jueves, 2 de mayo de 2013

Los pasos dobles


Ganadora de la concha de oro en el Festival de San Sebastián del 2011 que contuvo cierto rechazo, generando polémica si en realidad era una obra maestra o un timo pseudo intelectual. Cine de autor a manos de Isaki Lacuesta. Nos remite a la reencarnación que se ve sustentada con varias menciones, el título y una continua construcción de la obra de un pintor y escritor francés llamado Francois Augiéras (1925-1971), reflejado y vinculado en varias personas, principalmente en un africano que es echado al desierto por un militar y familiar (un tío que dice amarlo pero se ve agredido por la incapacidad del joven de seguir el orden que quiere imponer; su decisión favorece la individualidad y el reencuentro/búsqueda del sobrino),  un hombre que desaparece al sumergirse en un río ante un robo y una mentira, un investigador que dice ser también pintor que busca con otros colaboradores la obra de Augiéras dejada en un bunker en el desierto y el pintor español Miquel Barceló.

Con tanto conflicto alrededor, algunas respuestas de enojo de Lacuesta ante la incomprensión y disconformidad de su obra y críticas negativas uno se esperaba lo peor, además de que hubo cierto mutismo e indiferencia de buena parte del público, entendible porque no se suele emparentar con este tipo de cine, sin embargo quien escribe ha podido disfrutarla y creer que ha entendido algo, para lo que ha desarrollado un análisis personal, el presente, que puede sonar medio descabellado, tanteando -y pretende: atinando- significados y verla más clara de lo que esperaba a priori ante tanto embate feroz.

El filme desconcierta porque es algo complejo de hilar e identificar en su totalidad (centralmente por encima de la reinterpretación biográfica de la ficción), suele ser  un poco extraño, no mucho en lo visual pero que en conjunto en su mensaje se escurre al articular una idea notoria e intencionalmente desorganizada –cuando uno imagina  un camino, es otro el escogido; y recuerda aunque poco ciertas ideas implícitas que se eluden por obvias como en el sabor de las cerezas (1997) de Abbas Kiarostami en su pasión por la vida en lo que remite su rótulo- o mejor dicho puesta  al estilo del director español que es intrincado,  en una propuesta críptica porque rehúye las explicaciones al no reforzar su pensamiento más que levemente, siendo muy discreto creando mucho esfuerzo de captar en su exactitud. Pero realmente no yace denso o cansino el panorama ya que es mucho una aventura por Mali aunque sí arduo de contener que quiere expresar, el sentido general de lo que observamos. Sin embargo repite una constante, el bunker con la obra pictórica de Francois Augiéras que se está buscando y que no parece complicado de hallar pero sí su secreto o iluminación, que apunta a la reencarnación, incluso aunque suene atrevido decirlo hasta Barceló implica un sucedáneo de ello, el que además nos confunde apareciendo solamente pintando, metido en su arte, mientras visualizamos su talento y una voz en off nos explica la línea argumental del filme a través de su trabajo personal; con él se nos explica lo de los pasos dobles y la labor/personalidad de Augiéras que está muy vinculado por supuesto a esa idea de muchas muertes y al arte.

El nexo central es el de un africano que dice llamarse Francois Augiéras  y que no proyecta un futuro ni un sentido importante en la tierra, hasta desconoce su nombre, el que es arrojado a la deshidratación del sol ante su dificultad de adaptación que más tarde se convierte en clara rebeldía, en ir sin reglas por el planeta. Al cabo de salir al mundo como espera su tío -que también resulta un guía- es recogido por una banda de asaltantes en moto con calavera de buey salvaje al volante, por un líder que lo vislumbra noble a su causa. Augierás muestra  un halo de homosexualidad con el negro despigmentado  a quien halla indefenso aunque más tarde lo olvida, y exhibe un estado de aparente locura en un baobab. No parece reconocer nada especial en sí; como se dice, el secreto se destruye al revelarse, pero está destinado a una gloria labrada por otros hombres. Véase que se borran las huellas en la roca al creer no ser la obra maestra que deja el célebre personaje de la historia y luego se fabrican otras que las aluden, nuevamente esto parece la reencarnación pero como una explicación simbólica; léase con atención en otro momento cuando se dice que la mejor forma de borrar nuestras huellas es la copia del yo, donde seguimos siendo nosotros pero es difícil de verlo.

El filme en su parte de aventuras es muy entretenido, quitando la mística o el sentido interior, tal cual, uno va a buen ritmo, muy contemporáneo, hasta tiene algo de desfachatez, en donde parece que estuviéramos presenciando aunque suene atípico una realización con cierta aura de spaghetti western o que se emparenta con los cuentos de Sherezade. El filme tiene vocación de narrador exótico y atrapante poniendo un escenario común tras todo ello porque Mali no nos resulta tan lejano aun siéndolo, aunque la propuesta se vuelve confusa con otros elementos y al ser cambiante, al cortar la línea convencional de la narrativa de su relatos y mezclarlos, son historias entrecortadas sin conclusión o al menos nos es esquiva, salvando la del entierro y que permite ver a Barceló, que literalmente se muestra como parte de, concluyendo en una continuidad. En una historia de artistas, de lo que significa para el autor el arte.

2 comentarios:

  1. Bueno, las pelis ganadoras de festivales generalmente obtienen cierto rechazo general... no sé por qué, la verdad es que suele haber de todo =)

    Besotes

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  2. Pues me alegra que le hayas encontrado esa explicación extraña pero coherente a todo y sobre todo, me parece genial que la hayas disfrutado, más o menos. Supongo que como dices las bajas expectativas han jugado a tu favor. Yo soy de ese grupo al que le pareció una burla pseudo-intelectual, que además rematada por la pretenciosidad y el tono superior de su director en las entrevistas, rollo quien no me entiende es que es tonto, me llevó a odiar el film profundamente. Pero sé de gente que le ha gustado, así que vivan las opiniones contrarias, fuente de debate.
    Un abrazo.

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