miércoles, 11 de agosto de 2021

74 Festival de Locarno: Imuhira y Christmas



Christmas

Corto de 19 minutos, del director chino Fengrui Zhang. En éste vemos como un chiquillo es retirado de la escuela y puesto a ayudar a su padre, un pescador. Pero justo llega navidad, tradición que es vista como americana en el filme, parte desde ahí, como la tentación de lo foráneo, de lo que la tradición paterna y china, y el oficio humilde del padre, no comparte. Es entonces que el hijo tantea al padre y le pide unas zapatillas de basquetbol que ha visto en la NBA del cable. El padre no es mala persona, pero no ve como el hijo quiere más de lo que la tradicional China y el pequeño pueblo en que viven le ofrece. El padre le ofrece otra cosa, y niega al hijo un gran anhelo, que en realidad es la punta del iceberg. El hijo en una escena alargada deja el cuarto y éste queda vacío, la cámara se mantiene estática, el tiempo pasa lento, luego aparece el padre, algo se ha roto finalmente. Observamos un restaurante tipo chifa mezclado con KFC, vemos a un Papa Noel publicitario. El padre sale en busca del hijo, es un hombre de pocos recursos, su solución es medio surreal, pero a la vez representa el ofrecimiento de algo que no emparenta con las nuevas generaciones y no es materialismo, es anhelo sencillo de cosas propias de todos, representado en una sencillas zapatillas modernas. La botella ha sido lanzada al mar para ser recogida. 

Imuhira

Corto de 12 minutos, de la directora ruandés Myriam Uwiragiye Birara. Éste corto es el mejor que he podido ver en la sección Pardi di domani donde he visto 14 cortos muy competitivos. Es sobre violencia doméstica ubicada en Ruanda, África. Una mujer regresa al hogar familiar y encuentra poco soporte, esto representa la sociedad en la que vive. La madre le dice que como será vista ella si la apoya. La mujer que regresa deja hijos en casa con el marido. La imagen es difícil. Ella, en el hogar materno, recibe palo tras palo. Rompe en gritos, llora en público. En un momento hay un truco de cámara con los pies, un truco ingenioso. La película muestra un derrotero siniestro... Ésta propuesta tiene algunas tomas de ese tipo, como con el sumergimiento en el río o con la llegada de la mujer maltratada con el mover del caminar. Pequeños detalles que favorecen el conjunto, que hacen arte. El filme no es tímido en lo que muestra, pero no lo hace mal, más bien se llena de potencia. Es un filme entre rudo y sensible. La mujer en un momento es dejada de lado con las gallinas, no se le permite entrar a la casa, aquí queda claro de manera visual de que trata el filme y su activismo. Es un llamado de ayuda para perfeccionar la sociedad de Ruanda. La obra de Myriam habla de un orden y aunque no presenta todo el panorama se percibe que la mujer de la historia sufre del actual sistema. 

74 Festival de Locarno: Mis hermanos sueñan despiertos


Mis hermanos sueñan despiertos (2021), de la directora chilena Claudia Huaiquimilla, se encuentra en la sección Cineasti del presente, dedicada a la primera o segunda película de un director y es el cine que se le puede considerar el motor del mañana en el séptimo arte. El filme me recuerda a nuestra icónica novela La Ciudad y los perros, incluso al protagonista se le conoce como El poeta. Suele dejarle papelitos con poesías a una chica que le gusta. La trama se ubica en un centro de detención para jóvenes. Uno puede pensar que no es lo mismo que una cárcel donde hay criminales avezados, pero el sentimiento es el mismo, éste sentimiento que siente y trasmite Franco en especial, el hermano menor de Ángel, del protagonista, El poeta. Franco sufre por no ver a su madre, los muchachos sueñan con un simple partido de fútbol al aire libre, en medio de la naturaleza, reflejo del origen mapuche de la directora. Lo onírico asoma por ratos sutilmente, mientras el anhelo de libertad está siempre presente. Ángel es un protector, un pequeño héroe, un chiquillo maduro (tiene 17, Franco 14), que ve por los demás, sobre todo por Franco, que es un alma más débil, más sensible y también más gracioso. En la Correccional se vive camaradería, pero también hay peligros, hay muchachos verdaderos malos elementos, pervertidos incluso. Esto no se ve mucho en el filme, pero cuando sucede deja una fuerte impresión, queda claro que no es un lecho de rosas donde se encuentran. El filme apunta a criticar las correccionales en Chile, como lugares donde mueren jóvenes, y se les oprime. Se critica al estado. Pero hay que ver más allá, los pro y los contra, y hacer un balance y mejoras, correcciones. Tampoco se puede dejar sueltos futuros criminales. El filme tiene su buen toque de sensibilidad, y modernidad y realismo, hay un cierto equilibrio, tiene temple, nervio, sin exagerar. El vínculo entre Ángel y Franco es sólido. El deseo de libertad está bastante trabajado, puede que se subraye un poco, queda claro el mensaje en todo caso y no es que sea malo, falta complementarlo un poco; se ve bastante bien a través de la pintura de un mural donde dejan volar pájaros de sus jaulas desde un hueco en un muro destruido. Hay emotividad en su punto, no se percibe defecto en ello, es todo un éxito, sobre todo para lograr empatía y arte. Es un filme notable, Huaiquimilla recuerda también al cine del gran Leonardo Favio y deja la vaya alta en la sección, tanto como al cine de su país, el cine chileno, y de paso a Latinoamérica. 

lunes, 9 de agosto de 2021

74 Festival de Locarno: Al Naher

 


Competidora por el leopardo de oro 2021, perteneciente al senegalés nacionalizado y radicado en Líbano Ghassan Salhab. Es una película notoriamente lenta, que demora bastante al recorrer los paisajes o posarse sobre estos, con muchos de los movimientos y expresiones de sus 2 únicos personajes igual de morosos, una pareja que se reúne tras una crisis y ruptura. Se encuentran en un restaurante próximo a las montañas, en Líbano. El lugar luce imponente, desértico a ratos, por cerca de la roca, frondoso a otros, como en el paseo por un bosque, incluso ingresa él en una cueva y sale por un riachuelo. La cantidad de paisaje, de naturaleza, en estado de gracia, gloria, estética sublime, que presenciamos es impresionante. El filme simplemente se mueve por la relación afectiva de una pareja. Los vemos revelar cosas lentamente, metidos en poesía, trascendencia, cotidianidad, un sinfín de emociones y pensamientos de pareja, amor, desamor, decepción, alegría, goce sexual, miedo, misterio, desconfianza, memoria, nostalgia, pasión, frialdad, etc, todo en casi 2 horas de película. Por su percepción pasa las guerras libanesas, con Israel, con Siria, con países fronterizos. Éstas guerras no se mencionan directamente, van transversales, con el paso de aviones de combate, con números en árboles, con inscripciones en cuevas, con el avistamiento de la ciudad y un arma apuntándole, con el corte y escritura en una corteza de árbol, con el merodeo armado del protagonista. Éstas guerras van como fusionadas con la relación que tuvieron y queda en los protagonistas, los que dan indicios de la causa de su final. El filme maneja cierto estado de suspenso, envuelto en misterio, en esos pasos de éste hombre y ésta mujer -persiguiéndose, huyendo, yendo y viniendo- que avanzan y van revelando cosas de a pocos, que puede dar la impresión que juegan con los tiempos. Hay harta química entre ellos, actúan bastante bien, fácil Ali Suliman y Yumna Marwan podrían ser merecedores de un premio de actuación, uno de ellos o ambos. En el relato aunque tampoco es que hablen demasiado si barajan sus diálogos en medio de feeling -pero también hay fastidios- como cuando se recuestan en la tierra y hasta tienen conversaciones místicas de cierta originalidad aunque sencillas. 

domingo, 8 de agosto de 2021

74 Festival de Locarno: Il Legionario

 


Il Legionario (2021), del director bielorruso radicado en Italia Hleb Papou, es una película clásica para ganar el premio del público, es una película amable, sencilla, directa, emotiva y cercana a la gente, tratando una disyuntiva entre mantener la disciplina, el deber y el orden de ser policía o apoyar a la familia, en éste caso a la madre y el hermano del protagonista, de Patrick (Maurizio Bousso). Hay filmes que hacen hincapié en el abuso de poder y la corrupción de la policía, lo cual no es que no exista, pero no es lo único ni son todos ni se puede desvirtuar el respeto y la necesidad por la policía. Ésta propuesta más bien si bien muestra muy normal a un equipo de policía, encargado de desalojos y apagar disturbios, apoya el respeto hacia la policía. Aquí la policía no es el enemigo. Pero tampoco se aleja de la gente, del pueblo digamos, y ve por esa gente que lleva 15 años viviendo en un lugar aunque no suyo y no quieren dejar lo que consideran su hogar, aun con un desalojo justo, porque no son los dueños de los edificios donde están (existe una reorganización además), pero también echar 150 familias suena más complejo de asumir y de ejecutar de lo que uno puede pensar a simple vista. La disyuntiva es que la familia de Patrick no quieren dejar el lugar donde están, aunque ya hay una orden judicial y un pelotón policial a puertas de hacerlo efectivo. Patrick debe decidir entre su deber como policía de participar del desalojo de las 150 familias incluida la suya o ir en contra de esos principios. El filme mientras tanto va mostrando la vida cotidiana de Patrick (que va a ser papá, traducido en más deberes), cómo siendo africano radicado en Italia se inserta en ésta sociedad europea. Sin duda hay desconfianza hacia él, cierto sentir de diferencia entre los nacionales, pero el trato común en la policía es amable, relajado, se hacen bromas, comparten reuniones caseras, risas, instantes personales. Hay cierto momento donde creen que Patrick va a faltar a su deber, le va a fallar a la policía, y empiezan a verle mal, he ahí el meollo del filme y el punto potente y el mejor de la película, en el desenlace. Después puede verse como una película convencional, pero una simpática y con su cierta sustancia en el retrato de las migraciones y la integración. 

sábado, 7 de agosto de 2021

74 Festival de Locarno: Soul of a beast

 


Soul of a beast (2021), del suizo Lorenz Merz, es una película exuberante e intensa. Trata sobre un romance apasionado de juventud, en los veinte, y también de ser padre, de cuidar de un pequeño niño. Por el filme circula la muerte y la vida; en un lapso existencial nuestro protagonista debe redefinirse. Gabriel (debut de Pablo Caprez), un chico rubio de ojos claros, es un chico humilde, pero rebelde a un punto, hace pequeñas locuras, aunque también se hace responsable de un pequeño. Éste muchacho debe madurar. Éste filme no es convencional, maneja una narrativa que al final no es lineal, está lleno de momentos de auto-auscultación, momentos que yacen mezclados, reinterpretados para poder crecer. Lo que vemos principalmente es el orden mental del muchacho, de como asume los momentos en la memoria (también un juego de tiempos, proyectando, viviendo distintas posibilidades), de como palia el nacimiento de un bebé y el duelo. Además el filme tiene de sobrenatural, donde cabe esa línea que menciona que los solitarios necesitan de su imaginación para sobrevivir. Merz ha hecho una película muy personal, muy entretenida de paso, y ha evitado caer en clichés. El tema de los romances y rebeldías juveniles es muy manido, y Merz hace algo notable. El filme luce cosmopolita, hay una fuerte influencia de Japón dentro de Europa de contexto y hay presencia latina; ahí yace un narrador japonés, y Gabriel es como un joven samurái moderno, recurre a una katana, aunque no es que enfrente combates de acción. Lo suyo es una lucha intima, emocional, interna, y la katana es un reflejo de esos sentimientos en juego. Corey (Ella Rumpf) es la chica excepcional, el golpe potente de pasión, la mujer que lleva corona de flores, que sale sensual en camisón, pero también es la mujer del mejor amigo de Gabriel, donde me lleva a la relación con la maravillosa Romeo + Juliet (1996). Así como hay una cierta presencia de lo samurái, un jale cool, se siente similar la presencia del mundo del skateboard, aunque luce más lógica con la personalidad de Gabriel. No obstante todos podemos vernos como samuráis, amar algo y querer atrapar su esencia; el samurái tiene muy alto el honor, es un soldado al servicio de otros, es un idealista, un guerrero humilde, algo tiene de ello en ser padre, porque propone virtud, pensar en alguien más que nosotros todo el tiempo, dilema que enfrenta a Gabriel con un amor rebelde y pasional, con esa chica que se despide -nos bota- para luego hacer el amor con uno, es un amor faite (fighter) y es correr de la mano por encima de los autos a una edad como quedar impresionado -sin palabras- con un nacimiento.

74 Festival de Locarno: A Máquina infernal y Hotel Royal

Ambos de la sección Pardi di domani, sección de cortos y mediometrajes de todo el mundo, lugar para la experimentación e innovación.


A Máquina infernal

Perteneciente al crítico de cine y programador brasileño Francis Vogner Dos Reis. Dura 30 minutos. Es conocido el cine social brasileño, es un espacio que les gusta trabajar, siempre dando la hora, al pie del cañón mediante la originalidad, como en el uso del cine de género, especialmente del terror y el sci-fi. Vogner hace ver a una fábrica como un lugar para una hecatombe zombie tras una hecatombe nuclear -típico pase del género-, así también como un lugar donde los trabajadores terminan comportándose como robots, convirtiéndose en ello -hasta literalmente-. Una chica yace en su primer día de trabajo, éste es el punto de eje del cortometraje, pero se entiende al final, es algo cíclico. Es el día a día el que tortura a la nueva trabajadora, ¿por cuánto tiempo tendrá para vivir? y ¿cuál es el costo?. La nueva trabajadora imagina explosiones, oye sonidos extraños, es como si el trabajo de obrera le estuviera succionado la existencia. Es cine social con terror, terror o tensión social podríamos decirle. 


Hotel Royal

Perteneciente a la portuguesa Salomé Lamas. Dura 29 minutos. Es un corto que luce de bajo presupuesto pero es muy original, se ubica todo en los pasadizos y cuartos de un hotel, estos son protagonistas, junto a una chica personal de limpieza temporal. Ésta chica como que vive en el hotel, es algo trasgresora, se llega a bañar en una de las habitaciones, pasea y hasta baila por los pasadizos. El filme muestra cuartos y analiza a quienes viven ahí mediante los objetos que dejan, al salir momentáneamente para que limpien las habitaciones. Hay análisis muy buenos con sólo los objetos, también lo que vemos muestra gente curiosa, aunque normal. Es como que le gente de verdad que es especial y particular en su individualidad, hablando en gran cantidad, aun cuando suele ser lo contrario -como que todos somos ordinarios y repetitivos- y suele ser algo más propio de la publicidad. Pero en cierta forma tenemos de ambos. El filme tiene de protagonistas al propio hotel y, con ello, espejo de sus clientes o invitados, y a la sencilla mucama, una mujer que hace cine social, que sufre de obrera, y también desde lo más pedestre, la soledad y el aburrimiento; no solo padece como clase baja. Ella se emparenta con cualquiera de la gente de las habitaciones, al mismo tiempo se apodera de las historias de todos ellos, los imagina un poco; a su vez los minimiza como si ella no fuera una persona de clase trabajadora sino una especie de Diosa, dueña del lugar. Es como si los objetos tuvieran vida, fueran seres vivientes; lo material tiene un cierto peso, es desde la óptica que se proponga. El recorrer de los pasadizos por otra parte recuerdan a El Resplandor (1980). La mucama tienta su suerte, pero finalmente Lamas como con ese piano tocando para todo el personal, se rinde a la clase trabajadora, gente como cualquier otra, que no merece ser invisibilizada. 

74 Festival de Locarno: Mad God

 


Ésta es una película monumental, un clásico instantáneo, ésta película la verá todo el mundo con anhelo, todo cinéfilo amante del stop motion, del cine de género, del sci-fi, del terror, todo amante del mejor cine, del cine con tanta alma y dedicación. Ésta hecha por Phil Tippett que ha demorado ¡30 años! en terminarla, estrenada en el festival de Locarno 2021. Es una película endiablada, como con esa imagen del grafitti por el final, pura anarquía, hecha a espaldas al cine popular, aunque lo será; es cine experimental, sin diálogos, pero lleno de intensidad, con un sonido que te ubica inmediatamente, que te mete en el lugar. Es una película que no tiene mucha historia, es más algo libre, pero se entienden algunas líneas narrativas interrelacionadas, como la de un científico de aspecto de sacerdote satánico que envía soldaditos -como salidos de la primera guerra mundial- en cápsulas, en misiones, a un submundo de mutantes monstruosos, humanoides mecanizados sin identidad hechos del excremento de gigantes electrocutados, casas infernales donde salen reptiles deformes a picar otros seres vivos como carniceros, hasta llegar a un lugar donde hay cerros de cerros de diminutas maletas, que avisan qué acontecerá con el soldadito. Otra línea narrativa parte de una cirugía tipo autopsia bastante gore, extensa, y a la vez fantástica, llena de imaginación, que genera todo un proceso que lleva la historia a un lugar donde los fluidos, los líquidos, las sustancias, el cosmos estallará en medio de la creación del mundo y de seres vivos, algunos monstruosos, o de otros planetas. El filme versa sobre la creación en general -tiene de metacine también-, versa sobre los procesos y las transformaciones, las continuas y eternas misiones fallidas -de los hombres vistos como protohombres, para ser aplastados, destruidos, dispuestos como máquinas-, las que nunca cesaran, como cuando el científico se pasea por cerca de su ejército de soldaditos preparados para funcionar en el apocalipsis, en la mente enajenada de un Dios cruel. A ratos se siente como indica el título del filme, estar viviendo en la mente de un esquizofrénico. En un momento hay un poco de luz, de arco iris, de estilo alucinógeno, como con una (extraña y algo enternecedora) mascota. No obstante sirve de alimento a un arácnido, termina en una risa irónica, que simboliza el goce del entretenimiento extremo, libre, anárquico, tan personal, tan laborioso, tan propio, para todos, hacia un super viaje de constante sorpresa, impredecible de no pensar en lo perverso, pero también con algo de inocencia, y en especial para los más cinéfilos. Una perforación a una cabeza, mostrando un ojo venoso, saltón, tenso, moviéndose, abre la puerta a lo audiovisual -con una simple antena-; nos metemos en la mente de lo que señala al arte del cine hecho con gran creatividad y originalidad, la imaginación y el largo trabajo de nada más y nada menos que 30 poderosos años de pura y dura cinefilia, la cinefilia de los más bravos. 

viernes, 6 de agosto de 2021

74 Festival de Locarno: Nebesa


En un hogar humilde en una zona de refugiados en la actual Serbia un hombre a quien su familia y vecindario tilda de buen hombre de pronto tras un accidente le sale una aureola en la cabeza; lo creen un santo, pero a él esto lo mortifica, y quiere deshacerse de éste señalamiento de santidad. Un tipo "místico" le dice que peque y es cuando, mediante los consejos y presión de su tosca mujer, Stojan (Goran Navojec) empieza a volverse una mala persona. Stojan pasa de un tipo cómico, inocente, y con él la película, a un especie de Tony Soprano en ácido, extremo, a una película ruda, un poco difícil de tragar; luego baja y sube la temperatura. Es un filme con humor negro, pero que pasa a ser una propuesta mucho más extrema y ya sin humor o si se quiere uno muy sarcástico y violento. El filme del serbio Srdjan Dragojevic, sin duda, es un filme curioso y original, especial dentro de lo narrativo, competidor al leopardo de oro 2021. Es un filme que puede verse como tres historias y al mismo tiempo tres partes de un conjunto; la historia puede verse (opcional) que continua en el siguiente pasaje. Es una película donde la trama empieza a poco de que la actual Serbia deja el yugo comunista y entra en un orden cristiano. Pero la gente aun no entiende bien a Dios, ni Dios quizá se deja entender. Es una trama (o 3 relatos) donde suceden tres milagros y éste gen del cine de fantasía abre la puerta a mucho juego terrenal. Es una obra donde la gente, los protagonistas, son perversos, pero alguno se redime aun así. El filme también se deja ver por años, 1993, 2001 y 2026. La bondad yace presente con la niña y mujer de los lentes, quien primero no encaja, luego favorece el sentido que parece negar la religión -incluso al buen sacerdote-, lo complementa. 

martes, 27 de julio de 2021

The Cell, Incesto en los Andes y His house


Incesto en los Andes 

Dirige el ayacuchano Palito Ortega Matute, sobre el mito andino del Jarjacha. El filme técnicamente es decente, cumple con un buen estándar, aunque sin destacar mucho estéticamente. El filme tiene una apertura novedosa a un punto, pareciera que falta una mejor iluminación pero la oscuridad, las tinieblas, que solo permiten dejar ver a las personas moviéndose sin verse el entorno, con lámparas de mano todos, hace ver un efecto curioso, una atmósfera atractiva, como que el monstruo puede aparecer de cualquier parte, y que el miedo de oír, poco antes de salir, un cuento de terror se cumpla. El efecto luminoso, de destello, y especial coloración, para señalar a la bestia satánica, también apunta a una cierta virtud del filme, de generar un lenguaje propio si se quiere, aunque austero. El filme por el final da rodeos, explica mucho, que puede fallar un poco, pero crea propio background de terror, trabajando el folclore nacional. Elaborar algo personal, y original en cierta manera, a través de la identidad de un país, son puntos a favor y enriquecen el género además. Los gritos y las risas en ciertos momentos suenan tan fuerte y constantes que incomodan, pueden molestar un poco, pero también inquietan, esto es bueno y malo al mismo tiempo. El incesto en la Sierra -como enseñanza y cuidado- es representando con un monstruo, con un especie de demonio y leyenda, con el Jarjacha, demonio que vemos comer vísceras humanas, y quien extirpa los ojos de sus víctimas como rito. Por el final vemos algo parecido a una posesión demoniaca, y un exorcismo con toques de lucha contra el vampirismo.  


The Cell 

Yace infravalorada, y me parece una película notable, llena de personalidad y originalidad, sobre todo si miramos que fue hecha hace 20 años atrás. Quizá porque la protagoniza es la hermosa Jennifer Lopez, una actriz de cine comercial romántico y amable, de cine ligero, y no es una actriz que uno la vea que encaje fácilmente con la imagen del horror, del miedo, ya que trasmite calidez y relajo, ese que vemos cuando el director indio del filme Tarsem Singh la pone en calzón y camisa, tomando algo del refrigerador mientras pasa cerca su gato; ésta imagen sexy te saca del lugar, pero es algo breve. Es un filme sólido, tiene una trama contundente de pies a cabeza, todo está muy bien explicado sin subrayar y está plagado de ingenio, de historias originales, puesto que Singh -y el guionista en solitario Mark Protosevich- han plasmado material artístico de otras fuentes como la pintura, los libros de historia, la psicología, la realidad virtual o la literatura. Es un filme que persigue a un asesino en serie y recuerda a los libros de Thomas Harris. Jennifer Lopez es una psicóloga de niños perturbados y se mete mediante la realidad virtual en la mente extrema de un esquizofrénico, interpretado notablemente por Vincent D´Onofrio. Ésta mente está poblada de cine de fantasía, con toques de terror, muertes y esclavitud, que lleva de sadomasoquismo; éste asesino en serie es un feminicida que convierte a sus víctimas en muñecas sexuales, practicando con ellas la necrofilia. The Cell (2000) es un filme oscuro, que Singh inteligentemente suaviza. La carga de perturbación es grande, pero el ingenio del director indio hace que el filme sea uno notable, pero también comercial; no es una clase vacía de estética, todo está al orden de algún tipo de sustancia, es un filme lleno de pequeños vínculos, como con lo medieval o con los sátiros y la represión sexual. 


His house 

Ganó el Bafta -los Oscar ingleses- a mejor debut del cine británico del 2021, la dirige Remi Weekes. Tiene a 2 protagonistas, actores, en estado de gracia, Sope Dirisu y Wunmi Mosaku, como un matrimonio salido en balsa de África, escapando de las guerras civiles y la muerte. Sope, como Bol, guarda una acción oscura, un pequeño truco perverso, de esto suele decir que él y su esposa son de los buenos, frente a la duda, de cara al señalamiento contrario del seguro social; el filme juega un poquito con esto que es notable, aunque al final la propuesta opta por no criminalizar a Bol. Así mismo hay un momento perturbador cuando Wunmi, como Rial, apunta a un estado a lo Norman Bates con un cuchillo sobre la mesa, pero el filme escapa a ello al final. Estos dos puntos son lo único recriminable a éste filme; después es una muy buena película. His house (2020) posee momentos que incomodan, que realmente asustan, con las tantas visiones de la casa, producto del mito y un brujo demoniaco, manejador de justicia y folclore africano. Pero éste estado de susto no se exagera tampoco, tenemos una buena historia entre manos, que apunta a la diversidad y a un tema en boga, la migración forzada hacia Europa, mostrando -al estilo de cierto cine social- como se comporta Inglaterra frente a ésta situación. El filme tiene asertividad e ingenio contando el pasado, haciéndolo pasar por un trance de uno fuera de sí, mediante una alucinación macabra, que tiene destellos de buen terror, como con la sonrisa sutil de la actriz Yvonne Campbell, donde su prominente gesto aparece para refutar la versión oficial, la de los protagonistas; o con la imagen de la vecina loca, que hace la actriz Vivienne Soan. Ésta película ha tenido buena visibilidad gracias a estar en Netflix.

jueves, 22 de julio de 2021

Trilogía del CinemaScope

 


La trilogía del CinemaScope le pertenece al austriaco Peter Tscherkassky. Está formada por tres cortos; el primero dura casi 3 minutos y los dos restantes 10 minutos cada uno. Tscherkassky hace cine experimental, trabaja con el found footage, específicamente editando otras películas. La trilogía la forman L'arrivée (1999), Outer Space (1999) y Dream work (2001). El mejor de los tres de lejos es Outer space, que trabaja el found footage con la película de terror The Entity (1982). En The Entity la actriz Barbara Hershey es molestada sexualmente por un demonio, un ser invisible. Tscherkassky, en su corto, distorsiona, manipula a su gusto, el elemento visual, el material con el que vemos el filme y es un viaje nuevo el que fabrica, de sentidos más que de racionalidad o por una narrativa, aunque la tiene en la forma más básica. No obstante Hershey sigue atormentada en el corto, se ve por la casa, como indica el inicio. La mujer entra en un estado de locura, se rompen cosas, hasta que como que el in crescendo explota finalmente y luego se detiene. El filme aumenta el movimiento de las imágenes distorsionadas -no demasiado perceptibles pero sí se entiende algo-, cada vez más; después mantiene un estado intenso, hasta perpetrar un caos sostenido, un espacio de gran tensión, y como subidos en una montaña rusa luego de la adrenalina -y el terror- empieza a calmarse, a ir hacia la salida, la parada, hasta detenerse, mostrando un estado de respiro con lo que se alcanza a ver de la protagonista original, frente a un espectáculo de luz y sombras, duplicados, pedazos rotos, miradas múltiples, destellos o el simple metraje (material fílmico) imitando un corte de tijera o quemadura evolucionando. No es una historia la que nos seduce, es una estética cambiante, en movimiento. L'arrivée es como el primer paso, una prueba, a lo que sería el éxtasis que representa Outer space. L'arrivée en comparación es muy simple, en ésta se manipula la película Mayerling (1968); es la distorsión de la llegada de un tren hasta la bajada de la amada, interpretada por Catherine Deneuve, dándole un beso a un hombre que la espera abajo. La distorsión sostenida -el juego del movimiento y el parpadeo continuo- va hacia la claridad de la imagen, el gran beso final, el gran romance y Fin. Dream work copia Outer space, pero ésta vez en lugar de que la casa sea el mal, la fuente de locura, el mal es la representación de algo más llano, más normal, una pesadilla. Dream work es menos intensa que su predecesora, y tiene otras distorsiones. El cine experimental puede ser interesante, ingenioso, honesto, y otro engañoso, inexpugnable, malo, hay que escoger, como en todas partes.