lunes, 23 de febrero de 2026

Il testimone


Éste es el debut como director de Pietro Germi y es una película que puede pasar por sencilla, pero muy bien hecha. Es un comienzo bastante maduro como director, cuando todo el mundo suele querer ingresar al ruedo de manera estridente. Es un noir con bastantes escenas caseras, familiares. Arranca con un pequeño pero definitorio juicio, a Pietro (Roldano Lupi), por robar una cuantiosa suma y matar a alguien en el trayecto. Pietro no habla en la sala, sólo mira. Su mirada yace entre temerosa, dubitativa, y como quien reta a las otras personas, como quien muestra su verdadera naturaleza. Un anciano, funcionario del estado, del registro público, se convierte por casualidad en el testigo principal. Asegura que vio a Pietro en el lugar a cierta precisa hora, amparándose en un costoso reloj suyo. El anciano, Giuseppe (Ernesto Almirante) es un tipo de personalidad humilde y muy honesto. Es un anciano solitario que vive de manera tranquila consigo mismo. Pietro en dicho juicio es condenado a muerte. Pero un truco ha entrado en acción, algo bastante curioso (hasta un poco irónico), como apelando a los que no captan los detalles o yacen distraídos, como si el abogado defensor hubiera mostrado habilidades de pickpocket, o de mago. Ese truco hace que el anciano Giuseppe dude de su versión y Pietro manifieste una epifanía existencial, consiguiendo una segunda oportunidad de vida. Sale de prisión y conoce al amor de su vida, a Linda (Marina Berti), a quien en poco tiempo le pedirá matrimonio. Pietro en varios momentos genera suspenso, como cuando ve al jefe de Linda tratándola mal sin importarle quien éste cerca. Le lanza incluso tierra a los zapatos. En otro asoma el asesino en serie en la oscuridad, en el silencio. Pero ahí se prende un fósforo desmitificador. Esa es otra persona. Lo que juega a favor es que nunca se escenificará nada del robo y consiguiente asesinato. La perversidad se escurre de la pantalla. Pero el señalamiento lo persigue a Pietro, en la figura recurrente del testigo, con quien se topa a cada rato, con lo que Pietro no puede ocultar su fastidio. En una escena duerme y Giuseppe lo observa detenidamente frente a la luz del sol que ilumina el rostro. Linda también yace mucho en silencio, parece pensar igual en la situación (cómo reaccionaría). Detalles que dejan de serlo, aun cuando Pietro a menudo muestra nobleza, si bien se enoja a ratos, pero termina siendo reflexivo. El mal no siempre es evidente, parece decir la trama, como la naturaleza de las mafias italianas, familia y negocios. Germi maneja muy bien aquello, al tiempo que entabla diálogo con Dostoievsky. Es un filme un poco contenido, y tiene como cierta desconexión entre secuencias lo que la hacen una película un poco particular, más que un defecto al haber muchos guionistas involucrados. Los actores no son tan populares pero rompen un poco el molde, de manera humilde, como éste Giuseppe que tiene un aire al de la futura comedia italiana o hasta a extra pasoliniano o ver a Linda explotada y en desventaja como dentro de cine social de cara al héroe que viene a salvarla y que sigue el sueño del renacimiento.