miércoles, 24 de marzo de 2021

The souvenir


En un momento se dice en la película, en conversaciones entre universitarios que estudian cine y actores jóvenes, que la nueva ola francesa rompió con todo precedente e impuso la no reglas en hacer cine, es decir, en algo en especifico, que algo formal puede ser bastante contemporáneo, y tal cual es éste filme de la británica Joanna Hogg; es un filme por una parte bien inglés y por otra ultra moderno, que traducido sería, también, por otra parte, no muy inglés, muy libre y osado digamos, en cierto punto. La protagonista, Julie (Honor Swinton Byrne), tiene amigos de espíritu rebelde y frescos, y otros muy serios, muy ingleses. Ahí entra a tallar un nuevo novio, el que será el amor de su vida, aunque a ella se le ve medio superada y fría. Entra a tallar Anthony (Tom Burke), un tipo que parece muy formal, pero que no es lo que aparenta ser, aunque tiene tremendo ego y es algo sobrado, como él mismo dice hay que ser, en lugar de simplemente digno. La relación tiene grandes momentos, hay conversaciones muy inteligentes e interesantes. Hay sensualidad, sin exagerar, aun cuando Honor no es que sea una mujer muy erótica o sensual. La elección de la hija de Tilda Swinton, Honor, es muy acertada, tiene una sobriedad muy bien llevada, precisa en el papel. No es que sea una persona imponente, su personaje mismo en un momento dice ser una persona promedio, a lo que Anthony refuta y la llama una freak, alguien especial aunque a su modo, cosa que sería más un elogio aunque atípico. Así es Anthony, hay cierta perversión, astucia, en su hablar refinado. Pero él oculta una cierta esencia vulgar, donde arranca la tragedia y la historia de amor maldito. El filme tiene una dimensión más, que es que Julie prepara un filme (metacine), va a convertirse en directora de cine. Ésta parte agrega como va pensando su propuesta, desde el argumento, el sentimiento, las emociones, el interior, la profundidad, la verdad y el realismo de la película en ciernes, lo cual agrega una conceptualización interesante, bien expuesta dentro del conjunto. No es como suelen argüir algunos, o los que creen que es lo más interesante por antonomasia, interesados más en tecnicismos, en el aparato literal de construcción de una película, como tomas, ángulos, sonidos o luz por mencionar algunas cosas. Se expone la conceptualización de un filme de manera atractiva. Se piensa de cierta manera en la narrativa y suena bien. No es lo único para estudiar y analizar, pero se expone de gran valor en ésta propuesta, y muy bien. El detallismo es visto más como alma que como armazón. Igualmente es interesante cuando Anthony dice que le gusta la piel blanca de Julie, se suele pensar actualmente en el cine en todos menos en los caucásicos, y está bien por un lado, el resto han sido como menos tratados o relegados, pero debería haber espacio para absolutamente todos hoy en día, y no forzar tampoco el querer ser cool o muy moderno. En éste filme hay cabida para todos, pero como que es una historia íntima, de amor y tragedia, aun cuando se dice de cierto interés político y social como prioridad que en realidad se percibe muy secundario o hasta accesorio. Richard Ayoade, actor de color, tiene un pequeño gran papel, como el revelador de lo que se viene, del secreto de Anthony, y tiene de paso algunos comentarios audaces de cine. En el filme se dice que ser honesto y auténtico no es muy importante, que cualquiera puede serlo, no se dice mucho, pero ésta máxima aunque desde luego discutible, de la manera que se dice suena intrépido, así en la tanta llaneza y simplicidad, pero depende del ámbito. Por todo es un filme que a ratos se pone original -va y viene- y tiene su constante pequeña novedad, aun cuando la tragedia en sí no es tampoco de otro mundo, pero su recreación de esto al menos es más que decente.