Fogel y Aleksandra Khokhlova, esposa en la vida real de Kuleshov. 

miércoles, 1 de mayo de 2024

Late Night with the Devil

Late night with the devil (2023) de los hermanos australianos Cameron y Colin Cairnes es una película curiosa, exhibida como metraje encontrado, sobre el último programa de un late show de los 70s, y que hace de un mockumentary, pero que no es tan preciso o fiel al cien por ciento al estilo de realismo que requeriría como documental porque se toma ciertas libertades como mostrar detrás de cámaras demasiado íntimos o donde la cámara no es lógico que esté y hace además uso de un complemento narrativo que implica meterse en la psiquis. El anfitrión, Jack Delroy (David Dastmalchian), quiere firmar un jugoso contrato para una nueva temporada, pero se mantiene segundo en el rating y ha preparado un super programa, donde quiere demostrar la existencia del demonio. Para esto tal cual un programa nocturno de entrevistas planea un debate y tratar de impresionar a su público y a los televidentes. Cada cosa del late show está perpetrada al mínimo detalle de realismo que en mucho se siente que estamos viendo el programa en la tv, con toda esa ambientación de los 70s que además otorga un plus a la propuesta. Van saliendo los invitados, la película se cuece lentamente, dedica un buen tiempo a crearse credibilidad como programa. Inicialmente se hace una presentación de quien es Jack Delroy y se le asocia, típico del sensacionalismo farandulero, con una secta satánica. Ésta misma secta puede ser vinculada con una de las invitadas, en sí el filme se divide en varios frentes del terror y se les puede unir si prestamos atención y vencemos su cierta ambigüedad. Una de las invitadas es muy llamativa, se dice que está poseída por un demonio y una terapeuta paranormal la viene cuidando y es la que puede hacer contacto con ese monstruo que lleva en su interior. El filme se adereza más con la existencia de un ilusionista que se dedica a desmentir toda prueba sobrenatural. Cada uno, como es habitual en los programas nocturnos, va mostrando sus habilidades y la razón de yacer invitados, de proponer una noche especial. Es un filme que se avala mucho de su fuerza/realismo como programa nocturno y cada invitado es un espectáculo en sí mismo. Hay tremenda secuencia que pretende fundamentarse en el ilusionismo y el hipnotismo que genera un buen momento de tensión. Pero el plato fuerte llega para el final, donde la recreación de El Exorcista (1973) hasta hace uso de lo cósmico. Es una película realmente sencilla, pero no deja de ser atractiva, sobre todo por el final, o a partir más o menos del momento sucio de la exhibición de la posesión. Es una historia sobrenatural, pero que justifica todo su universo. El anfitrión también alude ser un personaje cínico y sin escrúpulos, demasiado ambicioso para su propia seguridad, pero como es una celebridad y un notable showman es alguien que se gana al público con facilidad. También el relato tiene una fuerte relación con sacrificios humanos y el demonio se escabulle en cada rincón, apreciando que es el real invitado más importante de la noche. Finalmente es un programa que consigue lo que se ha propuesto, pero como así mismo es habitual en el cine de terror nadie vivirá para celebrarlo, sino será la crónica de un despelote anunciado. En ese sentido es más coherente que muchas otras películas del género en cuanto al caos como espectáculo en sí pero al mismo tiempo obteniendo consecuencia.