viernes, 21 de agosto de 2026
Locarno 2026: Los Vencedores
Ésta película ganó el máximo premio del festival de cine independiente de Buenos Aires (BAFICI) 2026 y mejor dirección en la competencia internacional del mismo festival. Estuvo en la sección La semana de la crítica del festival de Locarno. La dirige el argentino Pablo Aparo que viajó hasta las islas Malvinas o islas Falkland. Sólo, hizo de camarógrafo, protagonista, director de fotografía, sonidista, entre otras cosas. Las imágenes que grabó se ven bien, están bien filmadas. Hay además una edición bastante competente. Por entonces según dice en pantalla, Aparo tenía 38 años. La película se llama los vencedores porque estos son los protagonistas, los isleños británicos que radican desde hace mucho tiempo en las islas Falkland. Los británicos la habitan desde 1833 hasta el presente. En 1982 el gobierno militar argentino ocupó el territorio y planteó recuperar las islas para su país, pero, en 74 días, Inglaterra se hizo del control de la zona, ganó la guerra. Aparo conversa con varios isleños, los entrevista. Todos ellos se sienten británicos y defienden su posición. Entre lo curioso que dicen es que la guerra los benefició de cierta manera, hizo que Inglaterra invirtiera en Falkland a continuación, además de otorgarle seguridad militar. Argentina hasta el presente sigue reclamando las islas. Los isleños dicen esperar que Argentina finalmente desista de reclamarlas. Aparo no desestima el pedido de Argentina, pero escucha a los isleños, les da la palabra. La película se convierte en el nacimiento de una amistad entre Aparo y un isleño escocés con quien comparte mucho tiempo del documental. Es una película sencilla y amable. El escocés reniega un poco, pero se le ve en realidad bastante llevadero. Expresa abiertamente que Aparo le cae muy bien. El escocés tiene un terreno grande y vive en el campo. Éste pelirrojo escocés por lo general yace sólo y le cae muy en gracia tener compañía, tener un buen amigo. Como británico cree que las islas le pertenecen a Inglaterra, pero no le mortifica para nada tener un amigo argentino. Medio que se quiere decir que puede ser peligroso por su afición a las armas, pero luce en mucho un típico hombre del campo que algo más. Se le ve fanático del western y de John Wayne. Es un tipo pintoresco en una medida. Aparo no confronta mucho con nadie, pero en su amistad el escocés oye algunas preguntas incomodas. No obstante no es esa clase de filme. Es interesante conocer como es la vida en las islas Malvinas. Algunos lo creen un lugar aburrido, otros lo defienden como un buen hogar. Aparo pone música tétrica cuando muestra algo militar, pero no pega mucho. Como los militares argentinos en 1982 cogieron a unos de prisioneros, se sienten los habitantes ahora tranquilos con el ejército británico entre ellos. Los ven como sus protectores. Los isleños explican que los contrarios eran soldados pobres y muy jóvenes, carne de cañón. Los separan de sus mandos y su gobierno. Sitúan la guerra similar a un acto criminal de ingreso violento y toma de rehenes. Se da a entender que Falkland es un sitio estratégico para Inglaterra, pero no se siente mucho así, aunque si un lugar muy británico, muy nacionalista, aunque tratan en general bien a Aparo como argentino. Incluso como suele ser habitual para la gente en general muchos se emocionan con ser filmados. Es una película que como no plantea un conflicto firme entre dos bandos opuestos sino se ve desde los isleños, se siente una película de cierto perfil bajo y se hace menos marketera, poco política, menos emotiva y menos efectista. Pero a un punto es interesante ver como piensa el otro y cómo se ve actualmente el lugar. La misma sorpresa que los isleños mencionan se llevaron los soldados argentinos cuando llegaron en 1982 y vieron que lucía como un lugar británico y no era que alguien quería ser salvado por Argentina. Lo que no suena raro cuando los británicos tenían 150 años viviendo ahí.
sábado, 6 de septiembre de 2025
78 Festival de Locarno: Le Lac
Le Lac
(2025), del suizo Fabrice Aragno, el director de fotografía de los últimos
largometrajes de Jean Luc Godard, debuta con éste filme que no tiene en
realidad narrativa o un relato entre sí de estricta convencionalidad. El mismo
Aragno ha dicho que dejó de lado hacer un guion y asumió ésta obra con algunas
notas no más, dejando filmar en cierta espontaneidad, interactuar con la
naturalidad del clima y la aventura de su regata de vela colocada en una
competencia equis/cualquiera del lago Lemán. Es valioso cómo compone bajo esa
libertad, cómo coloca las tomas, los cambios, frente al lago, qué recoge de
aquella espontaneidad del clima, como fuertes remecidas, algo de tormenta, la lucha
por dominar a la naturaleza con la habilidad de sus protagonistas, una pareja.
Uno de ellos, Bernard Stamm, un regatista profesional de 61 años de edad, real
regatista. Lo acompaña la actriz Clotilde Courau que coloca la expresividad en
mayor consonancia, las emociones que surgen del lago, el cual simboliza los
estados de unión afectiva entre los dos. Vemos como pelean la relación, hay
miedos, enojos, tristezas, meditaciones, miradas perdidas, desilusiones,
compenetración, ternura, complicidad, hasta una nota sexual, desde la
sugerencia, sin coito, como cuando Stamm yace desnudo en más de una
oportunidad. Sacar las plantas acuáticas que se atoran en la regata, para permitir seguir
adelante, ya lo dice todo. Courau como toda actriz europea se ve
natural/tranquila frente al desnudo ajeno, aun siendo en la vida real una mujer
casada. Ella tiene 56 años y una carrera humilde en cierta manera, aunque
extensa. El filme es una fuente de expresividad emocional a través del lago. El
final puede leerse como el de The Truman Show (1998), mientras pensamos en la
dedicatoria de la película, al mismísimo Godard, que Aragno admira y fue su
amigo cercano por la última etapa de su vida. En ese sentido puede que recoja
parte de la experiencia existencial del mítico director francés, que en el
trayecto/metraje se emparenta con todos los seres humanos, puesto que todos
compartimos semejanzas como humanidad, aun los que podemos tildar de
excepcionales. Incluso muchas veces lo emocional es mayor, por su alto grado de
sensibilidad, de reflexión. Es la mirada a nuestra simplicidad -nuestra
colectividad- y al mismo tiempo a nuestras batallas emocionales que complejizan
todo. Lo difícil que son las relaciones humanas. Así mismo la dificultad de no
sucumbir a la melancolía. La fuerza para superar los problemas que a todos nos
acontecen. Vencer a nuestra mente. Es también así una despedida. Pero antes un
triunfo del amor. El lago es complementado con la parte de la tierra, donde
visto de manera ordinaria son solo actividades frente al agua, como veraneo,
fiestas, puestas de sol, juegos en familia. Los mismos protagonistas viven en
esas orillas, donde hay también bella infraestructura o un tren que impresionan
a la vista. Ésta mirada de la orilla no tiene una explicación específica
(narrativa), puesto que en realidad no existe un guion, no hay un relato, son
como destellos de posibles ideas, que uno con la imaginación puede anexar a la
aventura emocional de la pareja de la regata. Podrías pensar que son la
juventud perdida o la consolidación o no de una familia, etc. El filme remite
al conflicto de pareja, como en aquella casa donde uno está a solas intuyendo
al otro, escondiéndose como un perro herido para después salir en busca de la
otra mitad al pensarla simbólicamente lejos. Pero el conflicto es parte del
viaje, de todo viaje, y más el de pareja. La verdadera esencia es hacer fuerte la
relación, superar todo escollo y generar esa grandeza humana, con la
persona correcta, que es justamente la técnica que hace que el enorme lago sea
atravesado sin morir en el intento o perder la embarcación. La competencia
finalmente es lo de menos, estamos solos contra nosotros mismos finalmente.
viernes, 29 de agosto de 2025
78 Festival de Locarno: Dry Leaf
El
georgiano Aleksandre Koberidze es dueño de un estilo que viene de antes y
mantiene en ésta película, pero aquí resulta más interesante, más cuajado, más
experimentado. Consolida sus ideas, sus preferencias cinematográficas. Por
ratos parece que hiciera cine experimental, juega con las texturas, como con el
agua mojando una ventana de un auto con la cámara encuadrándola bajo una vista
subjetiva. Juega con las propias nubes. Con los colores que van
metamorfoseándose como por la luz. Las tomas son perfectas, arriesgadas,
estéticas, profesionales, creativas, aun cuando graba con un celular de punta y
la imagen tiene una definición imperfecta, percibida nostálgica, de vejez, de
madurez, que puede hacer pensar en algo más casual que de lo que verdaderamente
es, porque se ve un trabajo de alto nivel en general. Pero el filme escoge la
imagen más rústica, de orden casero, que se emparenta con el viaje, la road
movie, algo que pretende sencillez argumental, que es lo que presenciamos. El
propio padre de Aleksandre es el protagonista, David Koberidze, llamado Irakli,
un personaje de ficción, pero como la mayoría de los que vemos, es como si se
interpretara a sí mismo. Su hija Lisa, según la narrativa, se ha ido, como ha
hecho antes, ella es periodista/fotógrafa deportiva, y tenía encomendado
fotografiar canchas de fútbol, pero ha dejado una carta y como que ha
"desaparecido". Irakli, típico padre, se preocupa más de la cuenta y
va en busca de Lisa. La pesquisa hace de pretexto para que Aleksandre ponga en acción
la pasión que siente él y su gente por el fútbol, para muchos el deporte rey.
Irakli viaja visitando canchas de fútbol preguntando por su hija que iba a
fotografiarlas. Lleva a un redactor de la revista donde trabaja ella, pero da
la curiosidad que no lo vemos en pantalla, sino se finge verle, es invisible
literalmente. Aunque esto puede leerse de irónico, similar en parte al
Apichatpong de Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives (2010), pasa por
otro juego poético, estilístico, del director georgiano. Aleksandre busca
plasmar su subjetividad, antes lo ha mencionado, proponer una poética personal.
De ésta manera escuchamos mucha música que va en esa onda, de amor por lo
simple y que es bello. También hay otras más lúgubres o un poco misteriosas. La
cámara se detiene en plantas, flores, hierba, árboles, animales, burros, vacas,
perros, hojas secas (que bien indica el título). Incluso los troncos que hacen
de vallas y las maderas que hacen de arco de fútbol se prestan para que sea
romántico. Es un viaje donde el paisaje toma mucha importancia, buscando
naturalidad, nada demasiado imponente. Irakli pasea por pueblitos rurales de
Georgia y comparte con la gente común, algunos también son invisibles a la
cámara. Come con la gente (brillan en particular las manzanas), conversa con
ellos (se implanta la confianza de la buena educación), se detiene a apreciar a
los animales (que hasta pasan en fila), escucha, mira, guarda mucho silencio.
El filme en ese sentido es muy cinematográfico, hablan mucho las imágenes. Es
una película de 3 horas de duración y es un trayecto poético en conjunto.
Requiere de paciencia, hay que relajarse. Es semejante a sentarse con algún
budista a respirar del campo, de la naturaleza, del entorno, apreciar lo
básico, lo esencial. El filme dice que la vida tiene muchas rutas (y millones
de seres humanos), es decir, diversas aventuras. El presente camino va detrás
de la belleza de lo ascético. Yace (consciente/activo) detrás de la paz. Ésta
road movie no presenta preocupación de manera abierta, aun buscando a alguien,
aunque pone la mirada en empezar a ver/atender a los demás. La búsqueda de Lisa
es querer simplemente ver a alguien amado, estar siempre pendiente de éste. Así
mismo es porque la familia de Irakli parecen ser muy sentimentales, muy sensibles,
y puede devenir en melancolía, de la que uno guarda para sí, y de la que nadie
se escapa finalmente. Amar es también consolar -y muchas veces no se necesitan
de palabras-, provocar felicidad, ¿cómo?, de la manera más simple, justamente
de todo lo que participa Irakli. En un momento se dice que hay una conexión
espiritual entre padre e hija tras la road movie. Ven lo mismo desde su
individualidad, se hace notar un viaje colectivo, eso termina siendo, igual que
el planeta. Aleksandre plasma su subjetividad pero está queriendo conectar con
los demás. ¿De qué manera? Amando a un tierno perro cachorro suelto alegre y
libre en el pasto. Compartiendo un vino con un proyeccionista de una sala de
cine rural reparada por él mismo para beneficio de todos (suplir una carencia).
Participando de la anécdota sobre un profesor religioso, que no era dogmático,
admirado por los niños más traviesos (un héroe invisible). Es atractivo ver
mucha novedad/variedad desde la austeridad de la temática de las canchas de
fútbol, amor por el deporte. Oímos de lucha amateur, de gimnasia, vemos la foto
de Maradona. Se siente la importancia del deporte en la gente, en lo que le
despierta una sonrisa. Los caminos, tal si hablara Kerouac del encuentro de
Lisa (o mejor, Kiarostami), a razón de una bombilla de la calle que prende y
apaga, pueden ser simples, vivos y originales.
miércoles, 20 de agosto de 2025
78 Festival de Locarno: Silencio
El director de la película, Eduardo Casanova, es algo polémico, le gusta que estén hablando de él y hay gente que se lo toma demasiado en serio y siente antipatía hacia su persona, y esto rebota en apreciar su trabajo a veces de mala manera. Lo cual es injusto. El presente filme se puede decir que tiene algunos defectos, es una obra muy libre y por lo tanto va a conseguir equivocarse por momentos, pero en general es una propuesta muy entretenida, buena. Tiene gran intensidad. Hay un diálogo frenético y super irónico entre 4 hermanas vampiras rodeadas de blanco y rosa. Tienen tremendo maquillaje y prótesis. La recreación de las vampiras es de primera. Los diálogos fluyen con harta velocidad y nunca dejan de tener humor y dar plenamente en el clavo diciendo cosas curiosas e interesantes para el oído del espectador ansioso de divertirse y eso da mucho, tenemos harta diversión. Se nota que Casanova goza haciendo ésta película. Tiene escenas potentes, impactantes. Muy rebeldes. Hay partes de musical que salen de pronto y otorgan novedad y un poco de risa. Es una comedia de muy buen nivel, aun cuando puede ser esperpéntica. Lo del enano vendedor de sangre artificial no es lo más óptimo, no es el mejor chiste, y la línea del SIDA se siente muy superficial, pegada en realidad apenas a la narrativa (aun con obvia conexión de estigma vampiro-enfermedad), no aporta gran cosa, pero el filme en conjunto ostenta más de virtuoso. Maria León con tacos altos desnuda es muy erótica, muy bella, un deleite para la vista, aun como drogadicta. La parte del futuro tampoco es lo mejor, pero se entiende la idea, de que los homosexuales no se oculten, enfrenten su opción sexual a puertas abiertas. Se les iguala con los vampiros, con que los quieran matar siempre, que les tengan rechazo tan virulento. Para esto hay varias generaciones desencantadas, pero el final es positivo, optimista. Es una película que es un poco punk y puede herir susceptibilidades, pero cuando vaya al festival de Sitges, de aquí a unos 45 días, todo apunta a que será recibida con entusiasmo por muchos. Se pudo haber afinado más, sí, para hacerla mejor, pero éste tipo de filmes locos y muy libres también arriesgan bastante. Se nota que Casanova ama el cine, quiere ponerle su identidad, hablar de sus preferencias y lo que a él le emociona. Es una obra con mucha personalidad. En el futuro, pensar un poquito más, demorarse un poquito más, será productivo, pero no obstante no debe perder ese glorioso espíritu punk que brota tanto, su libertad, porque hay escenas muy desopilantes, que te mantienen gozando. Menciono especialmente a otra actriz, la joven Lucia Diez, de 29 años, muy bella, talentosa, prometedora.
viernes, 15 de agosto de 2025
78 Festival de Locarno: Nova '78
Éste documental lo dirigen Aaron Brookner y Rodrigo Areias. Se basa en la restauración (y composición) del material que filmó Howard Brookner, tío de Aaron, durante La Nova Convention de 1978, un encuentro de 3 días en New York en honor de las ideas de William S. Burroughs, quien estuvo presente en todo el proyecto donde ejerció de inspiración. Hubo encuentros, performances, musicales, exposiciones poéticas de índole alternativa, experimentales, representando a la contracultura, con rostros muy representativos de la época de los que muchos han quedado consolidados vistos desde la actualidad. Burroughs con 64 años asiste a comidas, habla de política interna e internacional y hasta acompaña/participa directamente de algunas performances. Es la contracultura representada en su figura. Burroughs es todo un personaje. Sale jugando con un cuchillo que lanza a una mesa, disparando armas hablando de una cierta asociación de autodefensa de minorías. Frontalmente defiende en un pasaje a la homosexualidad en EEUU del ataque de un político. El mismo Allen Ginsberg refleja en todo momento esa apertura sexual y es muy cercano de Burroughs. Ginsberg también hace una performance en honor de su amigo. La Convención tiene exhibiciones donde se habla de arte sin encasillarla, donde prima mucha libertad que hasta dudan definiéndola, lo hacen reduciéndola a cualquier expresión, como propio del arte moderno, quitándole toda grandilocuencia, por ello muchas de las performances pueden ser un poco ridículas o de muy poco formalismo o bastante como en estado bruto. Se siente si bien algo de intelectualidad -hay escritores, psicólogos, filósofos presentes, pertenecientes a la contracultura- también un cierto aire hippie, de mucho relajo. No obstante Burroughs viste con traje y es un hombre mayor y así es su imagen, el que a ratos puede ser distante, aunque pinta de viejo medio loco, de aspecto literal formal pero perteneciendo a lo extravagante. Se ausculta, se fundamenta, la idea de arte que tenía ésta especie de comunidad liderada por Burroughs, que era como autoadjudicarse de futuristas, como si fueran a ser ellos el futuro, quienes son, como se expresan, como se comportan, que hacen, así íbamos a ser o eso creían, jugando un poco a lo sci-fi en los discursos. Aluden los sueños como viajes a otros planetas y esos sueños lo viven a través de convertirlos en arte, sueño literal -aunque no tan inconsciente- que muta en revelación puesta en práctica, así como cada performance señala algún pensamiento de Burroughs, a quien llegan a llamar un tipo de profeta o visionario. Oímos el método que tenía Burroughs para generar arte. Es todo un gurú, quien llega a decir que deberían escuchar más a Andy Warhol para que el mundo sea mejor. Pasea en carro por Manhattan a lo Cosmópolis (2012). Se puede ver claramente porque quiso Cronenberg hacer The naked lunch (1991). Se defiende el uso de drogas con Timothy Leary que exhibe un panel de debate. Éste Leary recuerda a Altered States (1980), lo que es recoger el pensamiento de una época de experimentación. Las performances llevan un estado de cierta ironía aunque leve hacia el statu quo si bien el documental nunca lo hace motivo central. La composición escoge un camino que tiene mucho de show de variaté. Hay una sola escena donde algunos policías yacen como vigilantes afuera del teatro de la convención, pero pasa por poca cosa, nada especial. Estos performers parecen un poco niños fastidiados, mezcla de imperfección y libertad, pero se percibe más ironía que furia. Más hay calma. Cuando la cámara enfoca los rostros de estudiantes, o los jóvenes seguidores de rockeros outsiders, el público presente, muchos si bien fans tienen cara de sorprendidos, como quien mira algo que no comprende del todo. Las poesías recitadas tienen un cierto aire a lo Ed Wood, aun cuando lo hace gente de cierto renombre. Tenemos presentaciones de Philip Glass, John Cage y de Laurie Anderson, pero todo desde lo austero. No se puede negar tampoco que de lo que vemos parece el club de los loquillos. Detrás están esos estudiantes que aman literalmente lo arty, que la viven como se podría decir. Burroughs hace una performance de una autopsia y no tiene nada que envidiar a ninguna película de terror. Las mejores performances son las de Patti Smith y Frank Zappa. Zappa dice que no le gusta leer literatura, pero dentro de sus excepciones le encanta Naked Lunch (1959), aunque para muchos seguramente es más fácil identificar Yonqui (1953). Zappa lee un pasaje del libro, compartiendo su entusiasmo. Patti Smith ante la ausencia de Keith Richards (Susan Sontag también se escapó), que dijo iría a la convención, bromea con que no tiene en realidad mucha importancia que no esté presente. Ofrece 12 dólares en total pensando en los que pedirán su devolución por no estar él. Patti Smith canta y toca en honor de Jim Morrison, a 7 años de su muerte. Luce el encuentro de muchos amigos. Es un documental atractivo como experiencia de una época.
lunes, 28 de agosto de 2023
76 Festival de Locarno: Camping du lac
martes, 22 de agosto de 2023
76 Festival de Locarno: Do Not Expect Too Much from the End of the World
domingo, 20 de agosto de 2023
76 Festival de Locarno: Nuit Obscure - Au revoir ici, N'importe où
jueves, 17 de agosto de 2023
76 Festival de Locarno: Animal
lunes, 14 de agosto de 2023
76 Festival de Locarno: El auge del humano 3
sábado, 29 de abril de 2023
Fairytale (Skazka)
lunes, 5 de septiembre de 2022
75 Festival de Locarno: The Adventures Of Gigi The Law (Gigi La Legge)
martes, 30 de agosto de 2022
75 Festival de Locarno: Tengo Sueños Eléctricos
Compitió en la competencia principal por el leopardo de oro 2022 y ganó 3 premios, mejor actor, mejor actriz y mejor director(a). El debut en el largo de la costarricense Valentina Maurel es una maravilla y una sorpresa por venir de un país no tan reconocido por su cine. Maurel hace una película como su título, reminiscente a una famosa novela de Philip K. Dick (¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?), Tengo sueños eléctricos, cargada de intensidad, electricidad, poder, llena de velocidad y mucha novedad, plagada de detalles, sobre una chica de 16 años que debe enfrentar el divorcio de sus padres. Eva es esa joven, interpretada por Daniela Marín Navarro. Eva quiere vivir con su padre, con Martin, interpretado por Reinaldo Amien Gutiérrez. Tanto Reinaldo como Daniela impresionan como actores, y ganan merecidos premios por sus performances. Martin es medio loco, tiene mucha violencia en el cuerpo, pierde la compostura como si cargara una enfermedad, esa que describe uno de sus poemas (en consonancia con la melancolía), que una fuerza lo impulsa a ser violento, una sinrazón, viene de afuera de él. Ésta locura lo lleva incluso a autolesionarse. La relación padre e hija es muy fuerte y rica en pantalla, muestra un vínculo más allá de la autoridad, de la paternidad, son como amigos, compinches también, aunque siempre la figura del padre está por encima, hay una verticalidad invisible, no dicha, aun cuando Eva tiene mucha personalidad y carácter. Martin es permisivo, pero tiene buen concepto de su hija. La edad de Eva la hace próxima al descubrimiento sexual, como vemos en pantalla. Algunas chiquillas llegan a lucir -como se dice- ligerillas, tal tenemos así a la mejor amiga. Eva tiene algo de ello, pero nunca llega al extremo, a lo burdo o penoso. El filme maneja muy bien cierta vulgaridad, lo popular, lo ordinario y cotidiano, hay muy buen realismo, incluso puede molestar cierta fealdad que tiene la propuesta. El gato familiar refleja el sentir de Eva, mea fuera de su caja como síntoma del divorcio, del dolor silencioso, del choque del cambio. Cuando quieren botarlo, tanto el padre como la madre por su propia cuenta, Eva defiende al gato -es la única que le quiere y muestra su nobleza-; se siente defraudada y hasta enfurecida con que quieran botarlo, es decir, siente que se le niega cariño a ella, comprensión, que se le maltrata, y ésta muchacha no pretende ser una víctima, ni lo permitirá, porque su rebeldía no es tanta, hay una cierta lógica y hambre de vivir propio de su juventud. Los padres han sido como ella, muy libres, muy intensos, queda claro con su acercamiento de ambos al arte, con la danza y la literatura, y con la participación de drogas y bohemia que bien refleja el amigo del padre, El Paloma (que es otro tremendo personaje, que rompe con los estereotipos en todo sentido), y además se comparte en el ambiente un aire de seducción latente y quizá promiscuidad; lo sexual en el filme se maneja perfectamente, con libertad, pero sin regodeo o efectismo. Hay la participación de una gringa bisexual que no luce forzada, así mismo la chica de las tetas al aire en el juego mecánico sirve de sueño surreal y lisérgico junto con la mujer gorila. La sexualidad y la violencia están muy presentes en la trama, con un pie una en lo criminal y la otra en sentir que defraudamos nuestras propias expectativas. Eva es una chica normal, pero inteligente, es un gran personaje, muy contundente y al mismo tiempo con matices. Es un filme lleno de pequeños momentos grandiosos, muy sustanciales y viscerales, muy realistas, muy prácticos, y también atractivos, y además no buscan ser estéticos, flagelan a la superficialidad. La fealdad del filme no se ve como demérito, es parte del halo popular del filme que se siente aunque austero parte de la producción de arte, del realismo, del instante. Es un filme que con la madre muestra un estatus mayor y hay otras estéticas y decorados más elaborados. Incluso que el padre escuche reggae es un plus de identidad y originalidad. En la búsqueda de apartamentos no se maneja una sola clase social, sino varias, y ahí anida un filme que no se encasilla, que puede ser popular -como con la masturbación con la mesa-, pero también trascender y ser complejo -toda la relación e interactuación con el padre, un milagro-.
sábado, 27 de agosto de 2022
75 Festival de Locarno: Pardi di domani (cortos y mediometrajes)
Soberane
Neighbour Abdi
Mulika
miércoles, 24 de agosto de 2022
75 Festival de Locarno: Cineasti del presente
Safe Place (Sigurno Mjesto)
El director croata Juraj Lerotić ganó mejor dirección emergente con éste filme. Su protagonista interpretado por Goran Markovic ganó mejor actor en la sección. Es un filme muy sencillo, un hombre ya no quiere vivir e intenta matarse a toda costa. Su hermano interpretado por el propio director trata de salvarlo igualmente a toda costa. El filme es solo esto, es ese forcejeo. Sin explicaciones, pero si se quiere con mucho cine en lo formal, que más que llamarlo artístico es hacer que una pequeña premisa dure hora con 40 minutos, recrear una idea y motivo y hacerlo real, como bien logra un siempre débil y melancólico, de aspecto destruido, Goran Markovic. Es interesante ver como éste ser depresivo va de un lado a otro con su familia tratando de salvarlo de sí mismo. Se menciona que se requiere de psiquiatras, pero se ve un poco cierta negligencia del aparato médico. Puede ser un llamado a la consciencia de mejorar el sistema y estar atentos con las tendencias suicidas -y la enfermedad mental- para que no lleguemos a ninguna tragedia. El filme digamos que busca la ilusión de estar en tiempo real, todo sucede en un día. Se puede leer también que el protagonista puede tener secuelas de guerra o en otra lectura que en la simplicidad del hombre común se esconde también el demonio.
How Is Katia?
Dirige la ucraniana Christina Tynkevych. Es la historia de Anya (Anastasiya Karpenko), una mujer doctora y paramédico, que tiene 3 trabajos para poder pagarse un apartamento, es una mujer pobre con aspiraciones, por sobre todo para darle mejor vida a su única hija, con la que comparte una bella relación como madre soltera. Pero el filme se pondrá muy gris y trágico, incluye que Anya debe perderlo todo, hasta lo impensable, y hallarse con la peor decepción. Anya tiene una familia terrible. Anya se manda unos silencios tremendos, llena la pantalla de tensión. Anastasiya Karpenko ganó el premio de mejor actriz en la sección Cineasti del presente. El filme también ganó el premio especial del jurado, el segundo puesto de la sección. La propuesta maneja estética y formas artísticas en su exposición; tiene o busca harta expresividad cinematográfica con las formas. Hay un momento donde Anya recurre a un recuerdo, mira hacia su cama cómo juega con su hija, y luego la cámara se mueve por la espalda de la madre, esconde la toma y la niña desaparece, es un gran truco, generando la ilusión de que no hay un corte. Hay varios desenfoques y la furia de Anya está muy bien reflejada con las divisiones y yuxtaposiciones inmediatas, fragmentando e histerizando el momento en la proyección de una canción, que es sumamente incómodo y muestran tanta frustración y padecimiento emocional. El hombre casado de gran tamaño con quien Anya tiene un affaire produce momentos de humillación. Anya lo mira como cortando hielo con un filoso cuchillo, el tipo es muy cruel. Así la vida de Anya es un cúmulo tras otro de sufrimiento, pero el filme se las arregla para dar movilidad y novedad. Es la historia también de la lucha de clases, del pobre humillado frente al dinero y el poder. Lo peor (aun) es que ésta mujer pobre es una luchadora y una mujer muy trabajadora. Anya encima presenta cierta ética y esto le acarrea más bien estrellarse contra un mundo injusto, igual ella también no es una santa, acepta ser la amante de un hombre casado que no pretende nada serio con ella y parece que no se da cuenta. El retrato es de un mundo materialista, los pobres también pueden ser crueles y ambiciosos y corruptos, como la hermana de Anya. Es un filme sobre el duelo también, y un sistema corrupto de paso. Lo dice todo una propaganda de la televisión, se oye contradictorio y algo irónico aunque intentando doler, que Europa también tiene corrupción, pobreza e injusticia, que no toda ciudad es bella o cultural.
Nightsiren (Svetlonoc)
Ganadora de mejor película en la sección Cineaste del presente. Dirige la eslovaca Tereza Nvotová. Es una película que si no fuera cine arte pasaría por película de género, está muy próxima a ello. Tiene vasos comunicantes con la maravillosa La bruja (2015). En éste filme una muchacha tiene una infancia traumática, tuvo una madre abusiva y la muerte de su hermana pequeña la persigue, encima en el campo o bosque o la montaña Eslovaca donde vive creen en el folclore y la leyenda, temen la brujería y persiguen a las brujas. 20 años después regresa ésta joven, Sarlota (Natalia Germaniova), y se topa con un lugar aun primitivo, donde se maltrata a la mujer y los hombres son violentos. Sarlota está envuelta en cierto estado freak. Aun así Natalia Germaniova es una muchacha muy guapa y aun con lo freak y descarnada estéticamente que puede ser mantiene ratos de belleza y sensualidad, que es un toque muy típico de la Europa menos popular. El filme recurre a paganismo, pero también existe magia, aun cuando se intenta poner ambigüedad, que maneja por momentos con dificultad. También hay una relación entre Sarlota y una protectora mejor amiga y viceversa que puede tener un cierto toque lésbico secreto. No obstante Carlota tiene un pretendiente y se corresponden. Es un filme que busca señalar cierto atraso y violencia contra la mujer, estigmatizada en ser bruja, que paradójicamente las hay. Existe buen uso de serpientes para manipular la brujería. Es un filme que por momentos es rápido. Es curioso, tiene una fealdad interesante. También la culpa la sigue a Sarlota, pero luego esto se vuelve una historia de gente del campo contra las brujas, y lo original si se quiere es que los malvados no tienen poderes sobrenaturales, es en realidad el primitivismo el que es el verdadero daño.
sábado, 21 de agosto de 2021
Criatura, Nimic y The one I love
Son tres películas que tienen en común utilizar el terror y/o el sci-fi alrededor del mismo tema, la crisis y la consiguiente ruptura de pareja o de matrimonio, pasando a la soledad y un mundo psicológico devastado y/o a ser reemplazado.
miércoles, 18 de agosto de 2021
74 Festival de Locarno: Brotherhood
Ésta es la mayor ganadora de la sección Cineasti del presente. Dirigida por el italiano Francesco Montagner que estudió cine en Republica Checa. Se ubica ésta obra en Bosnia. Trata sobre como maduran tres hermanos, 2 muchachos y un niño, durante 2 años de sus vidas, cuando su padre acusado de hacer terrorismo en Siria es condenado a 2 años de cárcel. Ibrahim, el padre, es un musulmán muy devoto del Qurán, libro sagrado del Islam, y siente tiene un deber con su religión. Fue en defensa de su gente, hizo propaganda para reclutar adhesiones políticas, es invalido, su quehacer no fue entrar en guerra. No se arrepiente, pero tiene que dejar a sus hijos solos, los deja con deberes y misiones en su granja, ellos son pastores. El hijo del medio -el que parece más profundo- es el que se asume como pastor más que los otros que reniegan abiertamente de serlo -una vez que ya no está el padre-; el menor es un poco rebelde; el mayor -un chico serio- quiere tener un negocio. El filme muestra como Ibrahim domina a sus hijos -sin maltratarlos, al menos no se ve eso en el documental- y quiere que sean tan devotos como él, pero en el fondo los chiquillos no yacen contentos con ello, no gustan mucho de ser pastores, ni trabajar en el campo, ni pretenden ser tan religiosos. Pero la presencia del padre es bastante fuerte en los tres hermanos -sobre todo en el del medio, aunque éste llega a renegar de sus animales, chocar con el amor misericordioso de Allah por las ovejas-. No obstante percibimos que hay una lucha no tan secreta en los tres. El filme tiene de construcción narrativa, de creación, aunque son ellos mismos, pero también de autenticidad, de abrirse frente a la cámara documental, como de mostrarse fuera de la caja, del Islam, y del cliché, los muchachos lucen muy normales, muy comunes a muchos, hablan coherentemente, se comportan como cualquiera. El pequeño juega videojuegos, el del medio usa zapatillas de moda, el mayor fuma y va a discotecas. Los muchachos no son tan afines a la educación, pero en el colegio vemos que se enseña a respetar el Islam, pero también a discernir, a pensar por uno mismo. Es un documental que luce natural en muchas partes, que los chiquillos yacen libres en la naturaleza, tal es ver que hacen wrestling al aire libre; como son Bosnios y el país ha estado marcado por la guerra juegan a dispararse aunque se nota algo sin demasiada violencia visual, que solo se entretienen. El filme también se ocupa bastante de mostrar cuando realizan los deberes en su granja, donde se ven muy capaces, muy duchos, aun siendo tan jóvenes. Hay sus buenas y sencillas conversaciones en el fuego. La propuesta recurre a la oscuridad, y la linterna va mostrando una luz simbólica, un camino, van observando en medio de la negra noche, como decía Rafael Alberti, caminante, no hay camino, te haces camino al andar, y ellos avanzaran o eso esperamos, que no queden atrapados por al autoritarismo, sino por esa educación del colegio que hemos visto en pantalla, que señala que no hay que usar anteojeras en la vida.
lunes, 16 de agosto de 2021
74 Festival de Locarno: Luzifer
Éste es un filme de terror de explosión final, que va calentándose lentamente, que va preparando el desenlace. Compitió por el leopardo de oro 2021. Dirige el austriaco Peter Brunner. El actor alemán Franz Rogowski es Johannes, un muchacho con retardo que su madre, Maria (Susanne Jensen), lo tiene obsesionado con el demonio. Rogowski y Jensen están magníficos. Johannes y su madre por lo general andan solos, en medio de las montañas. Maria es una ex alcohólica que en su fijación suele confundir a Dios con su expareja difunta; no se sabe por ratos bien de quien habla, si de Dios o de su gran amor, padre de Johannes; la línea es bien delgada en ello. Maria tiene apetencias sexuales, pero trata de controlarse, de todas formas roza un poco a Johannes en el lado sexual, pero engañándolo. Johannes cría águilas, hacia ellas hay una cierta lucha de control, éstas aves medio salvajes lo hieren, pero él no se intimida. Johannes se martiriza un poco con objetos punzantes, como parte de su obsesión frente a hallar al demonio (ésta pregunta es recurrente, expuesta como un susurro macabro). Al demonio lo vemos representado en una típica serpiente (imaginaria) y sobre todo por una repetitiva cueva que llama al abismo, donde parecen oírse voces oscuras. El demonio siempre acecha en el ideario, la madre vive pensando y hablando de él. La vieja progenitora sufre internamente, Johannes paga los platos rotos, es como que yace acumulando veneno, en su mente con problemas. Johannes tiene también deseos sexuales, y los libera finalmente; por supuesto es limitado expresándolo, pero no es que sea mala persona, es la naturaleza y la falta de cierto aprendizaje psicológico. Maria lo tiene en estado algo salvaje, aunque suele manejarlo; Johannes ama a su madre, aunque ve el mundo distinto desde su retardo; en su condición es difícil juzgarlo cuando hace algo malo o perverso, encima la madre como que lo está maltratando sin querer. Hay en la trama el uso de drones, son vistos como enemigos, especie de monstruos, por Johannes. Puede parecer que su uso son un recurso económico, barato, pero su presencia tiene lógica, aluden a vecinos abusivos. Éste filme es producido por el austriaco y director de cine Ulrich Seidl y uno podría esperar de su influencia cinematográfica lo peor en brutalidad, en violencia visual, pero no es el caso, aunque realismo si hay. Ésta historia -basada en hechos reales, mezclados con ficción- exhibe una secuencia final ciertamente fuerte y extensa, impresiona un poco, pero me parece que es soportable. De todas maneras si eres sensible a imágenes descarnadas mejor no ver la conclusión del filme, que también produce pena. El terror en el filme es más propio de su fuerte anclaje con la realidad, se puede leer tranquilamente como un drama y tragedia. Es una película que siembra bastante, que prepara bastante el terreno, en ello es potente, al tiempo que se da perturbadora por ratos, como cuando le rezan a una escultura con imágenes distorsionadas.
domingo, 15 de agosto de 2021
74 Festival de Locarno: Cop secret
Ésta película sin duda suena curiosa, competidora por el leopardo de oro 2021. Es curiosa porque es el debut en la dirección de cine del arquero de la selección de fútbol de Islandia del último Mundial, de Hannes Thór Halldórsson, que ha hecho una película de acción, una comedia ligerita también. Ésta película es una propuesta sencilla de género, no hay extremismos, es una muy mesurada película diría yo, lo cual se percibe positivamente. Lo especial u original en ella además de quien es el director es que es como ver una película de Starsky y Hutch gays, con la apariencia muy parecida en el dúo protagonista a Bruce Willis y a Dolph Lundgren en versiones jóvenes. El filme muestra a un policía, a Bússi (el comediante Audunn Blondal), como un super policía, el más duro, efectivo y rudo de Islandia, que esconde su verdadera sexualidad, él es gay. Pronto su nuevo compañero, Hordur (el modelo Egill Einarsson), un tipo que no esconde su tendencia sexual con Bússi, lo seducirá y buscará que aflore su esencia. En el trayecto enfrentarán a una banda de asaltantes de banco que finalmente hacen todo y no roban nada. Pero estos asaltantes tienen un plan maestro en realidad, otra rareza, de donde mencionan directamente a Duro de Matar 3 (1995), y tiene que ver con la tecnología e internet. El villano máximo se llama Rikki (Bjorn Hlynur Haraldsson), un ex modelo, convertido en un tipo loco, un cliché. Bússi se mueve entre matar criminales y aceptarse tal cual. Es un filme en realidad básico, pero no menos entretenido. Bússi se nota natural, sencillo, pero creíble, aunque en realidad con los avances tecnológicos de hoy en día ya casi cualquier persona puede convertirse en héroe de temer de una película de acción. Es un debut decente de Halldórsson, que habla de la apertura del cine de género en las competencias mayores, lo cual deja un saldo bueno para el cine en general, aun cuando es sólo un pequeño divertimento.
























