martes, 19 de octubre de 2021

Canoa

 


Canoa (1976) es la película más famosa y celebrada del director mexicano Felipe Cazals (recientemente fallecido, el 16 de octubre del 2021, hace 3 días), su mejor película y el máximo legado que deja al cine mexicano. En ésta se cuenta un hecho real, el linchamiento de 5 trabajadores de una Universidad, por el pueblo de San Miguel Canoa, Puebla, en 1968. El filme tiene de falso documental, pero sin mucha sutilidad. No obstante maneja cierta ironía y costumbrismo notable en ello. Después habla del lugar tal cual un documental serio y abre con la nota periodística del crimen. Pronto se convierte en una película de entretenimiento (cine de género), además de reflexiva, sobre estos muchachos excursionistas que hallan el terror en Canoa. Los muchachos hacen una buena recreación, se notan tranquilos, alegres, sanos, relajados. Luego cae la lluvia, una atmósfera propicia. Ellos buscan algún lugar para resguardarse y empieza a maquinarse el crimen, va creciendo y alimentándose la histeria, los miedos azuzados y exagerados frente al comunismo visto como destructor del catolicismo y propulsor de la hegemonía del ateísmo. Es un pueblo dominado por un cura que usa lentes oscuros. Éste cura enardece a las masas, las enoja y las predispone para matar comunistas, reflejando la época y la lucha política del México de fines de los 60s (aunque viene de mucho más atrás), de Latinoamérica y en realidad del mundo de entonces. El cura es un ser político, no solo social, y es un benefactor económico además, fuente de dinero y soporte, ostenta el mayor poder en el pueblo, así es visto como generador de progreso, puso el agua, la luz, caminos, etc en Canoa, un pueblito medio escondido. Cuando se forma la turba gigante con antorchas incluidas y van a la casa del vecino odiado -donde están los excursionistas tomados por estudiantes comunistas- empieza el terror por la puerta grande. En adelante es tortura, frenesí y muerte, por buen tiempo, la imagen del crimen en sí y lo mejor del filme, aunque algo simple, pero más que decentemente recreada y atrapante. 

domingo, 17 de octubre de 2021

El imperio de los sentidos


Ésta obra es muchas cosas, una película de culto, una película pornográfica, una película polémica, una película arty finalmente solvente. En ella se cuenta sobre una prostituta, Sada (Eiko Matsuda), que se enamora de un cliente cuando trabaja de empleada en un burdel. Éste cliente es Kichizo (Tatsuya Fuji), un hombre alegre, suele reír mucho (y no desentona), que es muy sexual, nunca detiene su libido. Cuando descubre a Sada encuentra a su otra mitad, ella también es muy sexual, pero curiosamente se ha enamorado con  locura de Kichizo, cuando las prostitutas por lo general suelen ser más frías y más avispadas. Sada es un poco niña, pero también medio loca. Éste filme cuenta una historia real, un crimen pasional y quizá accidental, justamente por la continua experimentación sexual y donde entra a tallar silenciosamente la culpa. En la obra de Nagisa Oshima hay una felación con pelos y señales, hasta Sada se traga y babea el liquido seminal, con cara de inocente, así es su eterna expresión. Es un filme pornográfico, tiene varias escenas tales, de calibre hardcore, y quien no guste del porno va a desechar el filme, pero al mismo tiempo tiene un sólido argumento y es una película coherente. La sexualidad de ambos llega al exceso, es demasiado dominante, y los lleva a la autodestrucción. No es un filme de mensaje cristiano o fácil, pero tampoco es trasgresor de gratis ni sin pensar, es en mucho la historia de una mujer imperfecta que tiene muchos complejos encima, a pesar de que como pareja son muy libres, todo ello proviene de la promiscuidad de Sada, y querer compensar y dominar a Kichizo. En las mil formas que maneja la película hasta el sexo se llega a materializar como castigo. También es una relación obsesiva y un poco criminal; Sada teme mucho perder el amor y control de Kichizo, éste le corresponde aun estando casado, él está también enamorado, pero es querer mantener la aventura en frenesí y pasión constante la que los impulsa al hoyo.  

jueves, 14 de octubre de 2021

Momma's Man, La Bestia y Buffalo Juggalos


Momma's Man

El director de éste filme es Azazel Jacobs, hijo del famoso director de cine experimental Ken Jacobs. Su última película es French Exit (2020), pero aunque es curiosa, una comedia absurda y deadpan (de humor seco o, para algunos, inteligente) está plagada de ridículo y tontería, pero aun así se le siente auténtica. En un momento ahí dicen no temer a los clichés y le creo. Ésta película tiene una sólida construcción de la relación madre e hijo, desde la gente pudiente que está por perder todo su dinero. Ese filme aunque es notoriamente imperfecto trasuda alma, además tiene dos actuaciones muy dotadas, entre madre e hijo interpretados por Michelle Pfeiffer y Lucas Hedges. En ese filme el resultado final conlleva buen entendimiento de sus partes, cierra bien, pero antes tiene ocurrencias que buscan el humor deadpan y el absurdo y no logra ser lo que pretende, ser audaz o inteligente. Pero es de una imperfección que vale la pena y presenta un encanto. Momma's man (2008) también es imperfecto, tiene ocurrencias muy indies quizá, pero también tontas. Pero nuevamente lleva harta alma y hasta es mucho mejor que French Exit. Éste es un filme bueno para recomendar. En la trama tenemos a un joven que tras un viaje de negocios se refugia en casa de sus padres, ya que siente la presión del matrimonio y de cuidar a su hija pequeña, de las responsabilidades y agobios cotidianos. También extraña su adolescencia, un estado de relajo y despreocupación. Los padres, interpretados por los verdaderos padres de Azazel, que trabajan con el cine experimental en la trama, son muy cálidos, tolerantes, pacíficos y no juzgan a su hijo, hasta lo engríen. Esto hace ver dos mundos, aun cuando la esposa del protagonista no luce amargada ni fastidiosa, pero es inevitable la diferencia. De todas formas el filme deja en claro que el protagonista, Mikey (Matt Boren), ya no encaja en el pasado, no es un chiquillo, se nota, y el ambiente es silenciosamente tenso por su demora a regresar a su matrimonio, aun cuando tiene de infantil y de loco, de niño jackass, y sus padres son puro amor. Otra belleza del filme es que la casa de sus padres es grande pero no es ningún palacio, tiene mucho de humilde, hasta de viejo. Mikey extraña su barrio, pero éste ya no es el suyo. No puedes ser un chiquillo por siempre, hay que crecer, pasar a la siguiente etapa, asumir tu rol, eso queda muy bien plasmado. Por todo, un filme valioso.


La Bestia

No soy de ver pornografía hace años, pero estos son en realidad efectos especiales, con respecto a la parte donde la protagonista tiene un sueño húmedo y regresión del pasado. Éste sueño estaba incluido en los 5 relatos de la anterior película del director, del polaco Walerian Borowczyk, llamada Cuentos inmorales (1973), de lejos lo mejor de esa propuesta. Los otros 4 relatos eran o anodinos o muy comunes, aun tratando con Elizabeth Bathory y recurriendo al sarcasmo trasgresor señalando la lujuria y carnalidad orgiástica de la iglesia católica. El relato llamado La bestia es una pequeña joya, éste se editó luego en 1975 en la película homónima que tratamos ahora, poniéndolo todo pero por partes durante la segunda y última mitad del filme. No es específicamente pornografía, es finalmente efecto especial, ya que tratamos con un lobo humanoide u hombre lobo transformado, aunque a mil de sexual, cargado de fluido donde Borowczyk es brutal, grotesco, grosero, impenitente y también muy jocoso y audazmente irreverente, pero dueño de cine al fin y al cabo. Es una pequeña obra maestra, pero para gente osada. La demás película se pega al corto, pero en realidad es todo accesorio, por más lógica que le impriman en ella. Lo sabroso de ese filme accesorio es ver la belleza y erotismo de Lisbeth Hummel, donde Boro pone el lente próximo en su sexo y le da tremenda existencia en pantalla. No obstante obviamente la gran hazaña le pertenece a la actriz Sirpa Lane que se ve atacada por el lobo humanoide hambriento de sexo. Ella corre desesperada mientras es desnudada de a pocos pero ferozmente. El animal se masturba siguiéndole y arroja liquido seminal por doquier. Luego captura a su presa, la violenta y ésta total incorreción, de las más bravas, termina en fantasía porno, ella se excita y "seducida" pasa a tener sexo de todo tipo con el animal, con las tetas, con los pies desnudos, con la vagina, con la boca, mientras el animal bota y bota fluidos una y otra vez. Es un alarde salvaje de comedia gracias a una pizca de terror y harto efecto especial, pero pasa la prueba de la recreación contundente y propina efervescencia en estado puro. Donde quiera que se vea, en cualquiera de los dos filmes, es éste corto y sueño húmedo el que ha inmortalizado -y asesinado por igual- a Borowczyk.


Buffalo Juggalos

Éste corto de casi 30 minutos le pertenece a Scott Cummings, editor de las películas de Eliza Hittman. En éste documental conocemos -observamos en realidad en acción- a los Juggalos, fanáticos de un grupo de hip hop que tiene toda una subcultura a cuestas, donde hay afición al terror, el grupo Insane Clown Posse, y como ellos los fans se pintan la cara de payasos y como vemos en viñetas son muchos violentos y propician el miedo y cierta desadaptación, pero también hay otros que profesan el amor libre, el amor igualitario, la sexualidad despierta, algunos son aficionados por lo común al wrestling profesional, el de mentiras, y en general son bien freaks. Es un corto experimental también y van apareciendo los juggalos mostrando cada uno quien es en alguna expresión marcada de su personalidad y así conocemos a todo el grupo y su definición conjunta. Como ésta música ama el terror hay un halo de fantasía e imaginación que los circunda, una cuota de ficción. El filme propone cierto mundo extraño poblado como si estuviéramos en el videojuego Silent Hill. No obstante hay algo de humor. 

miércoles, 6 de octubre de 2021

La nuée y The Entity


La nube (La nuée)

Ésta película del francés Just Philippot es sobre plagas (de saltamontes). Se cocina lento. Tiene una argumentación bastante bien trabajada. Es de las obras con historia más que de explicites o violencia, como a su vez es más manejo de tensión e imaginación que de impacto. Una joven madre soltera tiene que mantener a sus dos hijos, una adolescente (difícil) y un niño, tiene una granja con criadero de saltamontes que vende como proteína, pero se le complica su reproducción y que se los compren a precio justo. De manera paulatina y sutil descubre que alimentándolos con sangre de cualquier tipo estos se multiplican velozmente. Dicho descubrimiento la hace ganar dinero, poder acceder a una mejor vida. Pero hacerlo le demanda corrupción y perversidad. Ella empieza a perder la ética. Surge la disyuntiva entre el progreso y sacrificar los valores. La película recién por el final muestra terror práctico, muertes, brutalidad, desarrolla en todo apogeo el filme de plagas en acto puro y duro, libera al monstruo que ha estado cultivando, antes lo alimenta (literalmente). Ésta propuesta tiene un excelente manejo del protagonismo de los insectos, verlos de cerca provee varias muy buenas escenas. Es una obra que gira entorno del amor de madre, por encima de cualquier cosa, como también de hacer lo correcto, porque tarde o temprano la corrupción siempre trae consecuencias, destruye todo. 


The entity

Película de culto, del canadiense Sidney J. Furie, pero que se adscribe al cine americano, por producción, distribución y locación americana. La protagoniza la americana Barbara Hershey. Barbara lo deja todo en la cancha, se entrega en cuerpo entero, literalmente inclusive. Éste filme se basa en una historia real, aunque versa sobre algo paranormal. Adapta la novela del americano Frank De Felitta, que se encarga del guion. La historia es sobre una mujer, Carla Moran (Hershey), que es ultrajada constantemente por un ente invisible. Éste ente la violenta con brutalidad, hay escenas impactantes de esto, dos en especial, en una es rápido, en la otra Hershey yace desnuda maltratada lentamente. Es un filme doloroso e inquietante. A esto se suma que en toda la trama hay una lucha entre ciencia y sobrenaturalidad, la ciencia la refleja un psiquiatra en particular, el Dr. Sneiderman (Ron Silver), alguien joven que también se siente atraído por Moran. Moran es muy guapa y tiene bonita figura, y aunque ha fallado en varios matrimonios y a quien ha escogido como pareja, hasta con el último, su estándar masculino es bien bajo, sabe de la atracción y pasión que provoca, aunque sea una mujer humilde. Moran no siente que está loca, cree en algo paranormal, pero no puede vencer el entendimiento cotidiano de la realidad y se hace ver por un psiquiatra. El filme argumenta bastante científicamente, esto puede fastidiar y aburrir, pero también genera más fuerza escénica, una trama sólida. El psiquiatra por todos los medios trata de desmentir y ridiculizar lo sobrenatural. Los estudiosos de los extraordinario se mantienen firmes y tratan de ayudar con ingenio a Moran. El filme no teme ser escabroso o perturbador. No obstante es complicado mantener el impacto (auténtico). Se llega a hablar de perversiones, entre sutil y algo de atrevimiento, aunque con cuidado. Es un filme interesante, bien hecho, y con su notable terror y originalidad.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Cry Macho

 


Ésta película tiene a Clint Eastwood actuando, no solo dirigiendo, a los 91 años de edad, toda una hazaña. Parte importante del filme es ver como se va a comportar Clint como Mike, un cowboy que hacia rodeo y ahora es capataz de un amigo suyo. Clint ha hecho de hombre duro por mucho tiempo, verlo anciano es particular, pocos se animan a hacer películas a su edad, menos como un cowboy, la edad no perdona, cualquier movimiento puede perjudicar la salud real de Clint (encima se grabó en pandemia). En el filme Clint se las arregla hasta para lanzar golpes, pero es el ingenio del guionista Nick Schenk que adapta la novela de N. Richard Nash el que se pone a prueba, junto con como lo efectuará físicamente Clint. Schenk es inteligente, ha sido guionista de una de las mejores películas de Clint donde ha actuado y de su filmografía, Gran Torino (2008). Así también fue guionista de La Mula (2018), una buena película del ya viejo actor Clint. En el filme hay cosas extraordinarias, que quizá algunos no notan, Mike en el presente viaje consigue un trabajo domando nada más y nada menos que mustangs, caballos salvajes, ahí vemos el ingenio de la puesta de escena para hacerlo aceptable al menos y se consigue. Clint aunque ha de tener montón de dobles y mil asistentes se ve que hace algo excepcional, se ve lento en todo momento, propio de la edad, pero se ve que hace cosas, y eso es algo notable que hay que apreciar, además no es un filme malo, aunque, claro, no es una maravilla. A Clint se le ve subir a autos -simbólica carrocería fuerte norteamericana-, dormir en la intemperie, son movimientos muy lentos los que da. El filme lo pone en una historia donde tiene que ir a traer al hijo de su jefe, a México, donde reina digamos la violencia, la gente ruda. Clint se las arregla para quedar bien parado frente a ésta realidad, nuevamente -y es a cada rato- el guion y el filme muestran ingenio, incluso en cómo convencer al muchacho rebelde a quien va a buscar. En un momento se pone el chiquillo sabroso con él, y Clint, Mike, se pone en postura de boxeador callejero y va en serio. Ésta película también lleva ironía y cierta comedia ligera, decente. Clint no es bobo, está bastante al tanto de su edad, tampoco quiere exagerar el sentimentalismo de la edad que tiene y la imagen que da y confronta. En cierto rato una poderosa mujer del tipo salvaje por llamarla de una forma le dice, pero si es un tatita el que me viene a buscar (y ríe); después Clint algo vanidoso y orgulloso la pone medio puta a seducirlo. Sin duda, Clint es el jefe, pero esto es lo de menos, el filme respeta una historia y le pone su buena cuota de humildad al protagonista, interpretado por el legendario Clint Eastwood, bien flaquito, más pequeño, pero actor que sabe actuar, que trasmite feeling, ironía, audacia, algo de firmeza y cierta sabiduría de a pie, sin ínfulas. Clint es un macho hasta el fin de sus días, viejito, pero aun con su personal y auténtico espíritu. Más débil, claro, más tierno, es como dice la mujer, un tatita, pero capaz de ridiculizar a unos policías corruptos y a aspirantes a criminales, capaz de meterse en una persecusión de autos, y de paso ser romántico con una canción cliché -y perdonárselo-. Los actores mexicanos no son perfectos, pero lo hacen bien, dan credibilidad, y no son estereotipos, trasmiten emociones, aun cuando el muchacho protagonista es más blando que lo que se dice de éste, cuando se le achaca ser un gran rebelde, y es en realidad pan de Dios (y todos ríen cuando se pretende cowboy, y es curiosamente su gallo el que da la cara en las peleas, por todos, en más de una oportunidad). Pero esto produce empatía, y buena química con un Clint viejito, como un abuelito amigo. Es un filme para gente sensible, que tiene su cuota de acción medida, que hace de Clint un héroe final, en sus últimos días. No hay que esperar fuegos artificiales, no a los 91 años como actor, es imposible. Pero ahí vemos astucia en dar credibilidad a un cowboy de ésta edad, y que no pretende aplausos exagerados de quien es una leyenda, tiene un personaje más bien humilde, subordinado a su jefe y a su misión, quien sonríe con los decretos de una mujer de carácter, pero quien no deja morir jamás al domador de mustangs, al macho de siempre, aun cuando es obvio que es un tatita, y es un filme que entretiene, que se ve bien, noblezas aparte. 

domingo, 26 de septiembre de 2021

Malignant, Cold Meridian y Strasbourg 1518


Malignant

El director malasio nacionalizado australiano que hace películas para EE.UU. James Wan, es uno de los genios modernos del cine de terror. En su filmografía hay 5 películas maravillosas del género, Saw (2004), Insidious 1 (2010) e Insidious 2 (2013) y el Conjuro 1 (2013) y el Conjuro 2 (2016). Éste director pues ya ha demostrado bastante maestría. En ésta oportunidad regresa al terror, y lo que ha hecho es en pocas palabras lo que le ha dado la gana y el resultado aprueba, pero con apuntes. Estos apuntes que doy son que es un filme de espectáculo, grande, no algo pequeño como estila el terror en masividad, Wan ha hecho un tanque de película, pero lo ha hecho desde el cine trash, desde el espíritu del cine B, homenajeando al giallo, ese que suele ostentar genialidad, vacilón y ridículo sin cortapisas. Éste filme parece mostrar el sentido del humor o la ironía del director, no teme caer en la tontería. Pero el resultado es un filme super divertido, super entretenido y atrapante. Wan además explica absolutamente todo y le da lógica hasta el más mínimo detalle, está al tanto de todo. Cada pieza es como el engranaje del reloj, todo aporta, todo está unido. Es un filme que no escatima grandilocuencia, y toma retos constantes, como hacer que el policía de ascendencia oriental -que parece un alter ego del propio director- siga al supuesto espectro de muerte en una corredera "típica" de arresto. El filme explica hasta la manera de que se mueve el ente del mal. El filme a su vez tiene de todo, desde visiones paranormales y desequilibrios psicológicos, hasta gore y violencia brutal en el asesinato de presidiaras y policías en pleno cuartel policial. Por momentos es difícil no sonreírse con ciertas escenas de terror, pero ahí están también tres asesinatos brutales principales como exhibición rotunda. El arma del asesino así mismo tiene originalidad e historia. Es un filme muy razonado, pero a la vez muy atrevido. No es una obra maestra ni por asomo, pero qué importa, es un goce con mayúsculas de principio a fin. Una secuela va a requerir osadía, volver a intentar tremendo estado de locura, de desenfreno trash en toda gloria comercial. No cabe duda que el cine sigue queriendo ser original, el cine nunca se detiene. 


Cold Meridian y Strasbourg 1518

Cold Meridian es un corto de 6 minutos de Peter Strickland y Strasbourg 1518 uno de 10 minutos de Jonathan Glazer; los 2 son del 2020 y pertenecen a dos británicos y a dos directores super talentosos e interesantes. Glazer tiene 3 películas curiosas, Sexy Beast (2000), Birth (2004) y especialmente la notable Under the skin (2013). Strickland también tiene lo suyo, Berberian Sound Studio (2012) y The duke of Burgundy (2014). Es de esperar originalidad, solvencia y personalidad de ambos. Cold Meridian luce un filme de cosas comunes convertidas en algo extraño propio del sci-fi. Una mujer se lava el pelo mientras repite una línea como si fuera la guía de una computadora. Luego se ve a alguien usando una laptop y otra gente archivando datos. En el ínterin una pareja hace wrestling, y dan la impresión de algo sexual. De esto se pueden sacar interpretaciones personales, da para jugar. Lo que puede creerse es que estamos ante un negocio sexual, algo medio oscuro quizá, puede pensarse en algo así como un cierto universo distópico, pero también puede ser nuestro asombro frente al futuro. En todo caso es un corto peculiar con elementos básicos, y una inmersión sólida de sonidos y sensaciones. Strasbourg 1518 es un poco un cuento de terror -igualmente un espectáculo visual, goce puro y duro-, un lugar de intensidad escénica, a través del baile de expertos danzarines contemporáneos. Se usan mucho las paredes y hasta un balde de agua, creando emociones, estados anímicos. Se percibe exceso, frenesí, locura. También sensualidad. Hay un buen trabajo de montaje y la música electrónica ayuda mucho. Inclusive posee algo de misterio. 

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Indecent desires y cortos de Bertrand Mandico


Indecent desires

Éste filme es de sexploitation, dirigido por la americana Doris Wishman. Es un filme curioso, porque es muy sensual, hay mucho erotismo, hay hermosos y cuidados desnudos y mucho regodeo con la belleza femenina, pero tiene un 40% de narrativa y es creativa, es buena, aunque no explotada en mayor medida porque el filme es sobre todo de explotación sexual. La historia se cuenta con sencillez, austeridad, un tipo que se enamora en secreto de su bella vecina, una rubia que vive feliz consigo misma, y tiene novio, halla una muñeca que se parece a ésta vecina y en un vudú automático la muñeca representa físicamente al objeto de deseo, y éste hombre, éste "sutil" acosador y abusador, empieza a toquetear a la muñeca y surge la fantasía sexual, la vecina se excita, siente placer, y la vemos ser sexy y generar erotismo, a Ann (Sharon Kent). Pero también se siente una loca, como en una película de terror. Encima el vecino enamorado se enoja cuando Ann anda con su novio, se siente rechazado, aun cuando lo que hace Ann es de lo más normal, amar a su pareja, no conoce al otro. Éste vecino luce menos agraciado, tiene un halo a marginal, y tampoco parece lucir dotes de seductor. Entonces éste se enoja y va y maltrata a la muñeca, y Ann sufre las consecuencias, con lo que tenemos más buen cine de género y curiosamente -aunque en una abierta sexploitation- la defensa de las mujeres y el señalamiento del perjuicio masculino, dentro de un cierto feminismo. Es de hacer notar que éste filme es de 1968, 10 años antes de que el americano Frank De Felitta escribiera su famosa novela The entity (basado en un caso real ocurrido en 1974), y 14 antes del filme homónimo. 


Cortos de Bertrand Mandico

He visto varios cortos suyos y a mi ver destacan 4. El mejor ha sido Souvenirs d'un montreur de seins (2014) y es una oda a los senos, que señalan como la carne, no el vegetal ni la fruta, que le admiten inteligencia y hasta tendencias homicidas. La actriz fetiche del francés Bertrand Mandico, la rumana Elina Lowensohn, va recitando, mientras impone cierto erotismo "frío", si cabe. Elina impone una postura de mujer fuerte, dominante. Juega con sus tetas, las jala, las aprieta. También sensualiza objetos fetiches, como un pie de yeso. La película es ella hablando, moviéndose en un espacio chico, paneando sus piernas en ropa sexy. Simple, pero bueno, efectivo. El segundo que más sobresale es Prehistoric Cabaret (2014). Aquí Elina es una maestra de ceremonias en un cabaret -o un club de desnudistas- donde empresarios y comensales la observan; anuncia algo excepcional y pronto saca un especie de extraño aparato orgánico que parece un consolador gigante o una manguera y se lo introduce en el trasero. Puede verse como una colonoscopia, tiene de ello, pero se percibe como algo erótico en realidad. Elina en su personaje expresa que es algo de otro mundo lo que está haciendo, que va a revolucionar al planeta con su invento. Mandico pone la figura algo extraña; por raro que suene el filme tiene un aire al mundo de Jim Henson. Entremezcla erotismo, ciencia y metacine si se quiere; el viaje erótico de Elina también quiere implicar el hedonismo que busca y siente el cinéfilo por el cine. Mandico pone harto de su personalidad en su corto. Elina luce una mujer ruda, pero también su extrema libertad como actriz y su culto como profesional la hacen ver deseable en el trayecto. El tercero a destacar es Boro in the box (2011). Lo malo de éste mediometraje, que dura 40 min., es que tiene un lado sucio que trata de ser discreto, pero se escurre, se entreluce, y éste da mala sensación, se percibe negativo. Más allá de esto vemos que Mandico como que corrige algunas cosas o es que el corto no es tan logrado, no está del todo cohesionado. Lo elogiable del corto es que es un homenaje honesto, a un punto, no por los sentimientos hacia el homenajeado que es obvio que existen (al haber una identificación notoria), sino porque trata de desnudar el alma de quien es el biopic (hecho cine fantástico), del cineasta polaco Walerian Borowczyk, y esto se logra conseguir en cierta forma, agregando originalidad, una originalidad no del todo bella, como es el estilo del galo. El corto es mucho la fusión de ambos, aunque prima la esencia de Mandico, claro. Por donde se le vea es un corto interesante, está plagado de detalles y simbolismos, aunque no uno destinado a ser popular. El cuarto puesto es para Depressive Cop (2016). Éste es un corto que luce de bajo presupuesto, imperfecto, plagado de fallas, huecos, baja estética o cosas no tan logradas, pero trasuda originalidad y personalidad, y esto lo hace atractivo, salvable de la quema. En Islandia, la ciudad del frio, como podemos llamarla literariamente, se cuece un noir, con la plástica de los dobles, de una madre con su hija, o de unas posibles hermanas gemelas. Una es vista como mala, otra como buena. La mala influencia a la buena, y también la lastima, aunque finge hipócritamente, pero sin tanto sentido, como que la cuida o que aun a pesar de todo le quiere, pero en secreto es su maltratadora. Quizá se trate de un juego de complementos o posturas contrapuestas de uno mismo; lo malo o trasgresor golpeando nuestro lado más digerible. La mala gemela se siente víctima además, porque es libre y lujuriosa. En el trayecto yace la fantasía, adorno o pretexto, un policía monstruoso. Las interpreta Elina Lowensohn. 

sábado, 11 de septiembre de 2021

Down in Shadowland

Dirige Tom DiCillo, cineasta indie que empezó como director de fotografía de Jim Jarmusch. Amante de 2 cultos, el documental y la comedia. DiCillo grabó durante el 2009 al 2017 el metro de New York y construyó un documental dividido en 8 partes creando una narrativa con personalidad; además le ha otorgado mucha importancia al sonido acústico o banda sonora. El filme pone algunos patrones en los distintos capítulos como el descenso de escaleras para ingresar a los túneles del metro o cuando la gente corre para alcanzar el transporte. Es un filme de emociones, tal cual retrata a gente humilde, mucha incluso poco agraciada, gente de las sombras también, vemos drogadictos, locos, slow people, pero también niños, profesionales, familias cálidas, chicas guapas despreocupadas de su físico, entre muchos otros. Por el documental pasan afroamericanos, asiáticos, latinos (en especial mexicanos) y caucásicos. Es una película que aboga por la no invisibilización, ya que se trata en mucho de un EE.UU. no muy bello ni comercial, aunque ahí abajo (alrededor) está muy presente el cine, el videojuego, el entretenimiento. El filme tiene un capítulo donde con música electrónica y adelanto de velocidad de movimiento parece crear un especie de momento sci-fi. El filme también critica cosas, como la facilidad de la venta de armas a ciudadanos americanos y la influencia en la criminalidad de la violencia audiovisual, incluso algo de política entre los opuestos Trump y Obama. La tesis se da con la gente hipnotizada con los televisores subterráneos. Es un retrato de un EE.UU. cero glamoroso, cero turístico, asoma mucha pobreza, como ver gente tirada en el piso o durmiendo en los asientos del metro, hay un entero capítulo dedicado a dormir dentro del tren. Ésta propuesta trasmite emociones, las construye, como ver como se manifiestan distintas formas de amor en los vagones, para pasar a tener presente que quienes vemos también existen, que el mundo no es siempre bello, que la humanidad tiene distintos rostros y acá también hay sentimientos. Es un filme que expone una cierta horizontalidad, todos, bellos y feos, distintas razas y diversas edades, presentan un mismo peso, son nuestra humanidad. Es un mundo duro, exige resistencia, como reza un capítulo la inocencia tiene un límite. 

lunes, 30 de agosto de 2021

Noche de fuego y La Civil

 


Noche de fuego de la mexicana Tatiana Huezo y La Civil de la rumana Teodora Mihai, ambas del 2021, son dos grandes películas, cogen toda la esencia de la realidad actual de México, un país difícil, peligroso, un poco tierra de nadie con el crimen, los narcos, y también con el poder del ejército. En La Civil una madre pierde a su hija joven, la secuestran unos chiquillos criminales. Ésta madre (una inconmensurable Arcelia Ramírez) primero intenta pagar el rescate, luego como no le devuelven a su hija es de armas tomar y emprende la búsqueda por ella misma y se propone luchar contra estos criminales. Éste filme en todo momento se percibe creíble por más que la madre resulta un personaje digno de lo extraordinario. También se ampara en que a Cielo (Ramírez) la ayuda un mando militar y el ejército, que hacen maniobras paramilitares en la zona. Se ve cómo frontalmente el ejército enfrenta al crimen en sus propias reglas. El amor y el coraje de Cielo es a toda prueba, demasiado grande y poderoso, y siempre emotivo, sensible, toca fibra. Es algo que remite a la acción, pero también al drama y a los afectos más profundos. Noche de fuego también implica un amor enorme, a cuesta de sacrificar -de la misma manera- la vida por el hijo, en éste caso la hija joven que es tentación para que los narcos la secuestren, aquí ubicados en el campo, en los pueblos alejados, donde la mayoría de pueblerinos trabajan la droga de las amapolas. En Noche de fuego hay un amor sólido, pero rudo entre madre e hija, notando que es una madre protegiendo a su hija. La hija medio que se le hace complicado entender, sufre, quiere ser como una muchacha común, pero la realidad del lugar no lo permite. Tanto en Noche de fuego como en La Civil el crimen domina el territorio, está muy arraigado. La civil es un thriller emocionante además; es atractivo como la madre, Cielo, va siguiendo los pasos de los criminales y posibles secuestradores y cómplices, como va apartándolos, destruyéndolos. Los lidera o es el principal sospechoso un joven interpretado por Juan Daniel García Treviño, el fantástico protagonista de Ya no estoy aquí (2019), que tiene una risa malévola, muy cruel. Por otra parte Cielo tiene una interacción con su marido, un vaquero mexicano; hay una lucha entre ellos de infidelidad, reencuentro, abandono y desamor. Cielo es una mujer que lleva encima la bandera del feminismo, sin ser militante directa o andar pensando en ello, si bien es ante todo una madre entregada en cuerpo y alma a su hija. En Noche de fuego la hija enarbola el feminismo, a puertas de construirse con la presencia de la madre -esa que bebe y llora lágrimas de azufre olvidando al esposo cobarde y huido-; se ve claramente cuando ella traba relación con el hermano de una de sus mejores amigas -con el arma y con los vehículos de él-, que tiene su buena salsa, su romance juvenil cool en medio del campo salvaje y vivo, intenso, lleno de power. El momento de acercamiento durante la fiesta regional, tras el acto de macho man con el toro, es sublime. También es notable la relación platónica y de fantasía juvenil sensual con el maestro de la gran vocación y el talento y con las amiguitas desde niñitas. Se puede ver un lado original que roza lo sobrenatural con la lectura del pensamiento, puesto como juego infantil. La melancolía de la chiquilla protagonista también es magistral, muy sentida en pantalla de manera natural, a la vez que el amor madre-hija con aspereza es cine en estado de gracia. La Civil es violenta, una mirada descarnada del México feminicida -donde en general la vida vale muy poco y los sicarios gobiernan-, así como las condiciones rurales de Noche de fuego lucen implacables -tal cual las lecturas de las desapariciones-, ambas películas recuerdan la guerra interna, contra el terrorismo, vivida en Perú. 

domingo, 29 de agosto de 2021

A cop movie


Ésta propuesta es un hibrido entre documental e historia de ficción. Dirige el mexicano Alonso Ruizpalacios. En un inicio es un filme realmente sólido sobre el día a día de 2 policías, una mujer y un hombre. Estos 2 policías van contando cosas personales y los observamos en acción. Ella manifiesta haber enfrentado a un padre machista y no muy tirado a dar afecto. Ella logró ganárselo, nos cuenta, trasmitiendo mucha empatía y naturalidad, proponiendo igualdad de géneros, de oportunidades. Luego el filme tras las presentaciones de ambos nos pone una nueva faceta enfrente, estos 2 policías son pareja. Ésta película no luce extraordinaria pero va bien como documental, aun recordando la serie americana Cops, aunque más intima, más personal. Pero de repente se revela frontalmente que estos 2 policías en realidad son actores, interpretados por Raúl Briones y Mónica del Carmen. El filme intenta ser original y revela secretos de como estos actores han creado a sus personajes. Ellos hablan directamente. Toda esta parte a la larga funcionará como conjunto, pero inicialmente lo golpeará un poco negativamente, aun cuando la primera parte tenía de convencional. Ésta nueva parte o giro no será todo lo interesante que podemos creer porque se le percibirá un poco banal. Lo que sí queda claro es que como documental se estaba haciendo un gran trabajo de recreación y actuación, aunque desde luego tanta magia recopilando la verdad crea también cierta sospecha. El filme regresará a la ficción o mejor dicho a la recreación de los actores de la realidad, es decir, estos 2 policías se basan en 2 oficiales reales que podremos ver en pantalla dando opiniones y contando un poco de ellos, de su situación y experiencia. En el filme veremos honestidad, aunque no es que te pongas de su lado, sino que dejan cosas que pensar. Es bastante curioso notar cuanto se parece la policía mexicana a la policía peruana. Los policías reales intrépidamente justificaran la corrupción de su profesión, y cómo no es la policía los únicos culpables de que exista. Lo que señalan en parte es cierto, tiene de verdad, pero tampoco significa que deba hacerse, que tengan carta abierta y que todo siga así. Otra cosa notable del recojo de la verdad, que veremos desde la ficción, es que al policía mexicano se le falta el respeto con suma facilidad. Se le compara con el policía americano y es abismal la diferencia, al americano lo respetan, si no hay consecuencias. Ese es otro punto, el oficial mexicano genera también desconfianza, que se traduce en temor, creen que puede convertirse en un criminal peligroso. También es de apuntar que para ser policía en México se expresa que solo se requiere de 6 meses de entrenamiento, y medio que el resto es sentirse en el cargo, en la figura. Por todo lo expresado es una obra con varios atributos, varias virtudes, como conjunto es un buen filme. En poder observar a un actor transformarse en un personaje de ficción es además atractivo, cómo brilla la magia del séptimo arte. Como documento sobre auscultar al policía latinoamericano presenta su peso, revela asuntos que deberían tener más atención de la que se ha normalizado y debería de cambiar.