domingo, 23 de septiembre de 2018

Bend of the River


El filme se centra en una caravana de colonos, en los distintos viajes y quehaceres para solventar una comunidad, liderados por Jeremy Baile (Jay C. Flippen), pero quien depende de Glyn McLyntock (James Stewart) que los guía y los protege. La idea que Anthony Mann maneja en ésta propuesta es que Baile suele decir que alguien que ha cometido un delito no puede redimirse, reformarse, que una manzana podrida siempre lo será y va a corromper al resto. Pero lo que no sabe es que Glyn ha sido un outlaw que ha cambiado y que lo suele oír hablando negativamente de los criminales con posibilidad de reformarse, lo que más bien puede inducir a que se lo tome por un muro al que hay que rendirse.

Sobre ésta premisa trabaja el filme, y pone de complemento la participación de Emerson Cole (un estupendo Arthur Kennedy), otro ex outlaw, muy amigo de Glyn cuando éste lo salva de la horca en un juicio popular. Tanto Glyn como Cole son pistoleros fieros. El filme pone a muchos enemigos imprevistos, gente común que salta del bien al mal y viceversa, trabajando con las diferentes posibilidades de su temática, solidificando su eje.

La caravana –que incluye seguir por barco, con la curiosidad de haber un marinero de color, pero propio de tiempos muy humildes para la gente de color, interpretado por Stepin Fetchit- atraviesa por muchas escenas de acción bastante intensas y emocionantes; tenemos indios y distintos vaqueros atacándola por parajes montañosos y salvajes. Se da una secuencia de acción de orden mínimo donde Glyn al ras del suelo con la cámara cerca al salto de la sorpresa se mueve por el terreno en busca de 5 indios escondidos que los están atacando.

La obra de Mann planea sobre la ambición, la lealtad, la confianza y la traición, y tiene cierto aire de romance, sostenido por Julie Adams, recordada por ser la mujer que rapta el monstruo de la laguna negra (1954). Hay una escena sorprendente, de alto impacto, con un ataque salido de la nada hacia ella. Otra distinción es que con Glyn se maneja en buena parte la mítica y el heroísmo con el fuera de campo. En un momento de fuerte tensión el ex outlaw promete vengarse y es él sólo contra el mundo; su éxito se oye improbable, pero como todo héroe ciego y osado lo emprende generando entusiasmo, adrenalina y entretenimiento.

Se presentan a muchos héroes y enemigos como volubles, rompiendo con cualquier imagen preconcebida, generando mayor argumentación. Participa en la película también Rock Hudson aunque como actor secundario, pero que ayuda a sostener la mayoría de tiroteos, siempre con la amplia sonrisa y su cualidad de tipo seductor, atractivo, en contraposición de un James Stewart que luce como un hombre común pero que es eficiente en todos los campos, generador de una identificación que nunca discute y evita la sobreactuación o endiosamiento; Stewart hace de un hombre que hace cosas excepcionales pero a la vez se mantiene humilde.

En el filme predomina la acción, pero hay una dotada estructura, se dan muchas novedades, tiene una sólida argumentación y narrativa, presenta originalidad e incluso cierta pesadez. El recorrido de los colonos tiene muchos contrincantes, y ahí para protegerlos está Glyn McLyntock, con quien se plantea la lucha entre el ideal y la corrupción, el derecho a cambiar, la fe en el criminal que quiere redimirse, también la ética por sobre el dinero, en un mensaje contra el capitalismo ramplón; primero es el ser humano, nos dice la obra de Mann, aduciendo que el agradecimiento puede ser más poderoso que la fiebre por el oro.