jueves, 13 de mayo de 2021

Machuca


Éste filme no es un filme de cine social propio del cine social que dominó el cine latinoamericano durante buen tiempo, de 1960 a 1990 más o menos, sino es un cine social moderno (el filme es del 2004) o, mejor dicho, nuevamente parte de un nuevo cine latinoamericano o quizá -más allá del arte- un cierto rezago -también nada en el cine muere del todo-; es una propuesta ya inmersa en el eclecticismo reinante en las concepciones artísticas de nuestros cines contemporáneos latinos. No obstante para la actualidad -el año 2021- se le podría llamar a Machuca un clásico moderno chileno, por ende se puede leer hoy en día como un filme old school al fin y al cabo. De todas formas todo arte yace en constante renovación, actualización, y la palabra nuevo deviene en viejo constantemente, más rápido de lo que se piensa, porque el arte nunca se detiene. Machuca no solo es una película social sino también política. También partamos de que es casi imposible defender la dictadura de Pinochet en el cine arte, aun cuando Chile es en realidad hoy un país próspero gracias a su gobierno, pero, claro, una dictadura nunca es un ejemplo ni ideal, teniendo presente las acusaciones hacia ésta dictadura por la violencia y fuerza bruta que se ejerció en el poder, aparte de perennizarse. El socialismo del presidente Salvador Allende, que duró 3 años, hasta 1973, año del golpe militar y año donde se ubica el filme de Andrés Wood, se ve en la trama un poco, se ven largas colas para acceder a víveres de primera necesidad, escasez generalizada de alimentos y marchas de ambos bandos. Se puede apreciar (algo) lo que fue éste gobierno socialista, una debacle en realidad. Pero Allende era amado por un gran sector del pueblo, quedó romantizado e inmortalizado por siempre, y su muerte trágica marcó a Chile y creó cierto resentimiento eterno y anhelo de reivindicación, incluido lo político y social. Partiendo de esto, tenemos el contexto. Por el final aparece el golpe militar de Pinochet y la imagen es atroz, negativa por completo. El filme también muestra las brechas sociales, muestra la pobreza, las diferencias sociales. También exhibe cierta indiferencia, marginación y frialdad de clase, de la gente privilegiada hacia los más pobres, incluso a través de personajes importantes. Wood es un poco manipulador y facilón por ratos, pero también se ve que muestra cierta realidad, las diferencias también son reales, sobre todo en 1973. Machuca se maneja en base a la amistad de 2 niños de 12 años, que estudian en el mismo colegio, el colegio americano Saint Patrick, en Chile, lugar dirigido por el padre McEnroe (Ernesto Malbran). La historia es la amistad entre un niño pobre, Pedro Machuca (Ariel Mateluna), y un niño rico, Gonzalo Infante (Matías Quer). Es una amistad noble y franca, inocente a un punto, si bien las diferencias de clases están presentes en sus mentes. Además, la prima de Pedro, Silvana (Manuela Martelli), agrega picante y sabor en muchas maneras, en lo sensual, en lo político, en lo social. Silvana es más abierta que Pedro en sus ideas políticas, es más frontal y no se guarda nada con Gonzalo haciéndole sentir su condición de pituco, pero al mismo tiempo indirectamente lo ayuda a crecer, igual en varios sentidos. Lo mejor del filme es ésta interacción, entre los niños de diferente origen social, presenciando su cotidianidad, como a sus familias, yendo y viniendo de un lugar al otro, de polo a polo social e ideológico, incluyendo el colegio, el barrio, la calle, que también yacen politizados y enfrentados dentro del gobierno de Allende, porque luego viene la represión y el lógico resentimiento. El filme igualmente tiene un mensaje de que los pobres quedan dejados de lado siempre, es un mensaje melancólico (de origen infantil) y al mismo tiempo pesimista en general. La madre de Gonzalo, María Luisa, es un gran personaje, aunque muy criticable en varios frentes, aun no siendo una imagen muy positiva sino cuadriculada, parametrada (salvo por su afecto hacia Gonzalo), pero sí jugosa aun así; la actriz chilena Aline Kuppenheim es muy bella y muestra erotismo sutil, ella sí es una pituca en toda gloria. La madre de Pedro en cambio es casi una luchadora social o activista, pero mejor Silvana que ella en todo sentido. Ésta madre hasta suelta un discurso de esos graves. Es un filme que tampoco se puede negar que toca cierta fibra, pero mucho más desde los niños y sus aventuras que incluyen el paquete completo de las diferencias sociales -desde la ropa siempre rota de Pedro hasta ver como es el baño de su casa, y queda clarísimo cuando Gonzalo le dice a un militar que mire como viste él para salir de un apuro-. El padre McEnroe así mismo por su parte es una fuente de mucho carisma, es re-simpático, aun cuando a veces luce hiper inocente en su cariz de ser bondadoso. El padre de Gonzalo también está perfecto y el novio de la hermana con unos chacos maneja un momento bastante obvio (ideológicamente, casi populista), pero a la vez de antología. La película de Wood trata de ser equilibrada con ambos bandos -izquierda y derecha-, pero como cuando presenta las dos marchas contrapuestas con los niños vendiendo banderitas, se grita, se fiestea, más la del socialismo. En un momento el borracho y resentido padre de Pedro futuriza como será la relación entre Pedro y Gonzalo, a la pobreza en general le impone una falta de cambio, el pobre eternamente pobre; he ahí el asunto, un gobierno gobierna para todos, busca que todos crezcan económicamente, que todos puedan ser prósperos. 

miércoles, 12 de mayo de 2021

Oxígeno (Oxygène)

 


Producida por Netflix. Dirige el francés Alexandre Aja. Tiene prácticamente a un solo personaje, un sólo ser humano en movimiento, a la francesa Mélanie Laurent, atrapada en una cámara criogénica, en un suceso claustrofóbico que inmediatamente recuerda a la película española, a la muy buena, Buried (2010). Pero el filme aunque va pasando el tiempo, acabándose el oxigeno, y acercándose la muerte, dentro de un lugar pequeño y cerrado, que nos tiene atrapados, tensos, con su ciencia ficción se desliga de toda comparación y hace algo nuevo, novedoso. Apunta el filme a darle una forma fantástica. El filme empieza con una mujer sorprendida que debe usar toda su inteligencia para entender lo que sucede, e incluso con ausencia de memoria la cosa se pone más difícil y lúdica, no sabe ni quien es. Es un filme futurista, con elementos bien formados en la ciencia ficción. La propuesta presenta ingenio, va soltando ideas, jugando con el misterio y el suspenso. Es un filme que atrapa, te tiene atento y curioso, maneja mucha tensión. La trama pronto pone a una máquina en comunicación, a MILO (la voz de Mathieu Amalric), como HAL 9000, y por el final también recuerda a 2001 Odisea en el espacio (1968). La protagonista debe enfrentar la idea de lo real y el delirio, debe también tratar con MILO con audacia para poder acceder a información y a acciones técnicas dentro de la cámara. MILO no tiene emociones, es una máquina, por eso recibe ordenes y necesita de códigos y método. Ésta interacción, desde luego, da mucho jugo. El filme al manipular lo real y lo alucinatorio, la ambigüedad, la conjetura, lo inaccesible y el descubrimiento perpetra un poco de locura, pero pronto se desliga de esto y perpetra algo más limpio y clásico, recurriendo a lo racional y reduciéndolo a lo práctico. Es un filme que entretiene, que mantiene una media muy solvente en lo novedoso, es una obra atractiva.

martes, 11 de mayo de 2021

Esquirlas

 


Premio Especial del Jurado en sección Burning Lights del festival Visions du Réel 2021. Gira alrededor de la explosión de una fábrica de municiones militares en la ciudad de Rio Tercero en la provincia de Córdoba, Argentina, durante el gobierno de Carlos Menem. Éste documental está formado de videos caseros pertenecientes a la directora del presente filme, a Natalia Garayalde. El cúmulo de todos los videos curiosamente presenta uniformidad, no es que haya altibajos o partes malas, las grabaciones son caseras, simples, pero bastante decentes de ver. La familia de Garayalde luce muy común. Los niños juegan libres y felices, Natalia y su hermano, mientras las hermanas mayores andan pensando en salir. Menem es criticado sutilmente. El documental y el incidente de la explosión se resuelve de manera muy clara y humilde. Los videos caseros dan una mirada realmente de privilegio del incidente, hay material que ponen todo el acontecimiento dentro del ideal periodístico. El filme también habla de temas tristes de la familia de Garayalde y se manejan con aplomo impresionante, más que con frialdad. Es un documental sencillo, bien hecho y cautivante, es un buen debut. 

jueves, 6 de mayo de 2021

Cine de terror mexicano


El Vampiro (1957)

Difícil ser original con un personaje como Drácula, tan popular, tan trabajado a fondo, tan conocido. No obstante el director mexicano Fernando Méndez logró hacer algo atractivo y con su cuota de propio y novedoso. El filme por el final se pone incluso algo complejo con el fluir de su narrativa. Éste filme tiene tremendo ritmo, puede que a ratos parezca correr un poco, pero es notable aun así. Es la historia de una familia de hacendados, quizá de expropiadores en clave simbólica, con un Conde Duval (Germán Robles) tratando de recuperar lo que le han quitado o perdido -incluyendo familiares-, sólo que a través de la leyenda y mitología del vampiro frente a la cara naif de los descendientes. También se ve notable la creación y el deambular de las 2 hermanas dueñas de la hacienda, una vampira convertida por Duval, Eloisa (Carmen Montejo), y la otra, una mujer vista como loca y muerta en el pánico, María Teresa (Alicia Montoya). Eloisa es muy astuta, pone la nota interesante en la trama cada vez que su agudeza fija la vista en el descubrimiento. María Teresa también es astuta y es una buena contrincante, más allá de las apariencias, como suele ser. La protagonista o el conducto es Marta (Ariadne Welter), muchacha bella, frágil, sensible, que regresa a la hacienda de su niñez y la halla descompuesta, envejecida, descuidada, pero ama el lugar no obstante. Marta es una damisela en constante peligro, que provoca un romance, un cortejo, simpático, de la mano de la galantería de un viajante de comercio, Enrique (Abel Salazar, gestor, productor del filme también). Enrique es en primera instancia el héroe de la historia, aunque la película por el final coquetea con el feminismo, con un pie en el miedo y otro en las armas de tomar. 


Ladrón de cadáveres (1957)

México ama la lucha libre profesional, es parte de su identidad y cultura. Es a comienzos de los 50s que ésta pasión por el deporte mezclado con el entretenimiento y el espectáculo se transforma en cine, se plasma en la gran pantalla. Para fines de los 50s llega al éxtasis con el luchador El Santo y sus películas, y después con Blue Demon. En 1957 con Ladrón de cadáveres, de Fernando Méndez, se hace una de terror serio con luchadores, si bien es cine B, también un homenaje al mítico Frankenstein, con la creación de una historia bien mexicana, con un Frankenstein a la mexicana; sin duda, toda una curiosidad, y encima es una película no solo entretenida sino una buena película de terror de cine B. Es la historia de un científico loco y criminal que mata luchadores y saquea tumbas para poder crear un superhombre. Finalmente nuestro Frankenstein mexicano lleva la sangre o el cerebro de un gorila. Verlo libre en acción es lo más divertido y cinéfilo que uno espera ver. El científico y genio loco (Carlos Riquelme) se disfraza como los grandes, sus planes son maestros para poder doblegar a estos luchadores tan celebrados, fuertes, y míticos para la gente del pueblo. Hay grandes escenas con estos planes de secuestro, escenas llenas de emoción, suspenso, tensión y audacia. Columba Domínguez es la beldad por la que se muere nuestro protagonista, Guillermo (Wolf Ruvinskis). Columba fue pareja del director de cine mexicano Emilio "El indio" Fernández, años antes de ésta película. Columba es Lucía, una secretaria muy segura de sí, sobrada a un punto, que hace la diferencia en la vida de ese perseguidor de secretarias que es Guillermo, un cowboy seductor, un típico mexicano, un macho man con corazón. El filme tiene por el final hasta cierta recreación a lo King Kong. Las escenas donde los luchadores se ponen a luchar -que son varias y extensas- son un alarde de atletismo, técnica y show


El esqueleto de la señora Morales (1960)

Dirige Rogelio A. González. Guion de Luis Alcoriza. Adapta un cuento del galés Arthur Machen. Lo protagoniza el genial actor mexicano Arturo de Córdova. Ésta es una obra maestra. Es una comedia de humor negro, una comedia de terror. La historia nos muestra a una mujer insoportable torturando día a día a su marido. Gloria (Amparo Rivelles) cojea de una pierna por una rodilla deforme, es una mujer bella a pesar de esto, pero su fe y su hígado hacen que no quiera nada sexual con su marido, a éste lo obliga a lavarse mil veces las manos y a echarse alcohol todo el tiempo, odia su profesión, él es taxidermista; tampoco tuvieron niños, aun cuando Pablo (Arturo de Córdova) los adora, como a los niños del barrio con quienes juega. Pablo es odiado por el cura confesor de Gloria, aquí se señala a la religión católica como enemigo. Pablo es un hombre de ciencias, un tipo muy inteligente. En un momento habla del crimen perfecto, lo tiene muy claro. Pablo en el filme no es perfecto, es propenso ciertamente al alcohol, que se deja ver sutilmente. También ha llegado un momento en donde no soporta estar cerca de su mujer; es bonachón con gente del barrio, pero indiferente a su mujer en general. Gloria es una fémina torturadora, a razón de sus frustraciones y complejos. Tanto uno como la otra tienen su gente que los respalda y su propia versión. Gloria para muchos es un ser maltratado, sufrido, también es una buena mentirosa, puede ser muy cruel a puerta cerrada. El filme tiene una comedia y trama sólida. La propuesta es mucho las tantas caras de Gloria. Lo macabro llega por el final. Es una película muy divertida, Arturo de Córdova está fuera de serie, así mismo Amparo Rivelles, hacen una grandiosa dupla de antagonistas. 


Alucarda, la hija de las tinieblas (1977)

Ésta es la The devils (1971) mexicana en cierta manera, pero mucho más, tiene su propia personalidad. No es tan grandiosa como la de Ken Rusell, pero Juan López Moctezuma ha hecho una película con su atrevimiento personal y una historia con atractivo narrativo, con su curiosidad y novedad en el terror. Alucarda (Tina Romero) es una muchacha huérfana que vive en un convento católico, tiene premoniciones y sueños raros, hay un destino oscuro detrás suyo, que un sátiro jorobado vestido de adivino gitano le confirma, un destino que se cumple con la apertura de un ataúd, que le aflora su lado demoniaco. Alucarda es lesbiana, ama a compañeras desvalidas, pero también las transforma en seres posesos por el mal. El filme pareciera invocar a la inquisición, con el cura y líder autoflagelador, el padre Lázaro (David Silva), y las monjas superiores, pero en realidad figura un extraño exorcismo que parece cámara de tortura y asesinato. La propuesta de Moctezuma se pone del lado de la fe católica, los justifica finalmente -con alguna muerte de por medio-, aun cuando los hace antes ver como fanáticos, como extremistas -también el lugar de contexto es un convento de claustro, ubicado en el campo-. Alucarda tiene una escena de glorioso terror cuando empieza  a quemar a todo el mundo con el simple deseo y llamado del demonio, demonio que en forma de animal llega a aparecérsele. Su compañera, Justine (Susana Kamini), se comporta como vampiro y también brinda buenas escenas de horror. El filme muestra desnudos, pero se sienten parte de la necesidad del terror, se ven naturales. El momento en que Alucarda y Justine empiezan a gritar arengas al demonio frente a una clase de religión llena de monjas y aspirantes a monjas es de antología, tiene tremenda fuerza escénica, también tiene algo de cierto humor involuntario, pero nada excesivo en ese sentido que malogre la idea del momento. Este filme es admirado por varios fans del género, incluidos directores famosos. Los lugares, sobre todo el convento, es puro concreto y minimalismo, implica lo necesario solamente y tiene gran potencia histórica y realismo.


El extraño hijo del sheriff (1982)

México tiene su personalidad, nacionalismo e identidad en el western, con sus películas rancheras y de charros, al western llegaron a conocerlo bien desde temprano y a darle su propio estilo, por ello no es tan sorprendente que lograran hacer westerns de terror ya desde varias décadas atrás del estreno de El extraño hijo del sheriff, del mexicano Fernando Durán. El western de terror no es muy conocido, no ha logrado trascender mucho, quizá por ser visto como cine B o como lo llaman algunos weird western, pero en México se podría llamar un subgénero -que ya no trabajan-, que logra su cumbre con el presente filme. El guion es de dos actores, de Bárbara Gil y de Eric del Castillo; Eric también actúa aquí, como el sheriff de la historia. El filme nos habla de dos niños que nacieron pegados por la columna vertebral, siameses, y que su padre los esconde encadenados, hasta que decide obligar a un doctor a separarlos. El doctor (Mario Almada) le advierte que de hacerlo uno morirá y, cuando sucede, el niño muerto se convierte en un demonio. Es un filme imperfecto, de cine B, pero muy entretenido y curioso, está lleno de giros y sorpresas. Es una obra muy imaginativa, tiene tantas vueltas y novedades que sería injusto llamarlo básico en son despectivo -que lo básico también puede ser gloria-, aun cuando es bastante claro y a ratos imperfecto. Su terror es astuto, un poco irónico, y sublime, como cuando el niño demonio miente para matar a alguien o cuando aparece furioso pareciendo que viene a salvar a su padre. Es una propuesta que critica la pena de muerte, no justificándola ni con asesinos de ancianas. Tiene un juicio y es muy intenso y brillante, no es para nada aburrido, va al asunto y le pone potencia. También el filme trasuda feeling con los niños siameses, tanto con Fred como con Erik, en el asomo de la orfandad o simplemente con ser buen padre; además se puede entender una línea religiosa con el aborto; así mismo involucra la discapacidad en general, como se enfrenta, desde lo llano. El sentimiento lo matiza muy bien con el terror. Al niño -en doble actuación-, a Luis Mario Quiroz, se le exige montón, y lo hace bien, pensando que es un filme de bajo presupuesto, de cine B. 

viernes, 30 de abril de 2021

First cow y On the rocks



First cow

Muchos decían que ésta película debió estar compitiendo en los Oscars 2021, la han puesto bastantes en lo alto de las listas de lo mejor del año pasado, dirige la americana Kelly Reichardt, directora celebrada por la cinefilia hardcore, gestora de cine indie, de un cine sencillo y sensible si se quiere. Su película remite a la amistad entre un cocinero y un chino, micro empresarios informales se diría. Su hazaña y delito robar por la noche leche de la vaca del hombre más poderoso y rico de la región, para hacer panecillos dulces, muy rústicos, pero deliciosos al paladar, generando considerables ventas y alegrías, en medio de un mundo implacable donde el hombre trata de tener éxito a toda costa, hombres afines al sueño de la búsqueda de oro en la zona como principal actividad. La amistad entre Cookie (John Magaro) y King (Orion Lee) es inquebrantable, no solo es hacer dinero sino que los dos por igual triunfen, más allá de simplemente subsistir, de evitar caer derrotados. Son hombres simples, no hombres de fuerza bruta o violentos, son más humildes, pero inteligentes, con su pizca de astucia y trasgresión, rompiendo la imagen de intachables o demasiado buenos; son gente común, noble y con defectos. Lo que se cuenta es sólo una pequeña aventura, nada del otro mundo, pero con alma. 


On the rocks

Sofia Coppola, la directora de ésta propuesta, siempre hace un cine atractivo, aun cuando puede hacer algo ligerito como el presente filme. Éste es sobre la desconfianza que le despierta su marido a una mujer amable, con respecto a la infidelidad y su ausencia constante por trabajo, con asistenta guapa y joven como estado de alerta. La esposa es Laura (Rashida Jones) y el marido es Dean (Marlon Wayans). Dean parece un buen tipo, pero para ocupado, quiere ser un hombre exitoso. Mientras tanto su mujer para atareada cuidando de sus hijos pequeños, enorme trabajo, muy agotador y demandante, dígase de paso. Pero Laura ama además a su marido y siente que éste yace distanciado de ella, aun cuando mantienen una relación cariñosa. En ello entra a tallar el padre de Laura, Felix (el gran Bill Murray), quien es un hombre de mundo, un mujeriego, y un hombre con cierto poder adquisitivo. Felix es un tipo egoísta y aventurero, no ha dudado jamás en perderse detrás de una falda, y lo trasluce en todo momento, se jacta incluso de gran seductor. Esto primero se juzga como normal, la norma en general, pero a medida que pasa el metraje y se dan momentos claves y reflexiones, se deja en claro que Felix no es tan buen tipo y está engañado, cree justificarse -y todos con él- y no es así. Coppola hace ver a Murray, que es super simpático y natural por costumbre cinematográfica, gracioso sin esfuerzo, tranquilo, de aire muy seguro, como tremendo tipo, un superhéroe en un inicio, pero luego llega a ser un personaje antipático y negativo; Coppola lo matiza, le exige como actor y Murray cumple perfectamente, es muy profesional. El presente es un filme con su pequeño humor, es un filme elegante, aunque ligero, y siempre entretenido y atrayente. Wayans hace de un excelente individuo, sencillo; luce carismático, sin presionarse ni buscar lo artificial ni ser el eterno cliché del afroamericano cool. No hay mucha dificultad finalmente en esta propuesta, solo un poco de divertimento y una ñisca de necesaria tensión y otra de misterio. Sofia Coppola tiene oficio, buena mano, y sale airosa con algo hedonista sin que sea una perdida de tiempo; el filme tiene su cuota de sustancia e inteligencia.

La sonata a Kreutzer


Libro de León Tolstói, novela corta, autobiográfica en varias partes, escrita a los 61 años. Es una obra que en gran parte es un lugar de ideas personales desarrolladas por Tolstói, para luego terminar como un relato. Es un libro que habla de feminismo y libertad e igualdad sexual femenina, pero también es muy religioso y en buena parte estricto, exagerado a ese respecto. Habla de la imposibilidad de contener el amor por mucho tiempo, y del matrimonio como acto común, general, de falla, asumiéndolo como una utopía de felicidad o un lugar de imposibilidad para realizarse como pareja. Implora por la abstinencia del hombre y la virginidad de la mujer, en lugar de buscar casarse. Critica la prostitución como gran mal hecho a la mujer. También a la sociedad por hacer hombres machistas, muy sexuales, como también de sexualizar y así menospreciar e infravalorar a la mujer. Pide que se valore el genio, el talento y la personalidad de la mujer sin falsas apariencias, en lugar de buscar el complemento en la ambición personal femenina de la ubicua sexualización. Plantea erradicar el mal de la predominancia y fuerza del sexo, que en los hombres se alienta desde todo frente y que Tolstói llama perversión ya a partir del simple coito. El libro habla además de la carga de los hijos, como frente a la muerte, más durante la época, tan frágiles y propensos a la enfermedad sin cura. Es un retrato pesimista, anti familiar, anti natural (aunque diga algunas verdades); es un libro bastante raro en el autor aun cuando por entonces dudaba de todo lo que lo definía y había vivido. Tolstói yace filosófico en medio de cierta autodestrucción o en pos de un reencuentro epifánico. También hay literatura, aunque poca, pero aun así es un libro interesante y entretenido; la literatura yace en como deviene la vida de su protagonista, ese personaje lúgubre, triste, derrotado, representado como uno y todos, que cuenta su historia a escondidas, en la oscuridad de un vagón de tren. Tolstói se anticipa al futuro, aunque mantiene cierto estado clásico en sus pensamientos; no todo parece perfecto y sabio, pero se presta para el debate, mostrando una realidad exagerada pero ineludible, en el que luce como un grito de franqueza. Como historia maneja muy bien la tensión y el suspenso, y su escritura es atrapante. 

Allpa Kallpa


Ésta es una película peruana dirigida por el argentino Bernardo Arias. El protagonista es el cómico peruano Tulio Loza. Es una película que habla del abuso de poder, del maltrato, de los terratenientes criollos en Cuzco, a la población indígena. Es una propuesta que en su primera mitad es una comedia con Tulio Loza haciéndose el payaso, exhibiéndose como cholo mosca, astuto. Interpreta a un andino que viaja a Lima y regresa a su tierra como abogado y estrella de su pueblo, pero a medida que pasa el metraje nos damos cuenta que Nemesio Chupaca (Loza) es un mentiroso crónico, que no llegó a entrar siquiera a la Universidad, que hizo el servicio militar por levante, y sólo sirve para hacer de bufón del terrateniente dueño de un pueblo imaginario, inventado, de Cuzco. Nemesio cuenta hazañas que inventa para recibir un trato especial, para que le inviten alcohol y lo lleven en andas de fiesta. Pero la gente se va dando cuenta que es simplemente un bufón y éste tampoco lo desmiente, es un tipo acomodadizo, un vivo. La segunda parte se convierte en todo un drama -abandona la comedia como si fuera una nueva película-, aunque con notorio exceso, propio del entretenimiento. Aunque el filme deja la comedia mantiene un nexo bastante lógico con Chupaca quien entiende finalmente qué está sucediendo en su tierra y busca redimirse, hacerse cargo, mirarse como el héroe que necesita su pueblo. Mediante el personaje del profesor rural idealista -de aire marxista- y del indio sacrificado Nemesio abre los ojos y busca justicia social. El personaje del terrateniente es una exageración, en mucho una caricatura, lo interpreta muy bien Hudson Valdivia, quien hace de rubio oxigenado, racista y clasista. Hay el personaje de un indio tratado como perro que es de mucha crudeza e impacto, para reflejar lo perverso que es el terrateniente. Tulio Loza ciertamente es gracioso en la primera parte, sin vulgaridad, con un personaje de típico criollo, aunque de origen andino; es un hombre crecido ante sus pares cuzqueños por haber "triunfado" en la capital en comparación a la humillación y subordinación de su pueblo. Los indígenas son retratados y tratados como cobardes hasta que se cansan de tanto abuso. Las escenas decisivas de muerte están llenas de histrionismo, como si presenciáramos casi una obra de teatro. Nemesio es a un punto el héroe, pero más lo es la comunidad cuando deciden liberarse, defenderse, de tanto abuso, abuso que es abiertamente subrayado. El filme tiene un muy solvente retrato del folclore andino, y hace uso de verdaderos pobladores indígenas, que suelen salir tranquilos, pero muy serios, que no se complican la vida con la cámara. Allpa Kallpa (1975) tiene atractivo y resulta curiosa, con 2 partes distintas -comedia y drama-, pero bien manejadas. También es una clase en comedia popular. Zully Azurin es una belleza andina, muestra sus tetas, poniendo la sensualidad relajada y una actuación decente en general como mujer sufrida.

jueves, 29 de abril de 2021

Notre endroit silencieux y 1970

2 películas presentadas en estreno mundial en el festival Visions du réel 2021 (Suiza).                                                                      


Notre endroit silencieux (2021)

Dirigida por la búlgara Elitza Gueorguieva. Ésta película se presentó en la sección Burning Lights, la sección más experimental del festival si se quiere. Sigue a Aliona, una chica nacida en Bielorusia, de unos 30 y pico de años, contemporánea de Elitza. Ambas viven actualmente en Francia. Ambas comparten el amor por el arte, Aliona en especial por la escritura. Aliona quiere escribir un libro sobre su padre, que ella considera desaparecido, un cierto eufemismo y negación de lo que apunta todo a su deceso. El padre de Aliona desapareció en un viaje por mar en Turquía, cuando hacia de cierto mochilero. Aliona no recuerda a su padre en realidad, tiene muy poco en la memoria, pero intenta asirse a él con fuerza. Aliona era chica cuando desapareció. Se le siente con melancolía y admiración hacia su progenitor. Ella dice bromeando que era un gángster, palabra que en la jerga afroamericana quiere decir un tipo peculiar, con harta personalidad, que deja una fuerte impresión. Aliona habla también de su país, con el cual se siente mucho vinculo, siempre yace presente en su mundo interior, que es el que de cierta manera presenciamos. Ella -en medio de su pensamiento en constante libertad en pantalla- menciona que si Bielorrusia no hubiera sido comunista -fue de 1944 hasta 1991- seguro tendría a su lado a su padre, ya que éste no hubiera tenido que retirarse del país en busca de mejor vida, hubiera dejado de ser nómade. Su madre ya pasó la página, igual su hermana, han pasado más de 20 años de que no está a su lado, pero Aliona no puede hacerlo, y la hechura de su libro -donde vemos el proceso hasta su publicación- es el anhelo de perpetuarlo, de crearle una memoria y a ella misma. Somos participes del amor de una hija, de un amor que nos conmueve. 


1970 (2021)

Dirigida por el polaco Tomasz Wolski. Premio especial del jurado (segundo lugar). Vemos animación en stop motion que ilustran a los líderes de contención, de crisis, socialistas, frente a una huelga de obreros y estudiantes en Polonia, durante 1970, a 25 años de la implantación del comunismo en éste país. Polonia fue comunista hasta 1989. Ésta huelga fue pacífica de parte de obreros y estudiantes molestos con el alza desmedida de los precios de los alimentos de primera necesidad, la escasez de carne en particular y la existencia de sueldos magros como la afluencia de largas colas para acceder a los productos. El stop motion va de la mano de harto material de archivo, imágenes privilegiadas del estado de crisis y de la huelga, una huelga multitudinaria. Además se hace uso de las llamadas telefónicas de los mismos líderes del partido dirigente durante la coyuntura, grabadas durante ésta revolución del pueblo frente al mal manejo económico del país. El filme tiene información de primera mano, es muy minucioso, esas llamadas son oro puro para entender la mente del aparato comunista de la época. Primero los cabecillas socialistas se sorprenden, pero mantienen la calma, se preocupan hasta de tres huelguistas en peligro de morir quemados, pero luego disponen de mucha fuerza militar para detener a los huelguistas; despliegan gran cantidad de armamento de las fuerzas armadas, una fuerza abismal, hasta llegar a tirar a matar y ocasionar caídos y heridos. Se vuelven implacables, se ponen brutos. Los huelguistas son pacíficos, pero yacen decididos a protestar. El partido simplemente hace uso de violencia, celebrando tener a su diestra al poder militar. Se hace alusión en los medios a que los huelguistas son enemigos del régimen, y no se escatiman encarcelamientos, a gente muy joven, aun cuando los huelguistas son gran cantidad de personas, desesperadas. Se trata de gente humilde, gente común. Es una mirada al pensamiento dictatorial; las tantas llamadas muestran a los jefes de crisis actuando en total libertad, frialdad y alevosía. Las imágenes son impresionantes, son un material de archivo notable, muestran todo. Es bastante valioso el logro de retener el hecho histórico en el tiempo, y como el cine, el arte del documental, lo constituye de forma tan poderosa. Es un retrato intelectual muy claro y descarnado, en como la imagen en sí tiene tanta resonancia, tanta fuerza, como así lo que se dice de boca propia frente a la huelga y la crisis. Es ver y casi palpar la realidad, sin tanta vuelta que dar. Solamente la imagen en stop motion se toma algunas pequeñas libertades, como cereza del pastel u opiniones de asombro ante ver el poder dictatorial en acción, el abuso de poder y de violencia, sin rendir cuentas; es querer mantener el estado socialista todopoderoso, absoluto, extremo e irrefutable; es como se perpetra el oído sordo. 

domingo, 25 de abril de 2021

Pronósticos del Oscar 2021


Ésta noche son los Oscars, evento que todo cinéfilo sigue, algunos para enojarse (siempre pedirle algo distinto al Oscar), otros para entretenerse con un poco de cine. Yo pertenezco a los que disfrutan del Oscar, sin tampoco exagerar la nota. He podido ver las 8 películas nominadas a mejor película y con ello planeo dejar mis preferencias y pronósticos a continuación.

Del primer lugar al octavo, de mayor gusto a menor va para mi así:
1.- The father
2.- Mank
3.- Sound of metal
4.- Judas y el mesías negro
5.- Minari
6.- Nomadland
7.- Promising young woman
8.- El juicio de los 7 de Chicago
Nota: Son preferencias y gustos personales, si bien he argumentado de cada película en el blog. No significa que sea ninguna mala, no finalmente ninguna. Todas finalmente son competentes.
MEJOR ACTOR PRINCIPAL:
Mi voto es para Anthony Hopkins, aun cuando sería su segundo Oscar, pero que siga dando la hora a los 83 años de edad, con nominación el año pasado también, habla excepcionalmente de él. No obstante va a ganar Chadwick Boseman y me parece bien, sobre todo cuando la comunidad afroamericana antes se ha sentido relegada y tiene aquí la oportunidad de ser reconocida por un talentoso actor.
MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA:
Mi voto es para Frances McDormand. No soy imparcial aquí, me encanta esta actriz, la hallo sumamente talentosa, y nuevamente me ha impresionado. Ya sería su tercer Oscar, pero se lo merece. Va a ganar sabe Dios, está bien peleado éste premio.
MEJOR DIRECTOR:
Mi voto es para David Fincher, no solo es el mas rankeado, el de la carrera profesional hiper solida, sino que cada película que hace es super interesante siempre y me genera especial interés. Su filmografia está llena de títulos gloriosos. Es un maestro del entretenimiento además. Mank es un poco exigente, pero es un filme auténtico e interesante. Por una parte puede leerse a Mank como un antihollywood por quien retrata y porque Mank discute con Ciudadano Kane, obra celebrada hasta el tuétano, pero todo eso hace de Fincher un autor gigante, siendo el guion de su padre y no algo forzado o efectista. Va a ganar Chloe Zhao, también lo merece, aunque menos. Viene de abajo, del cine indie, y ha mostrado harto afecto y excelencia con el cine, también mucha personalidad de la mano del western y el retrato medio social. Otra opción es el danés Thomas Vinterberg, ameno, entretenido, inteligente, gestor de un cine arte hedonista.
MEJOR ACTOR DE REPARTO:
Mi voto es para el favorito Daniel Kaluuya, de carrera con harto futuro, virtuoso y correcto. Me gustó también su compañero, Lakeith Stanfield, un actor más de riesgo y algo irregular en su carrera, pero harto interesante. Por último y no menos, Paul Raci, un actor desconocido, que lo ha hecho super bien, notable.
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO:
Nuevamente coincido con la favorita, la coreana Youn Yun-jung. Aunque su personaje denota cierto efectismo es muy buena su actuación, tiene mil registros e intensidades. También debe imitar un ataque cardiaco y cosas por el estilo bastante especiales y lo hace desde una naturalidad, realismo y fuerza increíble. Esta actriz coreana ya mayor antes ya ha mostrado talento, tiene muy buena reputación en su país, dígase de paso. Mención especial para Amanda Seyfried. Cuando vi Mank pensé que deberían nominarla, hizo una actuación sólida. Puede ganar, el Oscar gusta de giros en las carreras, o que actrices o actores populares se pongan serios.
MEJOR GUION ADAPTADO:
Mi voto es para The father, grandiosa conversión del teatro al cine, sin necesidad de nada extremo, un hilo fino une ambas artes. Parece fácil, es muy común intentarlo, pero pocos brillan. No abundan los Tennessee Williams, menos sumando la dirección. Mi segunda opción es The white tiger, un filme que debió tener mayor repercusión y nominaciones.
MEJOR GUION ORIGINAL:
Mi voto es para Sound of metal, por su forma de narrarlo, por una narrativa interesante que esconde una segunda lectura o dimensión de profundidad, por poner en la palestra la sordera y el callejón sin salida (que la tiene), pero en realidad habla de una relación afectiva y la tristeza. Encima el discurrir de la historia es novedoso.

sábado, 24 de abril de 2021

Kukuli y Viy


Kukuli (1961)

Dirigida por los cuzqueños Luis Figueroa, Eulogio Nishiyama y César Villanueva. Es una película que se basa en un mito folclórico, peruano, la del oso raptor. Es una película que está llena de color, de fiesta, de alegría, incluso se trabaja haciendo fiesta, bebiendo y comiendo. Es una propuesta que le da la vuelta a la imagen de pobreza del campo, de austeridad dolorosa, de explotación. Es un filme que ya tiene presente la colonización y yace la influencia de la iglesia católica fuertemente en ésta historia. Es una obra de belleza cultural, su folclore y nacionalismo es realmente bello y se siente uno orgulloso como peruano. Es un filme que enaltece la cultura andina, aunque ya hay influencia occidental presente. Se rinde culto a los mitos, a lo fantástico, a la tierra, se hacen ofrendas, pero también se reza, se pasea a la Virgen y se alaba al Señor. Cuando hay problemas los indígenas buscan al cura. Se hace un grupo de persecución, tipo linchamiento, muy típico del Ande o lo popular, pero está liderado curiosamente por el cura católico del pueblo. El oso raptor es mito andino, pero también un poquito extranjero al representar el oso raptor al demonio. Vemos a un oso transformado en hombre, hay con él asesinatos, violación, feminicidio. En un momento de baile los hombres se muestran muy sexuales, empiezan a desear a Kukuli, una bella dama andina, interpretada por la hermana del director Luis Figueroa, Judith Figueroa; ella es criolla, pero hace de una muy realista y hermosa mujer del Ande. Su manejo de la belleza me hizo recordar Érase una vez en Anatolia (2011), aunque aquí es lascivia la que se respira, y con ella cierta perversidad de parte de los hombres, cierto primitivismo, cierto salvajismo representado luego con la metamorfosis animal. Pero también el filme presenta en el Ande amor puro, amor verdadero, desde lo llano, cuando Kukuli se une a Alaku, su marido. Hay una escena sensual, pero de cierta inocencia -sobre todo visual-, cuando Kukuli se lava las piernas en el río y es divisada por Alaku quien todo un macho queda prendado de ella, la pide para sí sin rodeos, con seguridad; aunque firme, sin violencia (donde la mujer es un ser dócil, frágil, vulnerable). Luego pasan a cumplir con su deber, Kukuli dejando la ofrenda de su pueblo y familia, y él de sonar las campanas de la iglesia, para celebrar la fiesta religiosa. Esto sin embargo los distrae y los pone en peligro frente al oso raptor. Es una historia que muestra rigidez en su narrativa, como relato, como cuenta la historia, como la filman, muy pegada al mito que adapta, pero las costumbres, el folclore reinante, se observa, se plasma en la cámara, de manera notable, muy fresco y vivo. Sin duda, aunque no una obra maestra, sí una película curiosa a destacar de nuestro séptimo arte. 


Viy (1967)

Basada en un cuento largo o novela corta de Nikolái Gogol. La dirigen Konstantin Ershov y Georgiy Kropachyov. Es un filme realizado por la Unión Soviética, por Mosfilm, famosa productora de la URSS. Como la URSS estaba llena de limitaciones para concebir arte todo lo achacan a que es un mito, una historia de terror, de fantasía, de literatura, para que no existan segundas lecturas ni ejemplos. Es una película que parece algo difícil pero finalmente es básica, pero una buena película. Es la primera película de terror hecha en la Unión Soviética. Muestra a un joven seminarista que le dicen el filósofo que sale de farra en cuanto puede y termina en una granja donde enoja a una bruja que clamará venganza silenciosa, luego de que éste le de una paliza tras un vuelo épico aunque mediante un efecto especial cutre. Se mezclará la belleza de una joven de familia con plata, a la que hay que salvarle el alma, y una vieja bruja. El seminarista, Khoma (Leonid Kuravlyov), de sarcástico apodo, el filósofo, porque está planteado como un personaje de cierto humor, será requerido y obligado constantemente a velar a una bella joven, durante tres días. Quedará encerrado de noche y puesto a rezar. Este es el planteamiento básico del terror, y se pone bueno, porque aparece la bruja cada noche e invoca a demonios -aquí si los efectos especiales se ven decentes-, y acciones de miedo aunque sencillas, pero full simpáticas como arte. Durante los tres días hasta el canto de un gallo, el amanecer, la bruja tratará de matar a Khoma que buscará aguantar y vencerla. Es un filme donde el viaje a carreta con unos viejos pillos hacia el lugar donde tienen una responsabilidad religiosa es harto entretenido y jugoso, con un Khoma, un joven, que quiere evitar madurar, disfrazado de miedo a lo sobrenatural. La película dura 1 hora 17 min., bien jugados.  

sábado, 17 de abril de 2021

Promising young woman, Minari, Judas y el mesías negro y El juicio de los 7 de Chicago

Estas 4 películas están nominadas al Oscar 2021 en mejor película. 


Promising young woman

La película de la británica Emerald Fennell empieza como una película extraña y poco a poco toma coherencia, pasa de algo oscuro a algo racional, aunque nunca deja de tener cierta fantasía e irrealidad. Es una película que denuncia el abuso sexual escondido en la ingesta de alcohol y en la liberalidad mal entendida, mal entendida porque es abuso y no libertad. Las mujeres son alcoholizadas o caen en el alcohol por error y son abusadas. El filme señala el aprovechamiento de hombres que creen estar cumpliendo con affaires o pintan de buenos tipos, pero en realidad hacen actos de abuso sexual. Esta propuesta es un filme de género, un thriller, tiene harta adrenalina y novedad. Es un filme con momentos algo ridículos, pero es una obra que tiene su cierta extravagancia positiva. No es un filme propio de un gran premio, es más entretenimiento, pero está bueno que el cine sin etiquetas premie también el cine de género, que puede tener sus obras maestras, sus obras grandes también. Esta no es, pero entretiene. Tiene un momento totalmente inesperado por el final. Carey Mulligan actúa muy bien. Bo Burnham como el novio es una elección particular, pero trasmite personalidad y simpatía, aun bailando una canción de Paris Hilton como manera de seducción y humor. Es una película que se deja ver. Imposible que halla ganado el Bafta a mejor película británica por encima de The father (2020), pero no es una mala película, te mantiene interesado y divertido al menos.


Minari

La película de Lee Issac Chung tiene de autobiográfica, trata de una familia de inmigrantes coreanos que dejan California, una vida de monotonía y dependencia laboral y pequeñez económica, por el sueño del padre de familia, del joven Jacob (Steven Yeun), de cultivar comida coreana en una granja de Arkansas, en el sur americano, en los 80s. Jacob lleva a su esposa y a sus 2 hijos pequeños. La esposa no está contenta, pero Jacob se mantiene firme, aun acosta de sacrificar perder su familia. Está decidido a sobrevivir y luego a triunfar. La esposa, Monica (Yeri Han), en un momento dice yacer decepcionada, haberle perdido la fe a Jacob, cuando éste escoge la granja, defender su sueño de prosperidad y libertad. Jacob vive tenso, preocupado, en constantes peleas, pero sigue trabajando duro. Un tipo que es como medio el loco del pueblo, muy creyente en su fe a Dios, hasta lo fanático, viviendo algo descuidado, lo apoya; éste hombre, Paul (un sobresaliente Will Patton), es más de lo que parece, es alguien positivo en la vida de Jacob, éste es un gran personaje, igual que el de la abuela, aunque ésta tiene de efectista. La abuela llega de soporte familiar, la gran actriz coreana Yuh-jung Youn, en la que es otra relación en conflicto, así como de los esposos entre la abuela y el niño pequeño, David (Alan S. Kim, pequeño talentoso). El niño le dice a la abuela que no es una abuela de verdad porque no es tierna ni angelical sino medio relajada, medio viva, audaz. Pero no es una mala abuela, ni muestra malos sentimientos, en realidad si es pura bondad. Entre estos 2 grandes personajes, la abuela y el apoyo en el trabajo, y 2 conflictos centrales familiares y un sueño con dificultades tenemos una buena película, cálida, humana, veraz y con su sustancia. Es una película straight, directa, clara, pero potente y honesta, tiene alma, tiene novedad. No hay discriminación ni tampoco ésta familia coreana no es que no pueda adaptarse, su dificultad es tener éxito en su siembra y que puedan vender los productos a las mismas tiendas americanas de comida coreana, que los inmigrantes coreanos les compren y consuman lo suyo en territorio americano. La cosa es sobrevivir hasta entonces, que el banco y las deudas no se los traguen antes. Hay una escena donde un tipo rural menciona la quiebra y el suicidio como presente en el sueño, puede sonar extremo, pero el filme de Issac Chung deja esa posibilidad en el ambiente, la trabaja bien. Por todo vale la pena verla, es una buena carta de presentación de los inmigrantes coreanos en EE.UU y luego en otros lugares en general, y como el Minari -vegetal que cambia de nombre por país oriental- de todos los asiáticos.


Judas y el mesías negro 

Esta película sorprende un poco, es una película sobre un grupo de izquierda armado, con una mirada aunque no de elogio exacerbado, no hay prácticamente negatividad o critica hacia ellos, en medio del país de las barras y las estrellas. Este es un filme político, respetuoso en gran medida y hasta romantiza un poco la vida de Fred Hampton (Daniel Kaluuya), líder de Las Panteras negras, grupo revolucionario afroamericano. El filme habla como el FBI de J.E. Hoover, pone a Bill (Lakeith Stanfield) dentro de Las panteras negras, a una rata -como ellos le llaman a los delatadores o topos-, un soplón, quien destruye toda la organización al acabar con Hampton. Este es un filme muy bien narrado, interesante, claro, potente y al mismo tiempo bastante entretenido, pero serio. Hampton da tremendos discursos, menciona hasta al Che Guevara. Es un poco la historia de unos terroristas, como los veía el FBI y la seguridad americana, he ahí que sorprenda en cierta medida. Hampton sin embargo se ve que era un tipo pensante, no tan violento, realmente apasionado de que el pueblo mejore su vida, de que los afroamericanos mejoren su manera y estilo de vivir, remonten su clase social pobre. Los panteras negras tenían colegios y hasta querían construir iglesias. Daban ayuda social. Sus armas estaban enfocadas en los cerdos, como llamaban a los policías, sus enemigos. La brutalidad policial hacia los afroamericanos es parte fundamental de que ellos se formaran como organización. También aunque poco se menciona las panteras buscaban defender los derechos civiles de la gente de color, pero desde las armas. El problema con las panteras negras es que era un grupo no solo de izquierda -sin que el filme satanice o siquiera critique ésta opción política- sino que ejercían violencia, no dudaban en usar las armas o la fuerza bruta. El director Shaka King pone a las panteras bastante ecuánimes, mesurados, en sus acciones, aunque con discursos bastante intensos y agresivos. Hay un pantera que mata a un policía a sangre fría cuando era perseguido y abaleado, pero la policía también muestra esta sangre fría en el filme. La madre del revolucionario caído dice que el legado de su hijo debería ser mucho más que el de un asesino; es así que el filme trata de mostrar más que la violencia de la organización, y esa es su verdadera meta. También la parte amorosa en la vida de Hampton lo humaniza y a la vez lo muestra como un líder nato, auténtico e idealista. La parte del traidor es sobresaliente y constante, Stanfield construye a una persona con matices, efectivamente una rata, traidor múltiples veces, pero también alguien algo tonto, débil de carácter en el fondo, oportunista también no se puede negar aunque se percibe sutilmente, y que era fuertemente presionado y manipulado por un agente del FBI en especial, Roy Mitchell (Jesse Plemons). Bill quiere dejar de ser una rata, y no puede. Es un filme notable, aun cuando las panteras negras dan para mayor crítica negativa, como que para el FBI eran comparados con el KKK, en el opuesto, los veían como ese tipo de amenaza radical. El filme se pone bastante del lado de las panteras, y de Fred Hampton, se intenta ponerlo como ícono afroamericano. En un momento incluso en conversación entre gente del FBI se ve que hay racismo entre ellos. 


El juicio de los 7 de Chicago

Es de resaltar que el director de ésta película, Aaron Sorkin, es tremendo guionista, un hombre muy inteligente. Ha concebido con el guion de ésta película una propuesta sumamente entendible, fácil incluso, de lo que normalmente sería complicado de entender; ha hecho de lo arduo casi un paseo por el parque. Pero ahí está el problema también, se ha pasado al otro lado, ha hecho una película a lo (viejo) Disney, le ha quitado toda salsa, todo picante, toda malicia, y ha dejado un producto totalmente descafeinado, hasta inocente. Ha hecho de un tema bien político que ni se perciba así, sino como una obra de entretenimiento, un filme hiper Hollywood, un filme super comercial, aunque con un tema interesante detrás. Es meritorio hacer de un tema que por lo general sería quizá pesado o aburrido o puede que algo impenetrable un filme tan sencillo y transparente. Su defecto es que esto se ha exagerado, le ha quitado vida, le ha quitado realidad, le ha quitado incluso su verdadera consonancia en cierta manera, ha logrado la inocuidad absoluta. Se dicen cosas que no se ven igual. Nadie luce amenazador, todos parecen muppets o algo así. Se agradece que haga accesible lo inaccesible, masivo lo difícil, pero crear algo tan superficial tampoco es bueno para la existencia de la trascendencia del cine o el arte, es dejar de ser exigente y evitar retarse. 

sábado, 10 de abril de 2021

Sound of metal


Sound of metal (2019), la dirige Darius Marder, es su debut en ficción, la produce Amazon y se puede ver en su plataforma de streaming, Amazon Prime Video. Está nominada a mejor película en los Oscars de éste año y es una muy buena película y competidora, aunque no favorita, ni por la trayectoria de premios previos al Oscar se ve que vaya a ganar mejor película. El guion es de Darius y su hermano Abraham, además Abraham compone la banda sonora. La historia se le ocurre a Darius y al director de cine Derek Cianfrance (Blue Valentine, 2010), habiendo trabajado antes juntos, en el guion de la segunda película de ficción de Cianfrance, The place beyond the Pines (2012). Ésta es una película con muchas aristas y profundidades, pero el aparente tema central, la perdida de la audición, esconde en realidad otro tema, digamos que el verdadero tema del filme, la relación amorosa del protagonista, de Ruben (Riz Ahmed), con Lou (Olivia Cooke). La falta de audición es el camino a revisar ésta relación, que entienda Ruben que a su mujer le crea conflicto su relación al tener muy presente su pasión por el metal y condición de músico bohemio. Ruben estuvo sumido en la drogadicción y esto atrajo a su esposa hacia la ansiedad -no del todo conocida- y otros problemas que hay que imaginar. El metal como sonido fuerte no solo es un estilo musical interesante y atractivo en el guion e historia, representa ruido, un simbolismo en el filme, representa caos, cierta perdición, cierto abismo e incluso inmadurez, que es el emparentamiento con la vida libertina, acelerada, y de drogas en que se embullen montón de músicos. Queda claro que ésta representación, de acciones del pasado, le afectan a Lou, tomando en cuenta de antes además el dolor de una gran perdida en la vida de Lou y querer romper lazos de autoritarismo con su padre, pero curiosamente el amor la llevó a cierta dependencia negativa en su vida, pero también es indudable que existe amor verdadero entre Lou y Ruben. Ésta es la parte sutil, velada si se quiere, pero captable, del filme, para dar pie a la otra de la perdida de la audición y el dejar de ser músico de metal, que no se ve tan difícil en la vida del protagonista. Tiene algo, pero no es la historia como The wrestler (2008), donde Mickey Rourke, en el papel de su vida, prefería morir en su callejón sin salida que abandonar la lucha libre profesional. En la película de Darius hay que aceptar dejar la música como la concebía Ruben en el pasado, incluyendo dejar de ser baterista por siempre, que tampoco era un triunfo, era algo humilde, pero existen otros retos más arduos, igualmente también aceptarse como sordo, como vemos en el silencio del final. Éste filme tiene un guion prodigioso, no solo por espolvorear detalles dejando el tema central encubierto y darle una segunda dimensión al filme, sino también por como nos pone en la piel de Ruben, como maneja el silencio, el ruido, escuchar, no hacerlo, proponiendo un sentir algo raro, particular, novedoso, pero notable en su puesta en escena. De la misma manera el devenir de los hechos está contado de manera ingeniosa y con su originalidad, anclada la sordera al presente, como a la tecnología, pero pensando en lo que nos hace tan humanos y mejores seres humanos desde siempre, donde interviene la gran actuación de Paul Raci, un actor no conocido, a quien le han otorgado una nominación como actor en el Oscar que es una sorpresa y justicia en estado puro. 

viernes, 9 de abril de 2021

Todos somos estrellas


Esta película se siente como una sentencia, un salto definitivo al ostracismo, de lo tan franco o revelador que es, que se muestra su protagonista contando cosas demasiado íntimas y un poco sórdidas, también por acceder a grabarlo un poco apurados por el deseo de novedad, atractivo y éxito. Es una película que busca a ver que fue del director de cine peruano Felipe Degregori, director que poco a poco fue desapareciendo de su actividad como cineasta, hasta que el 2012 lo dejó, y terminó recluido, aislado, por decisión personal. Vive en el Rimac, distrito cero pituco, que su hermano decía era una pose de pobre y él muy dócil da a entender que no es así o quizá ni lo ha pensado bien, simplemente actuó dicho a grandes rasgos. El documental de Patricia Wiesse va en busca de su actual historia, el documental es del 2017, que la cuenta Felipe mismo. La cosa es que Degregori está deprimido y disminuido, se le percibe con muy baja autoestima, y empieza a contarlo absolutamente todo, hasta impudorosamente, pero paradójicamente esto es carne para lograr un documental interesante sea dicho. Degregori se menosprecia constantemente, no le importa en absoluto su imagen, ni lo que piensen de él, parece hallarse muy deprimido que no puede contenerse. Se compara incluso con Blanche Dubois de la obra de teatro y película Un tranvía llamado deseo (1951); cae en la obviedad, pero también en la absoluta apertura de su sentir y hasta futuriza un final triste en su vida. Es un filme que incomoda un poco y hasta duele al sentirse cierta empatía. Degregori cuenta que es gay y que paga por favores a veinteañeros del barrio, gente que lo trata como zapatilla vieja finalmente, con ese criollismo tan nacional; se relacionan con él por interés, y él yace consciente, lo dice, como todo, y muestra cierta baja autoestima envuelta en sus actos. Degregori tiene una película que me encanta, Ciudad de M (2000), que curiosamente el documental no halla interesante y ni la menciona. Su película más popular que da título a este documental cuenta Degregori que lo arrastró curiosamente hacia el inicio del sentir de su derrota personal y existencial -esa que compara con el éxito de su hermano, el antropólogo y escritor e investigador Carlos Iván Degregori-, cuando su primera película, de 1980, la película de acción Abisa a los compañeros, fue todo un éxito de taquilla y hasta de crítica. No obstante, aunque no se especifica en el documental (salvo un guiño  por el título), Todos somos estrellas (1993) es la película por la que lo recordaran siempre. Éste es un documental que es demasiado pesimista y lacrimógeno, es un martilleo exagerado, Degregori no se da tregua con nada, se golpea sin parar, sin cortapisas, pero también es porque está solo, medio abandonado en su casa, que yace muy descuidada. Faltan amigos, faltan familiares. Como curiosidad hay que mencionar que hay mucho pensamiento de transexualidad también en su mente. Menospreciándose, imagina que nunca hallará el amor, duda si alguna vez lo hallo. Se compara con su hermano, pero no desde la envidia, se percibe sincero afecto y nostalgia hacia él, propone un buen recuerdo en general, aunque su franqueza lo lleva a criticarlo un poco, sutilmente no lo pone como dentro de una relación tan idílica como se espera. Es un documental poco sutil, aun no teniendo imágenes explícitas, aunque ciertamente te genera mucha atención e interés, en su expurgación exhaustiva desde el propio protagonista, para bien y para mal. 

jueves, 8 de abril de 2021

Runan Caycu


Este es un mediometraje documental perteneciente a la peruana Nora de Izcue. Debo decir que es un documental de izquierda, pero uno notable, incluso lo veo mejor que la celebrada Wiñaypacha (2017). Ciertamente sí se puede lograr arte de trabajos izquierdistas, a pesar de que la mayoría tienden a la propaganda y suelen fallar o ser mediocres. Este documental es una de esas excepciones y encima es peruano. También es propio de su época, época de ideología y lucha izquierdista y revolucionaria. Personalmente no soy socialista, no creo en un socialismo puro o absoluto porque estos gobiernos suelen traer pobreza más que soluciones y nunca cumplen con la ansiada igualdad, sino suman más pobreza más bien; estos gobiernos socialistas o comunistas suelen generar destrucción y sus sistemas económicos suelen ser bastante malos y empobrecedores, suelen hundir a los países, porque finalmente se necesita de las empresas, de los negocios, y el movimiento de un mercado libre y del capital en inversiones, encima terminan siendo dictaduras por lo general, coartando la libertad. No obstante ciertamente todo gobierno requiere de ejercer ayuda social y de cierto socialismo, no se puede negar tampoco, no sería justo, productivo, ni humano. Los trabajadores necesitan protección laboral y un salario y horarios justos también -las empresas no pueden tener toda la libertad laboral, sino existiría explotación y abuso-; también se requiere de un seguro médico familiar y una jubilación decentes, no migajas. Se requiere varias cosas que la ayuda social solventa como universidades y colegios estatales buenos, competitivos, hacedores de profesionales y éxito, y servicios básicos correctos en todas las partes del territorio nacional, aun en zonas alejadas, como en los cerros o asentamientos humanos. En pandemia se requiere de ayuda social, sobre todo cuando hay precarización del trabajo y la existencia familiar; hay casos así donde el socialismo salva y genera justicia. Un gobierno muy capitalista o puro no es justo, no todo es generar dinero, no únicamente enriquecimientos personales, sino debe ser también que todo el país se enriquezca y esto proyectarse en igualdad, en una clase media sólida y una obrera que viva bien, debe haber siempre ésta ayuda, consciencia social, éste cierto socialismo complementario. Este documental pone imágenes de pobreza, pueden ser algo manipuladoras sí, pero son reales, sensibilizan también; vemos a los indios o campesinos cargar grandes atados, gigantes, más grandes que ellos mismos, estando jorobados como burros de carga; miran extrañados a la cámara, humildes, sorprendidos. Así mismo el documental enfoca en toma de detalle los pies en sus viejas sandalias de los indios, pies maltratados, de trabajadores constantes, sufridos si se quiere ver. El protagonista de éste documental es el líder sindical indígena Saturnino Huillca, un hombre que a los 80 años se ve muy fuerte y firme. Es en parte peligroso, aun cuando no lo parece por su físico o su rostro medio bonachón, y muchas veces las apariencias engañan; es un líder socialista muy de gustar pelear y de conflicto, aunque su lucha es por la niñez aparte de los derechos del indio en general, como él mismo explica en el documental, que le da la palabra constantemente (él es el protagonista y medio su biopic); es una lucha por el legado familiar explica, por los niños e hijos de los campesinos, que se ven muy humildes, pero inocentes, sonrientes y bellos, libres de toda violencia, en sus juegos infantiles que la cámara recoge. El filme pone imágenes fuertes en pantalla, aunque parciales; vemos cuerpos muertos de campesinos. Digo parciales -sin justificar la muerte injustificada de campesinos, de seres humanos- porque las revueltas -de paso, la violencia- que ejercen los campesinos -por sobre todo invasiones, que ellos entienden por recuperaciones- se ven sólo en artículos de periódicos, en títulos de noticias, no en imágenes ni yacen muy desarrolladas, que no dejan ver todo el panorama de sus acciones, pero, bueno, informan de todas formas. La cámara simplemente encuadra los encabezados de los diarios en pantalla. Muchas imágenes se ven así, son fotografías por donde la cámara pasa en movimiento. Pero el registro que ejerce del momento o la coyuntura en general no se puede negar que es bastante bueno, aun en sus pocos recursos y cierta ausencia. También el filme pertenece a 1973, años después de la reforma agraria del general Velasco Alvarado, que también está presente en el mediometraje, aunque Huillca y el documental le resta importancia a la reforma, mencionando que los indios o campesinos tienen que tomar la batuta, no dejarle el trabajo al gobierno, que ellos no van a hacer lo que tienen que hacer ellos por sí mismos. Se ve que Huillca es un tipo difícil, no fácil de tratar ni del todo negociar -en todo caso no tiene ni un pelo de tonto ni de tranquilo-; es un sindicalista a muerte, es un tipo muy afín al socialismo, a la revuelta, al combate. Pero es cierto que pedían reivindicaciones justas, que la pobreza frente a la explotación de los hacendados era innegable y la dejadez y demora del estado era notoria y su culpa que hayan revueltas campesinas y como se dice en el filme que halla gente que se aproveche del enojo y la necesidad del campesino y los azuce también, como vemos que llegan a agredir al presidente del Perú Fernando Belaunde (aquí cero celebrado, sino señalado como parte de la dejadez, ausencia y lentitud del estado y hasta de acción risible con la perdida de una página vital de la reforma que proponía). El hermoso y poderoso Cuzco es el epicentro de todos estos sucesos. El mediometraje abre con la cara de Huillca hablándonos sin rodeos, humilde, simple, pero fuerte, a la cámara, presentándose, contando de su vida, para que luego imágenes muestren el arduo trabajo campesino. Es un registro histórico valioso, notable, aunque innegablemente de fuerte izquierdismo, además de propio de las reivindicaciones de la época. 

miércoles, 7 de abril de 2021

The father y Nomadland


La película británica The father, debut de Florian Zeller, es de las nominadas a mejor película de los Oscars 2021 la que más me ha gustado e impresionado y hallo mejores atributos, por encima de las más sonadas y se ven como obras gigantes, Nomadland, de Chloé Zhao, y Mank, de David Fincher. La favorita es Nomadland, y la que seguramente ganará. Fincher como autor tan admirado y tan seguido se irá con algo, pero poco. Fincher es un gran director, todo lo que hace es interesante y de alto nivel, al tiempo que fabrica películas ultra entretenidas y sustanciales, Mank no es la excepción. Zhao encanta a todo el mundo en el cine americano, a partir de su anterior película, The rider (2017); es una directora nacida en China que entre los 15 y 19 se instaló en el mundo anglosajón, hizo estudios en EE.UU, y se enamoró de éste país, haciendo cine indie gringo desde el inicio, de fondo nacional, produciendo historias bien americanas. No hay que obviar que EE.UU. es en realidad un país hecho de inmigrantes, Zhao siente su casa éste país. Nomadland es una película de cierto aire y tema social, habla sobre desempleo, de ir a parar a la carretera, al desierto como metáfora. Pero ésta propuesta se transforma en otra cosa, termina siendo un filme e historia sobre la libertad y el amor por los seres perdidos, por sobre la derrota o la necesidad económica. La protagonista, la fantástica Frances McDormand, de mis actrices favoritas, puede contrarrestar la recurrente tensión del desempleo y la necesidad de subsistencia (solo consigue trabajos por muy corto tiempo, eventuales), inclusive la soledad, en más de una oportunidad, obtener estabilidad y seguridad, pero ella escoge sus ideales, y al mismo tiempo el ideal americano, valerse por sí misma y no perder ni olvidar sus afectos personales (su recorrido, su pasado, quien es, como su marido difunto, su gran amor). Éste filme es sentimental en recurridos momentos, va y viene en la tragedia y la melancolía, con cancioncita de pena incluida, pero es un filme mucho más que decente. Hay actores en éste filme que son verdaderos nómades, no son actores profesionales, sino propios de la ideología de vivir en la carretera, en el desierto, de vivir en camionetas a la intemperie, como forma de vida y grito de libertad y felicidad plena. Se notan no profesionales, pero se ven bien aun así, tienen en sus manos otra virtud, la autenticidad, aun cuando se les suma ficción. Ésta ficción implica un sentir lacrimógeno, Zhao le pone bastante, aun cuando hay respiro también, y McDormand puede ser irónica y relajada. El filme plantea dolor y cine social -sí, en EE.UU., la tierra de las oportunidades y el sueño americano, donde el obrero y la clase media pueden vivir bien-, y a la vez felicidad, tenacidad o terquedad de cierta manera, convicción; el desierto se abre como una flor en más de una arista, es un filme que finalmente deja el mensaje de una sobrevivencia positiva -de aferrarte a lo tan tuyo, evitando pasar la página-, de ser independientes a toda costa, de ser autosuficientes aun en el dolor, un mensaje bien gringo. Por todo esto se siente y se ve un filme bueno, un triunfo del cine americano, hecho por una china amante de EE.UU. No obstante mi opción es The father, una película humilde digamos, pero magnífica. Florian Zeller, el director, es también el dramaturgo de la obra en que se basa el filme. Es un filme que es notable transportando el teatro al cine, usando sus pocos elementos, usando su poderosa proyección, su continua audacia, aun cuando algunos sobresaltos y humor pueden pegar de ridículos o poco necesarios, por no tener la necesidad de forzar al público hacia las constantes emociones -a picos de intensidad- dentro de una sala. Pero ciertamente es un filme hermoso en su sentimiento, con una escena final gigante, triste y notable a la vez. La talentosa Olivia Williams nos regala tremenda escena, ante un hombre destruido por completo, apagando el feroz incendio, venciendo el callejón sin salida. El filme juega continuamente con nuestra percepción, hablando de un viejo que sufre de demencia senil. Durante mucho tiempo todo es extraño y endeble, cambia la lógica una y otra vez, no se sabe donde yace la verdad. El filme exhibe a un Anthony Hopkins de reales 83 en estado de gracia, perfecto, pasando por todo estado posible de actuación, desde la debilidad máxima hasta la insolencia, momentos donde ya ni tiene la facultad para colocarse una chompa encima, escucha cosas raras inexistentes, fusiona y distorsiona su pasado y presente, no identifica ni a sus seres queridos, no puede ver la realidad, su mente le quita absolutamente todo. Esto hace sentir a uno un filme triste, aun cuando estamos muy atentos y entretenidos con tanta sorpresa y giro continuo de guion. Pequeños momentos del teatro al cine dejan ver puestas de escena notables, como alguna de paranoia, lo que oye furtivamente y percibe engañado y se replica luego lógicamente desde el pasado; o ese miedo a que un ser querido lo mate, algo tan extremo y loco, visto desde la repetición del mismo momento, desde la monotonía, del rito nocturno, creyendo sufrir una estrangulación, observada desde atrás, o un simple acomodo gentil de uno en la cama, producto de la proximidad.

martes, 6 de abril de 2021

La revolución y la tierra


Para empezar éste escrito debo decir que soy apolítico por lo general, mi escrito es netamente cinematográfico, no muestra una tendencia política, ni de izquierda ni de derecha, es mi opinión honesta, transparente, siempre libre, de este documental de Gonzalo Benavente estrenado el 2019. Éste ha vuelto a la palestra de cierta manera cuando iba a ser proyectado éste domingo 4 por televisión nacional, el canal del estado, pero se le ha postergado para después de las elecciones para no influir en la votación de presidente del Perú, elecciones que serán éste domingo 11 de abril. Ciertamente sí luce como un filme de izquierda, un filme muy político; qué es bueno, ciertamente es más que decente, es entretenido hay que decir de paso. El filme habla de la reforma agraria ocurrida a fines de los 60s, por el general Juan Velasco Alvarado, quien gobernó de 1968 a 1975. Velasco dio un golpe de estado y ejerció una dictadura militar, lo curioso de ésta dictadura es que a diferencia de lo que suelen ser las dictaduras militares (de derecha), ésta fue una dictadura militar socialista, revolucionaria. Hay que decir que a los peruanos nunca nos ha faltado la creatividad, no iba a ser diferente en la política. Se debe mencionar que el filme es incompleto en su mirada del gobierno del general Velasco Alvarado. No pretende ahondar en que fue una dictadura y las dictaduras nunca son el ideal humano ni se les justifica (o habría que hacer más de una salvedad, la ruptura que abre la puerta). Pero este filme aunque es izquierdista, aunque hace ver al general Velasco como un héroe, tiene puntos que si se le pueden considerar que por una parte lo fue. El método, la expropiación de tierra de hacendados y empresarios, fue propio de una dictadura, por la fuerza bruta, aunque se dice no hubo muertos. Pero ciertamente había explotación del indio, del campesino, tratados como servidumbre, incluso se dice que mucho peor, como objetos de propiedad. Trabajaban prácticamente gratis para los hacendados y estos les daban una muy pequeña tierra para subsistir. Habían reivindicaciones que hacer, darles igualdad y derechos como ciudadanos peruanos a los indios o campesinos. Puede que el método no fue el más legal, pero sí se pedía a gritos, no escuchados por mucho tiempo. El fracaso de la reforma agraria tiene sus argumentos en el filme, pero ciertamente se oyen incompletos. Se dice que fue una reforma cultural exitosa, de justicia, una reforma laboral necesaria, y en mi opinión es verdad -aunque faltó mucha educación en varias formas-. Que fue un fracaso la reforma -como empresa o economía interna- en mayoría sí, hubo error del gobierno también, fue error del campesinado también, fue producto de hacerlo muy rápido y por poco tiempo sí también, ¿ameritaba hacerlo ya?, sí seguramente. En el filme se dice algo interesante, que el socialismo impuesto por el general Velasco Alvarado pudo concebir lo que sería más tarde el terrorismo de los 80s, y ciertamente suena muy lógico, aun cuando los 60s eran épocas de fuerte influencia socialista, de lucha ideológica. El filme argumenta que más bien Velasco y su reforma salvó al país de que el terrorismo triunfara o que empezara antes, se dice que el campesino o indio no apoyó al terrorismo al verse reivindicado por el gobierno, por la reforma agraria, y aquí entra a tallar algo que no se menciona de los 80s hasta el 93 del terrorismo, la violencia extrema como método recurrente de justicia y la brutalidad y facilidad de ejercer el asesinato (cosa que la gente humana no tiende a defender), incluyendo la muerte de campesinos, campesinos que mayormente han mostrado humanidad. El filme es muy cinéfilo al mismo tiempo que no abandona lo político, pasa revista a muchas películas peruanas que hablan del tema de la reforma agraria, vemos que las imágenes hacen de soporte, de archivo, de análisis, de perspectiva. Vemos películas de Federico García Hurtado, de Nora de Izcue, Bernardo Batievsky, Felipe Degregori, Armando Robles Godoy, Francisco Lombardi, Bernardo Arias, del Grupo Chaski, sale hasta Las Malas Intenciones, entre otras. Así mismo el filme hace entrevistas a destacados sociólogos, sindicalistas, comunicadores, historiadores, politólogos, incluso a un crítico de cine y a un guionista de telenovelas, la mayoría rostros fáciles de ubicar. El filme tiene poca intervención, casi nada -serán un par-, de gente que no gusta de Velasco Alvarado. La postura aquí es clara, puede que algo a razón de que Velasco públicamente es golpeado mayormente y muy poco reconocido en lo que tuvo de bueno. El filme intenta darle ese mérito, aunque lo suyo es convertirlo en un héroe en grande. Es un filme que da para hablar, Velasco fue un personaje como se dice complejo y lo suyo no fue menos. También sale quien lo derrocó entrevistado a puchitos, el general Morales Bermúdez, curiosa participación, de aporte sencillo, pero presencia muy curiosa. El filme utiliza 40 minutos antes de introducir a Velasco, en crear el background antes de la reforma. El filme utiliza elementos externos, pero coherentes. Gonzalo Benavente ha pegado el salto de un filme pituco con algunas bromas socialistas (Rocanrol 68) a un documental ultra político. Por lo general es al revés, lo light viene después de la trasgresión, una prueba más de nuestra originalidad nacional. 

viernes, 2 de abril de 2021

Visión nocturna y Odoriko


Visión Nocturna

Ganadora del máximo premio del festival de Marsella 2020 y mejor dirección en  FICUNAM 2021. La dirige la chilena Carolina Moscoso. Moscoso es la protagonista, cuenta algo muy personal y feo, sufrió de una violación y cuenta su caso de la mano de su cotidianidad. Divide su documental en un mix en tres partes, oscuridad, brillo y penumbra. Se puede entender el título de Visión Nocturna aparte de lo obvio del uso de la luz nocturna como buscar ver en la oscuridad, es decir, a través del pasado, del daño. Su caso está muy bien explicado por ella en subtítulos frente a la pantalla negra. Esto no es ninguna deficiencia en absoluto, todo el tiempo te genera mucha atención, aunque es doloroso. Como complemento vemos varios videos que ella ha hecho, incluso grabándose a sí misma siendo espontánea sin más, tonteando. Hay videos muy buenos, como ver a unas focas pequeñas nadando frente a la cámara submarina. Otro video notable es el de un parto casero. Se percibe una esencia hippie ahí. Carolina se ve muy suelta, muy libre, sale desnuda a ratos aunque brevemente. Pero esto le costó, le vino cierto trauma, cierto encierro psicológico en ella. Nos cuenta que se hizo una sanación con una indígena. Es un filme a ratos imperfecto y austero, pero en general notable. Su caso está perfectamente explicado, y no es un caso tipo juicio formal donde puede haber una distancia quizá. Es curioso que algunas de sus respuestas a ella le parecen raras, pero se ve la influencia del entorno. Se exhibe un aire juvenil en todas las filmaciones, es la historia de un daño hecho a una chiquilla que se abre al público. El daño lo hizo un chiquillo. Es bueno notar que un agresor sexual puede salir de casi cualquier parte. Hay que cuidarse, y denunciar. Carolina cometió varios errores, pero su película deja precedente que no debe haber impunidad. Es un trámite doloroso, difícil. Es un filme que como se explica tiene tres tipos de luz, como la vida misma. Éste documental es otro paso adelante.


Odoriko

Presentada en el festival Cinéma du Réel 2021, ganadora de un par de premios ahí. La dirige el japonés Yoichiro Okutani. Este documental es sobre clubs de desnudistas en Japón. Estos desnudos tienen un cierto toque cultural, artístico, y algo de teatro y de danza clásica y hasta algo del circo y la acrobacia a lo Cirque du soleil. Hay un feeling aquí y la gente que va a ver a las chicas son en mayoría muy formales o respetuosos. Todas las asiáticas que vemos en los clubs son flaquitas; son de buen cuerpo pero de muy poca voluptuosidad. Paran calatas, pero de manera tan natural y en gran parte seca que poca sensualidad trasmiten, poco erotismo. Como en Japón son respetuosos y tradicionales en mucho ellas se sienten diosas en varios casos, poco o nada vulgares, pero se muestran algo ordinarias, muy simples y superfluas. Es un documental artístico con ratos muertos y algunos poco significativos. Es un filme llamativo para conocer otras culturas, aun cuando se percibe con su fuerte influencia occidental. Se llaman hermanas entre ellas, como la cultura hip hop. Muchos desnudos tienen un toque emotivo y delicado, hay cierta arte con su sexualidad en segundo plano. Los animadores instruyen al público, les dicen que aprecien la belleza y la complejidad de las performances. Hay fotos con las desnudistas en poses -cosa que se menciona, se oye, no se ve- y muchas se comportan muy frescas pero el concepto del filme es uno -aunque completista- más de observador calmado y formal. No hay fuegos artificiales ni su picante o audacia en ésta propuesta, pero es un documental interesante aun así, para apreciar algo poco conocido de Japón, un lado más pedestre. Puede que las desnudistas tengan sus ínfulas, yacen sobredimensionadas por sus propios egos y el entorno tradicional, pero ésta obra tiene su parte simpática, oírlas no abruma, aun cuando ronda las 2 horas y pudo ser más corto y más vivo. 

The assistant


Se inspira en el acosador sexual Harvey Weinstein, un poderoso y famoso productor de cine. Weinstein fue acusado el 2017, ésta película de la australiana Kitty Green es del 2019. Ésta propuesta bien vale verse y destacarse por una secuencia magistral -extensa- donde la asistente o secretaria protagonista, Jane (Julia Garner), al presenciar un notorio aprovechamiento sexual de su jefe, un productor de cine, de una muchacha nueva en la empresa -muy joven, algo inocente y afable y que parece modelo-, va a denunciarlo ante la compañía a donde un encargado de recursos humanos. Aquí se da un juego sutil de conversación, donde el tipo de recursos humanos parece no entenderla, hacerse el tonto, y lentamente, intercambio a intercambio, frente a la timidez y cierta cautela de la muchacha (idealista y altruista), se va mostrando lo rata que es éste lacayo -así como él hay muchos en la empresa, aunque éste luce como el peor-. El sarcástico y ruin hombre escuda al productor, con autosuficiencia y soberbia, e intimida a la muchacha sin perder las formas. Esto también sucede porque Jane es muy joven y llena de sueños de evolución de su carrera profesional en ésta empresa, y le falta carácter, producto también de su posición bastante subalterna. El jefe de ella la hace incluso llorar, la trata con violencia psicológica. Este rol -el de la joven- es muy claro en como las mujeres se ven maltratadas y vulnerables ante el dominio de un mundo masculino tan sexualizado. El filme pone a los trabajadores de la empresa a cubrirse las espaldas, sobre todo a los jefes, o a tratar de ganárselos como sea o no hacerse de luz en contra por ningún motivo (ahí vemos a los "amigos" dictando disculpas humillantes, encubriendo los abusos). Es la cultura del éxito, de la ambición profesional, a toda costa, que se pone en la palestra, saltando la ética, la moral y el respeto y cuidado por el prójimo que prácticamente no existe si hay que trepar en la empresa. Es la lastimosamente efectiva cultura del arribista y sobón convenido y ambicioso. El filme puede no ser sutil con ese final melancólico, de resignación, pesimista, en un quehacer sentimental y humilde, con las siluetas del sexo en la ventana, pero tiene sus cosas notables. El filme también ilustra el día a día de una secretaria o asistente, donde no es un retrato muy simpático, sino tenso, pesado y agotador y a esa vera se le retrata, de manera seca y apagada. También se ve cierto menosprecio por esta labor vista como muy subalterna, como la de un empleaducho. La pesadez de ponerse a limpiar asoma, cosas que hay que hacer para ganarse el piso, como se diría. Jane luce en buena parte invisible a otros en la empresa. Es el espíritu de Jeanne Dielman el que ronda, aunque no en su poderosa escala, aunque lo que más importa en esta propuesta es la depredación sexual, ésta denuncia.