martes, 28 de abril de 2020

The wild goose lake

La última película del chino Diao Yinan que compitió por la palma de oro 2019 es una película intensa y llena de cine arte, con ciertos momentos colocados especialmente para proponer una toma arty, notándose sus intenciones, pero a la vez otorgando un toque de distinción y cierta exageración escénica que resulta a mi ver positiva, efectiva, en un quehacer que no llega a molestar ni tampoco a ser demasiado impresionante o muy original. Más allá de esto que es propio del cine de éste director la presente es una muy buena película. Versa sobre pandillas de delincuentes motorizados, aunque suelen usar motos scooters más que vistosas máquinas. Estos se hallan en disputa tras pelearse por querer obtener y controlar los mejores territorios. El conflicto entre pandillas cómo arranca se da muy bien, en una escena vibrante. El protagonista se llama Zenong (Hu Ge) y por error mata a un policía cuando es perseguido por la pandilla rival. Éste simple acto genera mucha acción. El filme maneja varios frentes muy bien desplegados, que provocan harto entretenimiento y adrenalina. Por un lado está la policía, liderados por el capitán Liu (Liao Fan), que quieren atrapar al asesino de uno de sus oficiales; y por otro la pandilla rival con un criminal apodado Cat's eye. Todos quieren atrapar o matar a Zenong que es un criminal ranqueado, feroz, y lo único que busca es sobrevivir el tiempo suficiente para que su mujer reciba el dinero de la recompensa por su cabeza. Ésta propuesta usa la elipsis, pero no para crear profundidad argumental, sino para donde irían algunas escenas de acción, como la resolución con Cat's eye. Otro punto interesante del filme es la participación de una femme fatale, interpretada por Kwei Lun-mei, actriz muy prometedora. Hay una escena poderosa cuando Zenong recibe sexo oral de ésta femme fatale -que también es una prostituta-, la escena donde ella luego escupe el semen al mar. No es una escena explícita, más bien artística, pero muy fuerte aun así. Ésta mujer genera mucha intriga, a ratos es muy sencilla, a otros hasta produce estéticas, también genera un juego interesante de sospechas, con lo que la trama clara toma vuelo. Diao Yinan sigue siendo un cineasta interesante, sin llegar aun a ningún tope de popularidad -ni en el cine arte hardcore ni en el cine comercial de autor-, cuando ya lo merece.

miércoles, 22 de abril de 2020

Retrato de una mujer en llamas (Retrato de la jeune fille en feu)

El filme de Céline Sciamma es sobre un romance lésbico. Una mujer de buena familia, Heloise (Adele Haenel), yace depresiva, no quiere casarse; para ello se le pide un retrato de ella, pero como no quiere el matrimonio lo rehuye. Su madre, la Condesa (Valeria Golino), es la que quiere que su hija tome el curso natural de la vida. Trae entonces a una pintora, a Marianne (Noémie Merlant), para concretar el cuadro, pero como la hija no quiere, miente, y la muestra como si fuera a ser una simple acompañante de ésta niña mimada que es Heloise. De arranque Marianne se presenta muy independiente y fuerte; la parte lésbica asoma de antemano con ella. Heloise es más una dama dulce, aunque ciertamente culta y bien educada. Sciamma hace un romance entre típico y algo a tomar en cuenta. Es notable la escena que señala el título, en éste momento clave Heloise distraída deja que su vestido se encienda en fuego, camina lenta unos pasos y se desmaya, está abstraída, perdida. Lo que viene después es el romance. Ésta escena del fuego genera varias ideas. Heloise es seducida por Marianne, que en adelante la verá eternamente como una figura fantasmagórica imponente. El romance es propio de su época, siglo XVIII, prohibido, un cliché también, pero bueno... El filme es decente, pero no toma tanto vuelo creativo, parece en cierta manera más de lo mismo. La propuesta eso sí tiene sus escenas a destacar, sus actuaciones competentes en gente protagonista más perfil bajo, no son estrellas. Es un filme que es romántico, no es vulgar ni explícito, pero adolece de cierto carisma. Tampoco vemos mucho fuego -artístico-, es un filme educado, pero le falta curiosidad. Hay una calma general para bien y para mal; al final el cuadro es sólo algo menor. Otra escena memorable es cuando en un tira y afloja Heloise y Marianne se describen perfectamente a través de su gestos faciales "secretos". Es un filme que uno agradece ver, aun cuando no es tan impresionante.

domingo, 19 de abril de 2020

La Gomera

Con ésta película hay que prestar mucha atención, si no lo hacemos nos perderemos con ella. Es una película donde muchos persiguen una gran cantidad de dinero, para esto policías y gángsteres luchan entre si en busca de éste dinero, hay traiciones, mentiras, aliados con el bando contrario. A un gángster (Agustí Villaronga) le roban esa gran cantidad, quien lo roba es arrestado, pero éste hombre tiene de su lado a nuestro protagonista más importante, Cristi (Vlad Ivanov), un policía que tiene un affaire con una femme fatale, Gilda (Catrinel Marlon), que es pareja secreta del que se llevó el dinero y quien también espera su parte, pero luego quedará prendada de Cristi. El filme del rumano Corneliu Porumboiu es un poco enredado, pero se llega a entender; como uno tiene que estar muy atento y la acción o asesinatos llegan al final tenemos un filme digamos que para pensar y no tan entretenido y dejarse llevar, pero no es una mala propuesta, Porumboiu también es un director talentoso. El filme habla de una isla española donde se comunican silbando, esto no es tan entretenido en la práctica, pero tiene su lado llamativo y tiene un uso maduro y mayor dígase en la película. El silbido como comunicación toma vuelo táctico, y no tan hedonista. Vlad Ivanov es un actor que por lo general ha tenido roles muy chicos o secundarios y siempre mostraba habilidad y uno esperaba que le dieran un papel principal para que muestre todo su potencial, aquí finalmente llega, pero en cierto sentido es de perfil bajo, no lo hace mal, pero no brilla demasiado, cosas de la vida. La Gomera (2019) mezcla tiempos y ahí medio que uno no los distingue del todo pero es una película muy milimétrica. Va presentando a sus personajes, todos ricos en cierto background, y vamos juntando las piezas del rompecabezas. No es de las mejores de Porumboiu, pero tampoco es mala película.

viernes, 10 de abril de 2020

Doctor Sueño (doctor Sleep)

El director de ésta película, Mike Flanagan, es un muy buen director dedicado al cine de terror. De su filmografia destaca a mi ver Oculus (2013), es una película que hasta da miedo. Flanagan aceptó tremendo reto con Doctor Sueño (2019), sabiendo que El Resplandor (1980) es una obra maestra del género. Lo que ha hecho con la secuela es algo bueno, aunque, claro, no al nivel de su predecesora. De todas formas Doctor Sueño es una buena película y una secuela decente. Uno debe pensar que toma algunos elementos de la original y hace su propia historia de cierta manera. Así se percibe mejor éste nuevo filme, un filme que es más Stephen King que cine arte. Es cine comercial, pero del bueno. Flanagan es muy talentoso para éste tipo de cine. En Doctor Sleep hay unos tipos, guiados por Rose the hat (Rebecca Ferguson), que suelen robar el último suspiro o alma de las personas, roban los poderes sobrenaturales de los elegidos y con esto mantienen la eternidad y la juventud. Como se ve suena novedoso para una secuela de El Resplandor y no desentona, su creatividad funciona, aunque, como menciono, pensando que es una historia propia más que todo. Es como si Stephen King hubiera intentado vencer al genio de Stanley Kubrick que antes dominó, y a través del cine se adueñó y reinterpretó la adaptación de su libro. Ahora Stephen King no lo vence, pero no queda mal parado. Vuelve Danny Torrance, interpretado de adulto por Ewan Mcgregor que me ha sorprendido con una actuación muy buena y, honestamente, antes de ver el filme tenia bastantes dudas con su elección. Danny es un hombre que lucha contra los vicios, contra el alcoholismo, igual que su padre, y sufre mucho tener el poder de resplandecer, suele huir de todo, pero, finalmente, con ayuda de un nuevo personaje, una niña afroamericana de mucho carácter, tendrá que hacerse cargo de la situación. Antes fue otro afroamericano quien le enseñó a defenderse de los muertos y la locura de su persecución; ésta vez una niña aventajada (Kyliegh Curran) será su soporte. Todo esto realmente no suena tan ingenioso, pero no es malo tampoco. Entre la historia de Danny y la pandilla de Rose the hat tenemos la acción del filme. Es un filme muy dinámico y entretenido. Aunque suene curioso decirlo ésta película tiene algo que la asemeja con los X-Men y así medio que se siente la propuesta pero sin ser una mala oferta, tiene su pequeño toque de autor. Flanagan ha salido victorioso de una obra que fácilmente pudiera haber sido detestable con semejante peso encima. No obstante, sin ser tan trascendental.