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sábado, 13 de febrero de 2021

The wolf of Snow Hollow


La dirige, escribe el guion y la protagoniza Jim Cummings. Cummings hace una película curiosa, un poco riesgosa, tanto como tramposa. Es en buena parte una película de terror, pero también una comedia con Cummings actuando exageradamente a lo Jim Carrey, y un drama irónico con la sobreprotección paternal a cuestas y una hija que se comporta como una chica liberal y activamente sexual, una chiquilla quizá típica americana. La parte de la chiquilla no es lo mejor del filme, pero tiene bastante injerencia, trata de generar empatía y un feeling sencillo, pero se siente que no pega mucho. El histrionismo cómico de Cummings como protagonista, su cierta actitud ridícula, no es mala, pero se siente especial, para bien y para mal. Ésta actitud y personalidad cómica puede ser algo insoportable, pero también crea distinción a la película. Lo mejor de la película es el terror y el crimen, esa mezcla, aunque se complementan entre sí éstas tres partes antes mencionadas y el conjunto deja un filme no perfecto, discutible negativamente por algunas partes, pero también algo atractivo y original a un punto. El terror es bueno, el crimen sobrevive serio aun con Cummings haciendo comedia a ratos. Tiene escenas poderosas, hay escenas fuertes, pero tomadas al relajo, igual la imagen perdura a favor. El momento en que un policía aparece metido en un bote de basura es tremendo, super crudo. Cuando Cummings, aspirante en la trama a un puesto alto en la policía, muestra debilidad, se alcoholiza, nuevamente surge una escena fuerte, que busca impactar, y lo logra. Todo el filme plantea la exageración y cierto extremo, incluso un poco con la libertad de la hija. Esto no atina del todo, tampoco todo se ve cool, aunque, claro, esto se busca, pero no obstante es un filme valioso, porque intenta cosas personales, independientes, y se siente cinéfilo en el trayecto. De la misma manera la investigación de los crímenes, que yacen en más de una dimensión, es sumamente interesante. El terror es bueno, la investigación aunque sencilla y algo estrafalaria es notable. El talentoso Jim Cummings hace uso de varios géneros, los mejores el terror y el policial. El resto no todo es malo, pero como se suele decir, nadie es perfecto. No será una obra maestra, pero definitivamente la personalidad le vale.  

jueves, 13 de diciembre de 2018

Thunder Road


Es una película que tiene humor pero también harto drama, con un personaje especial, un joven oficial de policía llamado Jim (Jim Cummings), que ha perdido recientemente a su madre y divorciado puede dejar de tener la custodia compartida de su hija de 10 años, Crystal (Kendal Farr), y esto lo derrumba por completo, lo lleva a cometer error tras error.

Jim es una buena persona, aunque el filme se pone un poco perverso con él, en su mirada se puede leer en un momento que parece sopesar el querer asesinar a su ex mujer, ya que no puede vivir sin su hija a quien adora. Y no es el único momento así. El filme que dirige y escribe Jim Cummings juega con esto en pequeñas puestas en escena, muy sencillas, pero notables, como cuando Jim pelea con su mejor amigo y en un momento la cámara deja de mostrarlo para pasar a exhibir a toda la policía alborotada con Jim, y es ahí que la cámara muestra la razón al abrir el campo de visión, y es que Jim inconscientemente ha desenfundado su arma.

Momentos como éste hacen ver al protagonista impredecible, pero aunque puede ser algo violento –aunque no lo admita- tanto como un niño viejo o un tipo muy maduro y un gran orador o una persona desenfrenada que puede dejarse llevar por sus emociones, un tipo de múltiples personalidades, la imagen que más perdura es la del final, de nobleza, cuando salta de humor en humor, del llanto a la alegría, de la conmoción, el enternecimiento, a la plenitud y al agradecimiento de la vida, pero no desde lo fácil, sino desde los peores golpes de la vida, cómo perder a quienes más quieres o quien eres en la sociedad o lo material. Por todo ello, como se percibe, es un filme muy rico en profundidad, y todo desde lo claro, amable y directo.

El filme se enfoca también en los matices de la personalidad, la que no agrada del todo, que tiene altibajos con otros, lo cual puede oírse muy normal, pero aquí se maneja especialmente bien, con la relación de Jim y su hermana o con su ex esposa o incluso con su hija y su madre. El filme va descubriendo puntos débiles en todo el mundo, también producto de situaciones. Ésta propuesta también tiene su dotada cuota de humor, mucho en la verborrea, expresividad facial e intensidad de la personalidad del protagonista. La manera como la película maneja las relaciones humanas es tremenda virtud, inclusive con los afroamericanos, habiendo integración pero mucha naturalidad, poco paternalismo y honestidad. Inclusive descubrir porque se llama el filme Thunder Road tiene un uso logrado, aunque directo, más práctico.