sábado, 22 de enero de 2022

El Páramo


El Páramo (2021), es el debut de David Casademunt, es una película española que está en Netflix que ha ayudado con su producción. Es una película que a pesar de contar con muy pocos personajes, una familia, papá, mamá e hijo, y la llegada de un cuarto personaje y yacer en una única locación, una amplia casa de madera en pleno desierto, no luce como una película de producción humilde; el clima y como se va mostrando la casa por dentro y por fuera indican una estética laboriosa, la casa es parte del terror en muchos sentidos. Es un filme que tiene de Ripstein inicialmente, luego de M. Night Shyamalan, más tarde de El resplandor (1980), y por último de REC (2007, la mejor película de terror que ha dado el cine español). Es una propuesta que se plantea también al estilo de Shutter Island (2010), aunque con menor virtud. En sí su terror ciertamente es sencillo, no hay nada excepcional. No obstante hay sus escenas decentes de tensión, como con el niño con la cara cubierta por la sábana del tendal o cuando lo vamos oyendo mientras se mete y sube por la chimenea, hay su buen juego con el fuera de campo y con las expectativas, aunque pudo ser mejor. Asier Flores, interpretando al hijo, está más que bien en su papel; puede que se le obligue a andar a cada rato muy emotivo y nervioso, pero no es para menos, cuando el asunto del filme es perder a tus padres y de manera horrible; asoma mucho el suicidio, en el relato y el terror es interesante, como una especie de enfermedad que se produce por el agotamiento y sufrimiento de vivir en el aislamiento, cójase lectura pandémica, y también por el miedo, a algo sobrenatural y también por algo real, la guerra, cualquier guerra en realidad o situación extrema, aun apuntando a una época, el siglo XIX. La bestia, mujer sí, es un pequeño cuento cíclico, como con las manos cortadas por el esfuerzo; Diego es el padre del mañana, aunque en su vida se percibe resiliencia, un aprendizaje. Casademunt opta por un terror diáfano -quizá demasiado-, honesto y directo en mucho, más allá de ciertas apariencias y siempre con la plasticidad al ras, pero maneja varios momentos de suspenso y tensión. Los padres van contaminándose (bien una visceral Inma Cuesta como un inquietante Roberto Álamo); el páramo enoja, deprime y enloquece, el problema es que al filme le falta más originalidad y un poco más de fuerza; es un cine de alta estética -con un notable trabajo nocturno-, pero de espíritu humilde. Se nota la influencia del cine americano y universal en general, dentro de uno elegante si se quiere, sin pretenciosidad. 

miércoles, 19 de enero de 2022

Amarcord


Se basa en un pueblito cualquiera italiano desde lo ficticio, pero en realidad representa a Rímini, ciudad donde nace el director del filme, Federico Fellini. Es una representación donde hay mucha predominancia del sexo, del deseo por las mujeres, a partir de los adolescentes en especial, encabezados por Titta (Bruno Zanin), aunque Zanin tenía ya 22 años por ese entonces. Se desean a muchas mujeres, hay hasta una loca ninfómana que supura vulgaridad e incomodidad (interpretada por Josiane Tanzilli). Fellini puede ser muy crudo y un poquito cruel con su ironía, pero éste filme tiene muy buena comedia en general, compartida con momentos dramáticos, dentro de un fuerte inicial costumbrismo. Presenciamos a una mujer que vende tabaco también deseada por todos, una gorda de tetas gigantescas, interpretada por Maria Antonietta Beluzzi. Ésta película está plagada de personajes memorables. Otro de ellos es Gradisca (Magali Noel), una cuarentona en el top de los anhelos sexuales de los hombres del pueblo, aun cuando teme quedar solterona y espera a un hombre ideal. Asistimos a una leyenda que más es sueño de ella donde tuvo relaciones con la realeza y de ahí le ponen sobre su ser un halo de mito erótico, de cierta elegancia propia de las estrellas de cine. Es una obra también muy cinéfila, los personajes van mucho a salas de cine a dejar volar la mente por sobre la normalidad de vivir en un lugar tan pequeño, porque éste filme es mucho sueño, ilusión, fantasía, derrotar el día a día, lo monótono, y se consigue fácil y elogiosamente, hay optimismo y vibras, aun en una época fascista (los 30s) de donde hay un sugerente gran despliegue violento tras un gramófono. Hay incluso su buena cuota de ironía sexual cuando unas mujeres honradas se sientan en sus bicicletas; la cámara pone el lente una a una sobre sus traseros voluminosos y de todo tipo poniéndose sobre sus asientos. Por otra parte también es un retrato familiar, en particular sobre la familia de Titta, que tiene el desparpajo, gracia e irreverencia tipo de The Simpsons, cero romanticismo, harto grito y bulla normalizada. El padre es un tipo que viene de abajo -y ha crecido, ha tenido éxito- y es honrado pero un cascarrabias con su familia. La esposa es noble, pero tampoco aguanta pulgas. Participa mucha broma intensa en la mesa familiar, punto "mágico" de reunión. El padre lo interpreta un perfecto Armando Brancia y la madre otra perfecta Pupella Maggio. Es un retrato poderoso el de ésta familia, llena de emociones que se perciben fuertes, duras y auténticas. Ésta es una de las obras magnas del cine italiano y del mítico Fellini, ganador por ella de un Oscar y de otros 3 más por otras películas suyas y hasta uno honorífico; Fellini tocó el cielo de lo popular desde el cine arte y el cine más personal y con personalidad, un triunfo en toda la palabra. El hermano flaco y loco en el árbol lanzando piedras es otro de esos momentos de gloria e inventiva de éste maestro italiano. El final en la fiesta al aire libre, típica italiana, de la celebración matrimonial, propio del carnaval y de la identificación, sentimiento y unión de todos los del pueblo es un alarde de simple talento autoral, de vitalidad, de fuerza, gracias a la dupla en el guion del mismo Fellini y ese genio que es Tonino Guerra. 

Giulietta de los espíritus


Ésta película de Federico Fellini, el autor italiano más celebrado de su país, es muy rica en ideas, entretiene, es un poquito complicada, ya se ve a través de ella el cine que tendremos mucho hoy en día, el cine raro, aunque todavía se deja entender, aun mantiene un pie en lo clásico, pero ya la década de los hippies la tiene coqueteando con nuestra última modernidad. La musa de Fellini es Giulietta Masina, su esposa en la vida real y una estupenda actriz. Es curioso pensar cuanto de su vida personal (de su matrimonio) hay en ésta película. En ésta obra Masina se entera que su marido, Giorgio (Mario Pisu, que parece un Marcello Mastroianni de reemplazo, parecido un poco físicamente y en estilo), le engaña. Giulietta, un pequeño guiño quizá, se llaman igual, ama con vehemencia a Giorgio y pasa por un trance terrible al enterarse de su infidelidad y posible adiós. Es una historia donde Giulietta puede también ser infiel, pero un gracioso Fellini la hace ver demonios cuando lo pretende. Es un mundo donde hay mucha prostituta y circo. La prostituta no es una figura para maltratar, más bien se le enaltece, tal cual. Es una mujer fácil, pero también fuente de seducción, de pasión, incluso de enamoramiento. No deja de ser promiscua, ni sexual, pero puede llegar a ser una maestra de la vida en el imaginario de Fellini. Es el culto a los femenino, desde el deseo. La bella y apetecible Sandra Milo hace de prostituta, curiosamente va a instruir y mejorar la vida de la protagonista, una mujer de su casa. Masina más allá de una apariencia de señora elegante y educada, pero amable y simpática, como buena actriz no teme tomar riesgos y romper un poco su imagen preconcebida. No obstante Fellini tampoco la pone mucho en peligro. Giulietta pasará por varias tentaciones mientras trata de lidiar con la decepción. Es un filme un poco extravagante, de colores chillones propios de la época. También la protagonista tiene una fuerte carga psicológica, vemos figuras de represión partiendo de la infancia y también al abuelo como héroe. El filme igualmente plantea fantasía, como cuando Giulietta a través de un gato en lugar de un conejo entra en un especie de mundo de Alicia en el país de las maravillas, que irónicamente se trata del ingreso a un burdel donde Giulietta nunca se siente incomoda, sin ser promiscua. Sin duda hay ideas muy de avanzada, pero también es muy propio de los 60s. A Susy (Milo), que no duda en hacer un trio (Fellini sólo lo sugiere), no le cae mal cuando le dicen puta. Giulietta también tiene su personalidad, como con toda su interacción con esa vecina guapa de vestidos muy llamativos que suele buscarle. Fellini quiere ser raro, se le nota, por ello presenciamos a una anciana vidente que parece sufrir de alguna deficiencia mental (con una ayudante de la India que luce comedia gestual). Es una obra que se atreve a enfrentar el ridículo, no le teme, y finalmente triunfa. También porque siempre es coherente, por más especial que se ponga. Masina nunca deja de generar empatía y se mueve sin dificultad en un ambiente atípico a ella, esto otorga personalidad al producto. Giulietta luce como parte de cierta clase alta, pero se comporta con humildad natural. Puede que Fellini sea un poco ligero tratando la locura, pero parte de la idea de amor familiar tradicional y es interesante ver como sin vender su alma congenia con ideas distintas, el mundo del libertinaje y lo formal. 

viernes, 14 de enero de 2022

10 Rillington Place


10 Rillington Place (1971) es otra joya de asesinos en serie perteneciente al americano Richard Fleischer. Ésta es una película británica que nos cuenta sobre el asesino en serie inglés John Christie, un tipo que mató en su casa entre 6 a 8 mujeres, incluida a su esposa, a las que estranguló, antes durmió con gas y violó más tarde, practicando hasta la necrofilia. Christie actuó entre 1943 y comienzos de 1950. El filme es un biopic sobre éste asesino en serie, un tipo muy frío para matar, interpretado por el actor y también director de cine Richard Attenborough. En ésta propuesta vemos que Christie parece un tipo amable, se muestra muy inteligente, sobre todo en contraste con Timothy Evans (John Hurt). Hurt hace de un joven ignorante, inclusive lento, de quien Christie se aprovecha en particular y destruye. Hurt está magnífico, hace tremendo duelo de talentos con Attenborough. Christie fue militar y policía, sabe de leyes, esto le servirá para salirse con la suya. Es un tipo violento, pero parece un intelectual, habla suavecito -y hay toda una historia y psicología en ello-. Pero es un desquiciado y muy peligroso. Es una delicia ver éste personaje, salido de hechos reales, pero tiene harto material para personaje de cine. Christie acecha a los inquilinos de su edificio, mira siempre libidinoso a las mujeres, las desea por la fuerza. Hay una gran injerencia de la relación entre la familia de Timothy y Christie. El filme muestra como operaba, como preparaba sus trampas para matar éste asesino en serie. Hay un juego de personalidades entre Christie y Timothy, uno no sabe que está cavando su tumba, que están cavándola. Hay un juego diabólico muy bien desplegado en una pequeña zona. Es un contexto de gente clase media a clase media baja, hay necesidad en el ambiente. Los asesinatos de Christie pasan por humildes en pantalla, las desapariciones no son tan noticiosas, pero es interesante ver como se embrolla la cosa, como sale a la luz y además como Christie se mantiene tranquilo escondiendo su doble vida, aun cuando por delante había mucha mediocridad y hasta antecedentes policiales. También cómo éste tipo no quería a nadie y nada le perturbaba. Era un sujeto que se sentía humillado por la existencia, mal pagado además, y esto lo impulso a desfogarse perversamente. Luce un tipo muy sencillo en sus justificaciones en realidad, lo que hace la figura escalofriante. Tenía impulsos macabros y quería satisfacerlos, así de simple y fuerte. El resto no le interesaba, era definitivamente como un animal, una bestia. Aunque no parece haber temido mucho, y se hacia cargo con su inteligencia, pasaba por alguien al servicio de otros, un timo total. 

miércoles, 12 de enero de 2022

The Boston Strangler


Saber de asesinos en serie siempre es curioso, ésta película se basa en uno que mató a 13 mujeres de distintas edades, hasta ancianas, en el área de Boston y no solo las estrangulaba, las apuñalaba también, era un asesino sádico, frío, finalmente se le apresó, pero hasta hoy se mantienen algunas dudas de todo lo que realmente sucedió. Dirige Richard Fleischer, realizada en 1968, y es una muy buena película. El filme se toma libertades, mete ficción, suprime cosas como las violaciones en los homicidios de éste asesino en serie, no hay ésta parte sexual en el filme. Ésta obra arguye locura, personalidad múltiple, y plantea la figura audaz e inquietante del hombre de familia y tipo correcto que esconde un lado inconsciente, demencial, que no conoce su otra personalidad, la otra de la mayoría del día. Es una película que perturba, que puede fastidiar, Tony Curtis está maravilloso como éste desquiciado y Henry Fonda como el policía inquisidor, pero con consciencia, entre la pena y el deber. La primera parte del filme es una investigación y fácil pudo inspirar a David Fincher en su genial Zodiac (2007). Se presentan varios sospechosos y distintos métodos de averiguación, aunque más simples que los que usa Zodiac. Fleischer también trabaja la cámara dividida y con cuadraditos -la visibilidad de la cámara- que completan panoramas. Éste recurso se ve bien y se repite varias veces virtuosamente. Fleischer es más talentoso de lo que se le suele adjudicar, incluso lo que puede dictar su amplia y variada filmografía, pero tampoco es poca cosa haber hecho películas desde la época del cine clásico hasta las ochenteras. Éste filme también anticipa la excelente serie Mindhunter (2017) del mismo Fincher. Mindhunter está ambientada en fines de los 70s y los asesinatos de El estrangulador de Boston fueron a comienzos de los 60s, fue arrestado en 1967 y el filme de Fleischer es fresquito, está estrenada a un año de saber quien es el famoso asesino en serie que aterrorizó Boston, curioso ver que yace el mismo o similar método de Mindhunter presente, tratar de comprender a un asesino atípico, raro, impredecible, loco, a un asesino por naturaleza, a un asesino en serie, pero encima con un enfrentamiento interior muy freak. Fonda también luce curioso, hace de un abogado e intelectual idealista que se encargará de las entrevistas grabadas. Cómo éste abogado trata de abrir la mente demente de éste asesino y cómo sucede aunque simple es una maravilla, aunque perturba un poco, es un filme duro. Ésta película puede dividirse en tres partes, la primera el misterio, ¿quién es el asesino?, que sólo para alguien despistado puede serle vital no saberlo, pero también sirve como pequeña señalización de cómo fue la investigación, que pasos se siguieron y es interesante; la segunda es ver a Curtis lucirse en la perversidad más tenebrosa, de la manera más cruel, pero con cierta elegancia clásica; la tercera es conocer el cerebro de un desquiciado, visto desde afuera, con claridad, y con contrastes de lucidez.  El choque actoral entre Fonda y Curtis también es un lujo, y hay muy buenos secundarios como George Kennedy. Así mismo la muerte de JFK tiene la rareza de poder ser detonante y pretexto de arrebato esquizofrénico. 

viernes, 7 de enero de 2022

El castillo de la pureza


El castillo de la pureza (1973), de Arturo Ripstein, es una de sus más grandes películas y de su país. Es una historia basada en ciertos hechos reales. Es un filme que claramente parece haber inspirado Canino (2009), la película que puso en el centro de atención -dio a descubrir- a Yorgos Lanthimos. Lanthimos y su guionista Efthymis Filippou sin duda han debido conocer de éste filme, aunque el suyo es propio de otra época, de esa modernidad que expone cine raro. Lo de Ripstein es algo muy realista, claro y directo, tanto como con fuerza. No obstante versa sobre algo extraordinario, cómo un padre mantiene encerrados a sus tres hijos y esposa por más de 18 años, pensando que el mundo es muy corrupto y dentro de su casona los mantiene seguros de esa corrupción. Lo "curioso" es que éste hombre, Gabriel (Claudio Brook), es como todos, imperfecto, y lo que prodiga tiene encima de hipocresía, como con lo sexual. No solo eso, es un hombre violento; desencantado de la vida su frustración lo tiene enojado y abusador dictador contra su propia familia; llega hasta amenazar de la manera más vulgar y peligrosa. Su mujer, Beatriz (Rita Macedo, con unos 48 años muy bien llevados y que recuerda de rostro aunque levemente a Sophia Loren), ama a Gabriel a pesar de tanta locura, pero ama también a sus hijos y es inteligente, ha prometido protegerlos, entonces al tener a Gabriel siempre en estado de pelea trata de traerlo a la normalidad si es posible, aun aceptando vivir encerrada. El único que sale a la calle es Gabriel, a vender lo que fabrica con sus hijos, que es otro atractivo del filme, hacen raticidas, y vemos cómo es el proceso de hacerlos, y cómo hasta la hija pequeña está al tanto de todo, participa. También el filme tiene una gran dirección de arte con esa lluvia constante que yace sobre la casona, tal un mundo a puertas de desbarrancarse. Al estar encerrada la familia bajo un yugo férreo todo apunta a autodestruirse, observando para peor que la cabeza está desvariando un poco, y para furiosa, le falta cordura. Es una obra que por la actitud y poder de Gabriel te mantiene en vilo todo el tiempo. Se ve interesante cómo muchas cosas de aquí están reflejadas en Canino pero llámese mediante una actualización más freak, propia del nuevo cine griego y del cine último moderno. Lo que no se puede negar es que es mejor la de Ripstein, aunque la de Lanthimos tiene su atractivo y virtud también. 

jueves, 6 de enero de 2022

La tía Alejandra


Ésta película de terror del mexicano Arturo Ripstein es una de las mejores del género hechas en Latinoamérica. Es sencilla, pero bastante buena. Tiene cine arte aunque muy poco o nada de cine intelectual. No importa. Es entretenimiento y del bueno y basta y sobra. La historia nos enseña a una anciana tía llamada como el título, Alejandra (Isabela Corona), que tras morir la abuela y matriarca familiar queda sola y se va a vivir con su sobrino y su familia, formada por tres hijos, una adolescente, una niña y un niño. Ésta familia padece problemas económicos, son clase media baja, y la tía Alejandra es millonaria. Pronto la necesidad y cierta ambición de dinero hacen que quieran agraciar a la tía, pero ella esconde que es una bruja, tal cual, pero el filme de Ripstein no lo dice directamente, la deja ser simplemente y es un gran acierto y buen cine. Los hijos de éste núcleo no gustan de la tía y, como son pequeños aun, empiezan a molestarla, hasta ocasionarle una caída, un accidente. Como no saben con quien se han metido no se han enterado que se trata de una bruja y ser super cruel y pronto buscará venganza, aun siendo niños los involucrados. En toda ésta venganza hay notable cuidado cinematográfico y narrativo, tiene de delicado y también de potente. Vemos como levita una mesa, vemos ritos y van sucediendo hechos macabros y mágicos. El filme maneja imaginación, creatividad, como ver que la tía falsifica la voz de la madre, de Lucía (Diana Bracho), para ejecutar un plan siniestro. El filme también tiene escenas fuertes, como un incendio que acaba con una vida. Los padres pronto se dan cuenta que el dinero no es tan importante, es un alto precio por pagar, y empiezan a ver mal a la tía, pero ésta es muy astuta y malvada, no saben que lío tienen ya demasiado encima. Hay una maravillosa escena que define al padre que empieza a ser torturado, sobre una cama llena de agua. Los títeres también se prestan a la brujería, no queda duda que están enfrentando al demonio. No obstante como en toda película de género sale un héroe improbable a luchar la situación. Por todo es una delicia de cine de horror, con una Isabela Corona a la que se le exige mucho y da la talla, como cuando sufre la lluvia en la calle. Es un filme donde el enemigo es perverso, pero finge docilidad y amabilidad. Parece una vieja señora cualquiera la tía Alejandra y craso error, lo cual es un disfrute para el espectador. 

miércoles, 5 de enero de 2022

El extraño viaje


El extraño viaje (1964), del director español Fernando Fernán Gómez, un famoso actor, es una película con su costumbrismo en un pueblo chico de provincia, similar a muchos otros, de esto que se plantee una auscultación de lo nacional instalada en una época en particular. Vemos que la gente del pueblo trabaja todo el tiempo y su diversión central y general es ir a una taberna y oír música en vivo, beber, comer y bailar. En ello una chica hermosa y coqueta baila para todos ellos, los provoca a todos, mientras las mujeres por lo clásico le miran con odio desde sus asientos (y altares de proclamada decencia), molestas porque sus maridos y suponen potenciales pretendientes yacen entusiasmados, excitados con el baile sensual de la joven moderna; la bella hembra sensual los llama burros a todos riendo desenfada, al tanto de que los emociona y se portan toscos, poco inteligentes apurados por el deseo carnal, de posesión. Éste es el ambiente en que se mueven los personaje, bien cimentado, con su buen toque de humor, de ironía. El meollo de la trama tiene a dos hermanos -hombres y mujer- medios tontos, retraídos, aislados en su hogar, dominados por otra hermana que parece una bruja y que Fernán Gómez la define con los gritos que lanza a cada rato y que pueden ser un poco molestos y demasiado repetitivos. Ésta bruja es Ignacia (Tota Alba) y es una fémina de falsas apariencias, tiene un gran secreto a cuestas y ahí ella es otra persona, de donde se desprende lo típico español, aun cuando puede tener cierto ridículo a cuestas. El filme se basa en un crimen entre hecho real e imaginado; por el final ésta propuesta decae porque se ponen a explicarlo todo, punto por punto, de la manera más poco creativa, plana y simplona, pero esto durará unos 20 minutos y lo demás ya ha cumplido con entregar algo bueno y se le puede perdonar. La obra de Fernán Gómez tiene a uno de los hermanos tontos interpretado por el director español de terror, cine B y trash Jesús Franco que dígase bien que no actúa mal y se puede ver aquí también que es un loco de los bravos, un tipo peculiar, quien curiosamente recuerda aunque levemente el rostro de Peter Lorre. Éste filme se basa en una idea de Luis García Berlanga, pero aquí la dirección es muy distinta a la de él. Tampoco se puede negar que la simplificación de lo costumbrista en Fernán Gómez es bastante notable y da los mejores momentos del conjunto, generando con la chica moderna bastantes destacables escenas. La relación amorosa entre el músico y la vendedora de ropa también da buen jugo. 

The Shop Around the Corner


El filme se ubica en Hungría, adaptando la obra de teatro Perfumería del húngaro nacionalizado americano Miklós Lászlo, dirigida por el megafamoso nacido alemán nacionalizado americano Ernst Lubitsch. Ésta es la película más famosa de uno de los grandes nombres del cine clásico. La obra se contextualiza a puertas de la navidad y termina en la celebración de éste día. La historia nos presenta el trabajo en una tienda, perteneciente a Hugo Matuschek (Frank Morgan), un jefe serio, justo y noble por igual, hay respeto hacia él y formalismo, pero aprecio hacia su persona y de éste por sus trabajadores a quienes trata de nombre, es el jefe ideal sin rollos de ningún tipo, bueno, decente pero inteligente. Se percibe dificultad por hallar trabajo en la época o el país o respeto por tenerlo o es el reflejo del de Matuschek. El trabajador más destacado del lugar es Alfred Kralik (el sensacional James Stewart), quien es un tipo muy culto, en un trabajo humilde; su inteligencia lo hace algo difícil con algunas personas, lo que hará el drama de la película y generará complejidad en ésta comedia romántica. La que lleva un trato duro de Kralik es la nueva trabajadora, la señorita Klara Novak (Margaret Sullavan), quien es una mujer abiertamente culta, amante de libros, literatura y textos académicos, pero de trato sencillo, es una mujer amable y carismática. Luego sabremos que tanto Kralik como Klara son almas solitarias; ella la lleva peor por la época, es melancólica y algo propensa a la crisis mental. Klara escribe a eso de las citas románticas con extraños y empieza  a recibir cartas de un pretendiente. La curiosidad es que el pretendiente es Kralik y ella no lo sabe. Klara producto del trato laboral detesta a Kralik aunque guarda ciertas formas y educación. No obstante lo cree un tipo vulgar. En ello entonces entra a tallar una especie de historia a lo Cyrano de Bergerac. El filme economiza bastante narrativa, recurre a talentosas elipsis, maneja el tiempo como los más grandes; su estructura permite conocer cosas más allá de lo lineal, con ello implica mucha sorpresa y novedad, genera curiosidad siempre, ya que más tarde se conocen las razones de hechos que impactan primero y parecen incoherentes momentáneamente. Aunque hay elipsis y un tratamiento no simple, sabe explicarse muy bien y ser entendible a un público amplio. Con Matuschek hay un coqueteo con Ebenezer Scrooge, de manera distintiva y personal. Estamos ante una de las mejores películas que se han hecho por navidad. 

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Don't Look Up y Silent Night

Son 2 películas apocalípticas, Don´t look up, del americano Adam Mckay, y Silent Night, de la británica Camille Griffin. Silent Night (2021) recién éste último fin de semana navideño estuvo estrenada comercialmente en España y fue recibida por el público español con cierto entusiasmo. Don´t look up (2021) se estrenó igualmente en ésta semana navideña, pero en netflix y a puertas de año nuevo lidera el ranking de las películas internacionalmente más vistas en ésta popular plataforma. 

Silent Night es una propuesta pequeña, no maravillosa, pero decente. En ella un grupo de amigos de infancia se reúnen familiarmente por navidad y empiezan las típicas peleas y sorpresas de toda cena de éstas fechas. Silent Night es una comedia de humor negro pero también una comedia de terror. El elemento de miedo del filme es que afuera de la casa un extraño gas está matando a la humanidad y el gobierno británico ha entregado pastillas para que la gente no sufra, y se suicide. Toda la cena no es nada del otro mundo, es lo que se suele ver, aunque con humor británico, y esencia europea, como con la mujer que pelea por el amigo enfrente del marido, en un tono no tan vulgar pero de subtexto liberal sexual. Los presentes en la cena son todos antipáticos, por más idealistas que se pongan, cunde no lo chusco, pero sí el engreimiento. El filme tiene un mensaje sencillo, pero bueno, sobre el sufrimiento, representando en un niño idealista, que entiende que el sufrimiento no lo puede detener y que hay que enfrentarlo, la muerte no es una opción para él, aun no habiendo futuro. El niño quiere luchar. El resto que representan al mundo son escapistas, no quieren sufrir, buscan la evasión. Éste niño la tiene difícil porque aun es pequeño y depende de sus padres. No obstante aun así intentará triunfar en su pensamiento poco popular. Todo el filme está plagado de idealismo, no todo es interesante, hay cliché, mientras el gobierno es prácticamente una nada para los presentes, seguramente hay una crítica al gobierno británico en su quehacer político de los últimos tiempos, pero lo más valioso es la individualidad de éste jovencito proponiendo pelear y no claudicar, incluso frente a lo que luce irremediable. Léase una lectura que se puede plegar a todo señalamiento del sufrimiento, tan común a la humanidad. 


Don´t look up como base le dice a casi a todo el mundo estúpido, porque no quieren ver, solucionar, razonar, luchar un cometa que va a acabar con el mundo en tan solo 6 meses. Éste filme es una sátira y una película muy frontal, no deja nada a medias, es todo y sin límites, esto le juega en contra, no sólo porque insulta a todo el mundo desde un pedestal -en realidad ecologista, sobre el cambio climático- sino que se extraña mayor intelecto para exponer y pensar algún tema, sobre todo importante. Subestima a la gente, lo dice todo por eso como para bruto y encima menospreciando literalmente, abundan las bromas directas sobre lo estúpida que es mucha gente. Se escuda en que está diciendo la verdad, entonces es correcto y elogiable lo que hace. Lo gracioso es que nadie se siente identificado con la estupidez, en realidad todos creen que son esa minoría que en un momento el hijo de la presidenta salida de la era Trump señala sin dar muchas pistas, como para que los más "astutos" se rían sin verse en el espejo. El filme se ríe de las redes sociales y un gran público con éste, cuando más bien deberían agradecer la oportunidad maravillosa de poder expresarse, aun cuando efectivamente hay de todo y hay que escoger la paja del trigo. Lo virtual efectivamente imita la vida. El filme también ríe bastante de la clase política, de la americana, una curiosidad, cuando siempre han solido salvar al mundo, pero son los residuos de haber vivido la era Trump y alinearse con el resto del mundo. Es verdad que las clases políticas se prestan para la sátira, pero tampoco esto apunta a producir soluciones. El filme es básico en su pedido, en un momento la ambición de mucho dinero destruye una salida fácil. En sí es un filme que puede estar pecando de simplista, igual de facilón como a quienes señala de brutos. El filme es atractivo, porque hay grandes actores, muy populares y talentosos. No lo hacen mal, desde luego, y hay líneas narrativas que no son necesariamente malas, hay alguna comedia franca rescatable, lo de la amante conductora de tv es dar en el clavo. Pero la superioridad, el menosprecio continuo, la historia como para bestias hacen que uno no se ría mucho o nada. McKay se la juega toda es cierto, es osado, tiene personalidad, pero eso tampoco necesariamente significa grandeza. La verdad que quiere movilizar el pensamiento debe tener su tino, debe tener su educación, debe tener cierto respeto. En un momento dicen que expliquen sin matemáticas; más claro, imposible, pero ya se siente todo alardeando (vacío). Si bien no es que uno alabe la filosofía mas oscura (y por lo general torpe en comunicación), pero tampoco el otro extremo. El filme se la pasa renegando de los estúpidos, que incluye cosas valiosas como las redes sociales, aun cuando es verdad la libertad requiere de responsabilidad y madurez y cantidad de gente no la tiene ni la valora. Justo ahí es otro punto, hay que valorar, agradecer, ser un poco humilde, y eso va para todos, hasta para genios y gente muy popular. Hacer algo contra el cambio climático es urgente, pero requiere otro tipo de "arreo", no tan vulgar, porque el trato es chusco, es como imitar el mismo método del que se quiere reír. No es necesario decir estúpido para explicar algo, tampoco la literalidad. Hay mejores formas. Hay chistes que no son graciosos. También, aunque un final más breve y más humilde, mejor final el de Melancholia (2011).