sábado, 25 de abril de 2015

Broken

Un padre pierde a su única hija en un secuestro y violación a manos de unos muchachos, menores de edad, que tienen la ley de su lado y les aminora sus crímenes por muy poco castigo, quizá unos 7 años de cárcel que se vuelven solo seis meses por beneficios. Ellos suelen filmar sus fechorías para hacer pornografía y venderla. Sin embargo, no saben con quién se han metido, ya que Sang-Hyun (un muy convincente y sufrido Jung Jae-Young) es un hombre común, un trabajador de una fábrica, no un héroe de acción, pero tiene una gran ira y dolor para entregarse a una ruta de venganza eliminando a esos pequeños diablos, sin importar su edad, lo que entra a tallar un juicio de valor muy polémico, en que la policía se siente identificada con Sang-Hyun, pero no pueden permitir que éste mate a un menor, por más perverso que sea, y en ello el principal artífice Jo Doo-Sik (estupendo en su hipocresía, miedo y sorna, Lee Joo-Seung) es preciso, con una falta de moral y humanidad que dan escalofríos en un sujeto de tan pocos años, no obstante pronto temerá su destino a manos de Sang-Hyun que está ciego por no dejar que la muerte de su amada niña signifique nada. Para lo que nos metemos de lleno en un buen thriller, que tiene sus momentos de suspenso, como el del desenlace que pone la temática del criminal menor sin castigo digno en discusión.

Como nos gusta el cine coreano revisamos una de tantas buenas cintas que hay, siendo un cine muy prolífico, recargado y de estilo sabroso en lo contemporáneo, que siempre deja joyas maestras como A hard day (2014), que es un policial y thriller demencial, con una frontalidad y WTFs que tanta adrenalina producen, con su humor negro, y su impresionante e impredecible lucha corporal, en medio de una sorpresa tras otra de cómo lidiar con salir impune y victorioso en una lucha sin cuartel entre dos entes corruptos e igual de inteligentes que miden sus fuerzas en una rocambolesca aventura donde el enemigo amenaza cuantiosamente pero no detiene nuestra astucia, en lo que parece por ratos una película medio David contra Goliat, con desparpajo ingenioso en cómo salir indemnes, donde no hay policía que valga ni intensidad que no motive tener los pelos de punta. Y vendrán más, de lo que decimos que la presente es una “pequeña” película que da un grato rato, con una historia que define cada arista, intervienen los padres/posiciones de las víctimas y verdugos, el orden mayor (estricto) y el menor (emocional) en la policía, como ven los noticieros el asunto, y se va generando mucha expectativa en cuanto al caso, y meta que persigue Sang-Hyun, seguido por el Detective Jang Eok-Gwan que se mete muy de cerca con lo que sucede, al punto que siente el dolor del padre, y el temor por el pequeño canalla, estando entre su responsabilidad, y sus sentimientos.

Es interesante ver que el filme no pretende ser una grandilocuente película de acción, donde cada reto es cada vez más complicado, sino es la simple venganza de un padre y un hombre ordinario, sin poderes ni artes especiales (o que surjan repentinos), enfrentándose a elementos más pedestres aun, pero que en su deseo de justicia en sus propias manos, choca contra la sociedad y sus reglas, y ahí se contextualiza bajo cierta novedad, aparte de adaptar con buena factura, emoción, intriga y distintos elementos, momentos y posturas la novela Samayou Yaiba, de Keigo Higashino, por el director Lee Jung-Ho.

Puede ser un filme duro de ver, el querer matar a un menor, sea como fuera, pero los actos delictivos que se manejan dan la sensación de una terrible impunidad y algo imperdonable, que es una lectura de mucha actualización, para repensar y discutir, ya que el filme es una introspección sustancial del tema, aunque claro, tenga que poner una estructura de maldad que haga de balance, al igual que no dejar de lado su gancho y prioridad como thriller, de lo que hay que decir que tiene sus escenas memorables, con el encuentro del negociante pornógrafo, y luego en la nieve, lo que hacen de éste un buen divertimento, dentro de una cuota de riqueza temática, en una propuesta que no solo va a entretener sino a  hacernos pensar un poco.

2 comentarios:

  1. A estos coreanos les va lo de las venganzas más allá de lo políticamente correcto. Recordamos la trilogía de Park Chan-wook.

    Saludos.

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  2. Un tema duro, que desde luego invita a la reflexión y qué nos hacen pensar en qué sociedad estamos viviendo... Me ha llamado la atención la peli. Trataré de verla.
    Besotes!!!

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