domingo, 12 de noviembre de 2023
Investigation of a Citizen Above Suspicion
sábado, 11 de noviembre de 2023
La chienne
miércoles, 8 de noviembre de 2023
Anatomía de una caída (Anatomie d'une chute)
martes, 7 de noviembre de 2023
While the City Sleeps
domingo, 5 de noviembre de 2023
Hermana muerte
sábado, 4 de noviembre de 2023
Cuando acecha la maldad (When Evil Lurks)
Ésta es la
ganadora del máximo premio del festival de Sitges 2023, festival de cine de
género originario de España que existe desde
1968. La película argentina When evil lurks (2023) es la primera película
latinoamericana en ganar éste máximo premio. El cine es interesante porque
puede ser analítico de todas las aristas del mundo, fuente de intelectualidad,
e igualmente un lugar de relajación, de entretenimiento. Así mismo suma
identificación, humanismo, critica social o mirar en los lugares oscuros. Ambas
partes son importantes, lo cultural y lo artístico. Éste filme no tiene
prácticamente de político, no abiertamente, no como prioridad, no directamente,
cuando hay quienes creen que todo el cine es político. También como para
proclamar o hacer permisible nuestra búsqueda a esa vera. Pero no todos anhelan
plasmar una búsqueda política. El peso del filme es mostrar cierto folclore de
la maldad, una fuerza sobrenatural muy poderosa acechando nuestra cotidianidad,
buscando destruir al hombre per se. Una parte real podría ser lo deprimente que puede ser el mundo. Éste es un filme de terror puro y duro en
buena parte, pero tiene algunas verdades detrás. Es ver la perversidad en toda
alevosía, pero con una historia llena de novedades macabras y escenas gore
potentes, repletas de esa propia perversidad que se quiere señalar en el
concepto tras un hombre con un demonio en el interior, de imagen transformada a
lo putrefacto dentro de la obesidad severa, inflado de pus, como si llevara una
enfermedad morbosa y algo al mismo tiempo por nacer. El director y guionista
argentino Demián Rugna propone mucha curiosidad a través del folclore del campo
argentino. Ofrece un sinnúmero de fusiones de ideas clásicas en el género y
detalles, desde sembrar literalmente el mal en una comunidad (a la Bestia), así
como reglas curiosas como no usar la luz eléctrica para no atraerlo, el mal
acabando primero con la naturaleza -bichos, roedores, plantas, ovejas, animales
domésticos-, los niños (aun inconscientes) exhibiéndose próximos a la maldad o
no intentar matar a los demonios directamente porque riegan como esporas su
esencia, puesto que otra idea que se fusiona es la idea como de un virus, algo
que se propaga y contamina todo alrededor y puede leerse también que habla de
la corrupción en general. Fallar y atraer a todos al barro, donde ni siquiera
un niño con retardo se salva. Ésta es una película con escenas muy buenas de
terror, potentes. No es que se regodee en el sadismo, pero son impactantes. Al
mismo tiempo llevan arte, como cuando un niño se come a su abuela y va
sugiriéndolo con detalles sencillos, fáciles de entender, que invocan
creatividad (como conseguir la idea con efectos especiales inteligentes, no
sólo costosos), porque lo simple puede ser creativo. La originalidad puede ser
sencilla y/o clara. Es un filme que propone la maldad en toda libertad, lo que
apunta el título. Se asoma y si no la controlamos se apodera de todo. Es una
lectura general sobre la vida misma. También de quien se termina
autodestruyendo. Es como permitir el pecado, caer en la tentación. Luego llega
esa bola de nieve que destruye todo al hacerse gigante e indetenible. El filme
presenta varios métodos de salvación pero por no pensar y no ser ordenado y
metódico, teniendo a un protagonista (interpretado por Ezequiel Rodríguez) muy
temperamental y hasta histérico en varios ratos, no controla su propia
violencia, todo se va al traste. Hay varios intentos pero que redundan en no
aprender de los errores o nuestras deficiencias, y es una sugerente lección de
vida. Muchos pierden la paciencia o la estabilidad o hasta la compasión. Entran
en el espiral del desenfreno. También porque el demonio no solo hinca en los
miedos sino en nuestro enojo, donde más duele o fastidia o hasta lo que parece
imperdonable. De cierta manera Cuando acecha la maldad recuerda a esa otra muy
buena película argentina Relatos Salvajes (2014) donde se hacia un estudio del
argentino promedio y cómo este ciudadano de a pie asumía los problemas o
conflictos y en sí da para nuestra humanidad en general.
miércoles, 1 de noviembre de 2023
Dark Harvest
martes, 31 de octubre de 2023
Totally killer
domingo, 29 de octubre de 2023
Un millón en la basura
sábado, 28 de octubre de 2023
Cortos de Aldo Salvini
Carta del
apóstol San Juaneco a la ciudad del mal (1992)
Éste corto de 11 minutos como El pecador de los siete mares y La misma sangre, la misma carne los produce Francisco Lombardi. Se contextualiza a orillas del Río Rímac y se supone que está a puertas de la Lima urbana, que el loco protagonista, San Juaneco (Martin Moscoso), llama la ciudad del mal, de donde se escapa un criminal herido (Julio Vega). Desmayado, el loco lo amarra como a Cristo crucificado, pero es como hablarle al ladrón perverso que estuvo a su lado. San Juaneco es una versión chicha de San Juan El Bautista, tiene una estética que destaca en su visualidad, él en sí es un espectáculo, un suceso, como salido de la farándula peruana, pero éste es un loco que quiere redimir a éste criminal herido que ha encontrado como quien halla algo botado en un basurero y quien al despertar se jacta de mucha maldad. Pero luego en el delirio aceptará cualquier cosa. La enajenación domina la representación, es entonces que Juaneco lo toma hasta como un títere. Puede ser visto como un castigo divino, o una ironía de la existencia. En la hiper popular Pulp Fiction (1994) pasaba algo parecido, no igual; a un criminal desmayado tras un atropello lo hallan unos tipos no literalmente locos, pero peores. Éste corto de Aldo Salvini es nuevamente cine social, pero con su cuota de relajo, aquí tiene algo de comicidad. Juaneco no tiene nada, pero cuando le dicen donde se manifiesta Dios en su vida de pobreza, como quien reta su existencia y bondad, Juaneco responde que en la comida, y en efecto Juaneco sigue vivo, es un sobreviviente del que parece yacer en el desierto. Juaneco ve a Dios en lo más básico, pero también vital, un lugar de felicidad en distintas formas, pero felicidad para todos y en ese rincón minúsculo yace Dios para éste particular creyente.
La misma
sangre, la misma carne (1992)
Es la historia de unos siameses donde uno representa marcadamente el mal y el otro el bien, uno se dejaba influenciar por el otro pero ya no quiere seguir matando o permitiéndolo. Llevan los nombres del cuento infantil, Hansel (Gilberto Torres) y Gretel (Antonio Aguinaga). El mundo retratado es lumpen hasta lo visual-austeramente, con rostros carcelarios, cicatrices faciales y tatuajes en la frente, habiendo una cierta exageración. Se ve una buena dramatización entre esa lucha antagónica, muy física, pero que claramente simboliza como decir el mal habita junto al bien, puede corromperlo y el bien debe vencer al mal, para el caso el asunto es extremo, propio del cuento en general. Trozar el pollo es una buena concepción, no pensada tanto como parte de una historia lineal, sino como un lugar de sugerencias muy visuales, muy cinematográficas, habla de la tendencia homicida y la unión de los protagonistas al mismo tiempo, que veremos que después se nos explica todo. Así también la tendencia de ver la pantalla hacia el rojo induce a sentir la sofocación que atraviesa Gretel constreñido en el mundo sangriento de Hansel. Lo que se oye en la radio puede parecer, más que contexto social, algo obvio, pero igualmente le da dimensión a éste relato de terror. Es un cuento propio de su época.
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