viernes, 27 de marzo de 2026
Scandal Sheet
Phil Karlson fue muy prolífico e hizo películas no muy buenas por una parte, pero aunque su presupuesto fue por lo general austero logró algunos títulos bastante destacables, como el presente. Fue famoso en el género del noir y ésta es una de sus grandes propuestas. Hay una crítica bastante trabajada sobre el sensacionalismo en los periódicos. El director de un diario neoyorquino, Mark Chapman (Broderick Crawford), va en esa línea contratado específicamente para mejorar las ventas del diario y lo consigue. Tiene un pupilo en el joven periodista Steve McCleary (John Derek) que tiene dotes de detective. Su novia, Julie (Donna Reed, un poco insulsa), detesta el proceder amarillista de Chapman y como Steve lo admira. La jugada maestra llega cuando el periódico ofrece un baile donde se busca que gente se conozca, se "enamore" rápidamente y quiera inmediatamente casarse a cambio de unos regalos que otorga el New York Express. Todo va de maravilla cuando surge un asesinato improbable, si bien la temática del sensacionalismo parece más que un adorno o simple contexto. Steve asocia todo, el baile con un cadáver y ahí empieza la tensión, el suspenso y la movida por cubrir nuestras huellas. Karlson tiene habilidad para escoger a su malvado, no tiene la apariencia típica en ello, pero funciona muy bien. La introducción con la toma de la patrulla llegando y luego el periodista fingiendo ser policía es magistral. Visualmente se ve brillante y medio poco común. Steve tiene de pícaro y algo pendenciero, pero su novia lo terminará influenciando. Ella es la periodista idealista frente al interés predominante de las ventas. Las pistas son sencillas, pero ayudan a generar muy buena acción. La escena cuando Jay Adler va a dar su información en la oficina es notable. Tremendo manejo de la expresividad y la suspicacia frente al espectador. El borrachito que hace Henry O'Neill es un plus. Hay frases crueles como cuando se aluden a las parejas del baile de vulgares, o a los alcohólicos, colocando la cámara sobre un buen grupo en un bar. Es un noir harto entretenido. Sin duda el malvado de la historia es lo más llamativo, observando que la película está expuesta desde él. El resto orbita a su alrededor. Antes de un homicidio se le dice al agresor, que lo que está apunto de realizar nunca triunfará, que es habitual ser atrapado por lo que va a hacer, ¿que no lo sabe?, manifestado retóricamente, pero no deja de ser un filme productor de hedonismo. El malvado toma el camino más arduo, aun cuando es lo más ilógico. Es como si saltara de error en error, pero, sin duda, ama el peligro.
