viernes, 20 de enero de 2023

La isla de los amores (A Ilha dos Amores)

La isla de los amores (1982), del portugués Paulo Rocha, es la biografía de su compatriota Wenceslau de Moraes, Oficial de marina, diplomático, escritor. La introducción es con unos cañones donde han puesto flores y hay cavilaciones y diálogos de mitología, poesía, literatura y filosofía, esto va a ratos, pero es solo una parte del conjunto. Wenceslau y Rocha se encomiendan a la diosa Venus, cuidadora de los viajantes. La actriz portuguesa Clara Joana hará de musa y a la vez de un personaje del biopic. Estará afuera y dentro de la biografía en sí, como complemento. Lo mismo el actor que interpreta a Wenceslau, Luis Miguel Cintra. Joana interpreta a una mujer casada amante de Wenceslau. Ella se niega a viajar con Wenceslau tras una faena sexual muy cuidada pero con su pequeño erotismo. Joana luce sofisticada y bella. Hay una secuencia con un monumento de Luis de Camoes en Macao. Camoes trabajó para el reino de Portugal, fue máximo escritor de su país. Wenceslau se exilió en Macao tras ser indultado, viajó por oriente. En la secuencia del monumento que van rodeando muy arty, discute Wenceslau sobre política y pertenencia, también sobre aburrimiento existencial y profesional. Otra muy buena escena abre con una niña china elegante tocando un instrumento chino tradicional; se produce una bonita toma desde el mirar desde arriba del protagonista. Todo parece la simple curiosidad del protagonista, pero el cine es maestro a través de los pequeños detalles y cosas que parecieran no ser importantes. Wenceslau tendrá varias relaciones con mujeres orientales. Una de ellas se llama Atchan, es china, su madre tiene un burdel y ella para ahí aunque no se especifica si igualmente como prostituta. Atchan tendrá 2 hijos con él, pero esto no repercute mucho en el filme ni se ve que lo conmueva en particular a Wenceslau, que vive más encerrado en sí mismo o viviendo su vida. Otra importante mujer en su vida se llama O-Yone, una japonesa, ella canta y la propuesta con ella. Esto agrega un plus, un aroma simpático, dulce, al filme que a ratos puede ser pesado y es lento. Otra secuencia que distingue la película es la honra de otro monumento llamado el de los 5 elementos, a lo que se suma la historia de un flautista muerto muy joven; tenemos una voz en off que lee las memorias de Wenceslau explicando la visita al monumento. Clara Joana sobrevuela como poetiza-Venus-amante-pensadora-consciencia en juego; en un momento pasa como fantasma por el escritorio de Wenceslau, mientras Portugal lo llama y a donde no volverá, morirá en Tokushima, en 1929. Hay un notable envejecimiento de Cintra, está muy bien diseñado el maquillaje y los efectos de su pasar del tiempo -esto es notable porque muchos fallan-, que es progresivo -está muy trabajado a rasgos mínimos pero percibibles y admirables-, ya que vivió mucho, en todo sentido. La tercera mujer importante del protagonista es Ko-Haru, sobrina de O-Yone. Es destacable la cotidianidad que maneja Rocha en Japón, también como introduce a un portugués en éste país y lo adapta sin denotar arbitrariedad, a un europeo en ese país y contexto, generando perfecto cosmopolitismo. Está muy bien porque queda en claro que muchos europeos producto de la primera guerra mundial eran vistos con fastidio y a Wenceslau lo confundían con alemán q era lo peor señalado en ésta nación por entonces. Todo esto es conversado en el filme. Wenceslau era estoico y seguía manteniéndose donde no lo querían. Encima llegó a deambular por los cementerios y ser visto como un loco. Se dan momentos que denotan frescura, como el baile tradicional donde Ko-Haru le enseña como hacerlo a Wenceslau y él se ve torpe, pero natural. Así mismo surge un rato erótico cuando el portugués le da masajes a Ko-Haru, quien era aun muy joven. Se rompe la mirada en que ejercía de padre. Ella se ve espontánea aunque desagradable cuando la vemos maltratar animales -aunque sin exagerar tampoco-, como palomas y gatos. El filme mejora en su narrativa al ser más amable pero seductor, medio que deja de lado la filosofía y la poesía. Vemos que se introduce a un pequeño gángster local y sigue proponiendo frescura, pero aun mantiene lo arty (en homenaje al teatro) cuando hace de un altar juego de tiras y aflojas entre 4 personajes incluida una narradora (que hace Clara Joana). La propuesta genera crítica política, al colonialismo y a la megalomanía de Portugal, que compite con Inglaterra. La muerte es una cruel separación, y a la vez el mayor de los placeres como reunión de amigos, de los muertos, se deja oír. Cuando el protagonista ya está bastante viejo es ahí que otros familiares y amigos hablan de su situación, la analizan, anuncian soledad y melancolía. Se manipula de manera audaz la crisis mental a través del cuidado de una serpiente. Aun en la vejez presenciamos una escena de juego romántico con chocolate que es sublime; si bien breve, pero suficiente. 

martes, 17 de enero de 2023

Dejado sin terminar en Tokio

Éste es uno de los primeros trabajos como director del francés Olivier Assayas, es un cortometraje. Se trata de una película noir y es notable como en poco tiempo logra enredar dos facetas, una querer escribir una novela de aventuras y otra meterse en una historia de ese tipo, convertirla en la realidad del escritor. Complejiza muy bien su obra. Vemos que una mujer, la hermosa Elli Medeiros, viaja a Japón y se roba unos documentos top secret que pueden hacer de pruebas en contra de una banda de gángsters. Con estos documentos intenta plasmar su novela, mientras tanto escapa de un grupo de matones nipones y medio que se convierte en una especie de superheroína o una pequeña fémina James Bond. Assayas mezcla la página en blanco con la acción noir que atraviesa una escritora que tiene de femme fatale, un poco anticipándose a su versión de Irma Vep y homenaje a la famosa obra de Louis Feuillade. Hay también de cotidianidad en una relación sentimental que ya no gusta y obtener independencia para poder crear, ser un autor de alguna manera trascendente o interesante, lo mismo que intenta y busca el propio Assayas con éste corto y su amor por el séptimo arte, que empezaba con pasión y ambición. Como en poco espacio hay que ser muy inteligente con los detalles, con la sugerencia y la proyección, Assayas usa un ventilador común como entrada y salida en el presente y el pasado. En un momento queda claro el cariz impetuoso y apasionado de la protagonista cuando blande una katana. La seducción masculina no funciona frente a la fuerte personalidad de la heroína que busca brillar en un mundo de hombres, como que Assayas en 1982 -tiempo del estreno de éste corto- juega con el feminismo y el deseo de éxito profesional frente a las convenciones de pareja. Finalmente hay un escape. El espíritu joven ha hablado, ella quería aventuras y eso ha conseguido. 

lunes, 16 de enero de 2023

La dama de las camelias


La dama de las camelias (1947), le pertenece al chileno José Bohr, director muy prolífico, fue el más prolífico antes de Raúl Ruiz. Fue muy célebre durante los 40s y la mitad de los 50s, pero hoy en día ha pasado a cierto olvido y como que lo están redescubriendo. Ésta versión del libro de Alejandro Dumas hijo tiene su toque de originalidad, ubica la reconstrucción del libro desde el cine, haciendo metacine. Bohr es curioso porque en su película hace una parodia a lo Mel Brooks, adelantándosele. Su película es una comedia muy chilena. Tiene de protagonista a la actriz chilena Ana González que salvando ciertas distancias es como la Barbra Streisand de su país. No es una mujer muy agraciada físicamente, pero maneja una personalidad que le otorga una simpatía enorme. González manejó un personaje cómico llamado La Desideria de los Ríos que pudo inspirarse en la famosa y talentosa Dolores del Río, actriz mexicana la cual trascendió su país, nombre quizá escogido por ella desde una cierta vena cómica. Desideria es como una María la del barrio (1995), pero de esas que no se enojan cuando la llaman chusma, y a ella le dice mucho así su coprotagonista y pareja sentimental en la obra que recrearan juntos, Max Longo (Roberto García Ramos), quien además es un director de cine con ínfulas de grandeza. Desideria es una María la del barrio al cuadrado, pero además en el filme es una artista del teatro y sabe bien ejercerlo, baila muy bien, canta muy bien, ahí la vemos haciendo un número con marineros. Ana González denota ser una actriz todoterreno que sabe burlarse de sí misma, sabe mucho de comedia, y es harto carismática, muestra mucha personalidad, todo ello se ve en su famoso papel de Desideria, y que le da a su representación de Margarita Gauthier, de la mano de Bohr, gran gancho para seducir al espectador y distinguirse en el trayecto. Max Longo como Armando Duval, pues aparte de director también actúa en la obra que filma, también se distingue. Armando es el pretendiente aquí y en el libro de Dumas que hace que Margarita quiera dejar su vida alegre, su vida de mujer promiscua y convenida. La primera parte del filme de Bohr es como quieren llevar la obra de Dumas hijo al cine y como se presentan problemas para lograrlo hasta que lo solucionan hallando a Desideria y un grupo de amigos del teatro del barrio, todos humildes, pero muy talentosos. La siguiente parte es recrear La dama de las camelias y ahí entra la parodia made in Chile y la originalidad y atractivo del filme. Se cambian varias cosas, pero se mantiene la estructura y lo mas resaltante de la obra origen. No obstante es una comedia notoria y ya no un drama, tal cual lo dice literalmente los que ponen el dinero de la obra que dirige Longo. El célebre libro de Dumas hijo se publicó en 1848 y en la recreación cómica de Longo-Bohr tenemos teléfonos y motos, uno inventado en 1876 y lo otro en 1885. Desideria no sufre de tisis sino de urticaria; morirá de urticaria, no de tuberculosis. Hay una escena de rascadera colectiva que puede ser simple, pero es graciosa. Hay que recordar que es 1947. El filme de Bohr es cine clásico, con toda esa elegancia y cuidado en su narrativa. En un momento Desideria recita a Neruda, su Me gustas cuando Callas (1923). Bohr también bromea un par de veces con la política de su país. Se escucha decir que alguien quiere entrar a la política ya que no quiere trabajar más, está cansado de trabajar. Ésta Dama de las Camelias de Bohr respeta el original, el libro de Dumas hijo, ya que se puede entender perfectamente, pero entra mucha comedia al mismo tiempo y esa conjunción de agregar inventiva nacional funciona muy bien.  

Los reyes del mundo

Ganadora de la Concha de Oro del festival de San Sebastián 2022. Dirige la colombiana Laura Mora Ortega. Es una película que visualmente o estéticamente es muy llamativa, agregando que tiene momentos de mucha velocidad y al mismo tiempo intensidad, de mucho movimiento. Verla te atrapa, es un filme muy físico, es una inmersión notable a ese respecto, aun cuando es propio del cine de antaño digamos, del cine social típico del cine latinoamericano, la historia de los marginados, aquí muchachos de la calle que se mueven en grupitos y ejercen la delincuencia. Mora Ortega no los muestra necesariamente criminales, pero si mataperreros y destructores, un poco desadaptados o ya demasiado libres o rebeldes al común. Pero pelean con machetes, o sea son muy peligrosos. Ortega los humaniza, trabaja sus emociones, sus sueños, los hace aceptables para un gran público. Finalmente son como niños aun. No obstante Ortega muestra cierta madurez de ellos también, con un grupito de 5 mejores amigos o 4 mejores amigos y un colado algo no tan leal. La madurez es que uno de ellos, llamémosle el líder, Rá, ha heredado un terreno y quiere pedírselo al gobierno, con esto quiere que él y sus amigos se arraiguen en esa tierra en el campo y emprendan una vida tranquila a diferencia de la de las calles que tienen en Medellín. Es así que el filme se convierte en una road movie, con personajes típicos colombianos, es una introducción a la tierra y el folclore colombiano (del campo), con viejas prostitutas que son como monjitas alimentando a los necesitados, con "locos" mendigos llenos de perros como el celebre filme debut de Iñárritu, con especie de ronderos católicos metidos en cierto parentesco con el cinismo y quizá la pedofilia, con viajes en canoa muy hermosos, con canteras explotadas por niños esclavos y la ley de la selva, o con venganzas colectivas o ajusticiamientos populares. En todo ese camino y aventura, un mundo de gente bastante dura (un poco) a diferencia de la más soft pero maravillosa Stand by me (1986), iremos desentrañando las emociones de estos niños viejos, simples pero con una interesante dimensión de personalidad por parte de Mora Ortega, incluso oníricamente, como bajo esa niebla blanca. También con los muchachos protagonistas hay un estupendo manejo con bicicletas tipo BMX, hay acrobacias que impresionan, y conducciones en la carretera que haberlas grabado tan naturales y bien acopladas a la narrativa hablan de maestría. Es un filme sólido por donde se le vea, poderoso de ver, aun con un cine social con cierto aire clásico, si bien vemos matices en pantalla, vemos pena pero también personalidad. El momento que representa la autoinmolación Zen en el fuego es tensión en estado pura. Se le puede criticar la musicalización demasiado cursi o muy inocente con la canción de Los prisioneros y el estado de felicidad pero pues Ortega tampoco es que no quiera ponerle corazoncito al tema que trata. Puede que peque a ratos de muy poética o romántica, como con el simbolismo de la isla-balsa en el río, pero no se le puede quitar tanta virtud que ha logrado manejar y estos momentos van mezclados con otros de distintos matices de la personalidad. Al fin y al cabo son un poco héroes estos chicos, como con ir hasta las últimas consecuencias. Tiene la propuesta mucho realismo y es una actualización del cine social, una mirada última si se quiere, mitad vintage. En el cine todo puede volver a utilizarse, no existen reglas finalmente en el cine. 

viernes, 13 de enero de 2023

Pacifiction

Pacifiction (2022), del español Albert Serra, es un thriller, pero no uno de acción o combate físico sino un lugar de palabras, atmósferas, miedos, previsiones, estrategias políticas, poder, dinero, colonialismo y cosmopolitismo, modernidad, juerga, y mucho más. El filme se mueve en base a que en la Polinesia Francesa, en Tahití, se oye el rumor de que Francia va a llevar nuevamente a cabo pruebas nucleares en las islas y esto hace que los autóctonos de la polinesia vayan a reaccionar con enojo hacia los extranjeros. Es entonces que nuestro protagonista, el francés De Roller, el otrora protagonista de La Pianista (2001) ahora robusto y con 49 años, Benoit Magimel, intenta cuidar de sus intereses, su permanencia y el auge de sus negocio, un casino restaurante bar con hotel, sus buenas relaciones con los nacionales. De Roller es visto como un especie de embajador político, y es en realidad un empresario, representa una parada obligada de descanso para los verdaderos jefes o representantes franceses políticos. De Roller trata de corroborar los rumores, mientras se relaciona con gente de distintos bandos; hay unos jóvenes nacionales que pretenden ser líderes y no van a tolerar injerencias extranjeras si no pasan primero por sus decisiones, y hay franceses que son como mensajeros sacados de cierta paranoia general, que maneja muy bien Serra, una lograda tensión, suspenso y a ratos de una atmósfera siniestra. Todo esto es un juego, porque en realidad las acciones físicas son mínimas y es en ello que el español Albert Serra muestra mucha audacia y mucho talento. Seguramente podría hacer un thriller con explosiones o fuegos artificiales, pero lo suyo invoca un plan mucho más arty, más intelectual digámosle, si bien también es un tipo de entretenimiento y vemos fiestas -sobre todo en la apertura- con sugerencia de mucha liberalidad sexual, de la que participan felices los militares franceses y los mandos secretos políticos, dígase la élite que no pueden dejar sus apetencias y su cariz pedestre o llamémosle muy humano y no por idealistas sino por más cerca de lo amoral, si bien aquí uno viene a divertirse en toda libertad y no a ser juzgado. En ésta parte de la fiesta, que maneja De Roller, él es el anfitrión, el dueño del punto de diversión extranjero y para algunos privilegiados nacionales; con ello uno piensa un poco en una película como Querelle (1982), pero notando que la de Fassbinder está enfocada en lo gay y en ser muy frontal. Serra a ese ver es más diverso, más sutil, más cuidado. La propuesta tiene ésta parte que es nombrémosle lo paradisiaco de la Polinesia Francesa desde la modernidad liberal más una trabajada tensión y la imaginación en ebullición propia del thriller político. Medio la audacia está en no priorizar dentro del thriller en los combates físicos, que aquí no existen, aunque se manipule mucho hablar de submarinos. Es arty porque es un thriller pero donde es ver la cotidianidad simple de De Roller, siendo un trabajo interesante o curioso; es verlo relacionarse con su entorno, hasta con los bailarines del espectáculo de su casino club. Sobresale un personaje en particular que muchos pueden verlo como extravagante, pero donde Serra le da mucha naturalidad, y no se enfoca en lo clásico, en la sexualidad del personaje, que es un transexual (Pahoa Mahagafanau), sino le hace ver como una persona común a todos. Éste personaje maneja su personalidad, pero desde lo natural y llano; cero deseo de explotación sexual con ésta asistenta transexual y eso es un logro realmente y hasta puede que logre más. Hace además de pareja del protagonista y siempre está claro quien es. 

jueves, 12 de enero de 2023

Mauvaise graine


Mauvaise graine (1934), es el debut como director del legendario Billy Wilder, codirigido con el húngaro Alexander Esway. Es una película francesa que mezcla noir con el espíritu campechano y alegre de la comedia romántica. Tiene 2 persecuciones en auto que son bastante buenas; pensemos que estamos en los años 30s. Las tomas de las persecuciones y la acción de la velocidad se dejan ver bastante bien, aun cuando los autos se mueven en línea -fila india- hasta el final, hasta simplemente detenerse en cierto orden en la primera persecución y en la segunda desembocar en el agua. En las persecuciones no hay impactos de auto, no hay rebases, ni pugna entre carrocerías, frenos estridentes ni nada de ello, pero no obstante lucen las persecuciones intensas, manejan buena tensión y poseen ingenio aun desde cierta sencillez formal. El filme nos muestra al hijo de un doctor, de un hombre de dinero, a un muchacho llamado Henri (Pierre Mignand), que está un poco descarriado y cuando su padre le quita su auto termina robando uno, todo para ir a ver a una chica. El hurto es propio de la rebeldía juvenil, pues el muchacho no es ningún matón o pandillero, es alguien bastante simple, punto de empatía natural aunque queda en mucho en lo funcional, pero éste filme adolece de algunas cosas que la experiencia completarían. A Wilder le faltarían solamente 10 años más para mostrar que su cine era especial. Aun así éste filme posee su encanto. No obstante hay cosas que pasan por muy anodinas, le falta espectáculo, le falta ponerle mítica gangsteril. La propuesta tiene la curiosidad de poner al mejor amigo de Henri como un chico con una obsesión medio TOC o cleptómana con las corbatas, que tiene audacia cuando pone en peligro a sus amigos, que pertenecen a una pandilla que roba autos, mecánicos que los transforman y los vuelven a vender. El jefe del grupo parece un matón de poca monta, lo cual es coherente con todo el producto, tiene un aire de cine austero si se quiere; no cine B porque no está plagado de defectos técnicos o exagerados en su narrativa, pero es de una cierta humildad creativa, si bien tiene sus ratos decentes estéticos. El momento donde la pareja protagonista yace en el camión con heno con un hermoso panorama de fondo, cuando Henri finalmente ha hallado a su otra mitad, interpretada por la famosa actriz francesa Danielle Darrieux que por entonces contaba con 17 años de edad y ya 3 años de actuación profesional, es una notable escena romántica. Más que un noir propiamente, parece más un drama light, el dilema de ser joven y poder hallarse en otra persona y de ahí poner empeño en salir adelante. 

martes, 10 de enero de 2023

Earwig

Éste filme basado en una novela del británico Brian Catling lo dirige la francesa Lucile Hadzihalilovic. Es una película difícil de entenderla en su totalidad, da pocos indicios, es bastante extraña teniendo pocos elementos. El filme yace sobre todo en una enorme casona europea de algún tiempo pasado (en comienzos del siglo XX), bajo cierto estilo gótico propio de Jack El Destripador. Hay un hombre que es un dentista que cuida de una niña. El hombre se llama Albert Scellinc (Paul Hilton). Éste sujeto se hace ver como un cuidador, un empleado, de una misteriosa empresa. Las llamadas de teléfono que recibe agregan locura. Aunque todo será ambiguo Albert será sindicado como padre de la niña, cosa que negará. A ese respecto existe cierto toque perverso, que siempre ha acompañado a Hadzihalilivic en su filmografía, como que asoma la pederastia, todo simplemente sugerido, como quizá sea una especie de provocación, o tentación del mal o la peor corrupción. Albert parece un poco lento, si bien es un tipo muy metódico, aunque bastante simple. La niña anda sola gran parte del tiempo y se inventa juegos algo extraños o atípicos, pero propios de esa efervescente y libre imaginación de los pequeños. Es un filme sin diálogos en buena parte. Observamos un cuadro representante de la propia casa donde habitan este adulto y la niña que luce como vivo, hay imágenes en el cuadro que parecen moverse y agregarse o desaparecer. En una de éstas imágenes vivas se ve a una niña como presa en una cárcel, y se ve cuando dejan un cesto con un bebé en la puerta. Es un filme que tiene de terror, pero algo mínimo, no es que tenga una atmósfera siniestra, sino más misteriosa, de cierta rareza general, si bien todo luce muy serio y formal, muy británico. A la mitad entra a tallar la camarera de una taberna, que todos parecen querer y señalar ser una buena persona. Ella se llama Celeste (Romola Garai). Ésta mujer es complementaria al pasado y existencia de Albert, pero todo es muy críptico. Albert ha perdido a su esposa en un parto y la percibe a su alrededor. Celeste a ratos es como un espejo de Albert, son como gemelos; ella parece dócil o débil, pero puede llegar a ser igual de violenta. Tenemos un momento de presión y explosión (en la taberna) que se percibe como un WTF y un punto de inflexión en la propuesta. Éste disparador genera una rápida combinación entre Celeste y Albert. En un momento el filme luce como que le hace un homenaje a Don´t look now (1973) o quizá hasta pretende algún diálogo con esa obra, en el lago, desde la unión de dos caminos, quien recoge y quien mira -quien yace pensativo-. La producción de arte es austera, pero llena de estética, es una gran labor visual, te atrapa. Como historia es intrigante. La parte de la casona es rara, de una rareza que genera curiosidad y visualmente es tremendo viaje, las imágenes le sientan bien a uno, al mismo tiempo ese toque gótico que maneja hace que la estética no sea algo superficial, tiene estilo; es como si Tim Burton hiciera una película de terror y le agregáramos el tema de la infancia en peligro, la agresión de la inocencia, tema que caracteriza el cine de Hadzihalilovic. 

viernes, 6 de enero de 2023

Anhell69


Anhell69 (2022), el debut en el largometraje, del colombiano Theo Montoya, es un documental, pero donde vemos una parte de ficción, pues Montoya no solo habla de la movida gay en Medellín desde los que se han convertido en sus amigos, sino habla de una película de ciencia ficción que estaba planeando hacer y es ahora ésta propuesta que vemos. Ésta parte de ciencia ficción es una historia donde los maricas, como se hacen llamar directamente todos estos amigos aquí, copulan con fantasmas y se designan con el nombre técnico de espectrofílicos. Digo se designan porque todo va bajo una cierta mirada trans, y una estética y narrativa que recuerda a Apichatpong Weeraethakul, y el nombre científico de espectrofilicos trasciende o deriva en otra cosa. Hay que mencionar que también Apichatpong es gay y puede ser una clara inspiración para Montoya, aunque se mencione directamente al colombiano Víctor Gaviria, emparejándose con los marginados sociales. Gaviria ha retratado desde el cine social la pobreza y la marginación en Colombia. La película de ciencia ficción es también un homenajea al gótico tropical (y al cine B de terror), al terror colombiano hecho por Luis Ospina y Carlos Mayolo. Montoya respeta la tradición cinematográfica de su país y se instala en esa tradición, aunque lo que hace tiene mucho de un cine arte más moderno y del tipo de la fiesta gay que incluso retrata literalmente y hasta de la estética del Drag Queen, que coge en su movida, en su ficción, y que propone la atracción de Montoya por la muerte y la percepción de cierto fanatismo por los vampiros. Anhell69 es el título del filme que planeaba hacer y es además un homenaje a un amigo gay y expareja de apenas 21 años muerto por una sobredosis de heroína. Éste filme de ciencia ficción y terror es una clara simbolización de la movida gay en Medellín, que en el aspecto documental analizará muy detalladamente, pero sumando entretenimiento, juego con la estética, y trasgresión. Se pueden ver medio escondidas dos escenas explícitas de sexo. Montoya deja toda su opción sexual muy a la vista, sin vérsele mucho a él que no sea pasear dentro de una carroza fúnebre; con ésta propuesta habla bastante de sí mismo. Mientras tanto ausculta con fuerza a la juventud gay colombiana, hasta enumera muchos peligros de los homosexuales en la Colombia que aun le reza a la violencia y tiene de santo o padre a Pablo Escobar y nada en el recuerdo de la guerra interna. Es una obra que respira autenticidad, Montoya ha sabido plasmar todo el espíritu de su mundo y semejantes. La muerte no se teme y yace muy latente, el filme menciona muchos nombres cercanos de Montoya muertos en ese mundo que puede ser un poco sórdido como aquellas calles que vemos de Medellín, pero también aludir el privilegio como aquel amigo y paciente de VIH que yace muy normal por estos tiempos. No obstante hay muchos peligros y enemigos como incluso puede ser el gobierno y vemos una cierta parte de cine político. Tal es la mención de un empalamiento, que parece no representar la época, ya que se percibe mucha aceptación y libertad de expresión de los homosexuales en Medellín, pero hay luchas que aun persisten y eso hace que la muerte, como el suicidio o por las drogas, esté muy presente. 

martes, 3 de enero de 2023

Holy Spider

Holy Spider (2022), de Ali Abbasi, compitió por la palma de oro 2022 y ganó mejor actriz para su protagonista, para Zar Amir-Ebrahimi, quien hace de una periodista iraní venida de Europa donde reside, lo mismo que el director del filme, Abbasi nació y creció en Irán y a la veintena se mudó a Europa, hoy con el doble de edad está nacionalizado danés y vive en Dinamarca, pero sus raíces siguen aun en él, claro está, pero su visión, si bien se ubica en su país de nacimiento, su mirada critica es europea, como éste filme finalmente lo es aparte de la procedencia de su producción, y esto más que una crítica es de una gran riqueza, porque mezcla distintos orígenes, como analizar un contexto muy rico e interesante de asesinos en serie desde la particular mirada política-social que reina en Irán, un lugar que le otorga otra dimensión al concepto y conocimiento de los asesinos en serie, tema que para muchos es una debilidad, nos es interesante, dentro de ese boom del true crime que vivimos actualmente. El filme en poco más de la mitad es ver a un asesino en serie en general en el contexto del país de Irán, con características europeas curiosamente, como ver mujeres iraníes prostituyéndose y adictas a las drogas, pero desde un Irán que tiene una población también muy pobre económicamente y de esto que se arguye que éstas mujeres para subsistir y mantener a sus familias ejercen la prostitución y como hacerlo es muy complejo y bastante peligroso en ésta nación, las drogas las buscan para coger valor e inconsciencia. Es claro el filme en señalar muchas cosas, no es un filme arduo en sus postulados, en mucho es un típico filme de asesinos en serie, con un crudo realismo en los asesinatos y un asesino que es un poco loco, como se deja ver en algunas escenas como con el disgusto con el hijo mayor. Una de las criticas es hacia el gobierno, sin mencionar nombres, pero se entiende que señala los de la época que retrata, 2000-2001, donde éste real asesino en serie iraní que vemos, Saeed Hanaei, interpretado por un talentoso Mehdi Bajestani, mató a 16 prostitutas, señalando que lo hacia por su religión, la dominante del país en un gobierno teológico, y con lo que ven muchos no a un asesino sino a alguien que está cumpliendo con Dios en eliminar mujeres de la peor clase que van contra el pensamiento dominante religioso y contra Dios, y que como sabemos conlleva fanatismos. Se señala que el gobierno es corrupto, hasta vemos que la policía lo es, y asoman depredadores sexuales incluso desde ahí, o se percibe que el gobierno alienta lo que hace Hanaei. Para eso ésta periodista iraní de pensamiento moderno es el lente que juzga el feminicidio y la dictadura patriarcal y teológica; es en parte convencional en el bagaje cultural occidental que vivimos, pero para Irán ella es toda una revolucionaria y un ser bastante valiente. Es un filme que atrapa, es interesante ver el quehacer habitual de un asesino en serie desde un lugar como Irán, donde la prostitución es algo demasiado complejo de ejercerse, un salto al vacío total, vista desde una mirada muy poco halagadora, sin ciertos romanticismos europeos, porque el filme lleva igual e indudablemente cierto nacionalismo contextual. Tiene un lado siniestro básico pero efectivo cuando el monstruo sale en moto a hacer sus rondas asesinas y se oye una musiquilla tétrica. Las prostitutas conllevan un lado sórdido que denota autenticidad, incluida una escena explicita de sexo oral, pero al mismo tiempo se ve que hay hambre en ellas, que hay dolor y miedo, pero también mucho carácter. El filme por la media hora última refiere claramente porque es original el tema de estos asesinos en serie desde un país como Irán. Ésta propuesta es bastante amable de ver, aunque con su infaltable cine arte, con crueldad y cierta dureza visual; se entiende que el Oscar la tenga aun en su short list a mejor película extranjera, pero no solo es bastante entretenida, sino es inteligente en su exposición clara y sobre todo en escoger éste tema original geográficamente, con asesinos en serie que a ratos parecen no serlo, sino fanáticos religiosos dispuestos a cumplir con ese deber -tan contradictorio- que creen le deben a Dios.

domingo, 1 de enero de 2023

Swing and Sway y Sobre las nubes


Swing and Sway (2022)

Éste filme documental es el intercambio de video cartas de dos artistas de cine experimental entre otras actividades cinematográficas, una es la méxico-brasileña Chica Barbosa y la otra la brasileña Fernanda Pessoa, inspiradas sus video cartas como anuncia el plan en pantalla de su ejecución en 16 autoras de cine experimental. Estos especies de cortos documentales juegan con características de éstas admiradas cineastas experimentales que enumeran en el filme como créditos y que será complicado conocerlas a todas e identificar las señas de identidad de sus trabajos, pero qué igual se disfrutan puesto que éstas video cartas presentan curiosas señas o trabajos de edición o postproducción que se disfrutan por sí solas, como dentro de un juego a lo Georges Melies. Vemos cosas volando por ahí o representaciones indies de fines del mundo un poco a lo Abel Ferrara y cosas así, sencillas, pero curiosas que van dando cierta personalidad y al mismo tiempo, si conocen a las cineastas experimentales inspiradoras, se convierte en un buen homenaje de paso. En la parte -ya no sólo experimental- documental y personal van entablando diálogo con sus respetivos hogares o países originarios o de residencia. Fernanda con Brasil y Chica Barbosa con EEUU, unidos a los presidentes de entonces, ya que éste filme dura 1 año y se contextualiza en el 2020, en plena pandemia. Brasil con Bolsonaro y EEUU con Trump. Ambas cineasta los critican, incluso hay participación directa con la política de Brasil, y Chica se siente como vista un poco como enemigo del gobierno de turno en el señalamiento de un terrorismo intelectual, pero ambas tienen una injerencia bastante pequeña directa. Chica aunque más desconocida que Fernanda muestra mayor creatividad artística en sus video cartas. La vemos desnuda proclamando su libertad y hasta pone pasar a un vecino loco desnudo en la lluvia. Fernanda muestra más fijación con Bolsonaro. Chica habla de la identidad latina en EEUU y proclama la diversidad de orígenes que se hace interesante de oír, aunque falta profundizar más. Es un filme experimental claro y de buena factura, lo cual es plausible, porque el cine experimental también requiere escapar un poco de estos lugares comunes (de los opuestos). 


Sobre las nubes (2022)

Éste filme ganó mejor película en el festival de Valdivia 2022 y mejor película argentina en el festival de Mar del Plata 2022. Le pertenece a la cordobesa Maria Aparicio. Es un filme claramente indie, pero aunque austero narrativamente hablando de muy buena factura, estética o filmación, hay una notable claridad y limpieza visual. En cuanto a su narrativa tiene muy buen ritmo y cuenta cosas, no es que sea la típica película indie latina celebrada del pasado donde no pasa nada. Es un filme muy amable y lleno de aura positiva, de buena onda, de no hallar muchos problemas o no asumirlos con dramatismo, sino es un filme de los que llamaré felices sobre todo. Hay un hombre desempleado a los 49; hay una chica que le cuesta conectar con una pareja aun siendo un buen partido digamos, una chica sensible, sencilla e inteligente. Tenemos proximidad con el arte, con el teatro, con la literatura, vemos gente común interesada por el arte, por la cultura, pero también por la gente en general, no solo es la lucha en el trabajo que nos consume. Quizá la propuesta pueda sentirse ya demasiado buena onda, o como que falta un poco de dolor o más realismo, pero es un filme que resulta agradable, su cotidianidad tiene encanto. Es un filme extenso, de cosas mínimas, pero varias. Puede ser muy simple, pero también a ratos interesante con aquella simpleza. Visualmente tiene momentos buenos, aun desde la austeridad. Es como que Aparicio conoce bien el cine, se ha instruido bien, pero no le queda otra que trabajar con pocos recursos, con un bajo presupuesto. Habría que verla en acción con un guion más original o una productora con mayor economía. Se ve que promete.