lunes, 27 de enero de 2020

The lighthouse

Un hombre en un faro recibe un nuevo ayudante, Thomas Wake (Willem Dafoe) recibe a Thomas Howard (Robert Pattinson). Wake se dedica a fastidiar a Howard, he ahí la lectura del padre abusivo. Howard trabaja duro en condiciones especialmente exigentes, está aislado, cansado, maltratado. Se desata una interacción entre ambos hombres y actores híper intensa y veloz, como el filme, lleno de constante novedad y muchos momentos. Howard como en El Resplandor (1980) empieza a sufrir de locura, pero no solo golpeado por una psiquis en tensión sino por el compañero y jefe que le plantea la otra lectura del filme, igualmente semejante al Resplandor, la del misticismo, la de la leyenda marina, la de los monstruos y sirenas asesinas, esto mezclado con el pasado turbio y aparentemente criminal y asesino de Howard que lo persigue como karma y lo tiene sumido en la frustración. Howard quiere trascender y se halla sumido en el peor de sus días. Es un filme que se imbuye en la locura, en las alucinaciones y en el subconsciente, hay muy buenas escenas a ese respecto. También hay algo de erotismo sucio, pero en buena parte escondido, cuidado. El director Robert Eggers denota mucho talento, y lo hace bien al no buscar repetir esa maravillosa obra anterior suya, La bruja (2015), hace algo distinto. La última es una película que explota en cantidad de momentos cargados de violencia, la otra era misteriosa, mucho más calmada y potenciada en momentos claves. Aquí todo es claro, un hombre empieza a enloquecer, está lleno de problemas, físicos, psicológicos y sociales, lo bello se le escapa, como la belleza de la sirena, para encontrar el golpe y la tortura, el jalón hacia el suelo. El faro es como la leyenda de los indios en El Resplandor, curiosamente Wake, el cuidador de éste, aunque respetuoso de lo mágico y sobrenatural, es un ser humano despreciable, lo que indica que anida más bien el mal en la zona. Pattison fácilmente pudo estar nominado al Oscar, muestra una tremenda performance, ayudado por el genial Dafoe.

sábado, 4 de enero de 2020

Longa noite

Película sobre la guerra civil española, como miran las secuelas psicológicas dejadas por éste momento de la historia de España que los ha marcado tanto y que se repite bastante en su cine. Dirige Eloy Enciso. Tiene partes que conmueven, que aunque tiene un presupuesto bajo se toman muy en serio la recreación y trasmite belleza escénica, un realismo emocional bastante notable. Más tarde tiene momentos no tan logrados, pero en general los textos intelectuales en que se basa son efectivos para conseguir tocar a uno y plantear la memoria visceral de éste acontecimiento. Está divido en 3 partes, la última es una caminata por alta vegetación mientras se monologa. Es un filme que se mete en la introspección de la guerra civil y saca posiciones, del lado de los derrotados, que es el lado cual se suele retratar en el cine. Visualmente es competente, con actuaciones que no tienen que envidiar a las profesionales, al buscar actores de teatro de preferencia. La mejor parte es la primera. La tercera es una guía como introduciéndose en el corazón de la tinieblas. Longa noite (2019) tiene un aire melancólico, pero también fuerte, de temple frente a las penurias narradas.