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martes, 28 de julio de 2026

Obsession


Hay tipos de espectadores o visionadores de películas. Por un lado el grueso está formado por aquellos que reciben lo popular con los brazos abiertos. Prácticamente les gusta todo lo celebrado de antemano. Éste grupo es bastante franco e igualmente ligero. Por ahí surgen algunos que quieren dar la contra sin verdadero motivo, pero no suelen contar. En otro lado están los que se auto-perciben de entendidos y desprecian por lo general lo celebrado desde lo común, atribuyéndose como una minoría. Lo popular o el hit comercial tiene vida propia, pero también puede contener prestigio y éste prestigio surge inicialmente en EEUU y se solidifica con el mundo. Así mismo están los que juzgan desde lo políticamente correcto de hoy en día, los que ven primero a través de las tendencias sociales. No obstante la calle puede ser muy distinta. Yo como no sigo ninguna tendencia ni a nadie mi mirada surge desde lo muy personal. Si un filme me parece de verdad bueno venga de donde venga será esa mi apreciación. Me considero clásico, pero tengo la mente siempre abierta para las películas. No suelo escribir negativamente, sino de lo que quiero destacar y me provoca pensar, de lo que me parece relevante de alguna forma, en su propio tipo. Sobre lo que considero lo mejor de todo lo que sea séptimo arte. Con esto llegamos a la presente película, que tiene a su director, Curry Barker, de 26 años de edad, en la apoteosis de la popularidad con prestigio, quien empezó subiendo cortometrajes cómicos y de terror a youtube, y después su primer largometraje que lo catapultó a ser respaldado económicamente en ésta oportunidad por productoras y distribuidores reconocidos. Barker ha hecho una muy buena película. Obsession (2026) es un clásico instantáneo. Se trata de un chico apodado Bear, El Oso (Michael Johnston), que está enamorado de su mejor amiga, de Nikki (Inde Navarrette), pero teme decírselo. Tiene algo de loser y ella alguna vez fue conocida como Nikki la friki y por ahí irá la película, con su comportamiento en una lectura realista, pero el filme recorrerá el terror en el deseo mágico del Oso que ante su temor a declararse pedirá que ella se enamore de él y de esa manera se volverá loca a esa vera, mostrándose como indica el título, con toda esa contemporaneidad de la psicología en boga. La película tiene mucho de humor negro, es como si Barker se burlara de las mujeres obsesivas, controladoras, demasiado románticas. No obstante hace ver por ratos al Oso como un tipo pusilánime y tonto, donde la cara de éste actor a menudo es lastimera, cuando Nikki por el hechizo se desvive por su persona. La propuesta salta entre lo cómico y lo terrorífico, pendula en ambos lados e incluso lo hace al mismo tiempo. Existen varios momentos incómodos pero cantidad de ellos son reconocibles. No faltara quien por esto piense que se trata de un filme contra el feminismo, tan actual. Es una película que retrata lo popular, lo clásico, la calle, desde el presente, es en mayor parte una mirada masculina, si bien Bear puede ser ridiculizado o verse un poco cruel o frío o aprovechado si lo leemos desde una mirada realista, que está debajo del exceso o lo extremo gore y repulsivo y el susto propio del terror. Nikki parece una loca, pero se deja ver que todo es producto del deseo macabro de Bear. Nikki cuando vuelve en consciencia se muestra atrapada mentalmente y hasta pide que la maten. Éste ya se dio cuenta que la ha fregado totalmente, habiendo inicialmente ironía en lo que los de la tienda veían venir como quien dice que a veces es mejor no forzar ciertas cosas o a veces como quien dice que la vida tome las riendas. Bear quiere romper el vinculo de amistad cuando lo ven como a un hermano menor. Nikki es una chica bastante común y corriente como con sus relaciones casuales y con el embrujo se tornará en varios sentidos en otro nivel de ser, aunque encaminado para mal. Inde Navarrette está muy bien como el personaje y se le ve guapa. Michael Johnston es percibido como un buen alterego de Barker, un director de cine a quien no hay que perderle la pista ni tampoco desperdiciarlo. Se puede ver a Nikki como una manipuladora, una persona que con su devoción hace pasar vergüenza a su novio, alguien que no lo deja ni ir al baño sólo. Hay muchos momentos que dan risa. Con Sarah dan a entender que existe otro tipo de mujer en general, más dócil, más llevadera, aunque más desleal como amiga. Es una película que por ahí puede ser muy condescendiente con uno mismo y como que falta en sí un panorama mayor o equitativo, pero no deja de ser un filme notable que se hace extrañar como contrapeso contemporáneo. 

miércoles, 11 de febrero de 2026

The Return of the Living Dead


El director de ésta película se llama Dan O'Bannon y sólo dirigió 2 largometrajes. Fue el guionista en solitario de Alien (1979), coguionista de Total Recall (1990) y trabajó como guionista junto a John Carpenter en su debut, y con Tobe Hooper. La presente película se autodenomina secuela directa de Night of the Living Dead (1968), aun cuando George A. Romero el mismo año hacia su tercera película del universo de los zombies que él convirtió en legendarios. Y era porque el filme seminal fue escrito por Romero y John Russo y después de finalizarlo habían tomado caminos por separado. Russo sería guionista de la presente película. Éste filme es de culto y a mi ver es la película más entretenida de las que existen de las de zombies, aun cuando la primera de Romero no sólo es justamente popular sino históricamente relevante. La película de O'Bannon es una gran película de terror con sólida comedia. Es una película de entretenimiento puro y duro, aquí no hay filosofía ni nada que pensar demasiado, pero es una película perfecta, que entusiasma, que te saca fácilmente una sonrisa tras otra, que es cool, tiene mucho de punk, hasta con sus protagonistas y en la banda sonora, que está llena de escenas gloriosas, así como posee grandes efectos especiales. Inclusive el final es redondo con su toque irónico. Se oye decir, parece que tenían un plan preparado para esto, y no es algo que le convenga al personaje que habla. Los actores, todo el reparto, son muy carismáticos. Te ganan inmediatamente. Están ilustrados con mucha naturalidad, campechanía y simpatía próxima, aun cuando como Suicide se puede ser muy quejumbroso existencialmente o como Chuck, rogón con las féminas a lo Brian Johnson de The Breakfast Club (1985). En un momento una chica punk, Trash (Linnea Quigley), de cabello rojo corto, delgadita, bastante estética, se excita mencionando la fantasía de querer morir tragada literalmente por muertos. Enseguida su banda de compinches de juerga ponen música y queda completamente desnuda bailando sobre un mausoleo. Tal cual lo que propone la propuesta. Más tarde parece salida de Fright Night (1985). Hay una escena memorable en particular, medio tierna entre cruel, cuando uno de los enfermos por el gas se da cuenta que no tiene salida su destino. El filme empieza con una historia simple y contundente, toda la trama se mueve a esa vera, el devenir errado de unos barriles con pruebas químicas del ejército. Frank (un grandioso James Karen) trata de contarle una gran historia a un nuevo empleado, a Freddy (Thom Mathews), joven punk bastante amable, y en la practicidad, cine puro a la vena, hace un movimiento de jactancia y despierta el apocalipsis zombie acompañado de la música de entrada. Ernie (Don Calfa), el embalsamador, también es otro magnifico personaje. Suelta caras graciosas con sus expresivos ojos. Clu Gulager con 57 años hace del héroe clásico, aunque algo avispado, como buen empresario. Un zombie pensando en la cena pide más paramédicos; otro, más policías. Los zombies de O'Bannon no son lentos en ningún sentido. Incluso llegan a explicar muy inteligentemente porque comen cerebros. Éste filme es un enorme disfrute del cine de entretenimiento, una de las mejores cartas de presentación. Nunca es anodino ni formulaico, sino audaz capturando el hedonismo y al espectador. Es un filme que reboza vida, valga la paradoja, intensidad. Hasta el rigor mortis muestra gracia, originalidad, con sus quejas. El zombie como bañado en petróleo igualmente es un alarde visual. 

miércoles, 29 de octubre de 2025

Madre Juana de los Ángeles (Matka Joanna od Aniolów)

Ésta es una película de terror, de estilo clásico, pero que no teme la polémica, que algo hay, pero no busca ser efectista, gratuita, superficial, intrascendente, momentánea, sino por algo es una de las grandes obras de la historia del cine polaco. Remite a un hecho real, una histeria y venganza en un convento francés del siglo XVII, que quedó bien retratada en la excesiva y muy libre, pero al mismo tiempo muy interesante The Devils (1971). La presente película se ubica poco tiempo después de los sucesos que narra el británico Ken Russell, si lo vemos desde el punto de vista histórico, pero la película de Jerzy Kawalerowicz lo ambienta en alguna zona rural o desértica de Polonia en el mismo siglo, y hace lo suyo, se toma sus libertades también. El relato muestra un convento que está dicen poseído por el demonio. La madre superiora del lugar, la madre Juana de los Ángeles (Luzyna Winnicka), confiesa cuando está ecuánime que la poseen 8 demonios, hasta uno llamado Cola de Perro. Es una película donde se luce austeridad en cuanto a los espacios, pero de aquella que se ve lograda, buscada, construida, habiendo un cierto aire de desolación, de abandono, de cierta miseria, incluso moral, de los pobladores algo ignorantes, como la gente que representa el tabernero Wolodkowicz (Zygmunt Zintel), que trasmite cierta perversidad y sarcasmo con lo que viene pasando. La mujer de la posada, Antonisa (Maria Chwalibóg), también tiene ese corte, esa mirada afilada, algo vulgar, algo pérfida, si bien puede ser también a ratos noble. El entorno como que se burla de la situación del convento, parecen divertirse con el padecimiento de la iglesia católica y que no puedan contra los demonios que habitan acá, o que los padres sean proclives a ser incorrectos sexualmente con las mujeres, viendo su voto de abstinencia. Un caballero llega a seducir a la única monja que se ve no está poseída, a la hermana Malgorzata (Anna Ciepielewska). El filme hinca, pero lo hace contando una gran historia, haciendo arte, trascendiendo cualquier banalidad. La película empieza muy de realismo común, las monjas se ven infantiles y danzan, hacen performances de tipo de ballet, aludiendo las posesiones. Todo también pasa porque muchos creen que se trata de un truco, mentira. Pero el filme va evolucionando y mostrando que efectivamente estamos ante una película de terror, de exorcismos y posesiones. Lucyna Winnicka tiene mucha expresividad y emotividad en su rostro. Ella hace una gran interpretación de posesión, a lo natural, con el sudor, con la ansiedad, con la exaltación. Las escenas son sencillas, pero hablan de una puesta en escena conseguida. Es un ejemplo de gran uso de la austeridad, no como carencia, sino como verdadero talento. Así vemos a la Madre Juana tras unos barrotes o en una zona de lavandería. El momento de pasar una posesión es también muy sutil, muy de uso de lo mínimo, sugerente, cuando el padre cae por las escaleras tras un breve e intenso beso. El padre Jozef Suryn (Mieczylaw Voit) igualmente es todo un espectáculo, en el buen sentido de la palabra. Mejor que Diario de un cura rural (1951), sin por ello ser un espectáculo predominantemente visual, de fuegos artificiales, como El Exorcista (1973). Se coloca en el espacio perfecto entre éstas dos célebres películas. Es así que es intelectual y también un gran disfrute del entretenimiento. El padre Jozef desde el inicio yace con muchas dudas, muchas inseguridades, muchos miedos, mucha fragilidad para lo que se le ha encomendado. Es como el Jack Torrance que sabe que va rumbo a lo prácticamente inevitable, sobre todo porque estamos ante una película de terror. El padre Jozef, como las mismas monjas, se echa en el suelo como un ángel, como una paloma. Hay tremenda lectura sobre la idiosincrasia de los ángeles, a los que se les llama de indescifrables, difíciles, en lugar de su consabida bondad y vacuidad natural. Tiene además la obra una extravagante argumentación sobre la maldad, el demonio e incluso el amor a esa vera, lo cual no sólo se piensa o se exhibe de discurso, sino que se llega a ejecutar en la propuesta (con una hacha de leñador). Es algo retorcido, pero de manera sutil, sin por ello tener cierta lógica, como son manifiestas las grandes ideas, con sostenimiento. Esto tiene una excelente puesta en escena, con una duplicación, que se llega a decir, como quien hermana a todas las religiones. El cine por la puerta grande se hace presente con el padre Jozef descubriéndose en un espejo, tras una visita de consulta, oyendo el terror, lo que no ha querido oír desde el inicio, lo que tanto temía, que ya lo veía venir cuando le narran la historia del anterior cura que estuvo en la misma misión antes que él, y fue quemado en la hoguera. ¿Cual es el pecado? Es que el cura se enamore de una mujer, que es como aceptar el demonio, y que rompa sus votos religiosos. Así el filme induce a creer de manera dogmática, que a continuación vendrá la tragedia, el castigo. Como repite Jozef, amor es igual que muerte. El padre Jozef pasa de flagelarse con una fusta en penitencia a hablarse a sí mismo literalmente en el espejo, en otra pequeña formidable puesta en escena como si estuviéramos avanzando y retrocediendo un disco, rayándolo en un tocadiscos de vinilos. El momento de la confesión con el objeto homicida en la mano es de la misma manera glorioso, un poderoso momento de horror. Así el filme cumple perfectamente con el género, sin ser explícito. Lo que pasa también habla de la injusticia existencial, como cuando un peón o un muchacho humilde cuenta de su padre alcohólico y abusivo, y le responden que simplemente debe rezar por la salud/bienestar de éste en lugar de pensar en como detener la maldad que ocasiona tan libremente. Es decir, se juzga la inactividad, pasividad, dejar discurrir, sin por ello aludir una venganza o un ojo por ojo. Menos los falsos romanticismos. Pero sí, para vencer el mal, hay que estar preparado para combatirlo. Se expresa que las mujeres (los ángeles) son en realidad demonios (dicho hoy en día como pop). Así mismo se dice algo machista, un lugar común, déjenlas sufrir, o que se exprese que suelen padecer por malos hombres, como llegamos a ver, si bien buenos hombres se queman también muy simbólicamente. Muchas historias nacen de esto, que es la naturaleza en sí misma, nuestra compleja humanidad. La verdadera historia puede leerse un crimen pasional. Una monja se enamora de un cura célebre y al ser rechazada se enfurece y hace que lo maten, adjudicando que era una fuente de pecado. Aquí, en una segunda parte, se puede ver como otro crimen pasional, un cura se enamora de una monja, accede a su amor y halla de manera similar la muerte (no puede con su consciencia, o cae en la espiral de su premonición; el cura dice mucho que no conoce el mundo ni a las mujeres), donde unos pueden ver el castigo de Dios que para ello, según la película, ha creado al demonio. Puede sonar a simple irreverencia, pero es parte del cine de terror, así como de la literatura, puesto que ésta es la adaptación (1961) de una novela (1946) del polaco Jaroslaw Iwaszkiewicz. Es parte de la libertad creativa, refiriendo a la que busca hacer arte real, la que es seria o deja un pozo con respecto a auscultar el mundo y nuestra humanidad, aun trabajando el cine de género. 

miércoles, 14 de mayo de 2025

La strega in amore


Damiano Damiani adapta en su película hecha a la italiana la celebrada novela corta Aura (1962) del mexicano Carlos Fuentes. Un escritor, historiador y/o un periodista, Sergio (el británico Richard Johnson), es un mujeriego empedernido. Se da cuenta que una señora de cierta edad lo anda siguiendo o vigilando. Intrigado y fastidiado trata de acercársele para confrontarla. Un día le muestran un aviso del periódico donde éste parece hablar exactamente de él profesionalmente, de requerir sus servicios. Todo lo atrae hacia esa extraña señora que lo persigue, Consuelo (Sarah Ferrati). Como es una mujer vieja, Sergio no quiere saber nada de ella. Pero de repente en la casona de Consuelo aparece una mujer joven muy bella, Aura, interpretada por Rosanna Schiaffino, una ex modelo en la vida real, que soñaba con ser la próxima sex symbol italiana del cine y que finalmente no llegó a consagrarse. A Sergio, Aura, le parece mentirosa y corrupta (y difícil), entonces queda prendado de ella o quiere agregarla a su lista de conquistas. El problema es que Consuelo está muy unida con Aura. Consuelo es la madre alcahueta, inseparable, como en cierta forma te recuerda a Psycho (1960). Recordemos además que Ti West dijo haberse inspirado en ésta magistral película en su última trilogía sobre la vejez. La strega in amore (1966) es un filme de terror que tiene mucho de cine negro. Aura por una parte así parece una femme fatale o una especie de viuda negra. Por ese lado, recuerda a Luna de Hiel (1992), el agotamiento de lo sexual en el ser liberal. Así mismo tiene injerencia que la condición económica de ellas no es muy buena y han sido una familia adinerada. Sergio no es rico, pero se le perfila hacia obtener de él algo similar, como comenta Fabrizio, en la performance del gran Gian Maria Volontè, quien ya había trabajado con Sergio Leone en 2 de sus populares spaghettis western, pero aun no estaba en su máximo esplendor como actor, no obstante, exhibe cierto desarrollo actoral. En dicho comentario de Fabrizio se sugiere que puede convertirse Sergio en alguien capaz de llegar a hacer cualquier cosa por Aura, como si fuera esclavo del vampirismo o un hechizo, tal como volverse fácilmente criminal. El apasionamiento es dibujado como entrar en una espiral de subyugación mental, perder toda facultad de discernimiento o mesura propio. Y esa será la lucha sutil. En un momento baila Consuelo y también Aura de manera desenfrenada, incitando a Sergio a la demencia. Los hombres aquí se degradan por su apasionamiento. Ahí se puede ver conexión con Japón (2002) de Carlos Reygadas, en otro sentimiento. Hay una carga erótica cuidada en Rosanna Schiaffino como objeto de deseo, pero donde Damiano Damiani se mantiene discreto, humilde, sobre todo a los estándares de su época o hasta incluso del cine italiano. Damiani prefiere hacer un filme clásico, gótico, que típicamente sesentero, o de cine B, aunque tiene su cuota de cierta ridiculez narrativa (como literalmente lo es lo de la matagatos), si bien no daña el conjunto. Con Aura existe cierta ambigüedad de si seduce hombres y se deshace de ellos. En esa dirección se dice que Fabrizio, el amante de Aura, es peligroso, un mal elemento. Es un poco la temática del reemplazo de la novela icónica El Cartero siempre llama dos veces (1934) y de mucho cine noir. El hombre es malo y se pide que lo anulen, para ocupar su lugar. No es cuestión de simplemente decirle que se vaya. Fabrizio parece más pasivo que agresivo, pero un juego de esgrima lo pone a lucir también pícaro. Es como si fuera en realidad, Aura, un castigo para los hombres que se pretenden astutos con las mujeres. Aura intenta dominar a Sergio. En todo esto entra a tallar Consuelo quien no quiere dejar pasar el tiempo, no quiere aceptarlo. Es la mujer que ha dependido mucho de su belleza y le mortifica envejecer. Pensemos que es lo mismo con el vampirismo, el derroche de sensualidad y la vida eterna. Como una enfermedad, Sergio, empieza a perder la cabeza por la mujer que considera físicamente espectacular, por su deseo de poseerla sexualmente. Llega a entender todo, pero podría ser demasiado tarde, ya ha cruzado la línea, ha ido enmarañándose, lo han embaucado, le han dado de su propia medicina. Éste filme es en realidad un relato de perdición que de reencarnación, si bien es en gran parte fiel al libro y una notable adaptación cinematográfica. El misterio es sencillo, pero está bien ejecutado, aunque se toma algunas licencias, maneja algo de trampa, que dejan oscilando la narrativa entre el terror y el noir.

jueves, 3 de abril de 2025

Presence


Ésta es una pequeña película de terror, una película que se nota de bajo presupuesto, que se ve muy poco suntuosa, de acabado humilde, como su puesta en escena, como su escenario, además hay pocos personajes, veremos poca gente. El lugar donde nos enfocaremos es una casa de clase media de un buen vecindario a donde irá a mudarse una familia. Pero se nota el talento de Steven Soderbergh para que aun cuando el filme se observa humilde no significa pobre, no se percibe defectuoso o que sea un lugar con demasiados huecos, aun cuando hay una estética austera, con pocos adornos. El guion corre a cargo de David Koepp con quien trabajó en (la película decente) Kimi (2022) que también era de un presupuesto sencillo digamos. Koepp es un guionista de cierto renombre, ha trabajado con Brian De Palma, con Robert Zemeckis y con David Fincher y el resultado han sido buenas películas. También ha trabajado y sigue trabajando con Steven Spielberg. En su currículo hay altibajos (como con Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, 2008), pero es indudable que en promedio sabe bien lo suyo.  La película de Soderbergh tiene una narrativa igualmente sencilla, pero está muy bien distribuida y bien narrada, aun cuando por ahí sobre un poco de metraje que le cuesta algo de interés. Pero es una película que va más allá de la historia de toparse con fantasmas. Le suma una nota criminal y un quehacer que uno recuerda de la notable y popular El Sexto sentido (1999). Es decir, como lo dice una conversación, los fantasmas siguen rondando el mundo terrenal porque hay algo que tienen que completar, hacer o manifestar. En ellos se rompen los límites del tiempo, como bien sabemos. El filme empieza como el avistamiento del miedo a lo desconocido, previa instalación sutil del drama y la inquietud y el desequilibrio personal, para convertirse en la historia de la adicción existencial por la perversidad. El menosprecio puede generar monstruos. Éste sentido se ve sostenido dentro de la idea juvenil del éxito, como con la vulgaridad del hermano, frente al dolor ajeno, aun cuando puede haber momento para la redención, si bien se llega a manejar otra mención de resentimiento, el cual se puede sentir curiosamente irónico. El aclimatamiento a la familia tiene su virtud, lleva peso, hay aquí personalidad. El filme no recurre a la extravagancia y no por ello se llena de lugares comunes, si bien está al tanto de la empatía sin tampoco exagerar éste anhelo recurriendo a cierta complejidad. Se puede decir que es una historia clásica de terror siendo coherente con todo el paquete. Nos vemos hoy sin llenarnos de modernismos en varios sentidos. También está muy bien que el sexo se ve muy natural. La familia así mismo maneja muy bien un lado multicultural englobado en lo americano, que incluso más llama la atención pensar en The Big Show, quien se gana al público. 

viernes, 18 de octubre de 2024

The Substance


The substance (2024), de Coralie Fargeat, es una película que lo da todo en la cancha. Es una película que empieza uno diciendo que es obvia en sus postulados, e inicialmente uno puede creer que está frente al Yorgos Lanthimos hollywoodizado o más popular, pero pronto nos damos cuenta que no, que Fargeat es aquí auténtica, real, compleja y pretende el hecatombe, firme, contundente, como el hombre avezado en caída libre que abre próximo del piso el paracaídas consiguiendo vencer el peligro y gozar de la adrenalina, llevando sus postulados hasta las últimas consecuencias, pero no dicho bajo el cliché, sino es la gran bomba tal cual, la práctica hecha verdad. Es una película que enaltece al cine de género y lo propone en toda alevosía, llegando al extremo, es una película que por momentos fastidia, desagrada abiertamente, lo hace adrede, como un Cronenberg llevado a la potencia máxima, donde se hace tremendo homenaje a la magnifica e incomoda The Fly (1986), y es más atrevida, más gory, más impactante, que la mismísima Scanners (1981). Hablamos de El hombre elefante (1980) mutando al humor negro, a la sátira social. Fargeat actualiza el impacto, haciendo lo que pretendía el Cronenberg jovenzuelo, descolocar al público; en ésta época. Pero Fargeat no sólo hace esto, sino se distingue, hace algo muy propio. Implica sátira, humor negro, sobre el temor y el rechazo a envejecer, porque muchas sociedades apuntan a marginar a la gente mayor o a la que empieza a entrar en años, como quien caduca comercialmente, sobre todo cuando el dinero implica vender placer, lucrar con el sexo, y el atractivo físico o erótico o sensual es tan determinante para jugar en esa tribuna, atraer el deseo, y en consecuencia la atención que genere billetes. Hay muchos momentos donde éste filme te fastidia, como con el uso de la comida grasienta. Con su tipo de humor, abiertamente plantea el extremo, hacer que hasta te moleste mirar la pantalla, lo hace explotando el ridículo en determinadas oportunidades, la falta de vergüenza, el ir hasta más allá de los límites, de lo feo, y lo hace con verdadero delirio y con una coherencia que subvierte su obviedad y se convierte en la reflexión extrema -el acompañamiento- de la que es ante todo una película de género, una propuesta que parece no estar destinada a una sala de cine, no a lo convencional, una obra que quiere que mucha gente abandone sus butacas. Curiosamente defiende el derecho a envejecer contento o seguro de sí, pero con un canto de irreverencia juvenil -también como lo es el espíritu del buen amante del cine de género- o de la sabiduría de los años que leen a las juventudes. Pero es un filme coherente. El final desquiciado con litros de litros de sangre y el monstruo en pleno teatro es simplemente el horror psicológico del rechazo de la vejez. Más claro, imposible. El menosprecio que se mete hasta en lo propio, en cómo nos percibimos, como señala la identificación con la estrella del paseo de la fama como punto de retorno tras una mancha de desperdicio de comida rápida. Ese recordatorio de un tiempo otrora de gloria que ha perdido trágicamente su valor, por una sociedad que desmerece una etapa natural de la existencia, como con aquello de que en realidad somos uno, puesto que esa vejez también somos y seremos todos, entonces para que negarla, para que producir complejos, miedos, humillaciones. Pensemos que en realidad llegar a viejo es un especie de triunfo, como quien llega a la meta tras una maratón. El filme es una crítica a la superficialidad del ser humano, de la sociedad. Del ego y la vanidad. A la cultura del espectáculo e incluso a la cultura del sexo, el velar únicamente por nuestros botones más primarios. La trama no hace lección de la inteligencia, de la personalidad, de la experiencia, sólo del cuerpo, en donde la sustancia, como elixir mágico, trata de negar lo natural, el ciclo normal de la vida. El filme satiriza nuestra superficialidad, nuestra búsqueda constante de hedonismo que nos puede llevar a lo peor de nosotros. La propuesta lo hace con entretenimiento extremo, como haciendo una Terrifier arty, festivalera, pero a la vez muy midnight madness, en que se le abre la mente a los del culto de la juventud -a la potencia del físico- mientras nos divertimos con la última locura del cine, puesto que Fargeat lo ha conseguido, ha marcado momento. Es una película a la que no se le puede negar el aplauso, no por tener tremenda profundidad intelectual, si bien es un mazazo como tema de negar la vejez, más allá de la lógica de querer vivir del sexo y esto no remite al coito sino a la fantasía que seduce, como a sus derivados. Sino porque no ha venido a engañar a nadie. Porque se siente que Fargeat es realmente fiel al cine de género. Una maravilla las actuaciones de Demi Moore -sobre todo en el humor- y Margaret Qually -con lo erótico de su rol-. Muy buen manejo con ambas de la desnudez además. También bien por el profesionalismo de Dennis Quaid prestándose para tantos planos detalle desagradables. 

domingo, 1 de septiembre de 2024

Longlegs


El director de la presente película es Oz Perkins, el hijo del querido actor Anthony Perkins y aquí hace una película sobre un asesino en serie, como lo era Norman Bates. Longlegs es el asesino en serie del filme pero tiene la particularidad que no yace presente en el lugar explícito de los homicidios, produciendo un misterio de porqué los padres de familia de cada hogar escogido en una fecha recurrente -según una misiva que se suele encontrar, firmada por el tal Longlegs- terminan matando a sus propios seres queridos en total acto de demencia. En ese sentido el filme se inspira en la serie True Detective (2014), la excelente primera temporada, y en Zodiac (2007), en la parte de investigación sobre un asesino en serie. De True Detective recoge la contextualización del campo, de lo rural, de aquellas casas que parecen granjas modernas. Se ubica en el estado de Oregón. Pero el filme va más allá de una investigación realista e implica el terror puro y duro con buenas escenas de miedo y gore impactante. La explicación del filme no convencerá a todo el mundo porque es como si en realidad no existiera, pero se ampara en el cine de género, en la libertad del espectáculo, y tampoco es malo, salvo para quien se ajuste o fije a la parte donde Maika Monroe como Lee Harker, una especie de Clarice Starling, hace su búsqueda e interpretación de lo que está ocurriendo. En esto entra a tallar que ella tiene visiones de su pasado que ha olvidado o no quiere reconocer porque le es traumático. Es un filme que se justifica en el imaginario del cine de terror, sólo que la guía es una joven agente del FBI -en constante estado de tensión- investigando un caso policial. Como tal, visto bajo el código del cine en sí mismo, es un filme atractivo. La explicación no es complicada de entender, porque no va por convencerte con pruebas (pero sostiene su relato en la libertad del arte), sino sobre todo contarte una historia como a la luz de una fogata donde se te trata de asustar y en ese lugar lo hace muy bien la madre de Harker (Alicia Witt) que tiene varios elementos interesantes en su figura. Es una película que se plantea en los opuestos, el amor desmedido de un padre con el que les hace daño. Hay una figura retorcida bien trabajada en el ambiente, creepy, que suma bastante y ya venía buscando el director con anterioridad. Nicolas Cage luce un poco ridículo, pero al mismo tiempo es genial su compromiso con el arte y poder actuar en papeles bastante extravagantes, sin miramientos de decoro si se quiere decir. 

miércoles, 7 de agosto de 2024

MaXXXine


MaXXXine (2024), de Ti West, llega para cerrar la trilogía y lo hace ya con la espera de un cuantioso público, estrenada en muchas carteleras comerciales. Maxine (Mia Goth) es una actriz porno que quiere convertirse en una actriz seria digamos, y ella lo ve lograrlo con protagonizar una película de terror, cosa que en el filme de Ti West deja volar que las películas de terror están muy infravaloradas o menospreciadas, tal cual el personaje de Maxine quien se repite siempre a sí misma, que ella debe obtener una buena vida, no conformarse con nada que no anhele. Con éste pensamiento automotivacional, Maxine, es una mujer muy dura, hasta no escatimar ser muy violenta y criminal como medio de sobrevivencia y existencial. Maxine tiene de personaje malvado o antihéroe que no es lapidado, más bien es nuestra guía y personaje atípicamente gestado con ganarse al público y no está mal porque el cine permite que se vea todo tipo de historias y gente, sin recurrir necesariamente al lugar común. Maxine es como toda persona que quiere ser importante, excepcional, pero quizá no esté destinada para ello. Es entonces que el método que escoge o se lo permite se pliega en paralelo a ser el peor de todos en cierta manera, como con ese agente gángster (Giancarlo Esposito, quien recuerda ligeramente a M. Night Shyamalan) encargándose del pasado de Maxine (con un gran Kevin Bacon perpetrándose en la imagen del Nicholson de Chinatown, 1974), quien bajo tanta iniquidad se unge de tremenda luchadora, sólo que dicen que lleva el diablo dentro, que es una expresión que refiere a esperar todo de ella, y al mismo tiempo se asocia con temer terminar destruida. La presente propuesta se mueve en el thriller de los 80s, al estilo de Abel Ferrara, por calles californianas a lo New York, con un asesino en serie suelto en plaza y cadáveres de prostitutas marcadas como ganado. Esto no es novedoso, pero no deja de ser entretenido. La novedad llega por el desenlace, con un giro o descubrimiento y unificación de líneas narrativas, pero se respira en esa definición cierto humor. Por el final se vuelve por una parte una película de cine B de acción a lo Chuck Norris, junto con dos policías en las performances de Bobby Cannavale y Michelle Monaghan. Cannavale duda a cada rato de su propia imitación de policía asertivo o astuto, como el propio Ti West lo hace con su película, con el cine de género, con la prostitución, o con el porno, en varias oportunidades, con la aceptación en general u oficial. Se plantea como obra y lugar de identidad propios de un underdog, de los que se ganan a la gente, aun cuando Ti West hace lo suyo en toda libertad. Por ello no es un filme redondo en cuanto a trascendencia, pero no deja de ser coherente y más que decente, aun cuando hay que tener cierto sentido del humor, como afecto por el cine B, como espectador. Hay varias referencias a Psycho (1960) con la que interactúa hasta en el set de ésta mítica película. Ti West espolvorea conexiones, como con el yeso y la propia transformación de Mia Goth en anciana, y con éste personaje desquiciado con la biografía de la madre de Norman Bates, proponiendo una argumentación interesante a ese respecto, como también recordándonos el futuro que le aguarda a Maxine expuesto en X (2022) donde nos encontraremos dentro de una extraña dimensión y ejercicio de cine imaginativo en el cual se unen distintos tiempos y edades de un mismo personaje en una especie de revelación. La historia de Maxine es la historia de la mujer que no quiere una vida ordinaria, una vida aburrida se podría decir, aun cuando a ella le persigue la derrota, tal cual cuando ella suspira melancólica frente a su propia cabeza desmembrada rogando porque consiga sostener una carrera como actriz de hollywood, que su sueño nunca se termine, si bien el filme apunta a sólo un momento de fama efímera dictado por el caso policial, e igualmente como le pasa a muchos aspirantes. Como bien dice la directora de cine (subvalorado) que hace la actriz de origen cosmopolita, la australiana Elizabeth Debicki, que parece una amazona moderna salida de alguna élite, se quiere conseguir completar una película con pensamientos, con ideas, aun en un empaque de cine de género, y hay varias en el ambiente, en MaXXXine, aunque pesa entretener, pero con personalidad y a esa vera nadie le quita lo bailado a Ti West. 

viernes, 17 de mayo de 2024

Vermines

Ésta película francesa es muy entretenida, palabra infaltable que se usa mucho, pero aquí efectivamente, es muy divertida. Me he reído bastante viendo como tienen que lidiar con las arañas, por su enorme cantidad en lugares específicos y también por su tamaño cada vez más grande. Ha sido buena idea poner el asunto solamente en un edificio y manejar un grupo de víctimas o gente que busca salvarse de éste único lugar. El filme tiene mucho dramatismo que no tiene nada que envidiar a Pelotón (1986). Sufren mucho y no solo por morir con el ataque de las arañas, sino emocionalmente. Hay varias historias de ello. Esto distingue un poco el producto, no es la habitual historia de plagas (o es que está actualizando el cine social en una película de género), pero ciertamente si hay mucha acción. También quien se precia no busca repetir lo mismo -la misma película- o repetirse demasiado. Hay varias cosas que distinguen ésta propuesta. Se podría decir además que se mueve alrededor de la inspiración de la popular canción Fuk da police, de N.W.A., proponiendo un repertorio musical de buen hip hop francés. De esto también se extrae que busca representar cierta gente marginal o que viven en las periferias, pero los dibuja a todos si bien frescos, típica gente joven moderna, chicos con calle, de manera que exudan bastante carisma y nobleza. Hay algunos negocios pequeños sucios en unos, pero no hay una criminalidad exacerbada o que los descalifique de lleno. Son personajes a los que se les busca empatía y se consigue. El filme está notoriamente de su lado. Es así cine social y también una mirada juvenil y de cierta rebeldía. La música que acompaña todo el conjunto ya lo dice todo. Igualmente se trabaja con mucha comunidad árabe y de descendientes africanos. Introducirnos en la película, como suele pasar, es un poco simplón, pero a media hora arranca la acción y se le perdona todo. Después no para hasta el final con el quehacer de sobrevivir, que involucra como son vistos en la sociedad. Más allá de mezclar acción (entretenimiento del bueno) con cine social (y al mismo tiempo otorgarse dimensión e identidad), es una película de gran nivel visual y una buena carta de presentación del joven director francés Sébastien Vanicek, de quien ya se dice que ya lo fichó Hollywood para un spin off de Evil Dead.

martes, 7 de mayo de 2024

By the law


El relato nos ubica en el Yukón, Canadá, donde se ve un fuerte invierno, muy bajas temperaturas y congelamiento por doquier. Más tarde feroces deshielos. Es un lugar difícil y solitario como observamos en sus grandes puestas de escena, en sus secuencias, y a través de su poderoso realismo, donde el lugar para lo que se nos cuenta es muy representativo y trascendental. Así en la misma línea observamos que es la época del descubrimiento de oro en la zona, una época llena de leyenda y aventura, fines del siglo XIX. El director del filme es el soviético Lev Kuleshov, un hombre importante para el cine, no sólo de su país sino del mundo, fundó una de las primeras escuelas de cine del planeta, inventó valiosos métodos de edición y montaje, hizo que el cine sea más dinámico, más psicológico, más empático y más profundo, fue un teórico del cine, sentó las bases para otros, fue pionero en el cine. Ésta película se basa en cuentos del americano Jack London quien era un humanista, un hombre que se preocupaba por el prójimo, y puede leerse en parte lo presente como cine social por la impronta del escritor y por ser un filme soviético. Pero Kuleshov y London van más allá, y hacen cine y literatura por la puerta grande, ese que es más que ideas políticas. Construyen una historia que juega con el terror, con el thriller. Presentan una narrativa que trasciende, como análisis del ser humano en general, estudian su psiquis. Para esto tenemos además mucho histrionismo, a falta de poder hablar, al ser cine mudo. Éste histrionismo orbita alrededor del cine de género, precursor e infuenciador de los Jack Torrance que vendrían después. Muchos de los gestos faciales que observamos en By the law (1926) parecen como propios de un demente, aunque también se plantean expresiones ligeramente cómicas (donde el histrionismo se ve más normal o menos antinatural). Pero como justamente tratamos con la patología, con el desequilibrio mental, éste histrionismo queda perfecto en esta historia de terror. Tenemos solo 5 personajes, una sociedad, que van en busca de oro al Yukón y quedan aislados en una pequeña casita de madera, una que por buen tiempo quedará a la deriva del inclemente frío, de las lluvias, lluvias que simbolizan varias cosas, que imprimen tensión, que reflejan estados de ánimo y hasta ayudan a pensar y concebir la idea de lo paranormal. Ver la casita con los personajes en el interior dentro de medio inundamiento -bajo una memorable escenificación- invoca ese caos en que se hallan, ese momento tan difícil donde la ley oficial está ausente y tienen que enfrentar el desequilibrio, alguien que parece animalista y actúa como empleado, cuida de los otros y hasta halla oro para ellos. Pero surge bullying, aprovechamiento, abuso de la bondad, de la humildad, de la pasividad, hasta se roba y se engaña, se humilla, desde cosas que parecen simples expuestas abiertamente y con una cierta inocencia infantil pero que esconden que una persona no se alimente cuando se halla en condiciones adversas. Entonces pasa lo que nadie espera, lo más extremo, lo que concibe terror mas que noir, produciéndose un lujo de escenas a esa vera y una formidable interacción. Vemos que las cosas que quedan regadas por el piso simbolizan sangre. Late la muerte con tremenda fuerza en escena como el cuento de Poe del corazón. La tetera anuncia que todo está hirviendo, en ebullición, se han metido en tremenda tensión, en tremendo dilema, han tenido (y tienen por adelante) que solucionar lo impensable, lo extraordinario. Se ha desfigurado y entremezclado entre todos el bien y el mal. La maldad y la crueldad ha engendrado más maldad y hasta peor crueldad. Se nos está diciendo que la falta de humanidad, la falta de compasión y empatía con el prójimo puede engendrar monstruos, a diestra y siniestra. En sí la propuesta tiene muy buen suspenso y perversidad como terror, desde el código del cine clásico, del cine cuidado, del cine mudo, del cine refinado y profundo pero al mismo tiempo empático y próximo con el público. El desenlace es tan siniestro e impactante como presenciar el pico máximo del problema, en que cae la inconsciencia. No obstante como cierre se permite un cierto chascarrillo o acto de liberación que atenúa para bien como para mal su conceptualización, tanto desencadenante. Muy bien todos, en particular la expresividad demencial que manifiestan y no es para menos en ella, Vladimir Fogel y Aleksandra Khokhlova, esposa en la vida real de Kuleshov. 

miércoles, 1 de mayo de 2024

Late Night with the Devil

Late night with the devil (2023) de los hermanos australianos Cameron y Colin Cairnes es una película curiosa, exhibida como metraje encontrado, sobre el último programa de un late show de los 70s, y que hace de un mockumentary, pero que no es tan preciso o fiel al cien por ciento al estilo de realismo que requeriría como documental porque se toma ciertas libertades como mostrar detrás de cámaras demasiado íntimos o donde la cámara no es lógico que esté y hace además uso de un complemento narrativo que implica meterse en la psiquis. El anfitrión, Jack Delroy (David Dastmalchian), quiere firmar un jugoso contrato para una nueva temporada, pero se mantiene segundo en el rating y ha preparado un super programa, donde quiere demostrar la existencia del demonio. Para esto tal cual un programa nocturno de entrevistas planea un debate y tratar de impresionar a su público y a los televidentes. Cada cosa del late show está perpetrada al mínimo detalle de realismo que en mucho se siente que estamos viendo el programa en la tv, con toda esa ambientación de los 70s que además otorga un plus a la propuesta. Van saliendo los invitados, la película se cuece lentamente, dedica un buen tiempo a crearse credibilidad como programa. Inicialmente se hace una presentación de quien es Jack Delroy y se le asocia, típico del sensacionalismo farandulero, con una secta satánica. Ésta misma secta puede ser vinculada con una de las invitadas, en sí el filme se divide en varios frentes del terror y se les puede unir si prestamos atención y vencemos su cierta ambigüedad. Una de las invitadas es muy llamativa, se dice que está poseída por un demonio y una terapeuta paranormal la viene cuidando y es la que puede hacer contacto con ese monstruo que lleva en su interior. El filme se adereza más con la existencia de un ilusionista que se dedica a desmentir toda prueba sobrenatural. Cada uno, como es habitual en los programas nocturnos, va mostrando sus habilidades y la razón de yacer invitados, de proponer una noche especial. Es un filme que se avala mucho de su fuerza/realismo como programa nocturno y cada invitado es un espectáculo en sí mismo. Hay tremenda secuencia que pretende fundamentarse en el ilusionismo y el hipnotismo que genera un buen momento de tensión. Pero el plato fuerte llega para el final, donde la recreación de El Exorcista (1973) hasta hace uso de lo cósmico. Es una película realmente sencilla, pero no deja de ser atractiva, sobre todo por el final, o a partir más o menos del momento sucio de la exhibición de la posesión. Es una historia sobrenatural, pero que justifica todo su universo. El anfitrión también alude ser un personaje cínico y sin escrúpulos, demasiado ambicioso para su propia seguridad, pero como es una celebridad y un notable showman es alguien que se gana al público con facilidad. También el relato tiene una fuerte relación con sacrificios humanos y el demonio se escabulle en cada rincón, apreciando que es el real invitado más importante de la noche. Finalmente es un programa que consigue lo que se ha propuesto, pero como así mismo es habitual en el cine de terror nadie vivirá para celebrarlo, sino será la crónica de un despelote anunciado. En ese sentido es más coherente que muchas otras películas del género en cuanto al caos como espectáculo en sí pero al mismo tiempo obteniendo consecuencia. 

viernes, 12 de abril de 2024

Dream scenario

Ésta película del noruego Kristoffer Borgli producida por Ari Aster es una película peculiar pero que juega justo, deja rastros en pantalla para que la comprendas, incluso de manera notoria. La idea central suena original e interesante, un catedrático, Paul Matthews (Nicolas Cage que ya tiene bastantes películas curiosas y destacadas en su haber y no es poco decir), un día empieza a aparecer sin mayor motivo en los sueños de la gente. Todos se extrañan de que él simplemente esté ahí paseando o mirando sin actuar en el devenir del sueño. Es entonces que se vuelve popular, ésta celebridad vacía lo beneficia. Es una clara lectura de nuestros tiempos, ser popular o conocido sin mayores motivos dirían muchos. No obstante Paul Matthews quiere escribir un libro científico, intelectual, de su propia autoría, es decir, tiene ideas propias, pero a nadie le importan, no es vendedor, es por eso que se le asume como un perdedor, no es rentable, no produce dinero, no produce atención, pero esa popularidad gratuita de los sueños se la proporciona y es donde lo llama una empresa exitosa que vende cosas atípicas o freaks, apuesta por personajes que tan solo sean fuera de lo común, que de alguna manera rompan el molde y tengan una buena historia a cuestas. Quieren aprovechar su popularidad. No importa que no se sostenga de mucho. Matthews no es tan oportunista, pero tampoco es bobo y acepta trabajar con dicha empresa. De pronto surge un giro, alguien quiere hacer realidad un sueño dicho literalmente, algo onírico, y termina en una broma gruesa, pero de la que ciertamente te ríes. Lo que viene después es la cultura de la cancelación y todo lo desagradable que puede ser padecerla, para el caso igualmente gratuita, capaz de destruir todo tipo de relaciones humanas producto de que la gente no te quiere y te tacha, aunque incluso los amigos no pueden soportar el poder de la simulación o dígase lo virtual. En esto entra a tallar el terror, la remembranza de Freddy Krueger, que literalmente se usa varias veces en pantalla. Es un filme claro en realidad que juega con una premisa curiosa. También se menciona qué interesante sería poder meterse en los sueños ajenos. Hay una escena estupenda donde se homenajea la creatividad de David Byrne, que así mismo se anticipa. Más que argumentar del filme, es bastante entretenido de ver, hay muy buen manejo de su premisa general, siendo muy audaz con el misterio, como si pusiéramos algo extraño en la humanidad y simplemente tratáramos de vivir con ello. Éste es un filme extravagante, entretenido, con terror y comedia, y un buen uso de nuestra cotidianidad frente a una rareza que hace abierta metáfora de las redes sociales y lo mediático. La relación con la esposa que hace Julianne Nicholson es bastante sustancial, produce muchos grandes momentos, está muy bien aprovechado, puesto que es muy importante en la vida de éste hombre ordinario que hace el gran Nicholas Cage en otra de sus memorables actuaciones. 

domingo, 24 de diciembre de 2023

Talk to me y Vinil verde

Talk to me (2022)

Éste es el debut de los hermanos gemelos australianos Danny y Michael Philippou. Es una película que versa sobre la ouija pero tiene la personalidad de hacerlo con un antebrazo embalsamado que es la puerta para que el cuerpo se posesione por los muertos -no sólo entablar simple comunicación- y se hace como juego, rato de juerga, como diversión juvenil, pero -como es común en el terror, la inconsciencia o la torpeza- no saben -o no piensan- que los cuerpos pueden quedar dominados por fuerzas oscuras y homicidas que no se irán hasta cumplir su misión -acabar contigo y tus seres queridos-, donde entra a tallar el buen terror de estos hermanos directores que propician muy buenas secuencias como 2 en particular con el adolescente Riley (Joe Bird) donde se perpetran brutales ataques autoinducidos. La protagonista es la morena Mia (Sophie Wilde), la que tiene la carga que superar de que no sabe si su madre se suicidó o murió por accidente y esto engendrará momentos muy macabros y perversos. Traer a los muertos es jugársela con poder haber llamado a alguien quien murió de manera siniestra y su alma esté podrida por lo que simplemente quiera soltar la furia que carga en su haber. Es un filme que esto lo explica bastante bien a través de su relato. En un rato de visibilidad de lo que esconden las posesiones -en otra dimensión, una velada- se ve una especie de orgía sobre un cuerpo dominado por lo oscuro. También es atractivo ver que el mal es tramposo, se hace pasar por soluciones, como la que genera superar el trauma de Mia, o acabar con el sufrimiento de un ser moribundo que se repite como falsa segunda oportunidad o falsa lección. Aparte de la ouija se puede ver como cierta adicción, a hablar con los muertos, sobre todo si hay algo detrás en especial en ese espacio que queremos conocer, como le pasa a Mia. El mundo terrenal con la mano psíquica abre la puerta a que semejante a un estado de alucinación propia del desequilibrio mental se generen sucesos terribles o los induce a suceder. Como los hermanos Philippou son jóvenes y seguramente divertidos han colocado parte de su esencia en una propuesta que intenta ser cool, generar empatía hacia un público objetivo juvenil, con ellos de protagonistas. Es una obra que no es que invente mucho, sino que sabe manejar lo que bien es conocido y darle una impronta de cierta novedad o buena articulación generando destacar como película de terror. Muchas de las alucinaciones, la interacción con muertos putrefactos, son notables y tiene momentos donde a lo El Exorcista (1973) se trabaja con el impudor, la vergüenza y lo sacrílego. 


Vinil verde (2005)

Éste es el 8vo cortometraje del brasileño Kleber Mendoza Filho y se puede ver como película de terror más fantasía cuando una niña traviesa y curiosa no puede cumplir con una simple promesa, no poner y oír un disco de vinilo verde, cuando la mamá sale y la pequeña se queda sola, y aunque esto trae sorpresas macabras, impactantes y desagradables no puede dejar la niña de seguir oyendo el vinilo verde. Ésta simple premisa genera mucha curiosidad, por saber que va a pasar ahora, pero al filme se le puede atribuir un lado intelectual más bien, aludiendo el día a día, y nuestro comportamiento natural y más tarde nuestra manera de ver el mundo. El corto tiene también un estilo, se exhibe como fotonovela, captura y narración a través de fotografías. Es una propuesta que nos dice que no hay que temerle a la vida y hay que tomar nuestras propias decisiones, como afrontarlas. Cada padre enseña su propia forma de vida, pero uno cuando va creciendo debe redondear su propia mirada. Uno debe escoger su camino, por donde seguir. Es la lección de un padre que no es autoritario, pero tampoco se puede ser tan permisivo, flojo, indiferente o despreocupado, de aquí que nazca el terror en la película y, así, en la vida misma, manifestar un exceso de libertad, o no contener reflexión. Igualmente se trata de dejar vivir, y de entender que los niños son un poco como los gatos, muy curiosos, y les gusta hacer travesuras. Ese final que puede desconcertar, sobre todo ante querer subir la apuesta, es más bien un acto de profundidad, con un detalle que aparentemente rompe con el hilo, como una sutil ironía, de paso, pero lo hace para trascender, aun a riesgo de sacrificar el entretenimiento que viene de atrás perverso y lúdico con el suspenso del ¿y ahora que va a pasar? 

sábado, 16 de diciembre de 2023

Otra película maldita

Otra película maldita (2023) es un documental de los argentinos Mario Varela y Alberto Fasce y exhibe la historia del cine de terror argentino. Ésta historia empieza en 1934 con El hombre bestia de Camilo Zaccaria Soprani, la que se inspiraba en obras extranjeras y no se asumía como terror solamente, tenía de comedia y en general no hay muchas películas argentinas de terror puro y duro en sus inicios, por mucho tiempo incluso. Durante gran parte de su desarrollo histórico eran mezcladas con comedia y se fijaban mucho en particular en Abbott y Costello que hicieron humor familiar de la mano de monstruos clásicos y célebres. El cine de terror argentino pasaba por el melodrama, la ciencia ficción o hasta el noir. No obstante aunque hay un llamado a la preservación de películas argentinas y no solo de terror, tiene sus hitos nacionales, que el documental irá enumerando y expurgando con la ayuda de montón de directores argentinos del género. El título de ésta propuesta viene porque muchas películas argentinas del género no se han conservado, se han perdido o quedan pedazos solamente, o recibieron poco aprecio en su época. Al cine de terror argentino le costó ser tomado en serio durante décadas, incluso por el INCAA, organismo del estado que regula y promueve el cine en toda Argentina. El INCAA actualmente subsidia también películas argentinas de terror. Pero esto ha venido a suceder en los últimos 15 años donde el cine argentino de terror pasa por cierto boom, de una gran proliferación de películas, aunque la mayoría van al video o son exportadas al extranjero. Ésta propuesta hace una síntesis de éste especie de boom cuantitativo, y muchas de las imágenes que se pueden ver de éstas obras -muchas de cine B- son bastante interesantes y llamativas. Se ve al vuelo profesionalismo, buenos efectos especiales y harto ingenio. Se exhibe mucha pasión por el terror argentino de gente especializada, en un quehacer que ha ido evolucionando y provocando mayor aceptación en general, partiendo de muchas visiones en el tiempo, hasta ser reconocido tal cual lo que es, y en esto entra en acción opiniones de muchos entendidos nacionales, que obsequian su pasión definiendo su mirada, su perspectiva, su labor en particular y además dan una apreciación universal. El filme apunta a la diversidad de voces actuales que se ven identificadas con el festival Buenos Aires Rojo Sangre, festival argento especializado en terror que inicio en el año 2000. Entre los hitos que se presentan y auscultan, puesto que a pesar de no haber sido abundante por mucho tiempo tienen películas de alto nivel en el horror, tenemos El extraño caso del hombre y la bestia (1951), de Mario Soffici, que hacia algo ya muy propio. Así también tenemos a un actor famoso participe del género en Argentina, que señala una época de oro nacional para el cine en general, Narciso Ibañez Menta, con, en especial, Obras maestras del terror (1960), que dicen inspiraría nada más y nada menos que la respetada saga de Poe de Roger Corman. El cine más guerrillero de terror, el de bajo presupuesto y pocos escrúpulos tendría representantes míticos en Emilio Vieyra y Armando Bo, a los que el actual boom puede considerarlos padres de lo que ahora hacen ellos, pero el filme muestra como se van formando los cimientos de la actualidad con gente que luchó mucho por hacer cine de terror y los muestran revolucionarios de cierta manera para la cinefilia nacional, autores muchos de ellos malditos o no tan conocidos en toda magnitud, si bien éste filme es una celebración, una fiesta, por el género hecho en Argentina. La propuesta nos descubre verdaderos apasionados, como cineclubistas coleccionistas de rarezas, productores de culto y otros misteriosos, nuevas generaciones tomando la batuta, directores consolidados ya en sus pequeñas glorias, todos hablan y aplauden el terror, cuentan anécdotas, se ven directores legendarios dando o habiendo dado sus opiniones frescas, porque el terror amerita también libertad y trasgresión, como también se festeja la popularidad como la que genera Aterrados (2018) y esto porque beneficia a todos, se siente una comunidad que aplaude porque cada peldaño que gana uno lo agradecen todos. Muchos directores y público tienen de frikis, gente que vive realmente el cine de horror, que celebran las hazañas que yacen en concretar (y vivir) momentos de una de éstas películas. El filme apunta muchas películas de culto, generando empatía en todo verdadero fan del género -llegando a proponer identidad dentro del conjunto de un ecléctico cine argentino-, con imágenes que cogen destellos de suma creatividad, además de ratos descabellados y algunos hasta afilados. También muestra mucha gente como inspiración (y pasión) para el resto. 

domingo, 5 de noviembre de 2023

Hermana muerte

Éste filme del español Paco Plaza es una precuela de una película que tiene sus entusiastas, Verónica (2017). Cuenta sobre la novicia Narcisa (Aria Bedmar), la que llamaran de anciana la Hermana Muerte en Verónica, producto de ser ciega y tener un aspecto medio creepy y es usual que los chiquillos busquen categorizar todo de manera irreverente y hasta políticamente incorrecto. Pero en ésta precuela se justifica plenamente porqué Paco Plaza ha escogido llamarla así y es que Narcisa despertará una venganza con múltiples muertos, y esto ocurre en la mejor parte de ésta propuesta, la parte cuando Paco Plaza decide soltarse el corsé de lo seguro, lo clásico, lo usual, lo convencional, que incluye en ello un poco de historia de la guerra civil española pero no obstante bien insertada -coherentemente- en un relato no demasiado novedoso pero que justifica todo con solvencia, y esto puede ser un cierto paradójico demérito en los resultados, explicarlo todo punto por punto, no dejar hilar mucho, salvo algunos momentos sencillos pero valiosos como por mencionar uno la desaparición de unas tijeras que yacen escondidas en una cajita de puros y que representa la manipulación del pasado oscuro y secreto del convento al que llega Narcisa en pos de hacerse monja y cumplir con los votos católicos, mientras hace de profesora de letras y literatura en el que no solo es un antiguo convento de monjas sino internado de niñas de bajos recursos. Otro buen lugar de simple pero efectiva sugerencia es cuando Narcisa recién llega y ve una gran pared blanca llena de pequeños agujeros, un paredón, que luego tomará mucho sentido en el devenir de lo macabro. El corsé de un metódico y muy profesional, pero demasiado vigilante o temeroso de no caer en falso y en buena parte convencional, Paco Plaza, se rompe y provee su filme de un gran momento, clímax del filme. Narcisa se arrebata y literalmente enfrenta a un eclipse y ella como que entra en un especie de momento nirvana, entre surrealista y de ruptura temporal, el momento sci-fi de ésta propuesta, donde inicialmente uno piensa, así mismo deslumbrado y bastante interesado, ¿qué está haciendo? y todo queda consumado, será desde ese momento La Hermana Muerte, se disiparan sus dudas con su vocación y su futuro, que la llevará a encontrarse en esa aula con la joven Verónica y donde se une a esa celebrada película. La desaparición de las tijeras también es muy sugerente, más allá de nuestra obviedad, porque plantea el vaivén con el cine psicológico que luego quedará desarticulado con la confirmación de lo sobrenatural producto del definitorio eclipse. Se habla de un pasado oscuro -hasta lo ven ominoso, y de ciertos múltiples aspectos criminales- que se trata de ocultar. Algunos saben, hay además cuchicheos, y pueden estar manipulando el pasado (aunque éste filme es bastante straight), más allá de la tendencia natural de la curiosidad humana, como ir tras la oscuridad, clásico en el terror al relegar nuestra seguridad. Saben y temen el pasado. Las niñas creen radica en lo paranormal, con una pequeña que vive y asusta con el juego del ahorcado y que hasta parece haber espantado a la antigua monja profesora que ha venido a reemplazar Narcisa. Así tenemos a la niña Rosa, cómplice de Narcisa en ahondar en el misterio que ésta novicia desentrañará y con el que se autodescubrirá finalmente, se entenderá, calmando sus dudas, esas que refieren a haber sido una precoz santa -infancia escenificada de manera atractiva como si fuera material de archivo-. Ésta santidad la hacen temer no haber dialogado con Dios sino con el demonio, cosa que curiosamente sí pasa, liberará la perversidad hacia el convento, pero ésta vez cerrando aquello que no permite que los fantasmas trasciendan o se liberen hacia la vida celestial. Éste filme tiene algunos buenos momentos de terror, como el rato en el confesionario antes de la primera muerte oficial, cuando surge una tenebrosa segunda voz no esperada y Narcisa va acercándose al otro lado, quiere ver a quien pertenece -la llaman sus dudas personales-. Entra la cámara subjetiva a tallar, pero lo hace por muy poco tiempo; hubiera sido atractivo escoger explotar más ahí la cámara subjetiva. El filme entabla un lado psicológico a través de las habituales pesadillas de Narcisa quien anda siempre en estado de tensión, muy histriónica (para bien y para mal), lugar que sirve para fabricar u orbitar alrededor de varios pequeños sustos clásicos que yacen como hora de película a esa vera hasta la última media hora donde empieza a resolverse el asunto. 

sábado, 4 de noviembre de 2023

Cuando acecha la maldad (When Evil Lurks)

Ésta es la ganadora del máximo premio del festival de Sitges 2023, festival de cine de género originario de España que existe desde 1968. La película argentina When evil lurks (2023) es la primera película latinoamericana en ganar éste máximo premio. El cine es interesante porque puede ser analítico de todas las aristas del mundo, fuente de intelectualidad, e igualmente un lugar de relajación, de entretenimiento. Así mismo suma identificación, humanismo, critica social o mirar en los lugares oscuros. Ambas partes son importantes, lo cultural y lo artístico. Éste filme no tiene prácticamente de político, no abiertamente, no como prioridad, no directamente, cuando hay quienes creen que todo el cine es político. También como para proclamar o hacer permisible nuestra búsqueda a esa vera. Pero no todos anhelan plasmar una búsqueda política. El peso del filme es mostrar cierto folclore de la maldad, una fuerza sobrenatural muy poderosa acechando nuestra cotidianidad, buscando destruir al hombre per se. Una parte real podría ser lo deprimente que puede ser el mundo. Éste es un filme de terror puro y duro en buena parte, pero tiene algunas verdades detrás. Es ver la perversidad en toda alevosía, pero con una historia llena de novedades macabras y escenas gore potentes, repletas de esa propia perversidad que se quiere señalar en el concepto tras un hombre con un demonio en el interior, de imagen transformada a lo putrefacto dentro de la obesidad severa, inflado de pus, como si llevara una enfermedad morbosa y algo al mismo tiempo por nacer. El director y guionista argentino Demián Rugna propone mucha curiosidad a través del folclore del campo argentino. Ofrece un sinnúmero de fusiones de ideas clásicas en el género y detalles, desde sembrar literalmente el mal en una comunidad (a la Bestia), así como reglas curiosas como no usar la luz eléctrica para no atraerlo, el mal acabando primero con la naturaleza -bichos, roedores, plantas, ovejas, animales domésticos-, los niños (aun inconscientes) exhibiéndose próximos a la maldad o no intentar matar a los demonios directamente porque riegan como esporas su esencia, puesto que otra idea que se fusiona es la idea como de un virus, algo que se propaga y contamina todo alrededor y puede leerse también que habla de la corrupción en general. Fallar y atraer a todos al barro, donde ni siquiera un niño con retardo se salva. Ésta es una película con escenas muy buenas de terror, potentes. No es que se regodee en el sadismo, pero son impactantes. Al mismo tiempo llevan arte, como cuando un niño se come a su abuela y va sugiriéndolo con detalles sencillos, fáciles de entender, que invocan creatividad (como conseguir la idea con efectos especiales inteligentes, no sólo costosos), porque lo simple puede ser creativo. La originalidad puede ser sencilla y/o clara. Es un filme que propone la maldad en toda libertad, lo que apunta el título. Se asoma y si no la controlamos se apodera de todo. Es una lectura general sobre la vida misma. También de quien se termina autodestruyendo. Es como permitir el pecado, caer en la tentación. Luego llega esa bola de nieve que destruye todo al hacerse gigante e indetenible. El filme presenta varios métodos de salvación pero por no pensar y no ser ordenado y metódico, teniendo a un protagonista (interpretado por Ezequiel Rodríguez) muy temperamental y hasta histérico en varios ratos, no controla su propia violencia, todo se va al traste. Hay varios intentos pero que redundan en no aprender de los errores o nuestras deficiencias, y es una sugerente lección de vida. Muchos pierden la paciencia o la estabilidad o hasta la compasión. Entran en el espiral del desenfreno. También porque el demonio no solo hinca en los miedos sino en nuestro enojo, donde más duele o fastidia o hasta lo que parece imperdonable. De cierta manera Cuando acecha la maldad recuerda a esa otra muy buena película argentina Relatos Salvajes (2014) donde se hacia un estudio del argentino promedio y cómo este ciudadano de a pie asumía los problemas o conflictos y en sí da para nuestra humanidad en general.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

Dark Harvest

Dark harvest (2023), del americano David Slade, es una película de terror y fantasía que se adscribe a sus propias reglas, a su propio código e imaginación y el de la novela que adapta el guionista Michael Gilio. Tenemos un hecho sobrenatural ubicado en algún pueblito americano del norte central de EEUU o Midwestern, como algo normal, habitual en la zona. Un monstruo aparece en halloween y se da una competencia por quien lo destruye primero, antes que traiga muerte -o mucha muerte- y mala temporada de cosecha. El ganador se lleva una sustanciosa recompensa -con su auto- y es celebrado tipo fiesta de promoción y/o evento o congregación anual agrícola, por ese año, como el héroe del pueblo y se le permite salir de éste, en lo clásico en elipsis de sentirse atrapado y limitado en un lugar provincial o del campo, pero pensando en dejar a la familia en buen resguardo. Es una competencia hecha para la juventud, que en Halloween se ponen en plan de caza y sobrevivencia. En lugar de salir de fiesta en banda de amigos, o a pedir dulces en el barrio, la juerga la pone la cacería de un monstruo homicida, sin duda toda una curiosidad y una propuesta que no teme el ridículo sino que es audaz a un punto y funciona. Al monstruo se le conoce como Sawtooth Jack, y puede respirar y exhalar fuego (hay una escena notable donde incendia una habitación), y es muy fuerte, pero destruible y así tenemos una macabra tradición, que se asume como parte determinante de la prosperidad del pueblo que mantiene secretos oscuros, como anuncia un gatekeeper en el campo, un hombre del maizal donde Sawtooth tendrá escenas gore muy violentas y llamativas así como en el propio pueblo ya que es un monstruo que está a vista y conocimiento de todo el mundo en ésta parte del Midwestern. Alrededor de Sawtooth hay varios ritos atractivos, muy buenos visualmente y como terror, como lo de la piñata humana o juntar partes improbables. Es un filme que tiene de pandillas juveniles y Rebelde sin causa (1955), querer ser el chico más cool y más atrevido, pero pronto muchos se dan cuenta que yacen atrapados en sus propios anhelos y donde sus gobernantes saben más de lo que aparentan. Se basa en la novela de terror del 2006 del americano Norman Partridge de título homónimo. Casey Likes hace de un buen héroe en ciernes mientras a su vez trabaja con lo propio de su edad, por el último año escolar, con sus momentos de inseguridad y temor y momentos de asumir retos y querer brillar y ser independiente, con una química de pareja no tan habitual en el cine, no del tipo sensual, con la morena Emyri Crutchfield, que habla realmente de juventud. Así mismo los padres de Richie (Casey) se ven interesantes, con muy buenas performances de (la apunto de explotar) Elizabeth Reaser y especialmente de Jeremy Davies quien se debate entre romper o no con el folclore local en una película que tiene todo para una secuela, con un final explicativo brutal. 

martes, 31 de octubre de 2023

Totally killer

Totally Killer (2023), la dirige la americana Nahnatchka Khan quien tiene bastante experiencia trabajando en producciones de comedia y ésta es su segunda película. La presente es una comedia de terror y un slasher que utiliza viajes en el tiempo hacia 1987, época en que matan a 3 amigas del colegio, chicas populares pero antipáticas a las mayorías que yacen bajo su yugo, pero son de las personas inmaduras que no suelen darse cuenta, que creen que son cool y burlarse les es permitido en su reino, no lo consideran abuso ni maldad, sobre todo para antes del presente, ya que hoy en día nos domina lo políticamente correcto y quizá hasta la hiper sensibilidad y/o reglas más estrictas y mayor humanidad, cosa que deja ver la película, muchas referencias a la actualidad cuando se viaja a los 80s, pero lo hace más como quien compara diferencias sin ahondar demasiado sino como que muchas cosas simplemente han cambiado, no se siente tanto una critica o no en toda voluntad o caer en el subrayado, aunque la protagonista, Jamie (Kiernan Shipka), es propia de hoy en día y como que no ve tan agradable las diferencias. No obstante es una chica muy autosuficiente y con personalidad y no le afectan mucho los cambios. Jaime supone tener 16, en la vida real Shipka tiene 23, pero tiene buena experiencia como actriz aunque aun no es muy conocida. Hay un cuarto asesinato por un asesinos serial llamado The sweet 16 killer, muy popular en esta pequeña ciudad de Vernon donde nos ubicamos, entonces Jamie viendo la extraordinaria posibilidad -explicada de manera que no importa- decide regresar a 1987 poco tiempo antes que sucedan los 3 primeros asesinatos para poder impedirlo. Su madre, Pam Miller, es de las chicas populares y antipáticas, y el filme maneja buena interactuación entre madre e hija al estar con la misma edad, interpretada la joven Pam por la joven actriz Olivia Holt que lo hace bien, luce divertido/a. El filme de manera sencilla y rápida hace que ubiquemos en el presente a varios personajes de ésta pequeña comunidad y luego al volver en el tiempo hacia atrás genera la consabida y lúdica identificación y aporta simpatía y entretenimiento. El filme también tiene referencias a varias películas americanas populares, en particular Volver al futuro (1985) que aunque ya se estrenó no la conocen los chicos del colegio y habitantes del Vernon del pasado, no tienen nada de cinéfilos. Los chicos de los 80s están pensando en juerguearse todo el tiempo y eso los hace blancos más fáciles para el asesino serial que justamente lleva el rostro como si fuera alguien popular, de vistosa cabellera cuidada rubia, pero esconde todo lo contrario, puesto que es alguien resentido con los más populares y quiere vengarse de ellos. La película también hace referencia importante a Scream (1996). Es un filme bien hecho pero en realidad bastante básico. No obstante entretiene bien, y aunque se mueve sobre lo conocido, lo hace con frescura, con mucha solvencia y ligereza pero habilidad, la pasas bien. Por ratos es como ver American pie (1999) hecho slasher. Kiernan Shipka tiene del tipo de la chica con personalidad más que la chica popular superficial y le otorga algo de esa cierta esencia al conjunto. Se siente un poco de nostalgia por los 80s, aunque se valoran algunas cosas del presente como ser más integrador o ver por el cambio climático o mantener mayor respeto por los demás, pero se crítica de lo contemporáneo un poco ser reconocido con redes sociales y su tecnología, como quien busca destacar lo tradicional siendo algo un poco anacrónico y también propio de que los cambios suelen inicialmente crear fricción o cierto descontento, sobre todo cuando las masas toman la posta y eso conlleva también mucha gente insufrible, pero estos detractores no se percatan que muchas veces éste tipo de gente insufrible se les ha impuesto a todos mirando hacia una época anterior. Totally killer no inventa nada, pero articula muy bien lo que se conoce y muestra frescura en ello, cumple con su esencia de distraer sin marcar ninguna pauta ni hacer sentir que por ser así no vale nada, quizá en el fondo ha sabido coger la esencia del pasado dentro de muy pocas pretensiones. 

miércoles, 25 de octubre de 2023

The Golden Glove (Der goldene Handschuh)

Ésta es una película sobre un asesino en serie alemán real, Fritz Honka. No es una propuesta originalmente de terror, pero que pega perfecta igual ahí, puesto que se parece de lo tan extrema y tan violenta que es a una película como Terrifier 2 (2022). Tiene de drama criminal pero mucho de horror puro y duro. Es un filme difícil de ver, que no suele gustar. Pero es muy coherente con a quien retrata, a un asesino en serie, donde aquí se ve en su justa dimensión y horror, algo para poca gente, no es la clásica película retratando a un asesino real. Honka mató a 4 mujeres, las descuartizó, escondió sus cuerpos desmembrados en su casa y fue muy brutal asesinándolas, no lucía muy metódico y su manera de matar era producto de su alcoholismo, su frustración, su rabia constante y quien era en su personalidad, era un hombre feo en toda la palabra, con un comportamiento muy vulgar. El bar que frecuentaba era de baja calaña y era recurrente ver gente muy pobre, alcohólicos y prostitutas. El filme plantea que Honka sueña con una mujer joven rubia hermosa inocente que ve pasar por su zona, por su barrio digamos, pero Honka es un marginal en toda la palabra y no está ni de cerca a su alcance. Es entonces que le acecha en silencio, produciendo suspenso. Hay una cierta sugerencia que él no puede adaptarse a la normalidad, aunque lo intenta. Tiene un especie de break de quien es, donde deja el alcoholismo, o parece calmarse, deja de frecuentar lugares que lo corrompen, pero cuando conoce a una mujer pobre pero guapa explotada por su marido en su nuevo trabajo entra de nuevo en el circulo de su inadaptación social, no sabe como relacionarse con ella, vuelve a ser un marginal de temer. No es alguien común, es un psicópata también, alguien que no duda en hacer daño físico hasta las últimas consecuencias, y en especial un feminicida, y torturador en el trayecto, lo que muestra con pelos y señales el reconocido director alemán de ascendencia turca Fatih Akin. Ver tanta explicites no te gana adeptos, no te van a considerar artístico incluso, pero hay tremendo trabajo de realismo que de verdad enseña qué es un asesino en serie, de todas maneras se extraña mayor sugerencia, todo no necesita ser tan claro y tan frío, pero así mismo enseña de que estamos realmente hablando, matar, violar, torturar es tal cual de espeluznante, y éste Honka es despreciable en toda alevosía cuando se llena de rabia, que hace ver que se percibe muy marcadamente en el rechazo, pero al mismo tiempo se relaciona con gente como él y como un monstruo busca descargar su furia en seres más débiles o que ve incluso de menos que él, como la señora mayor que acoge como una especie de criada o esposa radicalmente dócil y sumisa. Es una lección/proyección de una cadena de maldad familiar también -aunque su hermano luce mucho más normal- y con reflejo espejo del entorno. El joven actor alemán Jonas Dassler interpreta a Honka, a los 23 años y a 4 años de empezar en el cine y es un punto alto en su carrera. Su performance lo muestra muy talentoso. Dassler es un tipo con mucha presencia y se convierte en alguien contrario, bastante feo física y emocionalmente, y a través de su conducta. Llena totalmente el rol, uno muy exigente, de gran extremismo; también producto de la habilidad de Akin para dar semejante realismo en todo, desde el pequeño y descuidado apartamento, la época, o con el hombre y la violencia, que es abundante. Siempre muy presente, dando poco respiro. 

martes, 3 de octubre de 2023

No One Will Save You

Ésta es la segunda película del americano Brian Duffield de 37 años. Se estrenó en Disneyplus y en sus plataformas, Starplus y Hulu. Duffield tiene su buena experiencia como guionista y aquí se encarga del guion también y le sale algo bastante creativo y de tremenda visualidad, es entretenimiento puro y en grande, una fiesta de cine popular inteligente y distintivo. La idea es sencilla, es un filme muy práctico, una joven de unos 26 años, Brynn (Kaitlyn Dever), carga una fuerte culpa de su niñez, vive sola, es una chica independiente que le va bien económicamente, pero en su pueblo no le quieren mucho, ella de todas formas se le ve que trata de estar bien emocionalmente, pero en el fondo ese peso que lleva lo tiene que enfrentar y esto sucede con lo menos pensado, una invasión extraterrestre. Todos los seres humanos son vencidos fácilmente, pero no Brynn que da gran pelea, pero más que destacarla como una heroína de acción es verla tratar de sobrevivir simplemente, de manera sencilla, frente a un poder mayor, pero que se deja o se le puede golpear o ella puede hacerlo. Es en ese lugar donde hay tremendas, realmente tremendas, peleas con los extraterrestres, pero no del estilo de artes marciales o con armas de fuego sino de manera básica. Esas luchas son bastante divertidas y a pesar de ser increíbles, ya que una pequeña muchacha llega a enfrentarse incluso con un alien delgado como una araña pero gigantesco, no cae en ningún ridículo, sino son goce pleno. Pero, claro, estamos frente a una película de ciencia ficción, no porque no puedan existir los extraterrestres (que aquí lucen bastante reales o reconocibles), sino que Brynn llega a matar varios de una manera tan frontal y básica aunque con su saludable cuota de resistencia, que es excelente pirotecnia. Ella presenta una sobrevivencia y defensa de aspecto totalmente espontáneo, sin ningún tipo de ayuda especial ni técnica alguna, y así contra todo pronóstico le favorece a la propuesta, resulta un filme super logrado y excepcional. No obstante en el fondo es una pelea física perdida, pero que da muchos grandes momentos de cine, pero igualmente el meollo de todo es otro y es que Brynn supere su (justificado y terrible) trauma, algo sinceramente difícil, pero el filme se presenta efectivo siendo ligero en todo sentido, aunque con una visualidad y efectos especiales super jugosos y potentes al uso, como quien de verdad quiere compartir entusiasmo, ya que Duffield es ingenioso trasmitiendo hedonismo por lo que está haciendo. El filme es tan físico que hasta casi no tiene diálogos, aun cuando uno podría darle una lectura psicológica al relato, pero más divertido es tomarlo como un gran evento de fantasía y ciencia ficción, uno muy libre, con una home invasion de extraterrestres, y como con ese final a lo cine indio, echarte a bailar y agradecer tan entretenido fabuloso viaje imaginativo, con cosas reconocibles y a la vez tratadas con una libertad novedosa, sin caer en mucha psicología moderna; es más, puede pasar desapercibida. Más que apelar a la locura, es a la misericordia y ahí se trabaja con el heroísmo.