El discreto encanto de la burguesía (1972), de Luis Buñuel,
es una película celebrada por la puerta grande, incluso ganó el Oscar a mejor película
extranjera, pero parece algo un poco desproporcionado, no parece una película de
las más grandes –no de las que generan entusiasmo rabioso y hedonista-, aunque
es una película más que decente. Es una película rara, pero entendible. Buñuel
hacia cine amable al 85% más o menos, mostrando al mismo tiempo una autoría mayúscula,
un estilo, personalidad y originalidad.
Ésta película son como viñetas de sucesos extravagantes, no una narrativa
convencional con presentación, conflicto, drama y desenlace, tiene una unión
general tenue, con 6 personas que se suelen reunir a comer y siempre terminan
sorprendidos por algún hecho fuera de lo común. Buñuel es ingenioso en presentar
montón de sucesos, con un toque surrealista, onírico, social, político, jugando
a desmenuzar a la burguesía en un tono inteligente y suavemente irónico. Hay muchas
pesadillas de por medio, incluso encadenamientos de sueños. Con esto Buñuel se
permite hacer lo que le place con sus personajes. La sátira va audaz en ésta
condición, pero hay que ser perspicaz para coger toda la ironía. También es un
filme entretenido, donde hay mucho suceso impactante e interesante así a secas.
Buñuel es inteligente, y en ese trayecto es un director claro. Su sapiencia
para hacer cine es cosa de autores excepcionales. Estamos frente a una comedia,
pero antes cine arte. El reparto de los 6 protagonistas centrales también es privilegiado,
con Fernando Rey como un embajador de un país latino imaginario y quien es
narcotraficante como hobby; Paul Frankeur y la bella Delphine Seyrig son el
matrimonio Thévenot con la infidelidad de la mujer con el embajador de Miranda;
Bulle Ogier hace de la hermana de Seyrig; la sexy Stéphane Audran y Jean-Pierre
Cassel son el matrimonio Sénéchal. Estos 6 burgueses pasaran mil aventuras en
cada comida en que se plantean juntarse, donde se incluyen militares, la
iglesia, comerciantes difuntos, policías fantasmagóricos y violentos, la
inmersión entera en un teatro, historias de terror y venganza y cosas bastante curiosas.
Todos sueñan, todos dejan volar su imaginación, hay hasta terroristas y hartos homicidios.
Es un filme raro, aun siendo comedia, único de cierta manera, pero no es un
filme hedonista en toda magnitud, es más para pensarlo, aunque pueda no parecer
así por sus viñetas de sorpresas. Es un filme que tiene cierta seriedad, no es
una comedia tradicional, un simple divertimento superficial, Buñuel es más
inteligente que eso, aunque siempre diáfano. Buñuel es igual de franco y
directo que la empleada que sirve la comida en la casa de los Sénéchal, sin embargo se te escaparan cosas porque el nivel intelectual también es alto. Aun
así el filme mantiene su humildad con los Sénéchal corriendo al jardín a
tirarse un polvo tras ponerse calenturientos poco antes de que lleguen sus visitas
y puedan notarlos por la costumbre de gritar al excitarse la mujer; igualmente
con el embajador deshaciéndose de una bella joven terrorista. Lo sueños aportan
la cualidad de cuentacuentos de Buñuel, su calidad de entretener. El filme
posee dos lecturas, una intelectual e irónica de lo social y político, y otra
de aventura y novedad. El filme nunca es vulgar, barato o facilista como comedia.
No obstante puede ser sencillo.
domingo, 21 de julio de 2019
miércoles, 17 de julio de 2019
Ensayo de un crimen
Un niño recibe una cajita de música y oye una historia con
ella que lo define durante su existencia. La cajita dicen tiene un poder, ésta
mata a los enemigos de uno. Archibaldo de la Cruz (Ernesto Alonso) crece con dicha seducción de su infancia, con la idea de esa cajita de música, es decir, del
asesinato. Durante su adultez planea matar a alguien, a una mujer, pero nunca
puede llegar a ser el autor de ningún crimen. Surge una suerte de destino de esquivar
que lo lleve a cabo; sucede, pero nunca es por su mano. Archibaldo parece una
buena persona, es rico, refinado, simpático y muy educado, pero esconde esa
perversidad, quiere ser un asesino. Luis Buñuel perpetra ésta maravilla de
película, con ésta ironía como leitmotiv. Hay una escena donde Archibaldo
muestra su maldad en toda potencia. Quema un maniquí, doble de una persona que
quiere matar. Se dibuja como una escena de terror. Observamos el plan
siniestro que quería llevar a cabo y, como siempre, queda frustrado. Archibaldo
es un seductor, aunque no es un tipo tan atractivo. Pero su verdadera
motivación es perpetrar un homicidio. La bella Rita Macedo hace tremendo papel,
como Patricia Terrazas, una mujer desenfadada, sexual, avispada, una mujer promiscua
en plan de juego, aunque finalmente fiel. Tiene una escena fetichista con sus
tacos altos en un casino que la dibuja de cuerpo entero como una bomba sexy. Carlota,
otra mujer en la vida de Archibaldo, se pliega lúdica también a la dualidad y a
la corrupción, es una mujer que aparenta ser devota católica pero anda con un hombre
casado. Archibaldo se enamora de ella, quiere casarse, pero termina queriendo
matarla tras descubrir su affaire. La trama, como con la monja, repite la ironía
del esquive de la cualidad/calidad de asesino que ostenta Archibaldo, hombre sofisticado y perverso,
como es ésta obra de Buñuel.
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martes, 16 de julio de 2019
The Ox-Bow Incident
Éste filme tiene un arranque fenomenal, con un Henry Fonda
buscando entusiasmo en peleas de bar, para terminar desmayado por un botellazo
del cantinero. Todo en son familiar por más extraño que suene. Así se presenta
el filme, nos habla de un pueblo donde todos son como una gran familia que deliberan
y debaten juntos, aunque tengan diferencias y rencillas de paso. El debate
central y meollo del filme lo ocasiona la muerte de un ganadero, un hombre
ejemplar y muy querido, ha sido robado su ganado y asesinado. El pueblo, los
amigos, los compañeros, los vecinos, la comunidad, enardece, quieren venganza,
quieren hacerse cargo de los asesinos, para eso quieren ir a buscarlos,
atraparlos y lincharlos, ahorcarlos. El debate surge porque antes algunos pretenden
que se les arreste y pasen por un juicio, pero la mayoría no quiere tanto
tramite, están furiosos, quieren el linchamiento. Deliberan rápidamente, y
salen en busca de los asesinos, la gran escena se muestra con montón de jinetes
cabalgando. El filme se define por la justicia en manos de la gente contra la
de la ley. La consciencia viene más tarde con un toque sentimental, con una
declaración de por medio. El filme tiene un mensaje claro y muy certero. Es
también una propuesta entretenida, muy ágil, muy simpática, aun cuando acción
no es que abunde, es más un drama, una película para pensar dígase aunque no sea
para nada compleja de ver. Como uno de los bandoleros está Anthony Quinn aunque
como secundario. The Ox-Box Incident (1942), de William A. Wellman, es un filme
en su punto de tiempo, dura menos de hora y media, y es muy potente.
jueves, 11 de julio de 2019
La muerte en este jardín (La mort en ce jardín)
Luis Buñuel hace una película de aventuras, con un país
equis en América latina que está gobernando por militares y que un día prohíben
a los extranjeros extraer diamantes. Esto genera el choque entre los
extranjeros y el gobierno dictatorial. Así comienzan las persecuciones, se forma
un grupo que quiere escapar, se van rumbo a la selva del Brasil. Un extractor
de diamantes, Castin (Charles Vanel), quiere casarse con la prostituta local,
con Djin (Simone Signoret), ella lo considera viejo, pero por interés acepta.
De esto saldrá una pequeña aventura sorpresa más adelante, con francotirador
incluido. El héroe es un tipo corrupto en varios sentidos, un tipo violento con
las mujeres, Shark (Georges Marchal), un ladrón que simplemente sobrevive como
puede y se une al grupo de la fuga. Michel Piccoli es el padre Lizardi, un tipo
común, curiosamente una rara avis de Piccoli que en el cine hace mucho de hombre extraño y extravagante. Junto a ellos la hija sordomuda de Castin (la
hermosa Michèle Girardon). El filme recuerda el cine de aventuras de John
Huston, pero con un toque de personalidad propia. Buñuel es más primitivo para escenificar
los comportamientos. El filme es bastante práctico, tiene buen ritmo. Está
explicado con suma facilidad, pretende la movilidad. No hay grandes
protagonistas, están a media caña, les falta grandeza, por más que se intenta,
pero se distinguen, no son personajes planos. Las acciones son decentes e interesantes,
pero muchas muy simples, aunque es un filme que escapa del rótulo final de típico.
Shark es un tipo bastante rudo y aporta cierto realismo, aunque carece de
carisma. La mort en ce jardin (1956) es una película entretenida, pero no una
gran película. Esta propuesta es una mezcla mexicana con francesa. Un nado
entre europeo y latino. Sobresale la actuación de Piccoli.
jueves, 4 de julio de 2019
Ferat Vampire (Upír z Feratu)
Que un auto sea un vampiro suena híper extravagante y
original, pero el resultado es un filme extraño para el cine de terror, pero
interesante aun así. El auto en cuestión tiene un desenvolvimiento más discreto
que algo potente y terrorífico, el terror es más anexo por otras cosas que por
el propio auto; el auto vampiro, el ferat, más bien tiene una especie de
investigación, comprobación, de que en efecto es un vampiro, y el trabajo en
ello parte de un tipo que es freak y cuenta esto a un doctor (Jirí Menzel), el
doctor se convence porque el ferat implica a una mujer que él ama, una enfermera, Mima (Dagmar Havlová). El filme
gira en base a un rally, el ferat va a competir en éste rally. Mima va a
conducir el auto, ya que la anterior piloto murió, supuestamente chupada su
sangre por el ferat. En el filme hay un juego del doble con ésta mujer, Luisa (Jana
Brezková) y su hermana Clara (la misma Jana), presentándose como una
alucinación, un juego de terror, donde muchas mujeres quedan confundidas. Esta
propuesta tiene su complejidad, es algo intrincada de entender. Mima y Luisa
tienen sus vidas vinculadas, la morgue las espera. El doctor Marek es el
padrote, las seduce a ambas, aun cuando tiene la pinta de nerd. Ferat Vampire (1982)
es un poco seria con su investigación de hacer ver al ferat como un vampiro,
esto se dilucida al final finalmente, antes todo busca comprobar los supuestos disparates
de un tipo. Esto del ferat vampiro hace percibir al filme raro, porque no busca
hacer terror barato, terror básico o intenso, es algo más sutil, el auto chupa
la sangre por el pedal, hay una adicción y dependencia ahí, esto se conjuga con
la pasión por el automovilismo y el deseo de éxito y reconocimiento. Mima ama
el automovilismo, igualmente como Luisa lo amaba, ambas están dispuestas a morir
por ello. También tiene influencia que un vampiro chupa la sangre a alguien y
la vuelve dependiente de su hechizo, es como una esclavitud la que genera, hipnotiza
a la persona, roba el alma. Ambas cosas van de la mano, la pasión por el
automovilismo y el vampirismo, hay una fusión sólida en esto en la presente
propuesta. Luego veremos hasta el rally en acción. Aparte el checo Juraj Herz
espolvorea terror en el filme, pequeños sustos, pero también coloca una
pesadilla potente con el ferat a lo Cronenberg, con un auto latiendo como la
carne, lleno de sangre. El rally que es auténtico está bien inmerso en el filme.
La compañía Ferat tiene una administración y directores que da a entender a un
capitalismo violento, un capitalismo depredador y corrupto. El filme tiene su
erotismo, pero nunca deja de lado su historia. La escena con las botellas en la
cama es chocante, pero el filme da una explicación freak, así se ve un poco el
filme. Es un cine de terror raro, particular, cine de autor con su roce con el ridículo
en el que nunca cae. Ferat vampire no será una obra maestra, pero es una
película bastante curiosa.
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domingo, 30 de junio de 2019
Falbalas
Ésta película es una genialidad del director francés Jacques
Becker y del séptimo arte. Falbalas (1945) tiene de protagonista a un modisto
de alta moda, Philippe Clarence (Raymond Rouleau), que suele enamorar a mujeres,
pero solo como juego, aquí le dicen como comedia, como aventura pasajera sexual
y no formalizar con ninguna, para luego abandonarlas sin miramientos ni
concesiones, esperando ellas un trato distinto. Cuando conoce a la novia de su
mejor amigo, a Micheline Lafaurie (Micheline Presle), de lo más fresco busca
hacer lo mismo, y lo consigue, logra acostarse con ella, un poco forzándola con
su imponente seducción al estar medio reacia a ser infiel –pero se siente
fuertemente atraída-.
No obstante al proponer el juego, la comedia, inesperadamente
Clarence siente algo excepcional por ésta mujer. Queda flechado por primera vez
en su existencia. Sin embargo la historia terminará como todo un melodrama, muy
triste. Pero viendo más atrás, la seducción es atractiva, efectiva, rápida, como
toda la película. Micheline luce hermosa con la cámara posándose rendida a sus pies sobre
su rostro atractivo, brillando la fémina bajo una luz santificadora, endiosándola,
aunque Clarence se porte inicialmente como un perro con ella, donde la
personalidad del protagonista será un duro golpe de realidad.
Clarence es alguien que nada en la imperfección, tiene bastante
de recriminable y así lo toma la película, no es para nada un héroe. No
obstante Clarence es un hombre de éxito en muchos campos, un tipo seguro de sí,
pero ciertamente se perpetra cruel al pasar por encima de su mejor amigo sin ninguna
pena, que lo hace desde el principio y éste -una persona de abierta nobleza y
lealtad- ni cuenta se da. También hay una historia extra con una mujer del
trabajo de la moda que yace enamorada locamente de Clarence, que fue una
antigua pareja de estas pasajeras que él tiene, pero quedó prendada ciega por
él, continuando asediándolo, esperanzada, ahí Clarence se notará insensible en
más de una oportunidad, comparando ambos devenires y volviendo a ser atacada el
aura de múltiple éxito del protagonista.
La película que nos convoca ahora fácilmente ha debido
inspirar a Paul Thomas Anderson para hacer Phantom Thread (2017). Falbalas es
maravillosa, algo terrorífica en un comienzo, y así de la misma manera termina,
con el delirio de Clarence sobre un objeto inanimado. El mundo de la moda está
retratado con maestría, no apunta a ser dominantemente femenino por convención
natural sino se percibe universal, y ni se siente, parece un contexto como
cualquier otro, aunque muy bien representado.
El filme de Becker traiciona a Clarence tanto igual que él
lo hace con la buena fe de las mujeres. Hay que notar que aunque Clarence se luce
como un galán o un romántico es un tipo aprovechado por costumbre, juega con
los sentimientos de las damas, las utiliza y las bota, aquí las mujeres no son
liberales, buscan sexo con amor. Por todo esto Becker finalmente se pone del
lado de las mujeres, y Micheline se vuelve heroica como ave fénix, aunque Clarence
termina dando pena a último minuto, pagando por sus actos sin oportunidad de
redención.
Daniel Rousseau (Jean Chevrier), el novio de Micheline,
inicialmente da la impresión con su pinta de ser un gángster italiano, pero es
más dócil que el pan, muy controlado, pero bien trabajado, aunque atípico al
uso cinematográfico. Se suele ver a su tipo de personaje más desaforado, más
torpe. Notable también que Falbalas no haga uso de un exceso de sutileza, sino
es una propuesta muy clara, evita los eufemismos, aunque es delicada como cine
clásico, nunca será vulgar. No necesitamos ver dormir juntos a Clarence y
Micheline para saber que han tenido un encuentro sexual. Pero las cosas se dicen
por su nombre, y así funciona ejemplarmente, para sorpresa de muchos. Falbalas guarda
unos minutos finales llenos de suspenso, minutos finales gloriosos para el
cine.
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sábado, 29 de junio de 2019
El azar (Przypadek)
Ésta película versa en tres versiones del devenir futuro de
un muchacho que tiene fuerte nexo político con el estado de su país; en una
parte con comunistas que son el gobierno y en otra con gente que está contra el
comunismo que hacen periodismo clandestino. El muchacho se llama Witek Dlugosz
(Boguslaw Linda) y es un estudiante de medicina. En una versión Witek abandona su
carrera de medicina y se mete al partido comunista, se pone con el orden
hegemónico de su tiempo. Witek hace de enviado especial para sofocar una
revuelta y se da uno de los momentos clímax del filme, pero en general es un
filme pesado. Al mismo tiempo vemos la relación de Witek con una joven de su
infancia, habiendo bastantes escenas eróticas y artísticas junto a ésta mujer.
No obstante repercute en ellos el orden del partido comunista. En otra versión
Witek pertenece a un grupo anticomunista y tiene además una relación con una
mujer casada de su grupo habiendo más un estado político-social que erótico
entre ellos. Por ultimo en la tercera versión Witek es neutral, ni pro ni
contra el comunismo, piensa en tener familia y desarrollar su carrera de
medicina aun cuando el decano lo ayuda, lo encausa profesionalmente, pero el decano
tiene problemas políticos. El filme abre bien arty, con unos cuerpos muriendo
en un hospital –sabremos que uno de ellos será el de la madre de Witek-, luego
el padre del protagonista yace moribundo melancólico confundiendo su futuro y
Witek pequeño aparece despidiéndose de una niña a la que promete volver a ver.
El azar (1987) es un filme muy político y se hace difícil que uno se entretenga
realmente, aunque tiene sus escenas agraciadas, de buen cine arte. El director
polaco Krzysztof Kieslowski muestra a Witek corriendo desesperado hacia un tren
y en el trayecto empuja a una vieja y hace que una moneda ruede hacia un
vagabundo que luego toma una cerveza como centro de unión de todas las
versiones. Estas escenas son arty igualmente, son pequeñas genialidades
visuales, pero lo político está tan enraizado en todo que la propuesta agota.
Las escenas eróticas ayudan, pero se suman conversaciones pesadas con casi
todas las parejas que pasan por la existencia del protagonista. La última yace
de pie completamente desnuda frente al umbral de una puerta, esta escena es muy
sensual que destaca entre todas por su naturalidad y fuerza.
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jueves, 27 de junio de 2019
Faster, Pussycat! Kill! Kill!
El director de ésta propuesta, Russ Meyer, hacia películas
de segunda categoría, pero la presente película es una súper película, una obra
de arte popular, una obra maestra del entretenimiento. Lo tiene todo como goce mayúsculo.
Ostenta una malvada de antología, Varla (Tura Satana), que mata a puño limpio con
golpes de karate. El filme abre con carreras de auto informales, con tres mujeres
pandilleras de cuerpos esculturales, especialmente de tetas grandes, fisonomía distintiva
del cine de Meyer. Estas tres mujeres se topan con una pareja de novios jóvenes
donde el hombre quiere lucir la velocidad de su auto, su eficacia al volante, y
Varla le hace el alto de la peor manera, al estar dotada de un ego gigantesco y
peligroso. Luego las tres bellas pandilleras terminan en un rancho de un hombre
en silla de ruedas que guarda una cuantiosa fortuna y conocen a sus 2 hijos,
uno es un Hulk gringo de cierto retardo, el otro es un cowboy común, de valores,
aun con este padre. El filme es pura acción, Varla hace todo en sus manos para
no ser acusada de nada y querer llevarse la fortuna escondida. El tipo en silla
de ruedas (Stuart Lancaster) es un sujeto perverso por su lado también, tiene
sed de venganza de matar mujeres, pero se topará con la horma de su zapato en
la temible Varla. El filme es uno de sobrevivencia donde Varla querrá deshacerse
de todo testigo. Faster, Pussycat! Kill! Kill! (1965) tiene el erotismo medido,
cuidado, al servicio del relato. No son necesarios argumentos profundos, solo
es dejarse llevar por su intensidad, por su acción, todo es hacer, más que
pensar, y así es hedonismo puro, la sencillez en estado de gracia.
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viernes, 21 de junio de 2019
Las margaritas (Sedmikrásky)
El filme es simple y a la vez no tan simple. Simple porque la
propuesta trata de dos muchachas hermosas locas que se dedican a las
mataperradas, a disfrutar de la vida haciendo locuras e incomodar al resto banalmente
con sus libertades, con su deseo de tontear. Y no tan simple porque muchas de
las cosas que hacen tienen pequeños efectos cinematográficos o parece simple
juego “absurdo” y es difícil de cogerlo en la memoria. Se tiende a disfrutar lo
que hacen, como cine, pero también a olvidarlo.
En un restaurante hay un espectáculo de Charleston, las
chicas se dejan llevar por el baile y empiezan a hacer desmanes, a
desenfrenarse, a ponerse intensas, haciendo que todo sea cómico como en una película
muda de slapstick. En otro momento la rubia le corta el vestido a la de cabello
negro, a la mejor amiga u hermana, y ésta en un efecto básico de edición le
corta con la tijera un brazo, luego se decapitan y sus cabezas bailan, más
tarde todo el escenario se hace picadillo, diminutos cuadritos, en total estado
de juego. Es un filme de momentos así, de disfrute efímero, con unas muchachas
simplemente vacilándose.
A ellas las veremos mostrándose lúdicas con tijeras, comen con éstas como cubiertos, apelando al festín, al fuego, al poder, a lo impredecible
y a la violencia. Las chicas dicen que el mundo está corrupto entonces argumentan
que no tienen por qué ser tampoco intachables, también serán corruptas, no hay
regla que las detenga. Interactúan con el socialismo y el capitalismo. Con el primero (el socialismo) sucede cuando se topan con un jardinero trabajando concentrado en lo suyo y llaman algo
hermoso a lo que hace, luego roban unas mazorcas y se extrañan que el trabajador
no les llame la atención. Con el segundo (el capitalismo) sucede cuando entran a una fábrica. Se meten apiñadas en un pequeño ascensor de carga, y al abrir una puerta terminan
en una cena de lujo donde aún no han llegado los invitados y como ellas son
adictas a la comida como estado pleno de goce y diversión se dedican a tragar,
a destruir todo orden y a lanzarse la comida.
Una se viste con una cortina, se trepa sobre la mesa
de agasajos, camina sobre los alimentos, pisoteándolos rebeldemente, se burla del
modelaje. Es la belleza al servicio de la personalidad, no la belleza vacía,
tal cual preguntan filosóficamente, pero a su vez son libres para hacer de
tontas en mil oportunidades. También se burlan de la edad, de los hombres
mayores exitosos –mientras se le rinde pleitesía a la juventud-, con los que
salen y terminan aprovechándose de ellos, en comilonas que estos pagan, para luego
hacer que el tren se los lleve; los humillan y los desechan, bajo mímica cómica.
El filme no es uno sexual, no hay escenas subidas de tono, a lo mucho vemos a
la rubia salir desnuda tapándose sus partes más íntimas con cuadros de
mariposas disecadas, siempre en estado de broma naif, pero sabiendo del poder
sexual, de su poderosa femineidad.
Se burlan de tener pareja, también lo hacen de cualquier hombre,
con uno que llama y expresa estar enamorado en el teléfono y ellas ignoran por
completo sumidas en sus locuras. Es un canto de feminismo como entretenimiento,
de fuerte e imponente personalidad, de extravagancia amable, como aparecer
jugueteando a menudo en una piscina, echadas al lado, semejante a unas muñecas,
o cuerpos en absoluto relajo. Las margaritas (1966), de la checa Vera Chytilová,
es pura irreverencia alegre, un llamado a no aburrirnos nunca, a ser intensos y
felices siempre, aunque haciendo mataperradas, portándonos como niños
malcriados.
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sábado, 15 de junio de 2019
Carta de una desconocida
Una película muy celebrada, perteneciente a Max Ophüls, de poética
maldita, de tragedia romántica, con una mujer que se enamora perdidamente de un
hombre, su vecino, y muere amándolo, dejando una carta confesándole todo su
amor. Lisa (Joan Fontaine) desde chiquilla queda prendada de un famoso pianista
mujeriego, Stefan Brand (Louis Jourdan), y llega a conquistarlo, pero el hombre
mujeriego como es la olvida y hasta redunda en ese olvido. En una estación de
tren él dice que la buscará a su regreso de un concierto suyo, pero no lo hace.
Ella firme en no incomodarlo –en no prestarle obligaciones- termina poniéndose a
un lado –tontamente-, llevando un hijo de Stefan, a quien en vida no le confiesa
de la existencia del muchacho –error aún más grande-. Es una película triste,
con un hombre que se autodestruye inconscientemente al dejar pasar el amor
verdadero, porque él ama a Lisa pero ha fallado por equis
motivo en cumplir con ésta mujer. Ahí yace un pequeño misterio, ¿qué
lleva a Stefan a dejarle entender a ella de que es su otra mitad en la vida,
con aquello de lo que siempre ha sentido le ha faltado y necesitado, pero
termina olvidándola o no reconociéndola varias veces?, esto puede sonar a un
defecto de la propuesta, pero también plantea que el filme sea romántico, poético y trágico mediante
éste olvido inexplicable y leitmotiv. Al final el hombre quien ha
cometido el gran error de su vida recordará en su mente todos sus encuentros, identificándola,
desde pequeña, mucho gracias a la carta sentida que ella le deja. Stefan no es
un mal hombre, solo alguien que ha dejado escapar al amor. Simplemente es un
hombre torpe, ejecutor de tantos fracasos, mientras Lisa representa a la
mujer abnegada, una tragedia andando con su enamoramiento apasionado. El
filme tiene muchas escenas dulces, todo no es llanto o
drama. Pero el fin es ese, echar unas lágrimas con una historia triste.
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